Carlos González es un pediatra de renombre, coordinador y docente en un Postgrado de Lactancia impartido por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Reconocido por su enfoque humanizado de la crianza, es también el conductor del popular podcast 'Criando sin miedo', a través del cual desmitifica aspectos clave de la lactancia materna y la crianza.
Mitos y Realidades de la Lactancia a Demanda
La "lactancia a demanda" es una frase ampliamente difundida y recomendada por los profesionales de salud infantil tras el nacimiento de un bebé. Este método se basa en las señales de hambre del infante, promoviendo una práctica sin horarios donde el bebé marca el ritmo y la duración de cada toma. Se considera que esta práctica ayuda a las madres a ajustar su producción de leche a las necesidades de su hijo y forja un vínculo profundo entre madre e hijo.
Sin embargo, Carlos González ha aportado una perspectiva reveladora. En su podcast 'Criando sin miedo', ha asegurado que la lactancia a demanda como tal no existe. "Aunque la recomendamos mucho, ahora que no nos oye nadie les voy a confesar que no existe", ha comentado el experto. Él sostiene que no es el bebé quien demanda activamente, sino la madre quien interpreta y decide si las señales de su hijo (llorar un poquito, hacer un ruidito, despertarse o chuparse el puñito) constituyen un reclamo para tomar pecho. "No existe porque los bebés no hablan. Si el bebé hablara y dijera 'mamá, quiero teta', y su mamá no le diera, un observador imparcial podría decir 'a las 02:18 horas el niño pidió y su mamá no le dio y por lo tanto no es a demanda'", explica. Por lo tanto, en realidad, son las madres quienes toman la decisión final sobre cuándo y si dar el pecho.
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El Comienzo de la Lactancia: Del Parto a la "Subida de la Leche"
La leche materna comienza a salir desde el momento mismo del parto. La leche de los primeros días, conocida como calostro, está especialmente adaptada a las necesidades del recién nacido. Se caracteriza por tener la mitad de lactosa (azúcar) y el doble de proteínas que la leche “normal” o madura. Ya en la primera mamada, en la misma sala de partos, el bebé puede extraer unos centímetros cúbicos de este valioso primer alimento.
A pesar de la creencia común de que un bebé no siente hambre en las primeras 48 horas de vida, Carlos González afirma que "las primeras 48 horas maman y está demostrado que toman leche y se la tragan".

La "Subida de la Leche": Un Fenómeno Fisiológico
El fenómeno popularmente conocido como "subida de la leche" se debe solo en parte a la cantidad de leche producida. La madre de un bebé de cuatro meses produce más leche que la de un recién nacido, sin embargo, los pechos de esta última suelen estar más hinchados. Esta paradoja se explica porque la mayor parte de la hinchazón se debe a una inflamación fisiológica. Al iniciar la producción de leche, las mamas necesitan materias primas que llegan a través de la sangre, lo que implica la formación de nuevos vasos sanguíneos y capilares. Los leucocitos se asientan en la glándula mamaria para fabricar las abundantes defensas (gammaglobulinas) de la leche. Esta inflamación, que podía ser muy notable y dolorosa en épocas pasadas ("como piedras se me pusieron", "hasta fiebre me dio"), desaparece en pocos días, y los pechos vuelven a su normalidad.
Hoy en día, muy pocas madres experimentan "subidas" tan drásticas. La menor intensidad se debe a las prácticas hospitalarias modernas: el bebé mama nada más nacer, en la misma sala de partos, y permanece día y noche con la madre, pudiendo mamar a demanda sin restricciones ni interferencias con biberones, suero glucosado o chupetes. Antiguamente, la demora en las primeras tomas y las limitaciones de tiempo hacían que los pechos se llenaran excesivamente, provocando la inflamación y el dolor.

Claves para una Lactancia Exitosa: Posición, Frecuencia y Vínculo
El Agarre Correcto y la Eficacia de la Toma
La correcta posición del bebé al pecho es crucial. Los bebés no maman chupando, sino exprimiendo el pecho al colocar la lengua debajo y presionar hacia arriba y hacia el pezón. La hormona oxitocina, que se libera cuando la madre da el pecho o piensa en ello, provoca la contracción de las fibras musculares de la glándula mamaria, lo que se siente como una “bajada”, “apoyo” o “golpe de leche”. La mayor parte de la leche queda retenida cerca del pezón, bajo la areola, donde el bebé debe apretar para mamar. Un niño que solo tiene el pezón en la boca no puede mamar eficazmente.
