Cada año, del 25 al 31 de agosto, se celebra la Semana de la Lactancia Materna Negra, marcando la última semana del Mes de Sensibilización sobre la Lactancia Materna. Esta conmemoración es de vital importancia, especialmente en países como Estados Unidos y el Reino Unido, donde las madres negras enfrentan resultados sanitarios significativamente peores durante el embarazo y el parto, y donde las tasas de lactancia materna son históricamente más bajas en estas comunidades.
Según la autora y activista negra Kimberly Seals Allers, en su libro «The Big Let Down - How Medicine, Big Business and Feminism Undermine Breastfeeding» (La gran decepción: cómo la medicina, las grandes empresas y el feminismo socavan la lactancia materna), las madres negras tienen 8 veces más probabilidades de que se les ofrezca leche artificial en el hospital y durante las visitas pediátricas.
LactApp, en colaboración con Global Communities Health Start San Bernardino, California, EE.UU., ha recabado la opinión de dos de sus matronas sobre el significado de la Semana de la Lactancia Materna Negra.
Reclamando Nuestra Narrativa y Centrando Nuestras Historias para la Justicia de la Lactancia Materna
El tema de la Semana de la Lactancia Materna Negra 2024, «Escuchad: Reclamando Nuestra Narrativa y Centrando Nuestras Historias para la Justicia de la Lactancia Materna», es una profunda invitación a las familias negras que dan a luz, a quienes las apoyan y a quienes las defienden para alzar sus voces y reivindicar sus historias. Durante mucho tiempo, la narrativa ha minimizado, ignorado o directamente borrado las verdades de estas comunidades.
En años anteriores, se ha observado una extraordinaria solidaridad y movilización de familias exigiendo sus derechos, lo que ha permitido a las familias negras salir de las sombras y no ser silenciadas o marginadas. Sin embargo, el trabajo no ha terminado, y el tema de este año recuerda que reivindicar la narrativa es un proceso continuo.
La Vocación de Apoyar a las Familias Negras
Para profesionales como la matrona Sherrie LeGendre LM, CPM de Wise Roots Midwifery, su vocación siempre ha sido apoyar a las familias negras. Esto implica no solo dar a luz, sino elevar a su gente y trabajar activamente para reducir las devastadoramente altas tasas de morbilidad y mortalidad infantil y materna que han afectado de forma desproporcionada a las comunidades negras.
La lactancia materna, en este contexto, no es solo alimentar a un bebé, sino un acto radical de reivindicación de la salud, los cuerpos y el futuro. Es una herramienta para reducir las tasas de enfermedad, disminuir los riesgos tanto para los padres como para los bebés, y sentar las bases de una salud para toda la vida. Por ello, el lema «Escuchad: Recuperemos nuestra narrativa» es tan poderoso, ya que anima a reescribir la historia propia y la de los hijos.

La Importancia Fundamental del Apoyo y la Comunidad
El camino de la lactancia materna puede ser un desafío, y muchas madres se sienten aisladas en sus luchas. Escuchar las historias de otros padres lactantes negros revela que no están solos, encontrando consuelo y solidaridad en experiencias compartidas. La lactancia puede ser increíblemente gratificante, pero también dura, especialmente cuando se siente que se está haciendo sola. Sin embargo, «no estamos solas. Nunca estamos solas».
Una lección crucial es la necesidad de pedir ayuda y seguir pidiéndola hasta conseguir el apoyo necesario. A veces, la primera persona a la que se pregunta no tiene las respuestas, pero eso no significa que no haya apoyo disponible. Recurrir a profesionales como una IBCLC (Asesora Internacional de Lactancia Certificada) para perfeccionar el agarre o apoyarse en la comunidad para obtener ánimo o leche de donante son ejemplos de un apoyo inestimable.
Construyendo Comunidades de Apoyo
En el trabajo de matronas, se ha constatado que nadie debería pasar por el proceso de lactancia solo. La comunidad es fuerte y está para apoyarse mutuamente, compartir conocimientos y recursos, y asegurar que todas las familias negras que deseen amamantar tengan la oportunidad de hacerlo. Además, el apoyo se extiende también a los momentos en que la lactancia materna no es una opción.
Mirando hacia el futuro, el objetivo es que la lactancia materna se normalice en las comunidades negras tanto como lo está hoy alimentar a un bebé con biberón. Se busca que las personas negras que dan a luz se embarquen en sus viajes de embarazo y paternidad sintiéndose plenamente apoyadas y empoderadas en sus elecciones, ya sea la lactancia materna, la lactancia natural, el uso de leche de donante o la leche artificial. Este viaje ya es bastante duro de por sí, y nadie debería pasarlo sin sentir la fuerza de su comunidad.
