En el proceso de nacimiento fisiológico, los pulmones del recién nacido (RN) experimentan una transición crucial de un estado ocupado por líquido a uno lleno de aire, proceso que se inicia con la redistribución del gasto cardíaco y la reducción de la temperatura corporal. No obstante, algunos recién nacidos pueden presentar problemas respiratorios que requieren asistencia con ventilación mecánica. Esta técnica es un soporte avanzado que busca mejorar la oxigenación y la eliminación de dióxido de carbono sin causar barotrauma pulmonar ni toxicidad por oxígeno.
Los neonatos asistidos con respirador artificial, además de enfrentar una ventilación inadecuada como efecto secundario de la permanencia del tubo endotraqueal, también tienen un alto riesgo de desarrollar broncoaspiración, neumonía asociada a la ventilación mecánica, infecciones nosocomiales, entre otras condiciones patológicas. Estas situaciones aumentan la producción de secreciones e impiden el mecanismo normal de limpieza de las vías aéreas.
Por tanto, el procedimiento de succión o aspiración de secreciones, que consiste en la extracción de las secreciones orofaríngeas, nasofaríngeas, traqueales y endotraqueales a través de un catéter conectado a un aparato de succión, se convierte en una intervención imprescindible para los profesionales de enfermería en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), con el fin de mantener a los pacientes intubados en condiciones estables y óptimas de salud.

Sistema de Aspiración Cerrada (SAC): Concepto y Ventajas
El sistema de aspiración cerrada (SAC), también conocido como "en línea" o Closed Suction System (CSS), es una técnica utilizada en Neonatología que permite la eliminación de secreciones traqueales sin interrumpir la ventilación mecánica, garantizando una oxigenación estable y segura. Se trata de un procedimiento en el que se usa un catéter cubierto por un manguito flexible de plástico que se introduce a la vía aérea artificial para retirar secreciones sin desconectar al paciente del ventilador mecánico.
Su empleo reduce de forma significativa la incidencia de hipoxemia, infecciones asociadas al ventilador y colapso alveolar, factores críticos en el manejo de neonatos con ventilación prolongada. La correcta aplicación del SAC requiere formación profesional, conocimiento del equipo y cumplimiento estricto de las medidas de asepsia, siendo una herramienta esencial en cuidados intensivos neonatales que contribuye a mantener la permeabilidad de la vía aérea y mejora los resultados clínicos en pacientes de alto riesgo.
Indicaciones del Sistema de Aspiración Cerrada
El SAC está indicado en neonatos sometidos a ventilación mecánica prolongada (más de 24 horas), especialmente cuando la desconexión del respirador puede comprometer la estabilidad hemodinámica u oxigenación. Se recomienda su uso en pacientes con requerimientos elevados de oxígeno (FiO2 >0.6 o PEEP > 6cmH2O), así como en aquellos con ventilación de alta frecuencia. También se utiliza para prevenir infecciones cruzadas y minimizar la contaminación ambiental en unidades de cuidados intensivos.
Esta técnica permite un manejo más seguro del neonato crítico, evitando las variaciones bruscas de presión y oxigenación durante el procedimiento.
Contraindicaciones
El sistema de aspiración cerrada no debe emplearse en casos de obstrucción completa de la vía aérea por secreciones densas o cuando se requiera lavado bronquial o reintubación. Asimismo, se contraindica ante sospecha de malposición del tubo endotraqueal que precise manipulación directa. En estas situaciones, la prioridad es restablecer la vía aérea antes de realizar la aspiración. El personal debe evaluar continuamente la estabilidad clínica del paciente, ya que una mala indicación puede agravar la hipoxia o generar lesiones traqueales.
Complicaciones Asociadas a la Aspiración Endotraqueal
Las complicaciones más frecuentes de la aspiración endotraqueal incluyen:
- Hipoxia transitoria: Causada por aspiraciones prolongadas o inadecuadas.