Un agarre incorrecto impide que el bebé extraiga toda la leche que necesita, lo que resulta en tomas muy prolongadas y un bebé que aún se queda con hambre. Esta situación puede provocar dolor en el pezón y grietas en la madre, así como ingurgitación, obstrucción e incluso mastitis por el vaciado incompleto del pecho. Además, el bebé pasará el día lloroso, pidiendo el pecho constantemente. Para evitar estos problemas, se recomienda ofrecer el segundo pecho una vez que el niño ha terminado con el primero, si lo desea.
La importancia de un agarre temprano y correcto se evidencia en estudios realizados en Suecia, donde se observó que casi todos los recién nacidos que permanecen en contacto piel con piel con su madre durante las primeras dos horas post-parto (sin molestias ni anestesia materna) logran mamar en posición perfecta. Sin embargo, si son separados, aunque sea por minutos, muchos realizan la primera toma de forma incorrecta.
El Vínculo: Más Allá del Alimento
La lactancia materna trasciende la mera alimentación. En el pecho, el bebé busca y encuentra cariño, consuelo, calor, seguridad y atención. El acto de amamantar es una continuación del cordón umbilical, estableciendo un lazo de unión inigualable entre madre e hijo. Carlos González lo describe como un "regalo para toda la vida", una experiencia que para muchas madres representa un momento de paz, profunda satisfacción y de sentirse imprescindibles y adoradas. La lactancia forma parte intrínseca del ciclo sexual de la mujer.
Desmontando Mitos Comunes y Abordando Preocupaciones
"Se me fue la leche": Regulación Natural de la Producción
Es común que muchas madres piensen que su producción de leche disminuye alrededor del tercer mes. Esto coincide con hechos normales: el bebé, que inicialmente ganaba mucho peso, empieza a ganar menos (algo natural), y los pechos que se hinchaban y goteaban ya no lo hacen con la misma intensidad. Carlos González subraya que "la leche no se va, es imposible mientras el niño mame". La producción de leche se ajusta automáticamente a lo que el bebé extrae. Si un bebé necesita más leche, la pedirá. Si engorda poco, además de mamar a demanda y con buena posición, la madre puede extraerse leche después de las tomas (al menos 6 u 8 veces al día) para aumentar la producción, siendo persistente, incluso si al principio salen pocos mililitros.
¿Todas las Mujeres Tienen Leche?
En relación con la lactancia, y considerando que la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, Carlos González asegura que, salvo algún problema específico, la inmensa mayoría de las mujeres pueden amamantar a sus hijos y tener una lactancia exitosa. "Si durante 250.000 años de historia humana y unos cuantos millones de años anteriores de nuestros antepasados, el niño que no tomaba leche materna, moría, es imposible que la lactancia sea frágil, que la lactancia sea rara, difícil o que falle con frecuencia", afirma. No obstante, advierte contra la presión a las madres: "Tampoco podemos irnos al otro extremo y decir 'claro que tienes leche, todas las mujeres tienen leche'. No, no es cierto. Sería tan absurdo, como decir 'todas las mujeres tienen insulina'. No, perdona, hay mujeres diabéticas y necesitan insulina. Tenemos que partir de la base de que sí, de que, salvo excepciones, vas a poder dar el pecho, y lo que necesitas es información".

El Impacto del Chupete y el Biberón
El uso de chupetes y biberones puede generar confusión en el agarre del bebé al pecho. "Mi hija escupe el chupete" o "Mi hijo no coge bien el pecho" son preguntas frecuentes en las primeras semanas. La forma de succionar el pecho es muy diferente a la del biberón: en el pecho, la lengua presiona hacia arriba y hacia atrás para extraer leche, mientras que en el biberón la leche fluye fácilmente y el bebé debe presionar hacia adelante para regular el flujo. Cuando un bebé acostumbrado al biberón intenta el mismo movimiento con el pecho, lo empuja fuera de la boca. Los músculos y nervios de la boca del bebé están diseñados específicamente para mamar del pecho; tomar un biberón exige movimientos artificiales.
Estrés Materno y Calidad de la Leche
Carlos González desmiente la idea de que la madre deba estar tranquila y relajada para dar el pecho. "Millones de madres han dado el pecho durante guerras, catástrofes, inundaciones y epidemias." La leche materna es siempre excelente, independientemente del estado de ánimo de la madre o de situaciones estresantes. La creencia de que las cualidades morales de la madre se transmitían a través de la leche es un mito antiguo.
Asimismo, los cólicos, definidos como el llanto excesivo en la infancia, rara vez tienen que ver con dolor de barriga. Carlos González sugiere que la causa más frecuente es la falta de contacto físico, ya que en sociedades donde los niños permanecen continuamente junto a sus madres, los cólicos son desconocidos. "Una cría de ganso que ha perdido a sus padres no lo lamenta en silencio, sino que llora con todas sus fuerzas. […] Es absolutamente incapaz de dedicarse a otra actividad. No come, ni bebe, solo vaga llorando." Esta analogía subraya la necesidad vital de contacto continuo en los bebés.
