La amenaza de aborto es una situación que indica la posibilidad de una pérdida espontánea del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Es una afección común, con aproximadamente el 10 al 15% de los embarazos confirmados que terminan en aborto espontáneo, y más del 80% de estos ocurriendo en el primer trimestre. En el contexto de la semana 19, una amenaza de aborto se considera una pérdida tardía.
Los miomas uterinos (leiomiomas o fibromiomas) son los tumores sólidos benignos más frecuentes en la pelvis femenina, afectando a un 70% de las mujeres a lo largo de su vida. Aunque a menudo son asintomáticos, pueden influir en el embarazo, incluyendo un aumento del riesgo de aborto, especialmente si distorsionan la cavidad uterina.
Definición y Terminología del Aborto Espontáneo
El aborto espontáneo se define como la pérdida del embarazo antes de las 20 semanas de edad gestacional. La terminología varía según el estadio de desarrollo, distinguiendo entre embrionario (≤ 10 semanas) y fetal (≥ 11 semanas). La American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) define el aborto en el primer trimestre como un embarazo intrauterino no viable con un saco gestacional vacío o un embrión o feto sin actividad cardíaca antes de las 12 semanas y 6 días de gestación.
Las descripciones para el aborto espontáneo se basan en la ubicación del feto y los productos de la concepción, así como en la dilatación cervical. Otras clasificaciones relacionadas incluyen:
- Muerte fetal: Muerte fetal después de ≥ 20 semanas.
- Parto pretérmino: Nacimiento de un feto vivo entre las 20 y las 36 semanas/6 días.
Etiología y Factores de Riesgo del Aborto Espontáneo

El aborto espontáneo temprano es frecuentemente causado por anomalías cromosómicas. Sin embargo, en el caso de la semana 19, otras causas cobran mayor relevancia, como las anomalías del tracto reproductivo materno (p. ej., miomas, útero bicorne, adherencias) o ciertas infecciones virales (citomegalovirus, herpesvirus, parvovirus y rubéola). También pueden influir anormalidades inmunológicas y traumatismos físicos mayores, aunque la causa a menudo se desconoce.
Los factores de riesgo que incrementan la probabilidad de un aborto espontáneo incluyen:
- Edades maternas extremas: El riesgo aumenta significativamente con la edad.
- Antecedentes de aborto espontáneo: Las mujeres con dos o más abortos consecutivos tienen mayor riesgo.
- Tabaquismo y consumo de sustancias: (p. ej., cocaína, alcohol).
- Enfermedades crónicas mal controladas: (p. ej., diabetes, hipertensión, trastornos tiroideos evidentes).
- Obesidad.
- Problemas de la placenta: (placenta previa o desprendimiento).
- Estrés.
- Exposición a tóxicos.
- Alteraciones en el ADN seminal: Pueden influir directamente en el riesgo de aborto.
Es importante destacar que no se ha demostrado que los trastornos tiroideos subclínicos, el útero en retroversión o los traumatismos menores sean causas de aborto espontáneo.
Signos y Síntomas de la Amenaza de Aborto
Los síntomas de una amenaza de aborto son variados y requieren evaluación médica. Los más comunes incluyen:
- Sangrado vaginal: Presente en casi todas las amenazas de aborto espontáneo, puede ser escaso o abundante, con coágulos o de color marrón/rojo. En el primer trimestre, aproximadamente el 25% de los embarazos presentan sangrado, y el 12% de estos terminan en aborto.
- Cólicos abdominales: Dolor pelviano tipo cólico o presiones fuertes en el vientre, similares a los dolores menstruales.
- Dolor lumbar: Pinchazos fuertes en la parte baja de la espalda.
- Expulsión de tejidos: Posible expulsión vaginal de tejidos o material con apariencia de coágulos.
- Disminución o desaparición de los síntomas del embarazo: Náuseas, sensibilidad mamaria, etc.
En el aborto espontáneo tardío (como en la semana 19), puede iniciarse con un chorro de líquido por rotura de membranas. La hemorragia rara vez es masiva, pero un cuello uterino dilatado indica que el aborto es inevitable. Si los productos de la concepción no se expulsan completamente, puede haber sangrado uterino persistente e infección, incluso sepsis (aborto séptico), causando fiebre y dolor.
