Pruebas hospitalarias para el diagnóstico de la infertilidad

La infertilidad es un problema más común de lo que parece, afectando a un 15% de las parejas. En hasta un 30% de los casos, las causas se deben a problemas de origen masculino y femenino.

Detectar y comprender sus causas permite diseñar el tratamiento más adecuado para lograr el embarazo. El primer paso para encontrar una solución empieza con un diagnóstico preciso. En general, el estudio de fertilidad se recomienda cuando la pareja lleva al menos un año manteniendo relaciones sexuales sin protección anticonceptiva y, aun así, no ha conseguido el embarazo. Sin embargo, este tiempo se reduce a los 6 meses si la mujer tiene más de 35-38 años.

Cuando aparecen problemas para concebir, ambos miembros de la pareja deben realizarse las pruebas para el estudio de fertilidad, ya que el origen de la infertilidad puede tener un factor masculino, femenino o, incluso, mixto. Las mujeres que buscan la maternidad en solitario y las parejas de mujeres que desean ser madres también tendrán que realizarse estas pruebas antes de iniciar un tratamiento de reproducción asistida.

Esquema de las causas de infertilidad en parejas

Evaluación inicial y consulta

Antes de las pruebas de infertilidad, el equipo de atención médica se esfuerza por entender los hábitos sexuales y el historial clínico de la pareja, incluyendo antecedentes familiares y personales, ginecológicos y andrológicos, así como hábitos de vida. Esta información es crucial para recomendar el mejor camino posible y las pruebas adecuadas para cada caso.

El proceso suele comenzar con una consulta inicial que incluye una revisión médica y una exploración ginecológica o andrológica. Tras esta valoración, se solicitan análisis y estudios personalizados para ambos miembros de la pareja.

Diagnóstico de la infertilidad - ¿En qué consiste el tratamiento para la infertilidad?

Pruebas de fertilidad femenina

El estudio de fertilidad femenino es exhaustivo y busca evaluar la capacidad reproductiva de la mujer. Incluye varias pruebas que son fundamentales para un diagnóstico preciso.

Análisis hormonal

El análisis hormonal es un examen donde se analizan distintas hormonas femeninas implicadas en la función reproductiva. Es una de las primeras pruebas que se hace para comprobar que no existen problemas endocrinos que afecten al ciclo menstrual. Los valores hormonales también aportan información sobre el estado de la reserva ovárica y la funcionalidad de los ovarios y la hipófisis de la mujer.

Las principales hormonas que se evalúan son:

  • Hormona Foliculoestimulante (FSH): Se encarga de promover el crecimiento de los folículos ováricos. Es una gonadotropina secretada por la hipófisis que ayuda a evaluar el estado de la reserva ovárica.
  • Hormona Luteinizante (LH): Estimula al ovario para que este libere al óvulo. También es una gonadotropina hipofisaria que aporta información sobre el funcionamiento de los ovarios y la ovulación.
  • Estradiol: Es el tipo de estrógeno que se encuentra en mayor cantidad en el organismo femenino durante los años de fertilidad. Es una hormona ovárica que sirve para valorar el desarrollo folicular y la reserva ovárica.
  • Progesterona (P4): Se trata de una hormona sexual que liberan los ovarios. Durante el ciclo menstrual, su función es acondicionar el endometrio para facilitar la implantación del embrión, y en el embarazo ayuda a que transcurra de manera segura. Indica si el óvulo ha sido liberado o si hay problemas de anovulación.
  • Prolactina (PRL): Es la responsable de la secreción de la leche materna y de estimular la síntesis de progesterona. Ayuda a valorar el funcionamiento del ciclo menstrual y de la hipófisis.
  • Hormona Antimülleriana (AMH): Esta hormona la producen los folículos. Es proporcional a la cantidad de óvulos disponibles en el ovario, por lo que sirve para estimar la reserva ovárica de la mujer.

El análisis de FSH, LH, estradiol y prolactina se realiza entre los días 3 y 5 del ciclo menstrual. El análisis de la AMH puede cuantificarse en cualquier momento del ciclo, ya que sus niveles no varían. La progesterona se analiza alrededor del día 20 del ciclo para confirmar la ovulación.

Otras hormonas valoradas incluyen TSH, tiroxina libre, triyodotironina libre y testosterona total, cuyos niveles anormales pueden influir en el ciclo menstrual y la ovulación.

Ecografía transvaginal y recuento de folículos antrales (RFA)

La ecografía transvaginal es la herramienta principal del ginecólogo. Se trata de una valoración mediante ultrasonidos de la anatomía del aparato genital femenino. En solo unos minutos, sin dolor ni molestias, se puede evaluar la morfología, tamaño y aspecto del útero, además de la presencia o no de malformaciones y de otras lesiones en el mismo.