Para hacer realidad este futuro, es fundamental seguir construyendo comunidades centradas en el apoyo, la educación y la justicia. Hay que crear espacios donde las familias negras que dan a luz puedan reunirse, compartir sus historias y recibir la ayuda que necesitan sin ser juzgadas ni avergonzadas. Las narrativas han sido moldeadas durante demasiado tiempo por fuerzas externas, ya sea a través de traumas históricos, racismo sistémico o presiones culturales. Es hora de reclamar esas narrativas y escribir historias propias, arraigadas en la fuerza, resistencia y experiencias compartidas.
Una de las formas más importantes de apoyar a las familias negras que amamantan es construyendo una comunidad que se extienda mucho más allá de las primeras semanas o meses de vida de un bebé, pensando en el apoyo a largo plazo mientras afrontan los desafíos y las alegrías de la paternidad. La Semana de la Lactancia Materna Negra 2024 es una llamada a la acción para escuchar, compartir historias y apoyarse mutuamente, recordando que no estamos solas. Se invita a continuar esta labor importante, por las generaciones presentes y futuras.
Sherrie LeGendre LM, CPM de Wise Roots Midwifery, quien disfruta proporcionando cuidados de maternidad en el sur de California, destaca la gratitud de las mujeres que ha atendido por sentirse más cuidadas y empoderadas. Relata un ejemplo conmovedor donde un padre apoyó a su esposa, que sufría depresión posparto y falta de sueño, ayudándola a enganchar al bebé al pecho mientras ella descansaba. Este tipo de apoyo es esencial para muchos padres primerizos que carecen de él.
Además, en grupos de apoyo se abordan necesidades insatisfechas como la falta de nutrición saludable adecuada, que puede llevar a riesgos como bajo peso al nacer, preeclampsia y diabetes gestacional. Es crucial sacar a relucir temas difíciles y ser realistas sobre lo que está ocurriendo para borrar estigmas y sanar los efectos perjudiciales del maltrato y devaluación histórica de la gente de color. Se anima a más mujeres negras embarazadas y lactantes a unirse a los grupos prenatales y posparto dirigidos por matronas, manteniendo el impulso del empoderamiento, la escucha y la curación.
Aspectos Clave y Desafíos Comunes en la Lactancia Materna
Inicio de la Lactancia y Calostro
Los padres primerizos a menudo no están familiarizados con la lactancia ni con las señales de alerta. Después del parto, el bebé debe ser colocado sobre el pecho de la madre para que busque y realice una primera toma de calostro. Tras esta primera toma, los bebés suelen caer en un letargo que puede durar horas, recuperándose del esfuerzo del parto.
- Si el bebé no puede mamar o necesita mucha ayuda para iniciar la lactancia, se debe estimular el pecho con el sacaleches para evitar ingurgitaciones y suplementar al bebé con el calostro extraído.
- En bebés muy desconcertados con dificultades para agarrarse, es crucial evaluar la postura y posición al amamantar, y descartar anquiloglosia (frenillo lingual corto) u otro tipo de disfunción de la succión.
Desarrollo del Bebé y Signos de Alerta
Los bebés con lactancia materna exclusiva deben aumentar el número de micciones y deposiciones a medida que crecen. Las deposiciones del lactante amamantado son típicamente de color mostaza anaranjado, muy líquidas, con pequeños puntos blancos similares a un grano de arroz, y son abundantes, lo cual no es diarrea como muchos padres creen.
- Si las heces son siempre verdes (color espinaca) y el bebé está inquieto, podría indicar que está tomando demasiada leche rica en lactosa.
- Las deposiciones negras (meconio) son normales en los primeros días de vida.
- Las micciones deben ser de color amarillo claro, color paja. La orina no debe dejar señales oscuras en el pañal, ya que esto indica orina concentrada y una ingesta insuficiente de agua.
La lactancia funciona a demanda, pero hay que prestar especial atención a los bebés prematuros, enfermos o que no aumentan de peso. Existen los llamados "bellos durmientes", bebés sanos a término que no despiertan para mamar.

Problemas Frecuentes: Vómitos, Regurgitaciones e Ictericia
- Regurgitación: Es el reflujo simple de alimento del estómago a la boca, sin esfuerzo y en pequeña cantidad. Es muy frecuente en los primeros meses (hasta los 7 meses) y suele resolverse sin afectar el peso o bienestar del bebé.
