La práctica de administrar infusiones o remedios a base de plantas a bebés y recién nacidos ha sido una costumbre arraigada en muchas culturas, a menudo transmitida de generación en generación. Sin embargo, la evidencia científica actual advierte sobre los peligros y las consideraciones especiales que deben tenerse en cuenta al respecto.
Peligros de las Infusiones para Bebés
El suministro de infusiones a bebés, incluso aquellas que se perciben como "naturales", puede acarrear riesgos significativos para su salud. Los principios activos de estas plantas pueden provocar diversos problemas en el organismo de los bebés, que aún no están lo suficientemente desarrollados para asimilarlos correctamente.
- Acidez
- Intoxicación
- Convulsiones
- Vómitos
- Deshidratación
- Insuficiencia hepática
- Hemorragias
- Botulismo infantil
Dependiendo de la dosis y de la hierba, estos problemas pueden llegar a ser muy graves e incluso podrían causarles la muerte. De hecho, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) advierte que durante el primer año de vida, los bebés no deberían tomar infusiones de ningún tipo.

¿Cómo Afectan los Principios Activos a Bebés y Niños?
Los organismos de los bebés y de los niños todavía no están lo suficientemente desarrollados como para asimilar correctamente los principios de estas plantas. Las infusiones pueden contener taninos, un compuesto que impide la absorción de hierro, lo que puede dar lugar a la aparición de anemia. También pueden contener teína, que es un estimulante similar a la cafeína, por tanto, no es recomendable para el consumo infantil. Además, resulta complejo determinar la dosis exacta que sería segura para los niños y el principio activo total que se extrae de la planta.
Composición de las Infusiones Especiales para Bebés
Respecto a las infusiones especiales para bebés que se venden en farmacias, herbolarios y supermercados, es crucial entender su composición. En estos casos, la dosis de plantas que contienen suele ser mínima, apenas superando el 5%, mientras que el otro 95% restante es dextrosa y jarabe de glucosa (azúcar). Esto significa que una infusión para bebés es básicamente agua con azúcar. Por ejemplo, en una sola cucharada se podría estar dando unos 5g de azúcar a un bebé. Si las instrucciones de preparación indican dos cucharadas en 50 ml de agua y la posibilidad de tomar hasta tres infusiones al día, se podría llegar a un consumo de 30g de azúcar diarios, una carga elevada para un bebé.
Infusiones Tradicionales y el Consenso Actual
Durante décadas, las infusiones de hierbas medicinales han sido consideradas un "remedio casero de la abuela" para diversos males en lactantes. Las excusas más habituales para plantear su uso incluyen ayudar a dormir mejor, hacer mejores digestiones, acabar con los cólicos del lactante o simplemente proporcionar una bebida con un sabor distinto al agua.
Plantas Comúnmente Usadas Tradicionalmente
- Manzanilla: Conocida por sus propiedades relajantes y sedantes, popular para ayudar a los bebés a dormir y aliviar los gases.
- Tila: También utilizada tradicionalmente para promover el sueño, sus propiedades calmantes pueden ayudar a reducir la ansiedad y el estrés.
- Hinojo: Se ha empleado tradicionalmente para aliviar los gases y la hinchazón en los bebés, ya que sus propiedades carminativas ayudan a mover el gas a través del sistema digestivo.
- Melisa: Similar a las anteriores, se le atribuyen propiedades calmantes.
Los Bebés: ¿Pueden tomar infusiones?
Riesgos Adicionales y Recomendaciones
El consenso actual es desaconsejar las infusiones en los primeros meses de vida por varias razones:
- Falta de valor nutricional: Las infusiones no aportan ningún valor nutricional significativo para los bebés.
- Desplazamiento de la leche materna o fórmula: Dar infusiones a los bebés puede reducir la cantidad de leche materna o fórmula que consumen, privándolos de nutrientes esenciales.
- Riesgo de botulismo: La preparación inadecuada de las infusiones con agua no hervida, o con hierbas contaminadas (por ejemplo, las recogidas en el campo y no procesadas por ningún laboratorio), podría suponer el contagio de la bacteria Clostridium botulinum, que causa el botulismo, una enfermedad grave que puede afectar el sistema nervioso del bebé provocando síntomas como parálisis muscular, dificultad para respirar y estreñimiento.
- Efectos a largo plazo desconocidos: No se conoce a ciencia cierta cuáles pueden ser los efectos a largo plazo de consumir infusiones en la salud de los bebés.
Las recomendaciones actuales se basan en el fomento de la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad (o de fórmula en su defecto), evitando cualquier líquido diferente a la leche. Los bebés son muy sensibles a las hierbas y especias, e incluso pequeñas cantidades pueden tener efectos adversos en ellos. Algunas infusiones, además, pueden interactuar con medicamentos, por lo que es importante consultar siempre con el pediatra antes de dárselas al bebé. También pueden causar reacciones alérgicas o intolerancias, por lo que es fundamental observar si el niño presenta alguna reacción alérgica después de tomar una infusión por primera vez. Los riñones de los bebés aún no están lo suficientemente desarrollados para procesar grandes cantidades de líquido.
¿Cuándo Pueden Comenzar a Tomar Infusiones?
A partir del año de edad, los niños pueden tomar ciertas infusiones específicas para bebé. Es importante elegir infusiones elaboradas con hierbas suaves y adecuadas para su edad, y que procedan de un laboratorio especializado en estos productos. La dietista-nutricionista Maria Marqués sugiere hacer saber, desde el cariño y el respeto, que las recomendaciones actuales se basan en evidencia científica sólida.
A partir de los seis meses, ya se puede dar agua al bebé, siempre que no interfiera con la lactancia materna. Es importante mantener limpias las tetinas, vasos u otros recipientes.
La Hierbabuena y la Aljorra: Un Caso de Medicina Tradicional para Recién Nacidos
La aljorra es una enfermedad dermatológica propia de recién nacidos y lactantes, caracterizada por la presencia de granos o salpullido en la cara y en el cuerpo. Generalmente, son pequeñas bolitas de color blanco o perlado que presentan entre 20% y 50% de los recién nacidos en la cara, sobre todo en mejillas, frente y nariz. Se producen por retención de la queratina. Algunos de los síntomas son lesiones en la piel como vesículas, pápulas o hinchazón, los cuales llegan a provocar picor o escozor; rojeces que cambian de localización y provocan picor; e hinchazón o tumefacción de la piel, especialmente si afecta a labios o párpados.

