La enfermedad por el virus Zika es una infección causada por un flavivirus transmitido principalmente por la picadura de mosquitos del género Aedes. Aunque generalmente cursa con síntomas leves en adultos, representa una grave preocupación de salud pública debido a su asociación con problemas severos para el feto y el recién nacido, así como con complicaciones neurológicas en adultos y niños mayores. Los primeros casos en América se confirmaron en Brasil en mayo de 2015, extendiéndose rápidamente a otros países y provocando que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara en febrero de 2016 la infección por el virus Zika como una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII).
Transmisión del Virus Zika
La vía principal de transmisión del virus Zika es la picadura de mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, que suelen picar durante el día, tanto al aire libre como en interiores. Estas especies de mosquitos son también vectores de otras enfermedades como el dengue, la fiebre chikungunya y la fiebre amarilla urbana, y su ámbito geográfico se ha expandido a regiones tropicales y subtropicales.

Además de la transmisión vectorial, el virus Zika puede transmitirse de otras formas:
- Transmisión vertical: De la madre al feto durante el embarazo (transmisión intrauterina) o al recién nacido durante el parto (transmisión perinatal). Existe evidencia de que la transmisión vertical a partir de madres infectadas es posible.
- Transmisión sexual: Se ha documentado la transmisión por vía sexual, con concentraciones elevadas y prolongadas del virus en el semen y la orina.
- Transfusión sanguínea: Se ha descrito la transmisión por transfusión de sangre y productos sanguíneos.
- Exposición en laboratorio: Contacto con el virus en entornos de laboratorio.
- Trasplantes de órganos: Posiblemente a través de trasplantes de órganos.
En los seres humanos, el periodo virémico es corto, generalmente entre 3 y 5 días desde el inicio de los síntomas, lo que permite que el vector que se alimente de un infectado durante ese periodo se infecte y pueda transmitir la enfermedad.
Sintomatología de la Infección por Zika
La mayoría de las personas infectadas por el virus Zika son asintomáticas; se estima que tan solo 1 de cada 4 infectados desarrolla clínica. Cuando aparecen, los síntomas suelen ser leves y duran entre 2 y 7 días, comenzando de 3 a 14 días después de la infección. Pueden pasar desapercibidos o diagnosticarse erróneamente como dengue, chikungunya u otras patologías virales con fiebre y exantema.
Síntomas principales
- Elevación de la temperatura corporal, generalmente leve.
- Exantema maculo-papular, que se extiende frecuentemente desde la cara al resto del cuerpo.
- Artritis o artralgia pasajera con inflamación de articulaciones, principalmente en las articulaciones pequeñas de manos y pies.
- Enrojecimiento conjuntival o conjuntivitis no purulenta.
- Síntomas inespecíficos como mialgias (dolores musculares), cansancio y dolor de cabeza (cefaleas), dolor retroorbitario, náuseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal.
Un pequeño porcentaje de personas con el virus del Zika puede desarrollar el síndrome de Guillain-Barré, una afección neurológica poco común que causa debilidad muscular y, en casos graves, parálisis. La infección por el virus de Zika se asocia en niños y adultos al síndrome de Guillain-Barré, neuropatías y mielitis.
Impacto del Zika en el Embarazo y el Feto
La infección por el virus Zika durante el embarazo es de suma preocupación, ya que las embarazadas constituyen el grupo de mayor riesgo. Aunque la incidencia exacta de transmisión perinatal y de las complicaciones fetales aún se investiga, la asociación entre la infección por Zika y las malformaciones congénitas está fuertemente respaldada por la evidencia actual. La exposición al Zika durante cualquier trimestre del embarazo puede causar problemas de salud.
Síndrome Zika Congénito
La infección intrauterina por el virus Zika puede provocar una serie de problemas graves, conocidos colectivamente como Síndrome Zika Congénito. Estos incluyen:
- Microcefalia: Un defecto congénito grave caracterizado por un tamaño de la cabeza más pequeño de lo normal, que implica que el cerebro y el cráneo no crecen adecuadamente. Es la manifestación más conocida.
- Malformaciones cerebrales: Calcificaciones cerebrales (en los ganglios de la base y periventriculares), atrofia cortical y dilatación ventricular. En un tercio de los casos, se observa alteración de la migración neuronal (paquigiria o lisencefalia).
