El espermiograma, también conocido como seminograma, es el estudio básico que se realiza a una muestra de semen para poder evaluar su calidad seminal. Se trata de una prueba esencial para valorar la fertilidad masculina y es fundamental en el diagnóstico de la infertilidad. Este análisis nos ayuda a definir el potencial fértil del varón, ya que determina las características físico-químicas del semen, así como la concentración y movilidad de los espermatozoides. Aunque un seminograma normal nos confirma que el semen cumple los parámetros considerados normales (normozoospermia), no asegura que el espermatozoide sea capaz de fecundar correctamente al ovocito. Generalmente, el seminograma suele ir acompañado de otras pruebas adicionales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece los valores de referencia, ahora denominados límites de decisión, para considerar una muestra de semen como normal y que pueden indicar la necesidad de un diagnóstico o tratamiento. A pesar de que la OMS ha publicado una actualización del Manual de Laboratorio para el Examen y Procesamiento del semen en 2021 (constituyendo la sexta edición), lo más habitual es seguir atendiendo a los criterios de la quinta edición (correspondiente a 2010).
Preparación y Recogida de la Muestra
Para obtener un diagnóstico preciso sobre la calidad espermática, es crucial seguir una serie de recomendaciones para la recogida de la muestra. Se debe respetar un período de abstinencia sexual de un mínimo de 3 días y un máximo de 5 días. Además, se suelen solicitar dos seminogramas, realizados con unos meses de diferencia. La muestra se obtiene por masturbación y es importante recoger todo el eyaculado en un bote estéril, sin que se pierda ninguna fracción.
Es habitual que los nervios o la incomodidad del proceso de recogida conlleven la pérdida de la primera fracción del esperma, la cual contiene el mayor número de espermatozoides emitidos. Las últimas gotas contienen sustancias necesarias para evaluar otros parámetros, como la viscosidad o la acidez. En este caso, habría que repetir la recogida para que el estudio seminal sea lo más representativo posible.

Preferiblemente, la muestra de esperma será recogida en la propia clínica o centro donde vaya a ser analizada. No obstante, existe la posibilidad de obtener la muestra en casa, siempre que se mantengan las condiciones adecuadas de luz y temperatura para no alterar la muestra seminal. Para ello, la muestra de semen no debe tardar más de 30-40 minutos en ser entregada al centro. Durante el transporte, se recomienda guardar el frasco en contacto con el cuerpo (a unos 37°C) y envuelto en papel de aluminio para protegerlo de la luz. Es fundamental mantener las máximas condiciones higiénicas: lavarse las manos y el pene con agua y jabón antes de proceder y no tocar el interior del recipiente para evitar contaminarlo. Tampoco se deben aplicar cremas ni lubricantes de ningún tipo.
Análisis de Parámetros Seminales
Los exámenes realizados en la muestra seminal durante el seminograma se clasifican en macroscópicos y microscópicos.
Examen Macroscópico
El análisis macroscópico del semen consiste en evaluar ciertas características del eyaculado a simple vista, sin necesidad de microscopio. Entre los aspectos seminales macroscópicos más destacados se encuentran:
- Volumen: Cantidad (en mililitros) que se obtiene de eyaculado. Como mínimo debe ser de 1.5 mililitros. Una muestra normal tiene un volumen ≥ 1,5 ml. Se consideraría adecuado cuando la muestra seminal tiene un volumen superior a 1,5 ml.
- Licuefacción: En condiciones normales, el semen queda licuado totalmente a los 60 minutos tras la eyaculación, aunque esto suele ocurrir dentro de los primeros 15 minutos. El eyaculado se deja licuar unos 30 minutos de forma natural para poder hacer el estudio, es decir, debe estar totalmente líquido. Si no ha licuado en 30 minutos, se debe indicar en el informe. La licuefacción incompleta puede estar provocada por una falta de enzimas de la próstata y afectar a la movilidad y concentración de espermatozoides.
