Cuando una mujer decide amamantar a su bebé, es natural que surjan dudas sobre la seguridad de tomar ciertos medicamentos. Si bien el mejor consejo siempre es consultar con un ginecólogo o médico de cabecera, existen orientaciones generales que pueden ayudar a tomar decisiones informadas. La mayoría de los medicamentos de venta libre son considerados prácticamente inofensivos, al igual que aquellos que se aplican sobre la piel o los ojos. Sin embargo, para los medicamentos que requieren receta médica, es fundamental informar siempre al profesional de la salud que estás amamantando.
Existen recursos en línea muy útiles, como la página web e-lactancia.org, que proporcionan información fiable sobre la compatibilidad de los fármacos con la lactancia. Esta plataforma, creada por pediatras, ofrece bases de datos actualizadas para ayudar a tomar decisiones sobre el mantenimiento de la lactancia materna.

Consideraciones generales sobre medicamentos y lactancia
Al abordar el uso de medicamentos durante la lactancia, se deben considerar tres aspectos principales:
- ¿El medicamento reduce la producción de leche (o el suministro de leche)?
- ¿El medicamento pasa a través de la leche materna?
- Si el medicamento pasa a la leche materna, ¿la cantidad que llega puede afectar al bebé lactante?
Al decidir si tomar un medicamento mientras se amamanta, es crucial sopesar los posibles beneficios frente a los posibles riesgos, obteniendo respuestas claras a estas preguntas. Otras consideraciones importantes incluyen:
- ¿Para qué se está utilizando el medicamento?
- ¿Qué edad tiene el bebé?
- ¿Cuánta leche materna consume el bebé al día?
Medicamentos comunes y su seguridad durante la lactancia
Analgésicos y antipiréticos
Medicamentos comunes para el dolor y la fiebre, como el paracetamol (acetaminofén) y el ibuprofeno, son generalmente seguros para tomar mientras se amamanta. Aunque una pequeña cantidad de estos medicamentos puede pasar a la leche materna, los niveles suelen ser muy bajos y menores que una dosis estándar para lactantes. El ibuprofeno se considera más seguro que el naproxeno, ya que este último permanece más tiempo en el cuerpo.
El ácido acetilsalicílico (aspirina) no se recomienda para bebés debido al riesgo de síndrome de Reye, una afección grave que afecta al cerebro y al hígado. Si bien su uso ocasional por parte de la madre puede ser considerado, siempre bajo supervisión médica.
Antibióticos
La mayoría de los antibióticos son compatibles con la lactancia. Los antibióticos de la familia de la penicilina, como la amoxicilina y la amoxicilina-clavulanato, son comúnmente recetados y seguros. Otros antibióticos como la clindamicina o el metronidazol pueden causar diarrea u otros efectos secundarios en los bebés lactantes, por lo que se debe consultar con el médico antes de su uso.
Es importante hablar con el proveedor de recetas, pediatra o farmacéutico para obtener información específica sobre antibióticos concretos y su compatibilidad con la lactancia.
Medicamentos para alergias
Para las alergias estacionales, los aerosoles nasales como la oximetazolina son una buena opción, ya que son medicamentos tópicos y muy poca cantidad se absorbe en el cuerpo o la leche materna. Los antihistamínicos "sin somnolencia" que se toman por vía oral, como la cetirizina (Zyrtec), desloratadina (Clarinex), fexofenadina (Allegra) y loratadina (Claritin), también son seguros.
Los antihistamínicos que causan somnolencia, como la difenhidramina (Benadryl) o la clorfeniramina, teóricamente podrían reducir el suministro de leche, aunque no hay evidencia clínica sólida de ello. Si se toman junto con descongestionantes como la pseudoefedrina o la fenilefrina, es más probable que se vea afectada la producción de leche. Estos medicamentos también pueden causar somnolencia e irritabilidad en los bebés lactantes. Tomarlos justo después de amamantar puede ayudar a minimizar estos efectos secundarios.
Medicamentos para la tos y el resfriado
Los medicamentos de venta libre para la tos y el resfriado pueden ser complejos, ya que a menudo contienen varios ingredientes. Es recomendable consultar con un pediatra o farmacéutico para elegir las opciones más seguras.