- Anomalías oculares: Pérdida del reflejo en la fóvea, atrofia retiniana, manchas pigmentarias focales en la retina, atrofia coriorretiniana e hipoplasia del nervio óptico.
- Contracturas de las extremidades y un tono muscular elevado (hipertonía).
- Pérdida de audición.
- Otras complicaciones como muerte intrauterina, muerte prenatal, abortos espontáneos y partos prematuros.
El riesgo de malformaciones congénitas tras la infección durante el embarazo sigue siendo desconocido, pero se estima que entre el 5% y el 15% de los lactantes nacidos de mujeres infectadas por el virus de Zika durante el embarazo presentan complicaciones relacionadas. Las malformaciones congénitas pueden ocurrir independientemente de si la infección materna fue sintomática o asintomática.

Diagnóstico de la Infección por Zika
Diagnóstico General
El diagnóstico inicial se basa en el cuadro clínico y el antecedente de viajes a zonas con circulación del virus. La sintomatología del Zika es común a muchas otras enfermedades, lo que hace necesario un diagnóstico diferencial. Las principales enfermedades o agentes a descartar incluyen dengue, chikungunya, leptospirosis, malaria, rickettsiosis, estreptococos del grupo A, rubéola, sarampión, parvovirus, enterovirus y adenovirus.
La confirmación de laboratorio se realiza mediante la detección del ácido nucleico del virus (RNA vírico) en una muestra clínica (sangre u orina) o mediante la detección de anticuerpos (IgG e IgM) en suero. La técnica diagnóstica de elección depende del tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas:
- Entre 0 y 5 días desde el inicio de síntomas: Aislamiento viral y PCR.
- Entre 5 y 7 días: PCR y serología.
- Después de 7 días: Serología (detección de anticuerpos IgM).
- En orina: PCR y aislamiento viral son posibles entre 0 y 15 días.
Un resultado positivo en pruebas de anticuerpos debe diferenciarse de la infección por flavivirus afines que presentan reacciones cruzadas, como el virus del dengue.
Diagnóstico en Mujeres Embarazadas
Se recomienda que las mujeres embarazadas, o aquellas que planean quedar embarazadas y que residen o viajan a áreas endémicas o epidémicas, contacten a sus médicos si sospechan exposición al Zika, incluso si son asintomáticas. Si una gestante presenta dos o más síntomas compatibles con infección por Zika durante o dentro de las 2 semanas siguientes a un viaje o contacto de riesgo, se le solicitará:
- PCR para virus de dengue, chikungunya y Zika.
- Serología IgM y test de anticuerpos neutralizantes para Zika y dengue después de los 14 días si la PCR fue negativa.
Si la gestante es asintomática, se le ofrecerá la realización de serología IgM para Zika entre las 2 y 12 semanas después del viaje. En ambos casos, se realizará un seguimiento con ecografías seriadas para valorar la circunferencia craneana fetal. La infección fetal también puede comprobarse mediante PCR en líquido amniótico, aunque su sensibilidad y especificidad aún están en estudio.
Diagnóstico Imagenológico de Microcefalia durante el Embarazo
Se recomienda un examen detallado de la anatomía fetal por ecografía obstétrica, prestando especial atención a los valores de la circunferencia cefálica. La resonancia magnética nuclear (RMN) intrauterina puede aportar datos adicionales sobre malformaciones encefálicas, incluso en casos con ecografía normal.
Es importante considerar que la microcefalia puede tener múltiples causas más allá del Zika, incluyendo factores genéticos, otras infecciones (toxoplasmosis, citomegalovirus, herpes, sífilis, rubéola), exposición a tóxicos (alcohol, plomo, mercurio), desnutrición y enfermedades metabólicas. Por ello, estas etiologías deben ser consideradas en el diagnóstico diferencial.
Estudios Diagnósticos en el Recién Nacido
En recién nacidos cuya madre fue diagnosticada con Zika durante la gestación (con o sin microcefalia/calcificaciones prenatales), se realizarán estudios para confirmación:
- Muestra de sangre de cordón o sangre del recién nacido en los dos primeros días de vida para PCR e IgM para Zika y dengue.
- Estudio de anatomía patológica de la placenta.