- Traumatismo traqueal o bronquial: Puede ocurrir por presión excesiva o inserción profunda del catéter.
- Obstrucción del catéter: Por secreciones secas.
- Contaminación del sistema cerrado: Si no se respetan las medidas de asepsia.
- Estimulación vagal: Con el consecuente aumento de la presión intracraneal y alteraciones hemodinámicas como bradicardia o arritmias.
- Otras: Bacteriemia, neumotórax, pérdida de la función ciliar y atelectasia.
La prevención de estas complicaciones depende de la vigilancia constante, el control del tiempo de aspiración (no superior a 10 segundos) y la utilización de un catéter adecuado para el tamaño del tubo endotraqueal.
Material Utilizado
El material básico para la aspiración endotraqueal cerrada incluye:
- Un catéter de aspiración cerrada estéril y compatible con el sistema de ventilación mecánica.
- Un control de presión negativa regulable (entre -80 y -100 mmHg).
- Solución salina estéril para lavado, si está indicada.
- Protección personal para el profesional: guantes estériles, mascarilla y protección ocular.
En entornos hospitalarios, es fundamental verificar el correcto acoplamiento del puerto de aspiración y mantener el circuito cerrado limpio y funcional. Un manejo inadecuado del material puede comprometer la eficacia del procedimiento y la seguridad del neonato.
Técnica de Aspiración Endotraqueal Cerrada
La técnica de aspiración endotraqueal cerrada debe seguir pasos estrictos para garantizar la seguridad y eficacia:
- Preparación: Se inicia con el lavado de manos y la colocación de la protección personal (guantes, mascarilla, protección ocular).
- Conexión: Se conecta el sistema al tubo endotraqueal asegurando su cierre hermético.
- Hiperoxigenación: Es aconsejable hiperoxigenar al neonato 30 segundos antes de introducir la sonda de succión. Se suele aumentar la FiO2 al 50% de lo pautado (por ejemplo, de 0,4 a 0,8).
- Introducción del catéter: Introducir suavemente el catéter sin succión hasta la bifurcación carinal o hasta la distancia marcada en el tubo endotraqueal. Los tubos endotraqueales suelen estar marcados por centímetros; no se debe introducir la sonda más allá de la distancia marcada por el tubo para evitar la estimulación de la mucosa traqueal, reflejos vasovagales, bradicardia, bajada de saturación de oxígeno o lesión traumática de la pared traqueobronquial.
- Activación de la succión y retiro: Activar la succión con un sistema de vacío regulado entre 20 y 50 mmHg durante el retiro del catéter, sin exceder los 10 segundos. Taponar con el dedo pulgar de forma intermitente el extremo libre de la conexión para producir el vacío y retirar la sonda de forma lenta y progresiva.
- Instilación de suero fisiológico (si es necesario): Si se requiere, se puede instilar 0,5-1 ml de suero fisiológico para ablandar secreciones espesas, pero nunca de forma rutinaria. En este caso, puede ser necesaria la ayuda de otra persona del equipo de enfermería que ventile con ambú conectado a O2 a 15 litros por minuto.
- Evaluación posterior: Tras la aspiración, se evalúan la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno y la presión ventilatoria del paciente. La observación posterior es esencial para detectar posibles complicaciones tempranas, garantizando la seguridad y el bienestar del neonato durante todo el procedimiento.

Aspiración Endotraqueal Abierta: Generalidades
En contraste con el sistema cerrado, la aspiración endotraqueal abierta (Open Suction System, OSS) consiste en desconectar al paciente del ventilador mecánico para introducir una sonda estéril de succión. Esta desconexión puede generar una caída de la presión de la vía aérea, pérdida del volumen pulmonar y desaturación de oxígeno, lo que la hace menos tolerable en neonatos que requieren ventilación mecánica prolongada.
Evidencia Científica y Comparación de Técnicas
La evidencia científica disponible ha buscado analizar las ventajas y desventajas de las técnicas de aspiración cerrada y abierta en el paciente neonato intubado. La literatura establece que la técnica cerrada ofrece mayores ventajas a los neonatos intubados.