- Color: El color habitual del semen es blanco opalescente, ligeramente amarillento o blanco grisáceo. Una opacidad o tonalidad diferentes pueden indicar ciertas cosas. Por ejemplo, una muestra con un tono amarronado-rojizo indica la presencia de glóbulos rojos sanguíneos.
- Viscosidad: Si la muestra es muy viscosa, puede deberse a una disfunción prostática o dificultar la movilidad de los espermatozoides. Se deja caer una gota con una pipeta y se observa si hay formación de hilos por una viscosidad aumentada.
- pH: El valor debe encontrarse por encima de 7.1 (entre 7.2 y 8.1). Valores inferiores podrían indicar azoospermia (ausencia de espermatozoides) o procesos inflamatorios crónicos.
Examen Microscópico
El examen de los parámetros microscópicos se centra en analizar varios aspectos relacionados con los espermatozoides, con ayuda de un microscopio.
- Concentración de espermatozoides: Millones de espermatozoides por mililitro. El número de espermatozoides debe superar los 15 millones por ml o los 39 millones en total por eyaculado.
- Motilidad o movilidad espermática: Porcentaje de espermatozoides que se mueven y se desplazan. Debe ser igual o mayor a un 32% para los espermatozoides con movilidad progresiva (tipo A+B) y más del 40% para el total de espermatozoides móviles (tipo A+B+C). Se analiza el porcentaje de espermatozoides móviles de la muestra, así como el modo en que se mueven: progresivos o no progresivos, forma (rectilínea, círculos, zigzag) y velocidad (rápido o lento). La patología asociada a la movilidad espermática se denomina astenozoospermia o astenospermia.
- Vitalidad espermática: Porcentaje de espermatozoides vivos. Debe ser igual o mayor a un 58%. Si fuera inferior, hablaríamos de Necrozoospermia (gran cantidad de espermatozoides muertos). Hay varias pruebas para distinguir en el eyaculado espermatozoides vivos y muertos: tinción de eosina, test hipoosmótico, etc.
- Morfología: Porcentaje de espermatozoides con forma normal. Al menos el 4% de los espermatozoides debe tener una forma normal para considerar que la muestra es normal. El análisis morfológico observa la forma de las diferentes partes que componen el espermatozoide (cabeza, cuello y cola). Si el porcentaje de espermatozoides con morfología normal es inferior, se habla de Teratozoospermia.
- Presencia de leucocitos: Se hace un conteo de células redondas si estas aparecen en cantidad bajo el microscopio. Como máximo, debe haber 1 millón de leucocitos/ml. Si la concentración de leucocitos es superior a 1 mill/ml de muestra, puede indicar una infección (leucocitosis) o inflamación.
- Anticuerpos antiespermatozoides o Mar test: Refleja la cantidad de espermatozoides unidos a otras células o partículas. Se considera normal si es inferior al 50%.
¿Cómo leer un seminograma?
Valores de Referencia de la OMS (Ediciones)
Los parámetros y valores de referencia para el seminograma han evolucionado con las ediciones del manual de la OMS. A continuación, se muestra una comparación de algunos valores entre la 4ª (1999) y la 5ª (2010) edición:
| Parámetro | 4ª edición (1999) | 5ª edición* (2010) |
|---|---|---|
| Licuefacción | Total a los 60 min | Total a los 60 min |
| Volumen | 2 ml | 1.5 ml |
| Color | Blanco opalescente | Blanco opalescente |
| pH | 7.2-7.8 | >7.1 |
| Concentración (ml) | 20 millones | 15 millones |
| Móviles progresivos | 50% | 32% |
| Vitalidad | 75% | 58% |
| Morfología | 15% | 4% |
| Leucocitos (ml) | < 1 millón | < 1 millón |
| Mar test | <50% esp. unidos a partículas | <50% esp. |
Es posible que las unidades de medida o valores de referencia cambien en función del laboratorio en caso de repetir el seminograma en otra clínica. Si todos los resultados obtenidos en el espermiograma alcanzan el valor de referencia (límite de decisión) para cada uno de los parámetros seminales, se considera que la muestra de semen es normal. Esto es conocido como normozoospermia.
