Tristán Ramírez, primogénito de la icónica diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada y el periodista Pedro J. Ramírez, ha cultivado una vida marcadamente discreta a pesar de la notoria exposición pública de su familia. Con 36 años, este joven profesional ha trazado un camino propio que, si bien se ha mantenido en un segundo plano, recientemente lo ha puesto en el foco de atención debido a un significativo acontecimiento personal: su paternidad.

Trayectoria Profesional y Liderazgo en la Marca Ágatha Ruiz de la Prada
Formación Académica y Experiencia Internacional
Aunque su vida actual está intrínsecamente ligada al universo de la moda, Tristán Ramírez se licenció en Historia, según el directorio 'Modaes', una formación que contrasta con el negocio familiar. Sin embargo, el destino lo llevó a un terreno profesional que conocía desde la cuna. Antes de asumir un rol central en la firma de su madre, Tristán trabajó para Inditex durante seis años en sus sedes de India y China, experiencias que describe como "inolvidables". En 'El Mundo', aseguró que su "trabajo consiste en apagar fuegos y tomar decisiones estratégicas, como cómo situarnos en el mundo online y y en qué países queremos estar". Para Tristán, uno de los beneficios de vivir en Asia fue que nadie valorara su trabajo "tomando en cuenta sus apellidos", disfrutando del anonimato y de "perderse caminando".
CEO de la Firma Familiar y Visión Estratégica
Desde 2018, Tristán es el CEO de la marca de moda Ágatha Ruiz de la Prada, una posición que, según él, "es, sencillamente, un sueño". Como director general, su trabajo consiste en "apagar fuegos y tomar decisiones estratégicas", enfocándose en el lado práctico de las cosas, no en el artístico. Pese a ello, ha impulsado una nueva ola creativa en la firma, diseñando algunas prendas masculinas. "A mí me gusta llevar camisas coloridas y por eso diseñé esta, la que llevo hoy, y otras tantas", explicó. Recientemente, también ha lanzado una gama de productos de limpieza "súper chulos, ecológicos y sostenibles".
Tristán compara su trabajo actual con su etapa en Inditex: "Yo antes trabajaba en un mundo corporativo bastante distinto, porque la moda rápida al final se trata de seguir tendencias. Y aquí, en Ágatha, se trata de trabajar estéticas que te hagan ilusión y, posteriormente, convencer a los demás de comprarlo. Es aportar emoción, mientras que lo otro es reaccionario, mecánico". Junto a su hermana Cósima, también historiadora y encargada de Relaciones Internacionales de la marca, son el mejor apoyo de su madre y están llamados a liderar el relevo generacional de la firma. La idea es que la marca "continúe de generación en generación".
La Faceta Personal de Tristán Ramírez
Vida Familiar y Relaciones Personales
Tristán mantiene una vida súper discreta, dejando lo llamativo para su indumentaria. Está "enamoradísimo y muy feliz", según confesó para 'El Mundo', refiriéndose a su pareja. Ella, según 'ABC', prefiere seguir en el anonimato y se dedica a la investigación en la universidad, viviendo en el norte de España. En sus propias palabras: "Puedo decir que este es uno de los momentos mejores de mi vida. Vivo un gran momento".
La relación de Tristán con sus progenitores es ahora "perfecta". Sin embargo, no siempre fue así. En 2016, tras la separación de Pedro J. Ramírez y la diseñadora, los hijos del matrimonio tomaron partido por su madre, lo que fue "un gran shock" para él. Explicó que "se aprende mucho" y que ahora tiene "más empatía". Tristán asegura mantener una muy buena relación con ambos, aunque siempre ha tenido "más intimidad" con su madre, de quien ha heredado el "lado divertido y alegre". También se lleva bien con las parejas de sus padres, Cruz Sánchez de Lara y José Manuel Díaz-Patón, entendiendo que "tienen derecho a una vida aparte".
La Llegada de Deva: Paternidad y la Felicidad de Ágatha
Hace casi un año, en abril de 2024, Tristán Ramírez se convirtió en padre de Deva, su primera hija en común con su pareja. Este acontecimiento cumplió el "sueño de ser abuela" de Ágatha Ruiz de la Prada, quien llevaba veinticinco años deseándolo. Aunque el parto fue "muy lento y complicado", los padres estaban emocionadísimos por el comienzo de esta nueva etapa.