Usos Tradicionales de la Hierbabuena
Ante la aljorra, existe una alternativa de la medicina tradicional que emplea la planta medicinal llamada hierbabuena, cuyo nombre científico es Mentha piperita L. Es originaria de Europa y África, y también se la conoce como Xitzana na xuru, Hierbabuena china, hierbabuena de menta, hierbabuena de olor, malva, menta, menta inglesa o yerbabuena. Esta hierba mide entre 20 y 80 cm de alto, con tallos de forma cuadrada y hojas con un olor y sabor agradable; sus flores aparecen en espigas y tienen un color púrpura o en ocasiones blancas. Habita en climas cálidos, semicálidos, semisecos, secos, templados y fríos, en un rango altitudinal amplio desde el nivel del mar hasta los 2000 msnm. Es una planta ampliamente cultivada en huertos familiares y adaptada a diferentes condiciones climáticas y ecológicas.
De acuerdo con información publicada en artículos del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana de la UNAM, la hierbabuena es ideal para tratar la aljorra y algunas otras enfermedades de la piel. Para ello, se hierve la planta junto con sus raíces y la infusión resultante se utiliza para darse baños. En el caso de los adultos, también se puede ingerir. Además, es ideal para combatir el estreñimiento, aplicando un emplasto de la planta machacada en el abdomen y la cadera. En algunos estados del país, es utilizada para tratar la diarrea.
La hierbabuena cuenta con múltiples y variados usos medicinales, la mayoría de ellos relacionados con el auxilio de desórdenes digestivos como acidez estomacal o agruras, bilis, coraje, estreñimiento, infección intestinal, gastritis y mal de estómago. En estados como Jalisco, Veracruz, Morelos, Michoacán, Estado de México, Oaxaca y Tlaxcala la emplean para tratar la diarrea, preparando un cocimiento con sus cogollos y otras plantas. También es utilizada como remedio contra las lombrices o parásitos intestinales, que se adquieren debido a la falta de higiene en los alimentos; para ello, se prepara una infusión de la planta y es administrada por vía oral.
Contexto Cultural y Prácticas de Cuidado al Recién Nacido
En diversas regiones, las prácticas hogareñas en el cuidado de la madre y el recién nacido están profundamente arraigadas en tradiciones y creencias culturales. Es fundamental explorar estas prácticas, especialmente en el marco de la aplicación de estrategias de salud pública que buscan reducir la mortalidad infantil.
Enfermedades Culturales y Medicina Tradicional
La cosmovisión local incluye la concepción de "enfermedades culturales" y la aplicación de tratamientos tradicionales. Por ejemplo, en la costa pacífica caucana, la salud de un niño que va a nacer estará garantizada principalmente por los cuidados que haya tenido la madre durante la época de gestación. Se tiene la creencia de que una embarazada debe alimentarse bien y evitar el consumo de carnes de animales de monte como tatabro y armadillo, porque un recién nacido puede presentar "ataques" que no tienen cura, según la concepción de los lugareños.
Para algunos investigadores, las enfermedades culturales y su tratamiento tradicional se perciben como una barrera para el reconocimiento y la búsqueda de atención oportuna. Por ello, el abordaje antropológico y etnográfico constituye una propuesta destinada a encontrar elementos y enfoques útiles dirigidos hacia la comprensión de las percepciones para futuras implementaciones de estrategias de salud.

Cuidados Durante el Embarazo y Puerperio
Dentro de la cosmovisión de las mujeres de Guapi, la salud del recién nacido depende de los cuidados de la madre. Uno de los cuidados que debe seguir una mujer embarazada es el de asistir regularmente al control prenatal. A pesar de los esfuerzos institucionales, una gran proporción de mujeres no ha tenido un adecuado seguimiento durante la gestación, a veces por desconocimiento o distancia a los centros de salud. En muchos casos, este rol es asumido por la partera, quien con sus conocimientos y práctica, realiza un seguimiento continuo a la madre.
La alimentación de la mujer embarazada es uno de los cuidados más importantes. En Guapi, los alimentos se clasifican en fríos o calientes, de acuerdo con las necesidades inmediatas de la embarazada. La etapa de gestación de una mujer es motivo de alegría y consideraciones para la comunidad, con la creencia de que una embarazada debe alimentarse bien.