No se recomiendan pruebas diagnósticas si el resultado materno fue negativo o no concluyente, y si la ecografía prenatal y el examen físico postnatal son normales.
Microcefalia y Otras Alteraciones en el Recién Nacido
Se considera microcefalia cuando la medida del perímetro cefálico está por debajo de -2 desvíos estándar a las 24 horas postparto, según referencias estandarizadas para edad gestacional y sexo. Un valor menor a -3 desvíos estándar permite identificar con mayor certeza a los recién nacidos con riesgo de desarrollo neurológico alterado.

En el examen neurológico de los recién nacidos afectados se pueden observar diversas manifestaciones:
- Hipertonía (40% de los casos).
- Hiperreflexia (20%).
- Pie equinovaro y artrogriposis (15%).
- Convulsiones (10%).
- Reflejos anormales.
- Anomalías en las extremidades.
- Problemas de visión, audición y digestión.
- Infecciones respiratorias.
Los niños sanos que se infectan con el virus del Zika después de nacer no desarrollarán microcefalia; solo los bebés infectados en el vientre materno corren riesgo de tener problemas de desarrollo cerebral.
Manejo y Seguimiento del Recién Nacido Expuesto al Zika
Atención al Nacimiento
En la sala de partos, se seguirán las pautas habituales de cuidado. Es crucial la medición cautelosa de las medidas antropométricas, especialmente la valoración del perímetro cefálico, utilizando curvas y tablas de la OMS. Las medidas se repetirán después de las 24 horas de vida. El recién nacido se internará en el lugar adecuado a su situación clínica (alojamiento madre-hijo o sectores de mayor cuidado).
Se mantendrá la alimentación con leche materna, ya que, aunque se ha detectado el virus en la leche materna, no se ha documentado su transmisión a través de la lactancia materna. Los CDC alientan a las madres a seguir amamantando a sus bebés.
Estudios Complementarios y Especializados
En los casos donde el perímetro cefálico se encuentre 2 desvíos estándar por debajo de la media, se realizará una ecografía transfontanelar, valorando también la necesidad de una resonancia magnética (RMN) de cráneo. Se adecuará a cada caso la necesidad de realizar otros estudios (como pruebas para citomegalovirus, toxoplasmosis, cariotipo u otros estudios genéticos) e interconsulta con especialistas para descartar otras etiologías de microcefalia.
Infección Perinatal Aguda
La enfermedad aguda en el recién nacido por transmisión durante el parto puede observarse si, durante las dos primeras semanas de vida, cumple con los siguientes criterios:
- La madre viajó o reside en un área endémica o epidémica dentro de las 2 semanas antes del parto.
- El recién nacido presenta dos o más de las siguientes manifestaciones clínicas: fiebre, erupción maculopapular, conjuntivitis, artralgias (que se pueden sospechar por irritabilidad).
La enfermedad en general es leve y el tratamiento es de sostén, centrado en aliviar los síntomas. Para los niños, se puede administrar acetaminofén (paracetamol) para reducir la fiebre y aliviar el dolor, evitando siempre la aspirina o medicamentos que contengan salicilato en niños y adolescentes debido al riesgo de síndrome de Reye.
Seguimiento a Largo Plazo
Las consecuencias a largo plazo de la exposición al Zika en el vientre materno aún no son claras, pero el virus puede afectar la estructura y el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso en desarrollo. Los niños expuestos al virus del Zika en el vientre materno podrían enfrentar problemas de salud y del desarrollo complejos a medida que crecen. Por ello, se recomienda un seguimiento a largo plazo tanto para los recién nacidos afectados como para aquellos que estuvieron expuestos a la infección, incluyendo el seguimiento de su crecimiento y desarrollo mediante revisiones pediátricas rutinarias.
Es fundamental el apoyo a los padres, cuidadores y familias de los niños afectados por el Zika, así como la colaboración entre distintas especialidades médicas para satisfacer las diversas necesidades clínicas y de desarrollo de los niños.
Síndrome Congénito de Zika
Prevención de la Infección por Zika
Actualmente, no existe un tratamiento específico ni una vacuna para el virus del Zika, por lo que la prevención es la medida más eficaz.
