Las pirañas son peces fascinantes, conocidos por su reputación, que habitan en los ríos de agua dulce de Sudamérica. Pertenecen a la subfamilia Serrasalminae, que incluye varias especies con hábitos carnívoros, omnívoros y herbívoros. Estos peces son una de las especies más antiguas que quedan en el planeta, habiendo experimentado pocos cambios a lo largo de millones de años de existencia.
Características Generales de las Pirañas
Descripción Física
Las pirañas son peces cubiertos de escamas y, como todos los peces, tienen sangre fría, lo que significa que su temperatura corporal depende de su entorno. Respiran con branquias y poseen un cuerpo redondo y una cabeza grande. Generalmente, son peces pequeños que pueden crecer hasta tener entre 20 y 38 centímetros de largo. Su cuerpo es alto y está comprimido lateralmente, con una cabeza prominente y la boca en una posición llamativa vista de frente.

Dientes y Mordida
La característica más conocida de las pirañas son sus temibles dientes, que son muy afilados y triangulares. Estas singulares piezas dentales les sirven de ayuda para arrancar la carne de sus presas. Además, tienen una mordida muy poderosa, que puede llegar a tener hasta 32 kilogramos de fuerza. Las pirañas tienen que reemplazar sus dientes constantemente, pero por suerte, crecen enseguida; pueden llegar a tener cambiadas todas sus piezas en unos 100 días.
Comportamiento y Dieta
Las pirañas son animales omnívoros, aunque su dieta puede variar según la especie, la edad y las fuentes de alimento disponibles. Una dieta típica de piraña puede consistir en insectos, peces más pequeños, crustáceos, gusanos, caracoles, algunas plantas acuáticas, carroña, semillas y otros materiales vegetales. Los crustáceos y los insectos suelen constituir la mayor parte de sus comidas. Se sabe que algunas pirañas comen más semillas que carne, e incluso algunas subsisten solo con plantas. A pesar de su reputación de comer carne, las pirañas no suelen atacar a los humanos y son escasos los ataques registrados por parte del género Pygocentrus (pirañas de vientre rojo).
Las pirañas trabajan en equipo para buscar comida o esperar a que sus presas pasen por el agua. Cuando una presa, especialmente una herida, pasa, las pirañas la persiguen y pululan, atacando a la vez y devorándola rápidamente. También buscan cadáveres y se alimentan de cualquier carne que puedan encontrar. Se benefician del fenómeno natural conocido como “pororoca”, donde las mareas oceánicas arrastran animales vivos y muertos a los ríos, ofreciendo un festín a las pirañas.
Piraña: La Pesadilla de Río | T1 E01 | Monstruos de Río
Hábitat y Distribución
Estos peces solo se encuentran en arroyos y ríos de agua dulce de Sudamérica, con excepción de Chile. Su presencia es especialmente destacada en toda la Amazonia, en Brasil, las Guayanas, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia; también en Paraguay, Uruguay y el nordeste argentino, llegando por el sur hasta el Río de la Plata. Prefieren el agua que se mueve rápidamente y a una temperatura templada, entre 23 y 26 grados Celsius, y optan por aguas claras y blancas en lugar de oscuras.
Reproducción de las Pirañas
Generalidades
Las pirañas son peces ovíparos, lo que significa que nacen de huevos. Las hembras de piraña realizan puestas de alrededor de 1.000 a 5.000 huevos. Estos huevos son fertilizados por un macho y son guardados por el cardumen para su protección, especialmente en la naturaleza.
Reproducción en Cautiverio
La reproducción de las pirañas en cautiverio es considerada difícil, pero posible bajo condiciones adecuadas. Para que una pareja de pirañas decida reproducirse, deben ser maduras sexualmente (aproximadamente 1 año y medio de edad) y sentirse cómodas en su acuario. Se recomienda un acuario de al menos 300 litros para tener éxito en la reproducción. En la naturaleza, las pirañas desovan en la época lluviosa, por lo que se puede intentar simular esta condición en el acuario. Sexar a las pirañas es complicado, aunque se cree que los machos tienen la quilla ventral en forma de “V” y las hembras en forma de “U” cuando se miran de frente.
El Proceso de Desove
Si las pirañas deciden desovar, lo primero que hará el macho es cavar un agujero en el sustrato, del tamaño de un plato, que servirá como nido para los huevos. Las puestas suelen ocurrir al crepúsculo. A la mañana siguiente, se podrán ver los huevos pegados al sustrato; suelen ser entre 700 y 4.000 huevos, del tamaño del caviar y de color amarillo intenso. Para sacar la puesta adelante, se necesita un acuario aparte de unos 60 litros. Una vez trasladados los huevos a este acuario, para evitar que sean comidos por otras pirañas o incluso por sus padres, se conecta un aireador para asegurar una buena oxigenación del agua. La eclosión suele ocurrir en aproximadamente 2 días.
Desarrollo de los Alevines
A la semana de eclosionar, la mayoría de los alevines ya pueden nadar y perciben la presencia humana y los golpes al cristal. Cuando alcanzan un tamaño un poco mayor, se les puede alimentar con larvas de mosquito, artemia y escamas de pez sin triturar. Las pirañas jóvenes son doradas por debajo y tienen pequeñas motas negras en sus laterales.