Diagnóstico de la Amenaza de Aborto y Miomas

El diagnóstico de la amenaza de aborto y la evaluación de los miomas se realiza mediante una combinación de métodos:
Pruebas de Embarazo y Hormonales
- Prueba de beta-hCG: En orina o suero. Niveles seriados que disminuyen son compatibles con un embarazo fallido.
- Nivel de progesterona: Para evaluar la viabilidad del embarazo.
Exploración Física
- Examen pélvico: Para revisar el cuello uterino y determinar si hay dilatación, lo que indicaría un aborto inminente.
Estudios de Imagen
- Ecografía transvaginal: Principal método para evaluar el aborto espontáneo y los miomas. Permite confirmar el embarazo intrauterino, la actividad cardíaca fetal (detectable a partir de las 5,5 a 6 semanas) y la presencia de miomas, su tamaño y localización. Hallazgos específicos como la longitud cráneo-caudal o el diámetro del saco gestacional sin latido cardíaco confirman el fracaso del embarazo.
- Ecografía abdominal: Complementaria a la transvaginal, especialmente para miomas grandes o múltiples, o en úteros de más de 10 semanas.
- Ecografía con infusión salina intracavitaria (sonohisterografía): Mejora la definición de miomas submucosos.
- Histeroscopia: Para el diagnóstico y tratamiento de miomas submucosos.
- Resonancia Magnética (RM): La mejor técnica para visualizar todos los miomas y diferenciar entre leiomiomas, adenomiosis y sarcomas.
- Tomografía Computarizada (TC): Poca utilidad para miomas uterinos.
Clasificación del Proceso de Aborto
La clasificación tradicional del estado del aborto es crucial para el manejo:
- Amenaza de aborto: Sangrado uterino con cuello uterino cerrado; el embarazo puede continuar.
- Aborto inminente: Cuello uterino dilatado, el aborto es inevitable.
- Aborto incompleto: Expulsión parcial de los productos de la concepción.
- Aborto completo: Todos los productos han sido expulsados y el cuello uterino está cerrado.
- Aborto diferido: Muerte de embrión/feto sin sangrado ni dilatación cervical.
- Embarazo anembrionado (huevo vacío): Saco gestacional sin saco vitelino o embrión visible.
Diagnóstico Diferencial
Es fundamental diferenciar la amenaza de aborto de otras condiciones, especialmente el embarazo ectópico, una complicación potencialmente mortal, y el embarazo molar. El sangrado y el dolor pélvico son síntomas comunes en el primer trimestre, por lo que una evaluación exhaustiva es esencial.
Miomas Uterinos y su Impacto en el Embarazo
Los miomas uterinos son crecimientos benignos que se originan del miometrio y están compuestos de tejido muscular y fibroso. Su desarrollo y crecimiento están influenciados por estrógenos y progesterona, así como por citocinas y factores de crecimiento.
Clasificación de los Miomas
Los miomas se clasifican según su localización en el miometrio:
- Subserosos: En la superficie uterina, deformando la serosa.
- Intramurales: Dentro de la pared muscular.
- Transmurales: Afectan el espesor de la pared, deformando serosa y mucosa.
- Submucosos: Debajo del endometrio, desplazándolo. Estos se subdividen según Wamsteker (tipo 0, I, II) y clasificaciones más recientes como STEPW y ESGE, que predicen la dificultad de extirpación.
Clínica y Síntomas de los Miomas
La mayoría de los miomas son asintomáticos, pero cuando causan síntomas, los más comunes son:
- Sangrado uterino anormal: Menorragias o hipermenorreas son comunes. Un mioma submucoso pediculado puede prolapsarse a través del cérvix, ulcerarse o necrosarse, causando hemorragias.
- Presión pélvica y dolor: Debido al aumento del tamaño uterino. Puede causar síntomas urinarios (frecuencia, dificultad de vaciamiento), digestivos (estreñimiento, tenesmo) y, raramente, trombosis o lumbociática.
- Dolor agudo: Por degeneración de los miomas (degeneración roja, más frecuente en el embarazo) o torsión de miomas pediculados.