- Vómitos: En un recién nacido (menor de un mes) con vómitos repetidos, proyectivos y tras todas las tomas, se debe descartar una estenosis hipertrófica de píloro.
- Ictericia: Afecta a casi la mitad de los recién nacidos. La ictericia fisiológica no es una enfermedad, sino una condición momentánea por la eliminación de glóbulos rojos sobrantes tras el nacimiento. Es más común en bebés a término (50%) y prematuros (80%), y en ciertos grupos étnicos (chinos, japoneses, coreanos, suramericanos). La leche materna en algunos casos puede contener una hormona que estimula la reabsorción intestinal de bilirrubina. Estos bebés pueden necesitar fototerapia, pero no requieren suspender la lactancia materna.
Pérdida y Ganancia de Peso
Los bebés suelen perder entre el 7 y el 10% de su peso al nacer. Es fundamental preguntarse: ¿Mama lo suficiente? ¿La transferencia de leche es correcta? ¿La producción de leche de la madre es adecuada? ¿El bebé está sano? Si el bebé no gana el peso necesario, debe ser suplementado con leche materna o artificial, y una vez detectada la causa, abordar la solución adecuada.
Huelga de Teta (Negativa a Mamar)
En los primeros meses e incluso años, el destete de un bebé biológicamente carece de sentido. Para las madres, la negativa del niño a mamar puede ser una sensación terrible. Las causas pueden ser un cambio de situación (gestación, ovulación, etc.), o la reacción a un mordisco, un susto o la separación de la madre (al volver al trabajo).
Qué hacer ante una huelga de teta:
- En primer lugar, hay que consultar al pediatra para una revisión completa y descartar cualquier problema físico que dificulte la lactancia.
- Nunca forzar al bebé ni intentar "ganarle por hambre". Hay que seguir ofreciendo alimentación complementaria si ya la toma y extraerse leche para dársela.
- El pecho es una opción para los bebés, ¡no una obligación!
- Técnica de la bañera: Crear un ambiente relajante con luz suave, agua tibia, música. Meterse en la bañera con el bebé, no para que mame, sino para reconectar y "enamorarse" de nuevo.
- Técnica de las sábanas: Jugar desnudos bajo las sábanas, hacer cosquillas, reír. El propósito es disfrutar. Muchos bebés ríen tanto que se olvidan de la huelga y se lanzan al pecho.
Las huelgas pueden ser largas, a veces duran un mes o más, aunque suelen ser más cortas, por lo que es necesario tener mucha paciencia.
Manejo del Suministro de Leche Materna
Preocupación por la Cantidad de Leche
La pregunta «¿Tengo suficiente leche materna?» es una preocupación común de las madres primerizas, aunque lo normal es que todo vaya bien si el bebé está sano y crece adecuadamente. Si hay dudas, es crucial buscar ayuda lo antes posible para tranquilizarse y evitar dar leche de fórmula innecesariamente, lo que podría reducir el suministro.
Motivos de un suministro de leche reducido (poco frecuentes):
- Pérdida de sangre excesiva (más de 500 ml) durante el parto o fragmentos retenidos de la placenta, que pueden retrasar la subida de la leche.
- Historial de síndrome de ovarios poliquísticos, diabetes, tiroides u otros trastornos hormonales.
- Hipoplasia mamaria: un problema muy raro con insuficiente tejido glandular productor de leche.
- Cirugías mamarias anteriores o traumatismos en el pecho, aunque muchas madres operadas pueden amamantar sin problemas.
Si se presenta alguno de estos problemas, se debe acudir a un especialista o consultora de lactancia.
Cómo Funciona el Suministro de Leche Materna
Tras la subida de la leche, los pechos producen leche mediante un proceso de «oferta y demanda». Cada vez que se saca leche (por el bebé o por extracción), los pechos producen más. Por eso, dar biberones de fórmula puede reducir el suministro, ya que el cuerpo no recibe el mensaje de producir más leche.
La frecuencia y efectividad de las tomas también afectan el suministro. Si el bebé no toma suficiente leche, es fundamental realizar extracciones regulares para mantenerlo.

Signos de que el Bebé No está Tomando Suficiente Leche
Aunque un suministro reducido es poco común, el bebé puede tener problemas para obtener suficiente leche por otras razones en las primeras semanas, como no mamar con suficiente frecuencia, no hacerlo durante el tiempo necesario, un mal agarre o un problema que dificulte la succión.
