La decisión de amamantar durante el embarazo y continuar con la lactancia del hijo mayor una vez que nace el nuevo bebé, conocida como lactancia en tándem, puede ser una experiencia profundamente gratificante para muchas madres. Si bien no entraña riesgo ni perjuicio alguno para la salud de la madre ni de los hijos, ni por supuesto para la continuidad del embarazo, sí que puede suponer un reto y conlleva unas implicaciones emocionales complejas y a menudo inesperadas.
La Lactancia Durante el Embarazo
Mitos y Realidades
Cuando una madre con un bebé lactante se queda embarazada, surge la preocupación de si debe destetar a su hijo por miedo a perder al bebé o sufrir una hemorragia. Sin embargo, esto es un gran error. Se puede dar el pecho y amamantar mientras se está embarazada.

Es cierto que la amamantación produce oxitocina, pero el nivel de esta hormona no es tan fuerte como para provocar el parto o la pérdida del bebé en la mayoría de los casos. De hecho, también se produce oxitocina durante las relaciones sexuales, y no por ello se prohíben durante el embarazo.
Otro mito común es la creencia de que, si se amamanta a otro hijo durante la recta final del embarazo, el bebé por nacer será "robado" de su calostro. Esto es otro gran error. Las hormonas femeninas, especialmente en el tercer trimestre, modifican la composición de la leche. El cuerpo humano femenino es muy sabio y sabe cómo ajustar la leche y su producción para que sea perfecta para amamantar tanto al niño mayor como al recién nacido, priorizando la producción para el bebé más pequeño.
Cambios en la Producción y Composición de la Leche
- Durante el embarazo, la fisiología del cuerpo da prioridad al bebé del útero, y la producción de leche suele disminuir drásticamente hacia la mitad de la gestación o incluso antes. La variabilidad individual es muy amplia en todo lo referente al amamantamiento.
- El 83% de las madres sintieron disminuir su producción entre el tercer y el cuarto mes de embarazo.
- Durante los últimos meses del embarazo, la leche se convierte en calostro. Sin embargo, estudios analíticos sugieren que la leche que segregan las madres embarazadas que amamantan no se parece al calostro, sino a la leche madura, aunque más de la mitad de las madres percibieron la aparición de calostro en el segundo trimestre.
- Una buena nutrición, o el uso de vitaminas o suplementos, ayuda a mantener un nivel adecuado de leche durante el embarazo.
Desafíos Comunes y Destete Durante el Embarazo
Aproximadamente un 60% de los niños se destetan durante el embarazo de su madre. De ellos, algo más de una tercera parte lo hacen entre el tercer y cuarto mes de gestación, coincidiendo con la caída de la producción, y el resto hacia el final del segundo trimestre o tercer mes. Los bebés menores de un año tienen mayores probabilidades de destetarse al perder interés hacia un pecho con apenas suministro de leche.
Las madres, por su parte, suelen notar desde molestias hasta dolor intenso en los pezones, causado por la hipersensibilidad de origen hormonal del embarazo. A menudo, esto se une a un cierto rechazo psicológico por agotamiento hacia amamantar al niño mayor.
La edad del niño lactante al inicio del embarazo es mayor entre los niños que no se destetaron durante este periodo.
Consideraciones Médicas
- Las contracciones uterinas provocadas por la oxitocina durante la lactancia no son peligrosas para el feto y no aumentan el riesgo de parto prematuro. No hubo diferencias significativas en cuanto a la duración de los embarazos al comparar embarazos sin lactancia con embarazos con lactancia materna.
- Los primeros meses del embarazo se reduce algo la producción de leche y no es posible aumentarla, aunque retorna hacia el final del embarazo.
- La lactancia durante el embarazo no perjudica la salud de la madre. Supone muy poco coste energético al disminuir de manera importante la producción. En un estudio, no hubo diferencias significativas entre ambos embarazos (lactando y sin lactar) en las cifras de hemoglobina de la madre, es decir, las madres no sufrieron anemia de forma más acusada por el hecho de amamantar.
- La media de los pesos de los bebés al nacer fue superior en aquellos nacidos de un embarazo con lactancia (3511 gr) en comparación con aquellos nacidos sin lactancia durante el embarazo (3353 gr).
