El sangrado y el manchado de sangre de la vagina durante el embarazo son comunes. No siempre significan que hay un problema, pero pueden ser una señal de aborto espontáneo o de otras complicaciones graves. Es fundamental llamar a su profesional médico si tiene sangrado o manchado, aunque después desaparezca, ya que este puede suceder en cualquier momento, desde que queda embarazada hasta justo antes del parto.

Diferencias entre manchado y sangrado vaginal
Es importante saber distinguir entre el manchado y el sangrado vaginal, ya que esto puede ayudar a la mujer a no preocuparse en exceso. El manchado es un sangrado leve; sucede cuando tiene unas cuantas gotas de sangre en su ropa interior. Es tan leve que la sangre no satura el protector femenino diario.
A diferencia de ello, hablamos de sangrado cuando hay mayor cantidad de sangre, de color rojo, en cantidad similar o superior a una menstruación y llegando a manchar la ropa interior. En caso de tener un sangrado, será necesario que la mujer utilice una compresa para que la sangre no empape su ropa.
Se recomienda chequear el color de la sangre (marrón, rosado o rojo intenso), pues el profesional posiblemente desee saberlo para realizar un diagnóstico preciso.
Causas del sangrado en el primer trimestre
Durante el primer trimestre de gestación, un manchado o sangrado puede no ser un problema, pero requiere evaluación. Las causas principales incluyen:
- Sangrado de implantación: Se trata de un sangrado escaso y leve que ocurre cuando el embrión se fija a la pared del útero (endometrio). Sucede alrededor de 10 a 14 días después de la concepción y puede presentarse como un sangrado marrón, rosado o rojo.
- Cambios hormonales y del cuello uterino: El cuello uterino sufre cambios que lo hacen más sensible, facilitando el sangrado tras relaciones sexuales o actividad física severa.
- Embarazo ectópico: Sucede cuando el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero, como en las trompas de Falopio. Suele ser un sangrado escaso acompañado de dolor abdominal punzante muy intenso.
- Aborto espontáneo: Supone la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 20. Generalmente, el sangrado cursa con dolor abdominal intenso.
- Embarazo molar: Sucede cuando se forma una masa de tejido (mola hidatiforme) en vez de un bebé adentro de la matriz.
- Hematomas intrauterinos: Es un acúmulo de sangre entre el corion y las capas del endometrio que puede producir sangrado vaginal.

Sangrado en el segundo y tercer trimestre
En las etapas más avanzadas del embarazo, el sangrado puede ser indicativo de complicaciones que requieren atención inmediata:
| Condición | Descripción del Síntoma |
|---|---|
| Placenta previa | La placenta ocluye total o parcialmente el cuello del útero. Produce un sangrado en grandes cantidades, de color rojo intenso y generalmente sin dolor. |
| Desprendimiento de placenta | La placenta se desprende de la pared del útero antes del parto. Causa sangrado abundante (a veces oscuro) y dolor abdominal muy intenso y permanente. |
| Insuficiencia cervical | El cuello del útero se abre de manera precoz, lo que puede dar lugar a un aborto o parto prematuro. |
| Vasa previa | Vasos sanguíneos del feto atraviesan el cuello uterino. Es poco frecuente pero grave, ya que el feto puede perder sangre rápidamente. |
| Ruptura uterina | El útero se desgarra, generalmente sobre una cicatriz de cesárea anterior. Es una situación de extrema urgencia. |
Parto prematuro y señales finales
Se considera parto prematuro cuando ocurre entre las semanas 21 y 37. Las contracciones seriadas provocan modificaciones cervicales que desembocan en el parto, presentando un sangrado escaso, a veces rosado y asociado a mucosidad.
Por otro lado, un flujo con sangre al final del embarazo puede ser la expulsión del tapón mucoso. Esta secreción puede tener hilos de sangre o color amarronado y es indicativa de que el embarazo está llegando a su fin.
¿Qué puede producir un sangrado en el segundo o tercer trimestre de embarazo?
Evaluación y Diagnóstico
Ante cualquier sangrado, el médico se centra en descartar causas potencialmente graves. El proceso suele incluir:
- Historia clínica: Preguntas sobre la intensidad, duración y color de la sangre, además de síntomas asociados como mareos o desmayos.
- Exploración física: Comprobación de signos vitales maternos y tono muscular del útero.
- Ecografía: Fundamental para localizar la placenta y evaluar el bienestar fetal antes de realizar un tacto vaginal.
- Análisis de sangre: Hemograma completo y determinación del factor Rh.
Tratamiento y recomendaciones
Su tratamiento depende de la causa del sangrado. La mayoría de las veces, el tratamiento para el sangrado o el manchado es el reposo. Sin embargo, existen otras medidas importantes:
- Incompatibilidad Rh: Tal vez necesite medicamentos si su sangre y la de su bebé son incompatibles para proteger al feto.
- Tratamiento activo: En casos de aborto, se puede optar por una conducta expectante o tratamiento farmacológico con prostaglandinas.
- Evitar riesgos: No utilice tampones ni mantenga relaciones sexuales hasta que el especialista determine la causa del sangrado.
- Hospitalización: En casos de placenta previa o desprendimiento, puede ser necesario el ingreso para supervisión continua.
Es fundamental prestar atención a las características del sangrado: cantidad, color, frecuencia y si está asociado a dolor lumbar o abdominal. Toda esta información ayudará al especialista a actuar de forma rápida y eficaz.