El queso es un alimento delicioso y nutritivo que muchas personas disfrutan a diario. Sin embargo, durante el embarazo, surgen dudas sobre si su consumo es seguro. La etapa del embarazo es un momento especial y lleno de cuidados para asegurar el bienestar tanto de la madre como del bebé. Uno de los temas que suelen generar dudas es qué quesos son seguros para consumir durante el embarazo. En este artículo, descubrirás qué tipos de quesos son recomendables, cómo identificarlos y cuáles evitar, con un enfoque particular en el queso cottage.
¿Es seguro consumir queso cottage durante el embarazo?
Sí, es seguro consumir queso cottage durante el embarazo, incluido el primer trimestre. Este queso es una excelente fuente de proteínas y calcio, nutrientes esenciales para el desarrollo del bebé. Sin embargo, es importante asegurarse de que el queso cottage esté pasteurizado para evitar cualquier riesgo de infección bacteriana. Si el queso cottage está pasteurizado, no hay riesgos asociados con su consumo durante el embarazo. Sin embargo, si el queso cottage no está pasteurizado, puede contener bacterias como la listeria, que pueden causar infecciones graves y potencialmente dañinas para el bebé.
No hay evidencia que sugiera que el consumo de queso cottage pasteurizado pueda causar un aborto espontáneo. Sin embargo, es crucial consumir alimentos pasteurizados durante el embarazo para reducir el riesgo de infecciones que podrían ser perjudiciales para el bebé.

Beneficios nutricionales del queso cottage
El queso cottage es rico en nutrientes vitales durante el embarazo:
- Proteínas: Son esenciales para el crecimiento y desarrollo del bebé.
- Calcio: Ayuda a fortalecer los huesos y dientes del bebé, y también es crucial para la salud ósea de la madre.
- Vitamina B12: Es necesaria para el desarrollo del cerebro y el sistema nervioso del bebé.
- Fósforo: Contribuye a la formación de huesos y dientes.
Cantidad y formas de incluir el queso cottage en la dieta
No hay una cantidad específica de queso cottage que se considere segura o insegura durante el embarazo. Sin embargo, como con cualquier alimento, es importante consumirlo con moderación y dentro de una dieta equilibrada. El queso cottage puede ser una adición saludable a las comidas durante el embarazo. Puede ser utilizado en ensaladas, sándwiches o como un snack saludable entre comidas. Es una excelente manera de añadir proteínas y calcio a tu dieta diaria.
La importancia de la pasteurización en el consumo de quesos durante el embarazo
Durante el embarazo, el sistema inmunológico de la madre está más vulnerable, y ciertos alimentos pueden representar un riesgo mayor de infecciones. La principal preocupación es la listeriosis, una infección causada por la bacteria Listeria monocytogenes, que puede afectar al bebé y a la madre. La listeria da lugar a una infección que afecta a la placenta y provoca microabscesos; además, suele ser asintomática, lo que dificulta su diagnóstico.
Hay que tener especial cuidado en el primer y segundo trimestre, pues las posibilidades de un aborto espontáneo son muy altas. Durante el tercer trimestre, contagiarse de listeria puede inducir partos prematuros, neumonía, meningitis e incluso muerte neonatal, y en bebés llevados a término, problemas neurológicos graves.
La principal fuente de listeria es la leche cruda. La pasteurización es el proceso de calentar el queso para matar bacterias dañinas. Los quesos pasteurizados son seguros porque han sido tratados para eliminar microorganismos peligrosos. Para evitar el contagio, la mujer embarazada podrá consumir queso siempre y cuando sea de leche pasteurizada, ya que el proceso de pasteurización impide la proliferación de bacterias y otros patógenos perjudiciales para su salud y la del feto sin eliminar los nutrientes y beneficios de los lácteos. En España, los quesos hechos con leche cruda deben incluir esta información y cumplir con un periodo de maduración mínimo de 60 días.
88.- ¿Qué es la pasteurización? - ¡Te lo Explico en Un Minuto!
Quesos seguros para embarazadas
Las embarazadas pueden disfrutar de una amplia variedad de quesos elaborados con leche pasteurizada. ¡Por supuesto que sí! Los quesos pueden formar parte de una dieta equilibrada durante el embarazo gracias a su contenido de calcio, vitaminas y proteínas. El queso, al estar hecho con leche, supone una importante fuente de calcio, un mineral esencial durante los meses de gestación, ya que participa en el desarrollo de un corazón, un sistema de coagulación y unos músculos sanos, así como en el aumento de la densidad ósea del feto.
Quesos duros y semiduros pasteurizados
Los quesos duros y semiduros, en general, tienen menos humedad y, por lo tanto, son menos propensos a albergar bacterias. Algunos quesos duros y semiduros pasteurizados que puedes disfrutar incluyen:
- Quesos curados o semicurados: De vaca, cabra u oveja, siempre que se hayan elaborado con leche pasteurizada.
- Queso Cheddar
- Queso Gouda
- Queso Emmental
- Queso Suizo
- Parmesano
- Pecorino
- Grana Padano
En Bodegas Gargallo, contamos con una selección exclusiva de quesos que son ideales para embarazadas, gracias a su elaboración con leche pasteurizada y a los estrictos controles de calidad.
