Durante el embarazo, la alimentación es un pilar fundamental para la salud de la madre y el desarrollo óptimo del bebé. El consumo de pescado es altamente recomendado debido a sus nutrientes esenciales, pero también genera dudas por la presencia de contaminantes como el mercurio y parásitos como el anisakis. En este contexto, surge la pregunta sobre la seguridad de consumir bacalao salado.
Los nutricionistas siempre han recomendado el consumo de pescado unas tres o cuatro veces por semana. Sin embargo, en los últimos años, la percepción de este alimento ha cambiado ligeramente debido a la presencia de metilmercurio y microplásticos. Por esta razón, es crucial que las mujeres embarazadas estén bien informadas sobre qué especies pueden consumir y por qué.
Beneficios del Pescado en el Embarazo
El pescado es una fuente importante de nutrientes vitales para la gestación. Aporta:
- Proteínas de alta calidad: Esenciales para la formación de tejidos y el mantenimiento de la masa muscular, cuyas necesidades se incrementan durante el embarazo.
- Ácidos grasos omega-3 de cadena larga (especialmente DHA): Cruciales para optimizar el desarrollo del sistema nervioso central, el cerebro y la retina del feto, sobre todo durante el tercer trimestre. También pueden reducir el impacto de ciertos metales pesados en el organismo.
- Selenio: Un micronutriente que impide que el metilmercurio ejerza su función biológica.
- Vitamina D: Fundamental para la salud ósea.
- Calcio: Contribuye a la formación de la estructura ósea del bebé.
- Yodo: Fundamental para la función tiroidea y el desarrollo neurológico del feto.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda a las mujeres embarazadas, en período de lactancia y a niños de corta edad consumir una amplia variedad de pescados por sus grandes beneficios nutritivos.
Riesgos Asociados al Consumo de Pescado
A pesar de sus beneficios, el consumo de pescado durante el embarazo presenta dos preocupaciones principales:
1. Metilmercurio
El metilmercurio, la forma orgánica del mercurio, es altamente tóxico y se disuelve fácilmente en la grasa. Puede atravesar la barrera hematoencefálica y la placenta, derivando en alteraciones en el desarrollo neuronal del feto. Los fetos en desarrollo y los niños pequeños son los más vulnerables a sus efectos neurotóxicos, que en intoxicaciones agudas pueden causar parálisis cerebral grave, retraso en el desarrollo, ceguera, sordera y bajo peso al nacer.

Pescados con Alto Contenido de Metilmercurio (a evitar o limitar):
- Pez espada
- Tiburón
- Atún rojo (especialmente la variedad Thunnus thynnusm)
- Lucio
- Lubina
- Anguila
- Mero
- Marlin
- Pez vela
- Blanquillo
- Caballa (King Mackerel)
El atún blanco enlatado (atún claro) puede contener más mercurio que el atún claro enlatado, por lo que su consumo debe ser moderado (1-2 veces por semana).
Pescados con Bajo Contenido de Metilmercurio (seguros y recomendados):
- Salmón
- Sardina
- Gamba pequeña
- Arenques
- Pescadilla
- Bacalao
- Anchoas
- Boquerones
- Gallo
- Calamar
- Mejillones
- Vieiras
- Cangrejos
- Langosta de río
2. Anisakis
El anisakis es un parásito en forma de gusano que habita en el tubo digestivo de peces, cefalópodos y mamíferos marinos. Es sensible a las altas temperaturas, por lo que una cocción adecuada lo elimina. La congelación previa del producto también mata al anisakis. La intoxicación por anisakis puede contraerse incluso sin estar embarazada.
Todo lo que debes saber sobre la anisakis
El Bacalao en el Embarazo: ¿Es Seguro?
Sí, el bacalao es uno de los pescados más seguros y recomendados durante el embarazo, siempre y cuando se cocine adecuadamente. Es bajo en mercurio, alto en proteínas y rico en omega-3 (DHA), yodo y selenio, nutrientes esenciales para el desarrollo fetal.
Nivel de Mercurio en el Bacalao
El bacalao (Gadus morhua) tiene un contenido promedio de mercurio de 0.07-0.11 mg/kg, muy por debajo del límite legal de 0.5 mg/kg y lejos de los niveles de pescados como el pez espada (0.97 mg/kg) o el tiburón (0.99 mg/kg). Esto lo convierte en uno de los pescados más seguros en términos de mercurio. Se pueden consumir 2-3 raciones semanales sin riesgo.