Ventajas del Sistema Cerrado (SAC):
- Mantiene la estabilidad fisiológica: El SAC mantiene el volumen pulmonar y la presión intracraneal en parámetros estables. Además, mediante esta técnica se previene la hipoxia e hipoxemia, conservando adecuadamente la saturación de oxígeno, el llenado capilar y la frecuencia cardíaca durante el procedimiento. Estudios han demostrado que el porcentaje de saturación de oxígeno en sangre arterial tuvo una reducción significativa con el sistema abierto en comparación con el cerrado durante la aspiración e inmediatamente después.
- Menos cambios hemodinámicos: La frecuencia respiratoria, tres minutos después de la aspiración, mostró una reducción significativa con ambos sistemas, pero el SAC provocó menos cambios en el estado hemodinámico de los lactantes. La aspiración sin desconexión reduce los episodios de hipoxia, los episodios de disminución de la presión parcial transcutánea de oxígeno (PTcO2) en más del 10%, el número de recién nacidos con una disminución de la frecuencia cardíaca superior al 10%, y los episodios de bradicardia.
- Reducción de infecciones: Aunque en ambas técnicas existe la presencia de microorganismos patógenos, se ha comprobado que el SAC presenta menor tasa de colonización bacteriana y reduce las infecciones nosocomiales y la neumonía asociada a ventilación mecánica.
- Facilidad de uso y seguridad: Diversas encuestas a profesionales de enfermería han señalado que el SAC es más fácil y rápido de usar, ahorrando tiempo y proporcionando mayor comodidad, seguridad y manipulación para el personal.
Desventajas del Sistema Cerrado (SAC):
- Costo elevado: El costo para la adquisición de la sonda de aspiración es más elevado en comparación con un sistema abierto. Estas sondas deben cambiarse cada 24 horas para disminuir la incidencia de la colonización bacteriana, lo que incrementa los costos.
- Capacitación: En algunos contextos, puede existir escasa capacitación de los profesionales de enfermería para realizar dicha técnica correctamente.
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Consideraciones sobre la Profundidad de Inserción
En cuanto a la profundidad óptima de inserción de la sonda, una revisión Cochrane ha concluido que no hay evidencia suficiente proveniente de ensayos controlados aleatorizados para recomendar la aspiración profunda versus superficial en neonatos y lactantes ventilados. Los estudios realizados han mostrado resultados variados en la saturación de oxígeno y la frecuencia cardíaca durante y después de la aspiración, sugiriendo la necesidad de más investigación en esta área.
Necesidad de Investigación Futura
Aunque la evidencia indica que la aspiración sin desconexión mejora los resultados a corto plazo, no es suficientemente sólida como para recomendar esta práctica como el único método de aspiración endotraqueal. Se necesitan estudios de investigación futuros con ensayos más grandes que consideren las implicaciones de las diferentes técnicas en cuanto a la neumonía asociada al respirador, la morbilidad pulmonar y el desarrollo nervioso, incluyendo específicamente a recién nacidos con menos de 28 semanas de gestación.
Rol del Profesional de Enfermería
La decisión sobre la técnica más adecuada para aspirar secreciones a un neonato intubado representa uno de los mayores desafíos en la práctica clínica de enfermería. Implica competencias de conocimientos, habilidades y actitudes, así como principios éticos profesionales que deben apuntar hacia el máximo beneficio para el paciente, reduciendo la inestabilidad fisiológica, evitando las infecciones nosocomiales y previniendo las neumonías asociadas al procedimiento.
Es significativo reiterar que cada procedimiento requiere de protección específica para quien realice la técnica, con la finalidad de evitar complicaciones y contaminaciones cruzadas en el personal de salud. La observación posterior es esencial para detectar posibles complicaciones tempranas y garantizar la seguridad y el bienestar del neonato durante todo el procedimiento.
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