Mitos sobre la lactancia materna: ¿qué es verdad y qué no? | Podcast con la matrona Carla Quintana
Recomendaciones
Aunque las objeciones más comunes a amamantar durante el embarazo son infundadas, algunos estudios sugieren que destetar por el bien del embarazo puede ser aconsejable en casos individuales, como cuando una madre presenta síntomas de trabajo de parto adelantado o en embarazos múltiples confirmados. Sin embargo, el útero contiene muchos menos receptores de oxitocina al principio del embarazo que inmediatamente después del parto, lo que reduce el riesgo de contracciones.
La Lactancia en Tándem
Definición y Beneficios
La lactancia en tándem se refiere a amamantar a dos niños, un recién nacido y un hermano mayor, de forma simultánea o alternada. Después del parto, amamantar a los dos niños puede resultar práctico y simplificar situaciones cotidianas de demanda de atención.

Algunas madres explican que ofrecer lactancia en tándem es una forma de evitar los celos y de que el mayor se sienta desplazado, permitiendo que siga recibiendo lo que hasta entonces le era natural. Además, los experimentados lactantes mayores pueden ayudar a resolver cuadros de ingurgitaciones y obstrucciones mamarias, vaciando el pecho eficazmente gracias a su succión más vigorosa.
Otro punto muy positivo es que el reflejo de eyección será muy fuerte para el bebé pequeño, lo que le permitirá estar muy alimentado y coger peso mucho más rápidamente que los bebés que no hacen lactancia en tándem. La lactancia en tándem hace que la pérdida de peso del recién nacido sea menor y se recupere más rápidamente. También es habitual que en el hermano menor no se observen las conocidas crisis de crecimiento, asegurando una buena provisión de leche materna al haber más estimulación.
Un dato interesante es que, en muchos casos, la madre no dispara el reflejo de eyección cuando mama el hijo mayor, pero sí lo dispara cuando mama el pequeño. Por ejemplo, no se producen entuertos cuando la madre amamanta al mayor en el posparto inmediato, pero sí cuando mama el pequeño.
No, el hermano mayor no le “roba” la leche materna al pequeño. De hecho, la lactancia en tándem no favorece el contagio de enfermedades entre hermanos. Al contrario, el bebé pequeño estará más inmunizado que otros bebés que realizan lactancia materna sin tándem, y hay muchos estudios que lo avalan.
Desafíos y Adaptaciones
A pesar de los beneficios, la lactancia en tándem puede ser vivida de muy diferentes formas. Algunas mujeres relatan que la experiencia se hace demasiado intensa y que las reacciones del niño mayor de demanda continua y exigente son poco llevaderas y difícilmente tolerables. Es normal que, sobre todo el primer mes de vida, el hijo mayor mame igual o más que el pequeño, y que cada vez que el recién nacido pida se acerque a mamar, lo cual puede ser agotador para la madre.
La madre tendrá que organizar las tomas entre ambos hijos. Progresivamente, y más o menos en uno o dos meses, la demanda del niño mayor irá cediendo.
¿Cuándo Termina la Lactancia en Tándem?
No hay una respuesta concreta para esta pregunta. La lactancia en tándem terminará cuando el bebé mayor decida dejarlo. Durante el embarazo, el 60% de los niños se destetan, primero por la disminución de la producción y la hipersensibilidad de los pezones, pero el 40% restante continúa con la lactancia.
Comunicación con Profesionales de la Salud
Menos de una cuarta parte de las mujeres escondieron a los profesionales de la salud que amamantaban embarazadas, y una cuarta parte de las madres no lo dijeron al pediatra en el posparto por miedo al rechazo o la crítica. Las mujeres que lo comunicaron abiertamente recibieron una actitud negativa por parte del profesional en el 70% de los casos en el año 2000 durante el embarazo. Sin embargo, 6 años después, ese porcentaje disminuyó al 55% entre los ginecólogos y las comadronas, mostrando un cambio positivo.
En una cultura donde la lactancia prolongada es inusual, la decisión de amamantar durante el embarazo inevitablemente será cuestionada y censurada. Por ello, es muy útil y valioso poder compartir experiencias y dudas con otras madres que pasen o hayan pasado por situaciones similares.