Prevención de Picaduras de Mosquitos
La protección contra las picaduras de mosquitos es fundamental, especialmente para las mujeres embarazadas, en edad reproductiva y niños pequeños. Las medidas incluyen:
- Usar ropa protectora: Camisas de manga larga y pantalones largos, preferiblemente de colores claros. La ropa tratada con permetrina ofrece mayor protección.
- Instalar barreras físicas: Telas mosquiteras en ventanas y puertas, mantenerlas cerradas, y asegurarse de que no tengan agujeros.
- Usar repelentes de insectos: Aplicar sobre la piel o la ropa productos que contengan DEET (entre 10% y 30%), Icaridina (picardin) o IR3535 (etil-butil-acetilaminopropionato), siguiendo las instrucciones del producto.
- No aplicar repelentes a bebés menores de 2 meses.
- En niños mayores de 2 años, usar con precaución y evitar aplicarlo en las manos.
- El aceite de eucalipto citriodora puede usarse en niños de 3 años o más.
- Cuando el repelente ya no sea necesario, limpiar la piel con agua y jabón.
- En caso de reacción cutánea, lavar la zona y consultar al médico.
- Permanecer en interiores: En casas con aire acondicionado, mantener las ventanas cerradas.
- Eliminar criaderos de mosquitos: Vaciar recipientes con agua estancada (platos de macetas, charcos, regaderas, cubos, piscinas infantiles, neumáticos usados) cerca de hogares, escuelas y lugares de trabajo.
- Control vectorial: Las autoridades de salud pueden recomendar larvicidas e insecticidas para reducir las poblaciones de mosquitos.
Prevención de la Transmisión Sexual
Dada la posibilidad de transmisión del virus Zika por vía sexual, es crucial adoptar prácticas sexuales seguras o abstenerse de tener relaciones sexuales, especialmente para mujeres embarazadas o que deseen concebir:
- Durante el embarazo: Las mujeres embarazadas o que planean quedar embarazadas deben ser informadas del uso apropiado de métodos de barrera (preservativos) en las relaciones sexuales con hombres que hayan viajado a zonas con transmisión activa del virus, o abstenerse de tener relaciones sexuales durante todo el embarazo.
- Planificación del embarazo:
- Si una mujer se infecta con el virus del Zika o ha viajado a un área afectada, la pareja debe esperar al menos 2 meses para intentar quedar embarazada.
- Si un hombre se infecta con el virus del Zika o ha viajado a un área afectada, la pareja debe esperar al menos 3 meses antes de intentar quedar embarazada.
- Si ambos han viajado a un área infectada, la pareja debe esperar al menos 3 meses antes de intentar un embarazo.
- Viajeros: Hombres que regresen de zonas con transmisión activa del virus deberían adoptar prácticas sexuales seguras (uso de preservativos) o abstenerse de mantener relaciones sexuales durante un periodo de tres meses. Para las mujeres que regresen, el periodo es de dos meses.
Recomendaciones para Viajeros y Donaciones de Sangre
- Las mujeres embarazadas o que estén tratando de quedar embarazadas y planean viajar a zonas afectadas por la transmisión del virus Zika deben posponer sus viajes si no son esenciales. Si el viaje es ineludible, deben extremar las medidas de precaución para evitar picaduras de mosquitos.
- Los viajeros que se dirijan a zonas endémicas deben informarse sobre el riesgo de infección, modo de transmisión, sintomatología y periodo de incubación, así como las medidas de protección individual. Deben acudir al médico si presentan síntomas compatibles con Zika dentro de los 15 días siguientes a abandonar la zona endémica.
- Se deben retrasar las donaciones de sangre durante 28 días en caso de haber viajado a áreas de riesgo.
Respuesta Global y Perspectiva
Aunque los casos de enfermedad por el virus de Zika disminuyeron a partir de 2017 a nivel mundial, la transmisión persiste a niveles bajos en varios países de las Américas, Asia y África, donde también se han documentado brotes epidémicos esporádicos. La OMS continúa colaborando con los países en la vigilancia y el control de los arbovirus, brindando apoyo técnico, formulando planes estratégicos y publicando directrices para combatir los brotes y gestionar los casos.
Actualmente, se siguen llevando a cabo investigaciones intensivas sobre el riesgo y los efectos de la infección por el virus Zika en los desenlaces del embarazo, las estrategias de prevención y control, y los efectos de la infección en otros trastornos neurológicos en niños y adultos.