Dieta Materna, Suplementos y Alimentos a Evitar
La dieta de una madre lactante debe ser una dieta sana y equilibrada, igual que la de cualquier adulto. No es necesario comer más por "dos", sino que el hambre de la madre se ajusta automáticamente. No se requiere una cantidad específica de agua ni de leche para producir leche materna. En España, se recomienda la suplementación de yodo (100 a 200 microgramos al día) para madres lactantes y embarazadas, ya que la mayor parte de la sal de la industria alimentaria no está yodada y hay un alto porcentaje de déficit. También se aconseja evitar pescados ricos en mercurio como el atún rojo, pez espada y tiburón.
Alcohol y Lactancia Materna
El alcohol es perjudicial a todas las edades y en cualquier cantidad. Aunque los médicos nunca lo recomiendan para la salud, si una madre decide consumir alcohol, la pauta más habitual es que un consumo muy moderado (menos de 2 unidades de alcohol al día) no supone un problema para la lactancia, a diferencia del embarazo donde el consumo debe ser cero. Una regla práctica que Carlos González ofrece es: "si puedes conducir, puedes dar el pecho", lo que implica no amamantar si se ha ingerido una cantidad de alcohol que impida conducir con seguridad.
Necesidad de Agua en Bebés Lactantes
Un bebé con lactancia materna exclusiva, que mama a demanda día y noche, generalmente no necesita agua adicional, a menos que tenga fiebre o diarrea, incluso en climas cálidos. La leche materna regula su composición para satisfacer la sed del bebé.
Frecuencia de Heces en Bebés Amamantados
Los bebés amamantados suelen hacer caca en cada mamada durante los primeros dos a cuatro meses. Posteriormente, es normal que pasen periodos sin hacer deposiciones diarias, incluso tres o cuatro días, o hasta una semana. La clave es la consistencia: si las heces son blandas, amarillas y grumosas cuando finalmente las hacen, es normal y no es estreñimiento. El estreñimiento se define por la expulsión de "bolas duras y enormes", y es casi imposible en bebés con lactancia materna exclusiva.
Desarrollo del Sistema Inmunológico e Intelectual
La leche materna aporta defensas al bebé en un momento crucial de su desarrollo inmunológico y favorece que sus propias defensas se formen mejor. Respecto al desarrollo intelectual, existe una diferencia en la media del coeficiente intelectual entre niños amamantados y aquellos alimentados con biberón, aunque Carlos González considera que esta diferencia no tiene una aplicación práctica significativa.
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Duración de la Lactancia y Alimentación Complementaria
Recomendaciones Oficiales y Lactancia Prolongada
La OMS, UNICEF y la Asociación Española de Pediatría recomiendan dar el pecho por lo menos dos años, siendo los primeros seis meses de lactancia materna exclusiva. A partir de los seis meses, se introduce la alimentación complementaria junto con la leche materna. Carlos González enfatiza que "dar el pecho es beneficioso siempre", y no hay una edad en la que deje de ser bueno o se vuelva perjudicial. Además, cuanto más tiempo amamanta la madre, menor es su riesgo de cáncer de mama y ovario, y de fracturas por osteoporosis. La "lactancia prolongada" es un término subjetivo, aunque él la definiría como amamantar más allá de los siete años.
Destete vs. Ablactación (Weaning)
Existe una confusión lingüística con el término "destete". En español, suele significar quitar la teta, un proceso que se espera sea corto. Sin embargo, el término inglés "weaning" (ablactación) se refiere a la introducción gradual de otros alimentos distintos de la leche, un proceso que puede durar varios años, ya sea de pecho o biberón.
Si una madre desea acelerar el destete, es importante ofrecerle al niño algo a cambio. El pecho no es solo alimento, sino también contacto físico, cariño, consuelo y seguridad. Destetar a un niño requiere más esfuerzo que amamantarlo, implicando cogerlo más en brazos, cantarle, pasear y jugar más.
Introducción de la Alimentación Complementaria
Carlos González critica la "medicalización terrible" de la alimentación complementaria en España, donde a menudo se imponen dietas estrictas y detalladas a bebés sanos. Él aboga por un enfoque más natural, donde las personas sanas comen lo que quieren. Considera que, idealmente, no hace falta usar purés o triturados constantemente, y que los alimentos deben adaptarse en consistencia (cortar en trozos, quitar pieles o espinas) según lo que el niño pueda agarrar y tragar. Lo fundamental es que el niño sea quien coja la comida y decida si la ingiere o no. Es muy importante empezar a darle comida en trozos antes de los 9 o 10 meses.