Bacalao Salado y Anisakis
El bacalao salado comercial, como el que se encuentra en establecimientos especializados, ha sido sometido a procesos industriales de salado y, generalmente, también de congelación. Estos procesos son efectivos para eliminar el anisakis. No obstante, durante el embarazo, se recomienda cocinar siempre el bacalao como precaución adicional, incluso si es salado.

Métodos de Preparación Seguros y No Seguros para el Bacalao
Lo fundamental es evitar el consumo de pescado crudo. Siempre hay que someterlo a un proceso térmico adecuado que garantice la ausencia de microorganismos patógenos. Una intoxicación en esta etapa puede ser problemática para el feto.
- Cocinado al horno: 100% seguro.
- Hervido o a la plancha: Seguros.
- Bacalao confitado a baja temperatura (55-60 °C): Las versiones de confitado tipo sashimi no alcanzan la temperatura necesaria para garantizar la seguridad. Si se confita, debe asegurarse de que la temperatura interna supere los 63 °C.
- Bacalao crudo ahumado: El ahumado en frío no alcanza temperaturas suficientes para eliminar parásitos o bacterias. No es recomendable.
Consejo clave: Si tienes dudas, usa un termómetro de cocina. Insértalo en el centro de la pieza. Si marca más de 63 °C, el bacalao es seguro.
Consideraciones Adicionales para el Bacalao Salado
- Comprar bacalao salado de calidad: Adquiere el producto en establecimientos especializados que garanticen controles de seguridad alimentaria.
- Almacenamiento correcto: Consume el bacalao salado abierto dentro de los 2-3 días. Durante el embarazo, extrema las precauciones con la cadena de frío.
- Evitar recalentar: El pescado recalentado puede perder propiedades nutricionales.
Comparación del Bacalao con Otros Pescados
- Bacalao vs Salmón: El salmón tiene más omega-3, pero también más grasa y calorías. Ambos son seguros y recomendados durante el embarazo.
- Bacalao vs Atún: El atún rojo tiene un alto contenido de mercurio (evitar). El atún blanco enlatado tiene un contenido medio (limitar a 1-2 porciones/semana). El bacalao es una opción más segura en cuanto a mercurio.
- Bacalao vs Sardinas: Las sardinas tienen más omega-3 y calcio, pero menos proteínas por porción. Ambas son excelentes opciones.
- Bacalao vs Pez espada: El pez espada tiene uno de los contenidos de mercurio más altos. Evitarlo por completo durante el embarazo.
Bacalao y Lactancia Materna
Sí, los mismos beneficios del bacalao se aplican durante la lactancia. El DHA (omega-3) del bacalao pasa a la leche materna y contribuye al desarrollo cerebral del bebé.
Introducción del Bacalao en la Alimentación Infantil
El bacalao puede introducirse en la alimentación infantil a partir de los 6 meses, al igual que otros pescados blancos, siempre cocinado.
Otras Recomendaciones Dietéticas Durante el Embarazo
Además del pescado, es importante tener en cuenta otras consideraciones alimentarias:
- Lácteos: Consumir solo lácteos pasteurizados o elaborados con leche pasteurizada (yogures, quesos). Evitar quesos blandos no pasteurizados (brie, feta, camembert, queso blanco, queso fresco, roquefort). Quesos duros como cheddar o parmesano son seguros.
- Carnes: Cocinar siempre la carne a fondo. Evitar carnes crudas o embutidos como jamón serrano, salchichón, fuet, chorizo, etc., por riesgo de toxoplasmosis y listeriosis. Los embutidos cocinados a la brasa son seguros.
- Patés: Evitar el paté, ya que se elabora a partir de carnes crudas y presenta riesgo de listeriosis.
- Huevos: Tener cuidado con los huevos crudos o poco cocidos debido al riesgo de salmonelosis. Evitar platos con huevo que no estén bien refrigerados.
- Verduras: Lavar muy bien las verduras, especialmente las que crecen en el suelo, para evitar la toxoplasmosis. Tener precaución con ensaladas fuera de casa o preparadas.
- Brotes y germinados crudos: Evitar brotes de alfalfa, rábano, soja o trébol crudos, ya que pueden estar contaminados por la bacteria E. coli.
- Comida precocinada o envasada: Limitar su consumo y optar por una dieta más sana y preparada en casa.
- Grasas saturadas: Evitar su exceso.
- Cafeína: Limitar el consumo a un café al día o elegir descafeinado.
- Refrescos con gas: Evitar debido a su alto contenido de azúcar y, en algunos casos, cafeína.
En resumen, durante el embarazo, es fundamental evitar alimentos crudos y mantener una higiene rigurosa en la cocina.