La anticoncepción posparto desempeña un papel fundamental en la promoción de la salud materna y del recién nacido. El Método Amenorrea de la Lactancia (MELA) es una opción eficaz y fácil de usar para mujeres que amamantan a sus hijos con Lactancia Materna Exclusiva (LME) durante los primeros seis meses de vida. Este método se basa en la infertilidad natural que se produce al amamantar, ya que la succión del bebé inhibe la producción hormonal necesaria para la ovulación, ofreciendo una protección fisiológica contra el embarazo.

Funcionamiento del MELA
Para que una mujer pueda amamantar, sus niveles hormonales de prolactina y oxitocina deben ser altos, ya que estas son responsables de estimular la producción de leche en las glándulas mamarias. Estas hormonas son capaces de inhibir la producción de otras hormonas, como las hormonas Luteinizante (LH) y foliculoestimulante (FSH), que son responsables de la maduración de los óvulos.
Adicionalmente, se experimenta una baja producción de estrógeno y progesterona, hormonas responsables de la proliferación y posterior secreción del endometrio, es decir, responsables de generar la menstruación en la mujer. Una manera fácil de entenderlo es visualizarlo como una balanza, donde a mayor producción de leche para la lactancia, menor es la probabilidad de desarrollar un nuevo embarazo.
La lactancia sin alimentación complementaria retrasa el retorno de la fertilidad y los períodos menstruales, lo que constituye una protección normal (fisiológica) contra el embarazo. Las pérdidas de sangre durante los dos primeros meses que siguen al parto (56 días posparto) no se consideran sangrado menstrual. Se considera que la menstruación ha regresado cuando hay algún tipo de pérdida de sangre durante dos días consecutivos fuera de los 56 días posparto.
Criterios de Elegibilidad y Eficacia del MELA
El MELA es un método anticonceptivo en el que se informa y apoya a la madre sobre cómo utilizar la lactancia para la anticoncepción. Para que este método sea efectivo, con un rango de eficacia entre el 98% y 99% durante los primeros 6 meses después del parto, deben cumplirse los siguientes criterios:
- El bebé debe ser alimentado exclusivamente por medio de lactancia materna, a demanda, de día y de noche. Se ha demostrado que mantener la succión frecuente (más de 8 veces por día) contribuye a mantener la lactancia y la amenorrea.
- El bebé debe ser menor de 6 meses, ya que a esa edad se empieza a ofrecer la alimentación complementaria y los niños pueden mamar un poco menos, lo que puede desencadenar la ovulación.
- La madre debe estar en amenorrea, es decir, no haber tenido la primera menstruación luego del parto, inclusive si es una menstruación muy escasa o corta.
Si no se cumple con uno de estos criterios, las mujeres deben iniciar inmediatamente otro método anticonceptivo. Una revisión de la bibliografía de Cochrane (Van der Wijden 2003) concluyó que los índices de fertilidad son bajos entre mujeres amenorreicas dedicadas a una lactancia completa. En estudios controlados del MELA, los índices de embarazo durante 6 meses variaron entre 0.45% y 2.45%. En seis estudios no controlados de usuarias del MELA, los índices de embarazo variaron entre 0% y 7.5%.
Lactancia materna como anticonceptivo | Método MELA (Método de la lactancia y la amenorrea)
Estudios y Hallazgos sobre el MELA
Un estudio llevado a cabo en tres hospitales públicos y sus treinta y siete Centros de Salud asociados, entre marzo de 2017 y junio de 2019, reveló que el 61.4% de las mujeres indicó que la Lactancia Materna (LM) no se puede utilizar como método anticonceptivo, y un 25.1% lo desconocía. Los resultados de este estudio, basado en dos cuestionarios ad hoc aplicados a profesionales de Enfermería (N=153) y puérperas (N=225), fueron analizados mediante estadística descriptiva.
En una revisión, se estudió la efectividad del MELA como método anticonceptivo en mujeres con lactancia materna completa, en comparación con mujeres con lactancia materna sin apoyo alguno. No se encontraron diferencias claras en la efectividad (embarazo) entre las mujeres que utilizaron el MELA con apoyo y las mujeres en amenorrea con lactancia materna completa que no utilizaron método alguno.
De 459 estudios potencialmente relevantes, 159 investigaron el riesgo de embarazo durante el MELA o la amenorrea de la lactancia. Se incluyeron 15 estudios que informaron sobre 11 grupos de intervención y tres grupos control. Las tasas de embarazo de la tabla de vida a los seis meses para usuarias de MELA variaron entre 0.45% y 2.45% en estudios controlados, y del 0% al 7.5% en estudios no controlados. Las tasas de embarazo en la tabla de vida de mujeres que lactaron completamente y estaban en amenorrea, pero no utilizaron métodos anticonceptivos, fueron del 0.88% en un estudio y del 0.9% al 1.2% en otro.
Anticoncepción Compatible con la Lactancia Materna
Existen numerosos métodos anticonceptivos compatibles con la lactancia materna. La elección del método anticonceptivo dependerá de la situación de la pareja y la voluntad de no volver a tener otro hijo.