Señales de alerta:
- Poca ganancia de peso: Es normal que los recién nacidos pierdan entre el 5 y el 7% de su peso al nacer (algunos hasta el 10%) en los primeros días, pero deben ganar al menos 20-30 g/día y recuperar el peso de nacimiento entre los días 10 y 14. Si el bebé ha perdido el 10% o más, o no ha empezado a ganar peso antes del día 5-6, se requiere asistencia médica inmediata.
- Pañales poco mojados o manchados: El número de pañales sucios/mojados es un buen indicador. Si se notan menos mojados o más ligeros, se debe consultar a un médico.
- Deshidratación: Orina oscura, boca seca, ictericia (piel/ojos amarillentos), letargo, falta de apetito, fiebre, diarrea, vómitos o sobrecalentamiento. Ante estos síntomas, buscar asistencia médica de inmediato.
Ideas Erróneas sobre un Suministro de Leche Reducido
Las siguientes situaciones son perfectamente normales y no son signos de un suministro de leche reducido:
- El bebé quiere alimentarse con frecuencia (10-12 veces al día o cada dos horas).
- El bebé no quiere dejar el pecho.
- El bebé se despierta por la noche.
- Las tomas son cortas o largas.
- El bebé toma un biberón después de una toma.
- Los pechos se sienten más blandos que durante las primeras semanas.
- Los pechos no tienen pérdidas de leche, o antes tenían y ya no.
- No se puede extraer mucha leche.
- Tener unos pechos pequeños.
Estrategias para Aumentar el Suministro de Leche y Superar Retos
Búsqueda de Ayuda Profesional y Ajustes
Si se sospecha un suministro de leche reducido, es fundamental acudir a un especialista o consultora de lactancia. Ellos valorarán la situación, observarán las tomas para evaluar el agarre y la eficiencia, y pueden recomendar ajustar la posición o el agarre del bebé.
Otras técnicas incluyen mantener un mayor contacto piel con piel antes y durante las tomas para estimular la oxitocina (responsable del flujo de leche), o utilizar técnicas de relajación como escuchar música para reducir la ansiedad.
Con la ayuda adecuada, la mayoría de las madres con suministro reducido logran amamantar parcialmente o incluso llegar a un suministro completo.
Si el bebé no toma suficiente leche directamente del pecho (por prematuridad o necesidades especiales), pueden ser necesarias extracciones regulares. El médico puede recetar galactogogos (medicamentos para aumentar la producción). Si aún así no se logra extraer suficiente leche, se deberá complementar con leche de donante o fórmula, siempre bajo orientación médica. Un sistema de alimentación suplementaria (SNS) puede ser útil para que el bebé reciba la leche necesaria mientras está al pecho.
Cómo Aumentar el Suministro de Leche con un Extractor
Para aumentar el suministro en los primeros cinco días posparto, un extractor de leche eléctrico doble con tecnología de iniciación, como el Symphony de Medela, es recomendable. Este tipo de extractor imita la estimulación del bebé y ha demostrado aumentar la producción de leche a largo plazo.
Tras la bajada de la leche, la extracción doble permite sacar más leche en menos tiempo y vaciar mejor los pechos, lo que también ayuda a aumentar el suministro.
Aunque cada madre es diferente, a menudo es conveniente extraer leche justo después de una toma o una hora más tarde. Esto puede parecer ilógico, ya que es más fácil extraer de un pecho lleno, pero esta sesión actúa como un "pedido de leche" para el día siguiente. Al principio se obtendrán pequeñas cantidades, pero con extracciones regulares, irán aumentando. Se recomienda extraer (dando el pecho y extrayéndolo) de 8 a 12 veces al día, incluyendo una sesión por la noche, cuando los niveles de prolactina (hormona de la producción de leche) son más elevados. Cuantas más veces se saque leche, mejor. Tras dos o tres días de extracción regular, se debería observar un aumento significativo.
Extracción con las Manos para Aumentar la Cantidad de Leche
Si el bebé no toma el pecho directamente o no se puede extraer suficiente leche, la técnica de «extracción con las manos» puede ser muy eficaz, demostrando aumentar la cantidad de leche extraída. El proceso completo dura entre 25 y 30 minutos. Recuerda: cuanto más vacíos estén los pechos, más rápido producirán leche.
Pasos sencillos:
- Masajear los pechos.
- Realizar una extracción doble con un sujetador de extracción para tener las manos libres.
- Durante la extracción, utilizar los dedos y el pulgar para comprimir el pecho durante unos segundos, soltar y repetir.
Este artículo ha sido redactado por Alba Padró, Asesora de Lactancia de ALBA, y revisado por Eulàlia Torras.