Alteraciones en los Resultados del Seminograma
En caso de presentar alterado alguno de los parámetros estudiados en el seminograma, algunas de estas posibles alteraciones serán las siguientes:
- Azoospermia: Ausencia total de espermatozoides en el eyaculado. El pH debe encontrarse por encima de 7.1. Valores inferiores podrían indicar azoospermia o procesos inflamatorios crónicos. Otra posibilidad es que en la muestra seminal a analizar no se observe ningún espermatozoide. Un resultado normal del seminograma después de la vasectomía debería ser nulo (cero espermatozoides/ml) puesto que la vasectomía bloquea el paso de los espermatozoides.
- Oligozoospermia (u Oligospermia): Baja concentración de espermatozoides.
- Astenozoospermia (o Astenospermia): Problemas de movilidad de los espermatozoides. Un varón padece astenozoospermia cuando en el eyaculado hay menos del 32% de espermatozoides con movilidad progresiva o menos del 40% de espermatozoides móviles totales. Coloquialmente, hablamos de espermatozoides vagos cuando nos referimos a aquellos con baja movilidad debido a que son lentos.
- Teratozoospermia: Porcentaje bajo de espermatozoides con morfología normal o alteración de la morfología espermática. Si el porcentaje de espermatozoides con forma normal es inferior al 4%, el tratamiento recomendado en casos de infertilidad es una fecundación in vitro con microinyección espermática.
- Necrozoospermia: Gran cantidad de espermatozoides muertos (vitalidad inferior al 58%).
- Hipospermia: Bajo volumen seminal.
- También puede haber alteraciones combinadas, como la oligoastenoteratozoospermia, cuando hay baja concentración, problemas de movilidad y alteración de la morfología.
En función de los parámetros seminales afectados y su severidad, el varón puede tener más o menos dificultades para lograr un embarazo de manera natural con su pareja. No obstante, si se presentan estas dificultades, las técnicas de reproducción asistida podrían ayudar a conseguir la gestación.

Estudios Avanzados y Pruebas Complementarias
Un seminograma básico evalúa la cantidad y el aspecto de los espermatozoides, pero no analiza su calidad interna ni su genética. Cuando el especialista interpreta los resultados de un espermograma, dependiendo de los valores obtenidos o de si existe infertilidad de origen desconocido, puede solicitar pruebas complementarias para completar el diagnóstico.
Seminograma REM (Recuento de Espermatozoides Móviles)
El seminograma REM es un análisis del semen en el que se estudian los parámetros ya mencionados, pero también se realiza la capacitación espermática. La capacitación es un proceso de selección de los espermatozoides que permite eliminar el plasma seminal, los espermatozoides inmóviles y las células no espermáticas. Después de la capacitación espermática, se obtiene una muestra concentrada en espermatozoides de buena movilidad. La OMS indica como normalidad un seminograma REM con un resultado superior a 3-5 millones de espermatozoides con movilidad progresiva. Si el resultado del REM es entre 1 y 3 millones de espermatozoides, la técnica reproductiva aconsejada es la fecundación in vitro (FIV).
Los métodos para la capacitación espermática incluyen:
- Gradientes de densidad: Se colocan dos o tres medios de mayor a menor densidad en un tubo de laboratorio y encima la muestra seminal. Este tubo es centrifugado y los espermatozoides de mejor calidad y movilidad quedarán en el fondo.
- Swim up: Consiste en centrifugar la muestra seminal y eliminar todo el sobrenadante. A continuación, se incorpora un medio de cultivo específico y los espermatozoides móviles habrán ascendido en el tubo.
