La cirugía de próstata puede generar muchas preguntas, especialmente si estás pensando en ser padre. Entender el funcionamiento del sistema reproductor y cómo los tratamientos médicos afectan la fertilidad es el primer paso para tomar decisiones informadas sobre tu futuro familiar.

¿Qué es la próstata y cuál es su función en la fertilidad?
La próstata es una glándula pequeña, aproximadamente del tamaño de una nuez, situada debajo de la vejiga y delante del recto. Rodea la uretra, el conducto que transporta la orina fuera del cuerpo. Su función principal es producir parte del líquido seminal, componente crucial que nutre y transporta a los espermatozoides durante la eyaculación.
Tras la pubertad, las hormonas estimulan a los testículos para producir espermatozoides, los cuales maduran y se almacenan en el epidídimo. Durante la excitación sexual, estos se mezclan con fluidos de la vesícula seminal y la glándula prostática para formar el semen, que es expulsado a través de la uretra.
¿Por qué se realiza una prostatectomía?
La prostatectomía, o extirpación de la próstata, es un procedimiento generalmente recomendado en casos de:
- Cáncer de próstata.
- Hiperplasia prostática benigna severa (crecimiento no canceroso).
- Infecciones crónicas que no responden a otros tratamientos.
Impacto de la prostatectomía en la fertilidad
En una prostatectomía radical, se extirpa toda la próstata junto con los tejidos circundantes, incluidas las vesículas seminales. Este procedimiento provoca cambios significativos:
- Eyaculación seca: Al extraer la próstata y las vesículas seminales, no se produce el líquido seminal necesario para la eyaculación.
- Obstrucción física: Los conductos deferentes, responsables del transporte del semen desde el escroto, se cortan y se atan durante la cirugía, impidiendo el flujo natural de espermatozoides.
- Disfunción eréctil: La cirugía puede dañar los nervios y vasos sanguíneos que permiten lograr o mantener una erección, lo que dificulta la penetración sexual.
Procedimientos de recuperación de espermatozoides para la concepción
Opciones para preservar la fertilidad
Aunque la concepción natural puede ser imposible tras una prostatectomía, existen alternativas médicas para preservar la capacidad de tener hijos biológicos:
1. Banco de esperma (Criopreservación)
Es la opción más efectiva si se realiza antes de la cirugía. Consiste en congelar y almacenar el esperma en nitrógeno líquido a -196 °C. Este esperma puede ser utilizado posteriormente en tratamientos de reproducción asistida como la fecundación in vitro (FIV) o la inseminación intrauterina (IIU).
2. Extracción de espermatozoides (TESE)
Si no se congeló esperma previamente, es posible extraer espermatozoides directamente del tejido testicular. Mediante una extracción testicular de espermatozoides (TESE), se realiza una pequeña incisión en el escroto bajo anestesia general para localizar y recuperar espermatozoides viables.
3. Fertilización In Vitro (FIV) e ICSI
La Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI) es una técnica avanzada donde un solo espermatozoide se inyecta directamente en el óvulo en un laboratorio, siendo el estándar de oro para pacientes que han superado una prostatectomía.
Otros efectos secundarios y manejo emocional
Además de la fertilidad, es común experimentar otros cambios:
- Control urinario: La incontinencia urinaria puede ocurrir tras la cirugía, pero la mayoría de los hombres recupera el control en pocos meses.
- Función sexual: Existen tratamientos como medicamentos, dispositivos de vacío o implantes para tratar la disfunción eréctil.
- Salud emocional: El impacto psicológico de estos cambios es real. La comunicación abierta con la pareja y el apoyo de especialistas o consejeros capacitados son fundamentales para sobrellevar el proceso.

Recomendaciones generales
Si te enfrentas a un tratamiento oncológico, no des por sentado que tu médico iniciará la conversación sobre fertilidad; es importante que tú mismo plantees la inquietud desde el primer momento. El éxito en la concepción posterior depende de la calidad del esperma preservado, el tiempo de recuperación del organismo tras el tratamiento y el apoyo de un urólogo especializado en reproducción.