Con nueve meses, un bebé puede comer prácticamente de todo, aunque es recomendable no introducir leche de vaca, pescado ni huevo hasta el año. Las legumbres, como los guisantes verdes, pueden introducirse a partir de los seis meses. En cuanto a preocupaciones por el peso, si un bebé con un percentil bajo engordó más al volver a la lactancia a demanda, podría indicar hambre previa; si no, probablemente el horario no influyó.
Respecto a la negación a comer fruta y verdura en niños pequeños (dos años y medio), Carlos González aconseja no preocuparse excesivamente, recordando que se puede vivir sin ellas (citando el ejemplo de los esquimales) y que los niños a los que no se les fuerza a comer, suelen aceptar una dieta variada en la edad adulta.
Sustitución de la Leche Materna
Cuando una mujer decide no amamantar o necesita sustituir la leche materna, no hay nada que sea "mejor" que la leche materna. La elección de una fórmula infantil es compleja, y en muchos hospitales se rotan las marcas para evitar la percepción de conflictos de interés con los fabricantes.
La Experiencia de la Madre y el Entorno de Apoyo
¿Cómo Saber si el Bebé está Satisfecho?
Para una madre primeriza, la clave es la observación. Un bebé está satisfecho si engorda bien, está contento y orina las veces normales (seis o más pañales al día).
Incorporación de la Pareja y Uso de Sacaleches/Biberón
Con la intención de que la pareja u otros familiares alimenten al bebé, muchas madres recurren al sacaleches y biberones. Existe la preocupación de que esto pueda generar confusión tetina-pezón al inicio, antes de que la lactancia esté bien establecida. Si un bebé no se agarra bien al pezón, es un problema complejo que requiere asesoramiento personalizado. En casos de irritación en los pezones en niños mayores que maman por la noche, podría deberse a una mala posición del bebé (medio dormido, más si usa biberones o chupetes de día), o a una infección; en estos casos, se recomienda ofrecer leche en vaso en lugar de biberón.
Apoyo a la Lactancia
Carlos González enfatiza que el aprendizaje más valioso durante el embarazo y la lactancia es observar a otras madres amamantar. Recomienda encarecidamente asistir a grupos de ayuda a la lactancia, como los de Fedalma (Federación de Apoyo a Lactancia Materna) y la Liga de la Leche, que ofrecen apoyo e información práctica en muchos lugares.
Apoyo Institucional y Social
El apoyo a la lactancia en el sistema sanitario varía mucho. Si bien en el ámbito público se observa una creciente tendencia a favorecerla, en el privado depende de cada profesional. La duración del permiso de maternidad en España es "ridículamente corta" en comparación con otros países europeos, lo que representa un obstáculo significativo para las madres trabajadoras que desean mantener la lactancia.
La lactancia materna es fantástica y, como afirma Carlos González, en España la mayoría de las mujeres dan el pecho menos tiempo del que desearían, lo que demuestra la necesidad de un mayor apoyo social e institucional para que puedan amamantar libremente el tiempo que deseen.
Carlos González: Un Legado Literario en Crianza Respetuosa
Carlos González es un prolífico autor cuya obra ha influido profundamente en la crianza con apego y la lactancia. Entre sus libros más conocidos se encuentran:
- Un regalo para toda la vida: Guía de lactancia materna: Ofrece información práctica a las madres que desean amamantar, destacando el cariño, consuelo, calor, seguridad y atención que el bebé encuentra en el pecho.
- Mi niño no come: Aborda la inapetencia infantil con humor, defendiendo que jamás se debe obligar a los niños a comer y desdramatizando este problema común.
- Bésame mucho: Cómo criar a tus hijos con amor: Una obra en defensa de los niños y de los padres que desean educar con amor, priorizando el contacto físico y la atención. Carlos González aclara que no es un libro de consejos o métodos, sino una obra en defensa de esta filosofía.
- Comer, amar, mamar: Guía de crianza natural: Un compendio revisado, actualizado y corregido de sus tres bestsellers anteriores, considerado una guía indispensable para padres.
- Entre tu pediatra y tú: Un libro práctico que responde a más de 200 cartas de madres, ofreciendo tranquilidad, rigor y humor ante las preocupaciones cotidianas de la crianza.
- Creciendo juntos. De la infancia a la adolescencia con cariño y respeto: Su primer libro que aborda la maternidad y paternidad de forma global, incluyendo visiones controvertidas sobre temas como la hiperactividad.
- En defensa de las vacunas: Desmonta con ironía los argumentos antivacunas, promoviendo la protección de la salud infantil a través de la vacunación.