- Fenilefrina y Pseudoefedrina (descongestionantes): Pueden reducir la producción de leche. No se recomiendan en medicamentos combinados para resfriado y gripe.
- Dextrometorfano (supresor de la tos): Probablemente no afecte al bebé.
- Codeína (opioide para dolor y tos): Puede causar somnolencia en los lactantes. Los recién nacidos son especialmente sensibles a los efectos de los opioides, por lo que se debe trabajar estrechamente con el médico para vigilar signos como dificultad para respirar o letargo.
- Guaifenesina (expectorante): No se sabe con certeza si pasa a la leche materna.
Algunos jarabes para la tos pueden contener alcohol, lo cual es peligroso para el bebé. Las pastillas para la tos pueden variar en sus ingredientes, algunas contienen solo azúcares y saborizantes, mientras que otras pueden incluir miel, mentol, zinc o agentes herbales.
"Consultar al médico/farmacéutico" -> "Seleccionar medicamento seguro para lactancia"" style="max-width: 100%;">Otros medicamentos y sustancias
- Hormonas: Casi todas las hormonas, incluidos los corticoides, la insulina y la tiroxina, son compatibles con la lactancia. Se deben evitar los estrógenos, ya que pueden disminuir la producción de leche. Para la anticoncepción, se prefieren métodos mecánicos (preservativo, DIU) o píldoras con progestágenos.
- Fármacos antitiroideos: Se debe consultar con el médico.
- Fármacos para la migraña: La ergotamina puede ser utilizada, pero requiere supervisión médica.
- Psicofármacos: Se debe consultar siempre. Algunos pueden ser utilizados para tratar trastornos de ansiedad, depresión o insomnio durante el periodo perinatal.
- Sustancias radiactivas: Se requiere consulta médica para procedimientos de diagnóstico.
- Metamizol (Nolotil): Su uso debe ser puntual y limitado.
- Antineoplásicos: Durante el tratamiento del cáncer, se debe interrumpir la lactancia debido a los efectos secundarios potencialmente graves para el bebé.
- Yodo: La povidona yodada puede ser perjudicial si se administra a la madre, ya que puede generar alteraciones tiroideas en el lactante.
- Café, Alcohol y Tabaco: El consumo de estas sustancias debe ser moderado. La cantidad de alcohol excretada en la leche depende del tiempo transcurrido desde su ingesta y su graduación. El tabaco afecta negativamente la producción y composición de la leche.
Consejos de seguridad para el uso de medicamentos durante la lactancia
Para tomar decisiones seguras sobre medicamentos y lactancia, se recomienda seguir estas pautas:
- Consulte siempre a su médico: Antes de iniciar cualquier nuevo medicamento, hable con su médico, el pediatra de su hijo o un especialista en lactancia. Ellos podrán ofrecerle consejos específicos sobre la seguridad del medicamento, cómo puede afectar su producción de leche y a su bebé.
- Consulte a su farmacéutico: Los farmacéuticos son un recurso valioso para obtener información sobre medicamentos y lactancia.
- Utilice recursos fiables: Consulte bases de datos como Lactmed, que proporcionan información detallada sobre medicamentos específicos y su uso durante la lactancia.
- Considere la edad y salud del bebé: Los bebés muy jóvenes (menos de 3 meses) pueden tener más dificultad para metabolizar los medicamentos y ser más susceptibles a efectos secundarios.
- Evalúe la necesidad del tratamiento: Pregúntese si los síntomas realmente requieren tratamiento médico, especialmente si la exposición potencial para el bebé es significativa.
- Evite medicamentos combinados innecesarios: Muchos medicamentos para la tos y el resfriado contienen múltiples ingredientes. A veces, se terminan tomando medicamentos para síntomas que no se padecen.
La lactancia materna es el método más eficaz y seguro para el desarrollo del bebé. Si bien existen medicamentos que pueden ser compatibles, la precaución y la consulta profesional son fundamentales para garantizar la salud tanto de la madre como del lactante.