Efectos de los Miomas en la Reproducción y el Embarazo
Impacto de los miomas en la fertilidad y en el embarazo | Dr. Gustavo Salazar, Hospital VOT Madrid
Los miomas que distorsionan la cavidad uterina (submucosos o intramurales con componente intracavitario) pueden dificultar la concepción e incrementar la tasa de abortos. Además, los miomas se han asociado con efectos adversos durante la gestación, como:
- Sangrado en el primer trimestre.
- Rotura prematura de membranas.
- Presentación de nalgas.
- Trabajo de parto prolongado.
- Desprendimiento prematuro de placenta.
- Restricción del crecimiento fetal.
- Amenaza de parto pretérmino y parto prematuro.
- Mayor tasa de cesáreas.
Estos efectos se relacionan con la distorsión de la cavidad uterina, problemas de espacio para el desarrollo fetal, alteraciones en la vascularización placentaria, o interferencia con la contracción uterina normal. Durante el embarazo, el tamaño de los miomas puede aumentar en un 20-30% de los casos, principalmente en el primer trimestre, estabilizándose o disminuyendo en la segunda mitad del embarazo y el puerperio.
Malignización de los Miomas
Los leiomiosarcomas uterinos (LMS) son tumores malignos raros, cuya incidencia es baja. La mayoría no surgen de leiomiomas benignos, siendo la transformación maligna un evento poco frecuente y la mayoría de los sarcomas se originan de forma independiente. La RM es la técnica más adecuada para sospechar malignidad, aunque el diagnóstico definitivo es anatomopatológico.
Opciones de Tratamiento
Amenaza de Aborto
El tratamiento de la amenaza de aborto se centra en la observación. No hay evidencia que sugiera que el reposo en cama disminuya el riesgo de aborto completo posterior. Se pueden realizar ecografías periódicas y evaluar síntomas. Si la madre es Rh negativa, se administra inmunoglobulina anti-Rho (D). Se recomienda evitar relaciones sexuales y, en algunos casos, se puede prescribir progesterona, aunque su eficacia es debatida, excepto en abortos recurrentes. El apoyo emocional es fundamental.
Aborto Inminente, Incompleto o Diferido
Para estos casos, las opciones incluyen:
- Conducta expectante: Especialmente en el primer trimestre, con tasas de éxito del 80% en 8 semanas. No se recomienda en el segundo trimestre por seguridad limitada y riesgo de hemorragia.
- Tratamiento médico: Con misoprostol, a veces precedido por mifepristona, para una expulsión más predecible.
- Evacuación uterina quirúrgica: Se prefiere el legrado por aspiración. Es urgente en casos de hemorragia, inestabilidad hemodinámica o infección.
Si el aborto completo parece probable, no suele requerirse tratamiento adicional. La administración de analgésicos es según necesidad.
Miomas Uterinos
Los miomas asintomáticos generalmente se manejan con observación. El tratamiento profiláctico para prevenir futuras complicaciones no se recomienda, salvo en casos excepcionales (miomas submucosos importantes con deseo de gestación, o compresión ureteral con hidronefrosis). En mujeres sintomáticas, el objetivo es controlar el sangrado, el dolor o la presión.
En general, no se realiza tratamiento quirúrgico de los miomas durante el embarazo debido a los riesgos para la madre y el feto. Después del parto, muchos miomas disminuyen de tamaño debido a los cambios hormonales y la involución uterina.
Pronóstico y Prevención
Tener una amenaza de aborto no implica necesariamente la pérdida fetal. El pronóstico dependerá del grado de desprendimiento del embrión. En casos de desprendimiento leve, el embarazo puede continuar con normalidad. La mayoría de los abortos espontáneos no pueden prevenirse, ya que la causa más común es una anomalía genética en el feto. Sin embargo, el cuidado prenatal y un estilo de vida saludable pueden reducir los riesgos:
- Evitar alcohol, drogas recreativas, exposición a radiografías y altas ingestas de cafeína.
- Tomar vitaminas prenatales y ácido fólico antes y durante el embarazo.
- Tratar problemas de salud preexistentes (hipertensión, diabetes no controlada, problemas de tiroides).
Si se presentan síntomas de amenaza de aborto en la semana 19 o en cualquier momento del embarazo, es crucial contactar con el proveedor de atención médica de inmediato para una evaluación y manejo adecuados.