Silvia Clemente Municio, nacida en Pedraza, Segovia, en 1967, ha sido una figura prominente en la política de Castilla y León. Su trayectoria, marcada por diversos cargos de responsabilidad, culminó con una sorprendente renuncia a la Presidencia de las Cortes de Castilla y León y su posterior salida del Partido Popular.
Renuncia a la Presidencia de las Cortes y Abandono del Partido Popular
Silvia Clemente Municio renunció este jueves por sorpresa a la Presidencia de las Cortes de Castilla y León, cargo para el que fue elegida en junio de 2015. Pero también deja el Partido Popular con críticas a la formación política y a su presidente, Alfonso Fernández Mañueco. Clemente explicó, emocionada, durante una comparecencia sin preguntas ante la prensa: "Créanme que esta decisión que hoy tomo ha sido muy meditada y pensada, que la tomo después de haber agotado todas las posibles vías de solución".

Inicios en la Política Autonómica y Consejerías
El 5 de agosto de 1999, Clemente dio el salto a la política autonómica al ser nombrada directora general de Calidad Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente. El 19 de mayo de 2001, el entonces presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, le encomendó la máxima responsabilidad como consejera de Medio Ambiente.
Tras la victoria de Herrera en las elecciones autonómicas de 2003, Clemente fue elegida para hacerse cargo de la Consejería de Cultura y Turismo. En 2007, cambió de área y se encargó de Agricultura y Ganadería, consolidando así su experiencia en diversas carteras del gobierno regional. Además, ha encabezado la lista del Partido Popular por Segovia en las elecciones autonómicas de 2003, 2011 y 2015, y es procuradora de las Cortes de Castilla y León desde el año 2003.
Presidencia de las Cortes de Castilla y León y Estilo de Trabajo
Precisamente, en 2015 dio el salto a la Presidencia de las Cortes, como segunda autoridad de la Comunidad, aunque no ocultó su gusto más por la labor ejecutiva. Su forma de trabajar, tomando las decisiones con arreglo al Reglamento y apoyada en los servicios jurídicos de la Cámara, en una etapa que exige diálogo, fue lo que alegó como una de las razones de la renuncia al cargo.

Desavenencias Internas y Críticas al Liderazgo del Partido
Desanimada en los últimos meses con el proyecto del Partido Popular y con su líder, Alfonso Fernández Mañueco, contra quien arremetió en su comparecencia, Clemente decidió dejar la política. Esta decisión la comunicó a primera hora de esta mañana a sus colaboradores, después de haber hablado antes con el letrado mayor de la Cámara. Sus desaveniencias con miembros del Grupo Popular eran públicas y se habían visto reflejadas en los plenos.
Calificada como una persona de fuerte carácter y con ambición, no le tembló la mano para retirar la palabra, cuando se ha cumplido el tiempo, al mismo presidente de la Junta y consejeros. Públicamente, se ha dicho incluso que ha sido más flexible con las minorías.
Conflictos Clave y Posicionamiento Político
Uno de los detonantes de la distancia con la dirección de su grupo fue la proposición de ley de Diversidad Sexual y de Género. Clemente adquirió el compromiso personal con la plataforma LGTBI de tramitar esta ley y agilizarla. La relación no solo se ha deteriorado en el Grupo Popular, sino también en la dirección del partido que encabeza en el PPCyL Alfonso Fernández Mañueco.
A pesar de las tensiones, Clemente apoyó en las primarias de marzo de 2017 al dirigente salmantino como presidente en sustitución de Juan Vicente Herrera, y entró en la ejecutiva como coordinadora del 'programa electoral Castilla y León 2019', una número tres de facto. Sin embargo, su posterior declaración: "He podido comprobar que este proyecto carece de ambición", reflejó su creciente desencanto.
Hasta ahora, Clemente ha sido una "resistente" en la política. Cuando el partido decidió que algunos consejeros fueran candidatos a las alcaldías, como Rosa Valdeón en Zamora o Alfonso Fernández Mañueco en Salamanca, ella se negó a ser la candidata en Segovia. Herrera la "castigó" como número dos en la lista a las autonómicas por esa provincia. En el partido se pensó que no sería consejera, pero el presidente de la Junta la mantuvo.
En las primarias a la presidencia del PP, tras la dimisión de Mariano Rajoy, apoyó públicamente a Dolores de Cospedal, en una decisión calificada de valiente. Fue la persona con el cargo más relevante del partido que comunicó a quién daba su aval. Al no pasar la criba la expresidenta castellanomanchega y exministra, se decantó por Pablo Casado. Su renuncia reciente ha abierto el interrogante de si esta decisión estuvo ligada a la falta de seguridad sobre su presencia en próximas candidaturas.