Esta prueba es fundamental para el análisis de la reserva ovárica de la mujer. Se realiza entre el tercer y quinto día del ciclo menstrual para hacer un recuento del número de folículos antrales. Si se detectan más de 10 folículos (sumando ambos ovarios), significa que la reserva ovárica es correcta. Un recuento igual o inferior a 4 ovocitos por ovario, o de 7 en total, se considera una baja reserva ovárica.

En la misma consulta ginecológica, también suele hacerse una citología vaginal o test de Papanicolaou para descartar infecciones o alteraciones en el cérvix que puedan afectar la fertilidad.

Ecografía transvaginal de útero y ovarios

Histerosalpingografía (HSG)

La histerosalpingografía es una prueba de imagen que utiliza rayos X y un medio de contraste para valorar la permeabilidad de las trompas de Falopio y la estructura del útero. Permite diagnosticar alteraciones como malformaciones uterinas, miomas, pólipos, adherencias, salpingitis o hidrosalpinx.

Es muy importante para determinar la técnica de reproducción asistida adecuada, ya que si las trompas no son permeables, la fecundación natural no podrá tener lugar, y se requerirá una Fecundación In Vitro (FIV).

Radiografía de histerosalpingografía mostrando las trompas de Falopio

Estudio del cariotipo

El estudio del cariotipo es un análisis que valora el estado cromosómico de un paciente para asegurar que presenta 46 cromosomas y no tiene alteraciones numéricas o estructurales que podrían provocar infertilidad. Se realiza mediante un simple análisis de sangre, analizando los glóbulos blancos o linfocitos. Es especialmente importante en casos de abortos de repetición o fallos de implantación.

Otras pruebas complementarias para mujeres

  • Histeroscopia (HSC): Es una prueba invasiva que sirve para evaluar la cavidad uterina mediante un instrumento óptico que se introduce a través del cuello del útero. Es útil para confirmar alguna patología intracavitaria y su corrección (pólipos, miomas, tabiques, adherencias o malformaciones).
  • Biopsia endometrial: Consiste en evaluar el endometrio, bien para descartar endometritis o para estudiar la receptividad uterina. Se toma una muestra del endometrio en consulta mediante una fina cánula de biopsia. El tejido obtenido puede emplearse para realizar el test ERA de receptividad endometrial o el test para evaluar el microbioma uterino (test EMMA y test ALICE), indicados en casos de fallos de implantación.
  • Laparoscopia: Se realiza un pequeño corte por debajo del ombligo para introducir un dispositivo delgado con luz. Permite revisar las trompas de Falopio, los ovarios y el útero, buscando endometriosis, cicatrices, obstrucciones u otros problemas.

Pruebas de fertilidad masculina

El estudio de la fertilidad del hombre suele ser más sencillo que el de la mujer y también incluye varias pruebas esenciales.

Esquema del sistema reproductor masculino

Seminograma o espermiograma

La principal prueba para el hombre es el seminograma, que es un análisis básico del esperma. Examina la concentración, movilidad, morfología, viscosidad y volumen, entre otros parámetros, para evaluar la producción de espermas sanos por parte de los testículos.

Test de fragmentación del ADN espermático

Son numerosos los casos en los que se solicita la medición de la fragmentación del ADN espermático, que permite valorar la calidad funcional de los espermatozoides, ahondando en la oxidación de la cadena de ADN.

Perfil hormonal

Los análisis de hormonas en hombres buscan evaluar los niveles hormonales que pueden influir en la producción de esperma y la función sexual.

Ecografía testicular

Una ecografía puede verificar si hay problemas en el escroto, en las glándulas que producen los líquidos que se convierten en semen o en el conducto que transporta los espermas fuera de los testículos.

Otras pruebas complementarias para hombres

  • Pruebas genéticas: La confirmación de normalidad en el cariotipo es una prueba interesante. También es cada vez más frecuente el estudio de paneles de genes que analiza los genes implicados en una misma patología mediante secuenciación masiva.
  • Biopsia testicular: No es muy frecuente, pero en raras ocasiones se extrae una pequeña cantidad de tejido testicular para examinarla con un microscopio. Puede realizarse para averiguar si existe una obstrucción en el aparato reproductor.
  • Obtención de imágenes avanzadas: Una resonancia magnética cerebral puede verificar si hay tumores de la glándula pituitaria que no sean cáncer.

Estudios de compatibilidad genética

Los estudios de compatibilidad genética son fundamentales para identificar riesgos de enfermedades hereditarias y optimizar los tratamientos de reproducción asistida.

  • Matching genético: Permite evaluar la compatibilidad genética entre la pareja para reducir el riesgo de transmitir enfermedades hereditarias al futuro bebé.
  • Cariotipo: Este análisis genético, realizado mediante una muestra de sangre, es crucial para detectar alteraciones cromosómicas tanto en hombres como en mujeres, que pueden ser la causa de infertilidad o abortos.
  • Panel de enfermedades hereditarias: Un estudio más extenso que analiza un conjunto de genes implicados en diversas patologías hereditarias.
  • Valoración para DGP y consejo genético especializado: Se ofrece asesoramiento y valoración para el Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) en casos donde exista un riesgo conocido de transmitir una enfermedad genética.
Esquema de herencia genética

Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

La serología se realiza a ambos miembros de la pareja para descartar enfermedades como Lúes, VHB, VHC, VIH y Rubéola (en la mujer/persona transexual que conserve la capacidad de gestar). Estas infecciones pueden afectar la fertilidad y el desarrollo del embarazo.