Otras Pruebas Complementarias
- Cultivo seminal: Si la muestra seminal presenta más de 1 millón de leucocitos por mililitro, es una señal de alarma que indica una posible infección seminal. El cultivo seminal identifica qué bacteria o microorganismo está causando la infección para recetar el antibiótico adecuado.
- Test de fragmentación del ADN espermático: Si el embarazo no llega o se producen abortos de repetición a pesar de una buena concentración y movilidad, podría deberse a la rotura de la cadena de ADN en los espermatozoides. Si el índice de fragmentación del ADN espermático es elevado (generalmente por encima del 30%), se recomienda utilizar técnicas de selección espermática.
- FISH de espermatozoides: Si la interpretación del seminograma muestra alteraciones seminales muy severas, el problema podría tener un origen genético. El FISH de espermatozoides evalúa si los espermatozoides contienen el número de cromosomas correctos.
- Estudios hormonales: Se toma una muestra de sangre para analizar los niveles de testosterona, FSH o LH.
Qué Hacer Tras un Resultado Alterado del Seminograma
Es muy común pensar que un seminograma con diagnóstico de normozoospermia (todos los parámetros seminales normales) garantiza la fertilidad masculina. Sin embargo, un diagnóstico de fertilidad nunca debe basarse en un único seminograma aislado, ya que la calidad seminal puede variar por episodios de estrés, fiebre reciente o días de abstinencia incorrectos. Si el resultado del seminograma es anómalo, se deberán estudiar los valores obtenidos junto a otros estudios de fertilidad masculina, como un análisis hormonal, una exploración testicular, un estudio de los factores genéticos, y la historia clínica del paciente.
Es esencial que el especialista (ginecólogos, urólogos y biólogos) sea quien valore e interprete los resultados del seminograma y los pasos a seguir. De este modo, y con todas las pruebas de fertilidad realizadas, el especialista podrá determinar la posible causa de la alteración seminal y establecer la mejor solución y/o tratamiento. Si el tratamiento escogido no ayuda a mejorar los valores seminales, en caso de que el paciente desee tener un hijo, tendrá que recurrir a las técnicas de reproducción asistida.
¿Cómo leer un seminograma?
Tratamientos para la Infertilidad Masculina
Dependiendo del grado de alteración en el seminograma, se pueden valorar distintos tratamientos para lograr un embarazo:
- Inseminación artificial (IA): Si nos encontramos ante un caso leve (por ejemplo, oligoastenozoospermia leve), el tratamiento más sencillo sería la inseminación artificial. Mediante esta técnica, con la ayuda de un catéter, se introduce la muestra seminal en el útero de la paciente, conteniendo los mejores espermatozoides previamente seleccionados en el laboratorio.
- Fecundación in vitro clásica (FIV): Otro tratamiento indicado ante un caso leve de oligoastenozoospermia es la fecundación in vitro clásica. Mediante esta técnica, se ponen en contacto los espermatozoides previamente seleccionados con los ovocitos en una placa de cultivo, y es en ella donde se produce la fecundación.
- Microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI): Si nos encontráramos ante un caso grave de oligoastenozoospermia (o en casos de azoospermia si se pueden obtener espermatozoides testiculares o epididimarios) el tratamiento más exitoso sería la ICSI. Es una técnica en la que el especialista del laboratorio de FIV selecciona un espermatozoide y lo introduce en el interior de un ovocito. De esta manera, se reduce al máximo un posible fallo de fecundación. Es posible utilizar espermatozoides inmóviles vivos para fecundar óvulos mediante ICSI si no se dispone de móviles.
Es importante destacar que ante un caso grave se debe valorar por los especialistas la opción de congelar semen para preservar la fertilidad. Existen algunos métodos que permiten obtener mejoras en la movilidad y concentración espermática, como cambios en el estilo de vida (alimentación saludable, evitar alcohol y tabaco, controlar el estrés, etc.) o la administración de antioxidantes.
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