La semana 17 de embarazo marca el inicio del quinto mes de gestación. Te encuentras inmersa en el segundo trimestre y cada vez queda menos para alcanzar la mitad del camino. Durante este periodo, tanto el desarrollo del feto como los cambios en tu propio cuerpo se vuelven cada vez más evidentes y fascinantes.

Desarrollo del feto en la semana 17
En esta etapa, tu bebé tiene un tamaño aproximado al de una pera o un nabo pequeño. Mide cerca de 13 a 17 centímetros y pesa alrededor de 140 gramos. El feto es cada vez más similar a un recién nacido a medida que sus órganos y sistemas continúan perfeccionándose.
Principales avances fetales
- Fortalecimiento óseo: El esqueleto cartilaginoso comienza a endurecerse gradualmente.
- Protección cutánea: Aparece la vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que recubre y protege la piel del bebé del medio acuoso.
- Tejido adiposo: Comienza a acumular grasa bajo la piel, fundamental para regular su temperatura corporal tras el nacimiento.
- Sentidos: El feto es capaz de reaccionar a sonidos fuertes debido al desarrollo de su oído. También comienzan a aparecer las cejas, las pestañas y el pelo sobre el labio superior.
- Actividad física: Se mueve activamente dentro del útero, aunque es frecuente que la madre aún no perciba estos movimientos, que suelen notarse con más claridad a partir de la semana 18.
¿Es niño o niña?
Si te realizas una ecografía en esta semana 17, es posible que el especialista pueda determinar el sexo de tu bebé. Podrás saber ya si es niño o niña, aunque en algunos sistemas de salud esta prueba se realiza de forma rutinaria un poco más adelante, cerca de la semana 20.

Cambios en la futura madre
Durante la semana 17, el aumento de peso (típicamente entre 2,5 y 4 kg desde el inicio) y las transformaciones físicas son más notorias. Tu cintura puede empezar a ensancharse y la parte baja del abdomen se vuelve más voluminosa.
Alteraciones físicas y síntomas comunes
- Cambios mamarios: Las mamas aumentan de tamaño debido a una mayor irrigación sanguínea. Es posible que necesites sujetadores de una talla mayor, ya que el cuerpo se prepara para la lactancia.
- Molestias abdominales: El crecimiento del útero puede tensar los ligamentos, causando dolor punzante en los costados o la ingle.
- Tránsito intestinal: El aumento de tamaño del útero presiona la vejiga, provocando ganas frecuentes de orinar, mientras que los cambios hormonales pueden ralentizar el sistema digestivo, causando estreñimiento.
- Calambres: La compresión de nervios en las piernas, sumada a la retención de líquidos y posibles niveles bajos de calcio y potasio, puede generar calambres, especialmente nocturnos.
Recomendaciones para esta etapa
Mantener una dieta variada, equilibrada y rica en fibra es esencial para evitar el estreñimiento y las hemorroides. Asimismo, la hidratación es clave: consume suficiente agua y frutas para mantener el bienestar de ambos.
| Consejo | Beneficio |
|---|---|
| Ejercicio moderado o caminatas | Mejora la circulación y reduce el edema. |
| Uso de cremas hidratantes | Ayuda a prevenir la aparición de estrías en abdomen y pecho. |
| Descanso de lado | Alivia la tensión en los ligamentos abdominales. |
Control médico y pruebas
Es un momento ideal para consultar dudas sobre pruebas genéticas. Una de las pruebas opcionales que puede realizarse a partir de esta fecha es la amniocentesis, un procedimiento invasivo que analiza una muestra de líquido amniótico para detectar posibles alteraciones genéticas.