Factores de riesgo y causas de infertilidad

La infertilidad se define como la incapacidad para tener un hijo vivo en una pareja que no toma medidas anticonceptivas y es sexualmente activa durante un período de al menos un año (OMS, 2010). Se considera primaria si la mujer o pareja no ha tenido ningún hijo y secundaria cuando ya ha tenido alguno. No siempre hay una causa única de esterilidad.

Según el Registro Nacional de Actividad de la SEF de 2020, tras un estudio básico, la indicación más frecuente de FIV fue el factor femenino (41,2%). En hasta un 20,1% de los casos se identifican causas mixtas. Hasta un 10% de las causas de indicación de FIV se encuadran en un contexto de Esterilidad de Origen Desconocido (EOD). En cualquier caso, se identifica la edad materna como el principal factor de riesgo de esterilidad.

Tratamientos para la infertilidad

Si no se produce el embarazo después de un año de relaciones sexuales sin protección, la pareja puede conseguirlo a través de tratamientos para la infertilidad denominados tecnología para la reproducción asistida.

Cambios en el estilo de vida

El equipo de atención médica puede recomendar hacer ejercicio regularmente, beber menos alcohol o dejar sustancias adictivas dañinas como el tabaco, y tener relaciones sexuales con mayor frecuencia y cerca del momento de la ovulación.

Tratamiento para hombres

  • Medicamentos: Para mejorar el conteo de espermatozoides y aumentar las probabilidades de embarazo.
  • Cirugía: A veces puede revertir una obstrucción del esperma y restaurar la fertilidad.
  • Procedimientos de recuperación del esperma: Técnicas para recolectar esperma si no se puede eyacular o no hay esperma en el semen.

Tratamiento para mujeres

Algunas mujeres solo necesitan uno o dos tratamientos para mejorar la fertilidad.

  • Medicamentos para la fertilidad: Son los principales tratamientos para problemas de ovulación, ayudando a los ovarios a liberar un óvulo.
  • Inseminación intrauterina (IIU): El semen sano se coloca directamente en el útero alrededor del momento de la ovulación.
  • Cirugía para restaurar la fertilidad: Algunas afecciones del útero, como pólipos, tejido cicatricial y algunos fibromas, pueden tratarse con histeroscopia.
  • Fertilización in vitro (FIV): Es el método más común de tecnología para la reproducción asistida, donde los óvulos fecundados (embriones) se colocan en el útero.
  • Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI): Se inyecta un solo espermatozoide sano directamente en un óvulo maduro, a menudo empleado cuando la calidad o cantidad del semen es baja.
  • Eclosión asistida: Técnica que ayuda al embrión a adherirse al revestimiento del útero.
  • Óvulos o esperma de donante: Opción si no se tiene pareja, en relaciones homosexuales o por motivos médicos (baja calidad del óvulo, problemas de esperma, enfermedades genéticas). También se pueden usar embriones donados.
  • Portadora gestacional: Para personas sin útero funcional o con riesgos para la salud en el embarazo, utilizando fertilización in vitro.
  • Pruebas genéticas preimplantacionales: Los embriones creados mediante FIV pueden someterse a estudios para buscar problemas genéticos antes de ser colocados en el útero.

Complicaciones de los tratamientos de infertilidad

La complicación más frecuente del tratamiento de la infertilidad es un embarazo múltiple (gemelos, mellizos, trillizos o más), lo que aumenta el riesgo de parto prematuro y problemas durante el embarazo, como la diabetes gestacional.

Otra complicación es el síndrome de hiperestimulación ovárica, donde los ovarios se inflaman y duelen, con síntomas como dolor abdominal leve, hinchazón y malestar estomacal. En raras ocasiones, puede ser grave, causando aumento de peso rápido y falta de aire.

También existen riesgos menores de sangrado o infección asociados a los procedimientos.

Afrontamiento y apoyo ante la infertilidad

Afrontar la infertilidad puede ser muy difícil debido a la incertidumbre y el impacto emocional. Es importante prepararse para el estrés de las pruebas y tratamientos, y establecer límites económicos y emocionales. Los tratamientos pueden ser costosos y no siempre están cubiertos por los planes médicos.

Considerar otras opciones, como usar esperma u óvulos de donante, una portadora gestacional o la adopción, es una buena estrategia. Buscar apoyo en grupos o consejeros, expresarse, y mantenerse en contacto con seres queridos también es crucial. Reducir el estrés mediante ejercicio, alimentación equilibrada y suficiente sueño puede mejorar los resultados.

tags: #pruebas #hospitalarias #para #la #infertilidad