El nombre Deva, que significa "celestial" y "brillante", sigue la estela de nombres poco comunes elegidos por sus padres. Tristán ha hablado de cómo su vida ha cambiado tras el nacimiento de su hija, asegurando que le ha supuesto un "cambio de identidad". Confiesa que antes pensaba que la llegada de un bebé iba a ser "súper violenta", pero la realidad ha sido diferente y, aunque su día a día no es igual, no se ha desprendido de su lado aventurero. Ágatha, por su parte, se ha deshecho en elogios hacia su nieta, describiéndola como "grandísima" y "muy buena", y afirmando que nunca había visto a su hijo "tan contento y tan lleno" desde la llegada de Deva. Tristán incluso bromeó diciendo que al tener una niña, "es más fácil" que pueda convertirse en una "pequeña embajadora de la marca", vistiendo prendas de la firma de su madre.
Tristán Ramírez, con su madre Ágatha frente a su padre, Pedro J. | Diez Minutos
El Rincón Personal de Tristán: Reflejo de su Interior
Un Espacio con Historia y Personalidad
Tristán Ramírez comparte con 'LOC' su "rincón favorito" en el formidable y luminoso ático de su madre, ubicado en el paseo de la Castellana de Madrid, donde él vive. Se trata del antiguo despacho de su padre, que antes fue el estudio personal de José Luis de Vilallonga, amigo de la familia. Este espacio, presidido por el cuadro ‘Restoration Drama’ de Donald Baechler, está decorado con un estilo único que mezcla "arte potente y colores vibrantes", creando combinaciones que, aunque "aparentemente imposibles", encajan a la perfección. Las paredes pintadas a rayas blancas y amarillas, la chimenea dorada (antes de mármol negro) y el microcemento en tonos verdes y azules del suelo, junto con sillones de Julian Opie y Donald Baechler, reflejan su personalidad emprendedora y optimista. "La primera impresión es muy bestia, pero a mí me encanta", sentencia Tristán.

Objetos con Significado y Pasiones
Para Tristán, lo que hace especial este rincón es el "juego de colores fuertes con objetos pop", su organización "muy a mi medida" y la presencia de "todas las cosas que me gustan y necesito para estar bien". Podría pasar "una semana entera sin salir y no me aburriría ni un minuto", gracias a sus libros, equipo de música y una "buena televisión de verdad", un elemento que antes consideraba una "horterada".
Su pieza favorita es el sofá verde de Vitra, el "primer mueble bueno" que compró como adulto hace seis años, del que le encanta su estética y comodidad. Un objeto que sobrevive a todas sus mudanzas es el caballo de Lladró que reposa sobre la chimenea, junto a una máscara de jaguar artesanal de México, ya que "no soy muy sentimental con los objetos, pero este estará junto a mí siempre".
En este espacio hay un "overbooking de libros", con "cientos" de títulos de historia y ciencia-ficción, aunque se considera "muy disperso" literariamente. Recuerda que, de niño, le impresionaba la cantidad de libros que su padre compraba y no leía, y ahora a él le ocurre lo mismo. Un libro muy especial es 'Viajes a caballo’ de Émile Brager, un regalo que evoca su sueño de hacer un viaje largo a caballo. También conserva mapas de montaña de sus viajes por el Pirineo, la Tramontana y Noruega.
Entre otros objetos queridos, destaca su equipo de sonido con unos "auriculares naranjas muy potentes" y un puff verde que encontró en un mercado de muebles de Pekín, "comodísimo para leer". Lo último que incorporó fueron unos botes de miel de diferentes sabores comprados en Bulgaria, ya que también es apicultor y tiene abejas en su casa de campo.
Hábitos y Preferencias Estéticas
Tristán prefiere un "cierto caos" en su espacio personal, lo que contrasta con su madre, "superpuntillosa" con la organización de los libros. Él coloca "uno de ciencia ficción junto a otro de historia medieval" sin que le moleste. En cuanto a lo que no pondría, menciona "tapicerías negras ni lámparas 'de leer' junto al sofá", y tampoco le gustan las velas aromáticas. No se ocupa de la limpieza y el orden, ni le gusta mover las cosas de sitio, ni incorporar muchos muebles nuevos, huyendo "de lo genérico".
Finalmente, Tristán no es especialmente aficionado a recibir invitados en casa. "No me gusta llenar mi espacio con mucha gente, ni convocar a multitud de amigos y hacer sobremesas eternas. Prefiero quedar en un restaurante", concluye.