Métodos Hormonales
La progesterona no reduce la producción de leche. Las pastillas anticonceptivas hormonales combinadas que contienen estrógenos pueden bajar la producción de leche de modo desigual según las mujeres. Se aconseja evitarlas hasta que la lactancia esté bien instaurada (4 a 6 semanas) y se da preferencia a los anticonceptivos con sólo progestágeno. En el caso de utilizar anticonceptivos combinados, se recomiendan los de menor dosis de estrógeno.
Progestágenos
- El Levonorgestrel se excreta a la leche materna en cantidad clínicamente no significativa y no se han observado problemas en el crecimiento y desarrollo a corto y largo plazo en lactantes cuyas madres lo tomaban. La Academia Americana de Pediatría (AAP) lo considera medicación usualmente compatible con la lactancia y la OMS lo considera compatible a partir de la sexta semana tras el parto.
- Otros progestágenos como desogestrel, etonogestrel y noretindrona tampoco se excretan a la leche materna en cantidad clínicamente significativa ni se han observado problemas en lactantes cuyas madres los tomaban.
Anticonceptivos Combinados
Son aquellos que incluyen un estrógeno y un progestágeno. El valerato de estradiol, un estrógeno natural, se excreta en cantidad insignificante o nula en leche materna y no se han observado problemas en lactantes cuyas madres lo tomaban. Los niveles en plasma de dichos lactantes fueron indetectables o muy bajos. El etinilestradiol es un estrógeno sintético de similar acción.
Altas dosis de estrógenos se han utilizado para suprimir la lactancia en mujeres que no desean amamantar. Sin embargo, numerosas publicaciones que estudiaron la administración de anticonceptivos combinados a dosis más bajas (30 microgramos de etinilestradiol o su profármaco mestranol) no detectaron ningún efecto en la producción de leche materna ni en la ganancia ponderal de lactantes.
Se han detectado cambios en la composición de la leche materna en aquellas mujeres que han tomado anticonceptivos combinados que contienen de 30 a 50 µg de etinilestradiol y levonorgestrel de 150 a 250 µg o acetato de megestrol 4 mg.
Anticoncepción de Emergencia
El acetato de ulipristal, un modulador selectivo de los receptores de la progesterona, inhibe o retrasa la ovulación y altera el endometrio. Teóricamente, la dosis relativa ingerida diariamente por el lactante es del 1%. El levonorgestrel también se usa como anticonceptivo de emergencia hasta 72 horas poscoital.
Métodos de Barrera
- El preservativo es el método de barrera más usado y presenta una seguridad del 100% si se usa correctamente. Todos los fallos vienen provocados por un uso inadecuado del mismo.
- El diafragma es un método muy poco usado en España.
Dispositivos Intrauterinos (DIU)
El DIU es uno de los anticonceptivos más frecuentemente utilizados en el mundo. Se coloca en la consulta ginecológica, preferiblemente no antes de que hayan transcurrido tres meses desde el parto, porque la matriz está todavía muy aumentada de tamaño y la posibilidad de expulsarlo es mayor. El DIU funciona creando un ambiente adverso a los espermatozoides y a la posible implantación de un óvulo fecundado, ya que provoca una reacción inflamatoria a cualquier cuerpo extraño.
Hay dos tipos de estos dispositivos: DIU hormonales que liberan levonorgestrel y los DIU no hormonales de cobre. En un estudio que comparó los resultados de lactancia en mujeres asignadas aleatoriamente para recibir un DIU de cobre u hormonal entre las 6 y las 8 semanas después del parto, no se encontraron diferencias en la duración total de la lactancia, el crecimiento de los bebés ni el desarrollo hasta 1 año después del parto.
Las complicaciones relacionadas con el dispositivo incluyen perforación uterina, fallo (embarazo), imposibilidad de visualizar los hilos en el cuello del útero, secreción vaginal, infección, dolor, que la pareja sienta los hilos, mala ubicación (que podría requerir de un procedimiento quirúrgico para retirar el DIU) y expulsión (de 2 a 10% dentro del primer año).
Métodos Definitivos
- La ligadura de trompas y la vasectomía deben considerarse métodos definitivos sin posibilidad de vuelta atrás, pues intentar repermeabilizar las trompas o el conducto deferente del testículo tiene una posibilidad de éxito muy baja, además de ser muy cara. La ligadura de trompas requiere ingreso hospitalario, anestesia general y se realiza por laparoscopia.
- La vasectomía se hace con anestesia local y no requiere ingreso. Su efecto no es inmediato; puede haber espermatozoides en las 25 eyaculaciones posteriores.
Métodos de Conocimiento de la Fertilidad
Para usar estos métodos es preciso disponer de una tabla e ir registrando en ella las diferentes observaciones.
- La temperatura basal se toma cada día del ciclo, considerando como primer día el primero de la menstruación. Se toma antes de levantarse de la cama, por la mañana, después del período más largo de sueño. En la postovulación inmediata se verá reflejado un ascenso de temperatura que se mantendrá durante 14 días, hasta que venga la siguiente regla.
- Al terminar la regla hay sequedad y flujo escaso; cuando éste surge es blanco y espeso y, poco a poco, a medida que se acerca el día de la ovulación, el flujo se vuelve más transparente y líquido. Este moco fértil dura 72 horas, y es durante las últimas 24 que se produce la ovulación. Tras palpar el cérvix y al retirar los dedos, quedarán en ellos restos de moco cervical.