Quesos cocidos
Los quesos que se usan en la cocina y se calientan a altas temperaturas, como los quesos fundidos en platos cocinados, son seguros siempre que se cocinen completamente. Algunos ejemplos son:
- Queso Mozzarella en pizza
- Queso Raclette (cuando se derrite adecuadamente)
Quesos a evitar durante el embarazo
La principal preocupación es la presencia de bacterias como la listeria, que pueden causar infecciones graves.
Quesos no pasteurizados
Estos quesos pueden contener bacterias que no han sido eliminadas por la pasteurización. Evita:
- Queso Roquefort
- Queso de Cabra Blando (si no está pasteurizado)
Quesos blandos y frescos (incluso si son pasteurizados, en algunos casos)
Los quesos blandos y los quesos frescos tienen más humedad y un mayor riesgo de contaminación. Aunque se elaboren con leche pasteurizada, los quesos suaves y aquellos que contienen moho, como el queso azul, el brie o el camembert, conllevan un riesgo debido a sus niveles de humedad, lo que aumenta las probabilidades de proliferación de bacterias. Ejemplos a evitar:
- Ricotta (si no está pasteurizado o no se consume cocido)
- Feta (si no está pasteurizado)
- Queso Cottage (si no está pasteurizado)
- Queso Brie
- Queso Camembert
- Queso Azul
- Queso fresco sin pasteurizar
En el embarazo no conviene comer estos quesos a menos que la etiqueta especifique claramente que han sufrido el proceso de pasteurización.
Cortezas de queso
Tampoco se deben consumir las cortezas de los quesos, por las bacterias y mohos que contienen.

Consejos adicionales para el consumo de queso durante el embarazo
- Lee las Etiquetas: Siempre verifica si el queso es pasteurizado. La etiqueta te proporcionará la información necesaria para tomar una decisión informada. Si no podemos asegurarnos por completo de que el queso es de leche pasteurizada y, además, semicurado o curado, es preferible no comerlo, por si acaso.
- Compra en Lugares Confiables: Adquiere quesos en establecimientos que cumplan con normas de higiene y calidad.
- Higiene: Es importante lavarse bien las manos y los cuchillos que se utilicen para cortar el queso, así como asegurarse de que no entre en contacto con comida cruda.
- Consulta a tu Médico: Si tienes dudas específicas sobre algún tipo de queso o dieta, siempre es mejor hablar con tu médico o un nutricionista.
Otras consideraciones sobre seguridad alimentaria durante el embarazo
Durante el embarazo, el riesgo de intoxicación alimentaria por bacterias es mayor. La reacción del cuerpo ante una intoxicación alimentaria durante el embarazo puede ser peor que si no tuviera un embarazo. Aunque es poco frecuente, la intoxicación alimentaria también puede afectar al bebé.
Para proteger tu salud y la de tu bebé, es fundamental tomar precauciones adicionales con otros alimentos:
- Carnes, aves y huevos poco cocidos: Cocina bien todas las carnes y la carne de aves antes de comer, verificando la temperatura interna con un termómetro para carne. Cocina los huevos hasta que las yemas y las claras estén duras para evitar bacterias dañinas como la salmonella. Evita perritos calientes y carnes frías (embutidos, salchichas, jamón serrano) a menos que se calienten hasta que echen vapor, o que sean versiones enlatadas no perecederas, debido al riesgo de listeria o toxoplasmosis.
- Mariscos: Evita mariscos con alto contenido de mercurio (atún patudo, caballa gigante, pez espada). Opta por opciones bajas en mercurio como salmón, sardinas, camarones. No comas mariscos crudos o poco cocidos (sushi, sashimi, ostras crudas, ceviche) para prevenir bacterias y parásitos como el anisakis.
- Frutas y verduras sin lavar: Lave bien todas las frutas y verduras crudas para eliminar bacterias dañinas. Evita brotes crudos (alfalfa, trébol) ya que pueden contener bacterias como E. Coli y Salmonella. Asegúrate de cocer completamente los brotes.
- Cafeína: Limita el consumo de cafeína a menos de 200 miligramos (mg) al día, lo que equivale a aproximadamente dos tazas de café. Abusar de la cafeína puede provocar aborto y bebés de bajo peso.
- Té de hierbas: No se conoce mucho sobre los efectos de ciertas hierbas en los fetos. No beba té de hierbas a menos que el profesional de atención médica lo autorice.
- Alcohol: No existen pruebas que indiquen que consumir alcohol sea seguro durante el embarazo. Para mayor seguridad, no beba nada de alcohol, ya que puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo, muerte fetal intraútero y síndrome alcohólico fetal.
Si durante el embarazo presentas fiebre, dolores musculares o síntomas similares a los de la gripe, especialmente dos meses después de haber consumido un alimento que haya sido considerado contaminado con listeria, debes consultar inmediatamente a tu médico para que realice las pruebas pertinentes de detección de la bacteria e inicie tratamiento antibiótico de ser necesario.