Náuseas en el Primer Trimestre del Embarazo: Información Completa

Hasta el 85% de las mujeres embarazadas experimenta sensaciones de mareos, repulsión, náuseas e incluso vómitos en algún momento de su embarazo. Estas molestias, a menudo denominadas "náuseas matutinas", son muy comunes en el primer trimestre y, aunque pueden ser intensas y alterar la calidad de vida, generalmente no repercuten en el estado metabólico de la gestante.

El primer trimestre es una etapa de grandes cambios físicos y psíquicos para la mujer, una verdadera "noria de sentimientos y emociones, subidas y bajadas de hormonas". Con buena información y un adecuado seguimiento médico, estas molestias se hacen más llevaderas.

¿Cuándo comienzan las náuseas y cuánto duran?

Las náuseas y los vómitos de la gestación (NVG) son los síntomas más frecuentes, afectando entre el 70-80% de las mujeres embarazadas. La sintomatología suele aparecer entre la cuarta y la séptima semana tras la última regla, aunque en el 7% de los casos pueden iniciarse incluso antes de la primera falta menstrual. En todas las pacientes, esta afección se manifiesta antes de las 9 semanas de amenorrea.

Aunque comúnmente se les llama "náuseas matutinas", pueden presentarse a cualquier hora del día o de la noche. Se ha observado que, si bien son más frecuentes entre las 6 de la mañana y el mediodía, en la mayoría de las pacientes persisten durante las 24 horas.

Lo normal es que las náuseas y vómitos propios del comienzo del embarazo disminuyan una vez finalizado el primer trimestre. En el 30% de las pacientes, las NVG se resuelven en la décima semana de gestación, un 30% alrededor de la semana 12 y otro 30% en la semana 16. Solo un 10% de las gestantes continúa con la sintomatología después de la semana 20.

Estudios indican que las pacientes de mayor edad y la raza negra tienen mayor riesgo de aparición tardía del cuadro, y las multíparas presentan una mayor frecuencia de persistencia de las NVG después del primer trimestre.

¿Por qué se producen las náuseas del embarazo?

La causa exacta que provoca las náuseas matutinas, vespertinas o nocturnas en el embarazo no se conoce con certeza, pero diversas investigaciones apuntan a un conjunto de factores. Se considera que la etiología es multifactorial.

Factores hormonales

  • Gonadotropina Coriónica Humana (hCG): La elevación rápida y alta de esta hormona, producida por la placenta poco después de la implantación del óvulo fecundado, se relaciona directamente con las náuseas. Gestaciones gemelares o la enfermedad trofoblástica (embarazo molar) suelen presentar niveles de hCG más elevados y, consecuentemente, cuadros más severos de NVG.
  • Estrógenos: Contribuyen a mantener la gestación, y se han demostrado valores más elevados en mujeres con hiperemesis gravídica.
  • Progesterona: Su papel en la disminución de la motilidad gástrica, esofágica e intestinal, así como la relajación del esfínter esofágico inferior, pueden contribuir a las náuseas y vómitos.
  • Actividad tiroidea: Se detecta un aumento de la tiroxina libre y un descenso de la tirotropina (TSH) en las primeras semanas, debido a la actividad estimuladora de la hCG sobre el tiroides.
  • Otros estudios también han implicado a la prolactina, la somatotropina y los andrógenos.

Factores neurológicos

Se ha demostrado una mayor labilidad del sistema nervioso vegetativo, con un enlentecimiento del vaciado gástrico. También se ha señalado una relación de las náuseas y los vómitos con la serotonina.

Factores psicológicos

Las hipótesis en este ámbito son variadas. Algunas teorías psicoanalíticas consideran la hiperemesis como un fenómeno de conversión o somatización, asociado a gestaciones no deseadas o a una incapacidad de la gestante para adaptarse al estrés de la gestación. Sin embargo, estudios actuales sugieren que los síntomas psicológicos son más bien el resultado del estrés derivado de la afectación física de la hiperemesis, más que su causa.

Factores alérgicos o inmunológicos

Podría tratarse de una reacción materna a las sustancias del embrión o a las diferencias genéticas entre el feto y el trofoblasto con respecto al sistema inmunológico materno.

Factores digestivos

Se ha descrito una mayor incidencia de anticuerpos anti-Helicobacter pylori en pacientes con hiperemesis gravídica. Otros hallazgos endoscópicos frecuentes son la pangastritis y el reflujo gastroesofágico.

Esquema de las causas multifactoriales de las náuseas en el embarazo

Otros síntomas comunes en el primer trimestre

Además de las náuseas, el primer trimestre suele acompañarse de otras molestias comunes:

  • Fatiga y cansancio: Debido al aumento del volumen sanguíneo y el mayor gasto de energía del corazón y órganos para formar la placenta y los órganos principales del bebé. Se recomienda dormir 8 horas por la noche y una siesta durante el día. Una dieta equilibrada y ejercicio adaptado pueden aliviarla.
  • Hinchazón y dolor en las mamas: Las glándulas mamarias se preparan para la lactancia por efecto del estrógeno y la progesterona. La areola puede oscurecerse y cubrirse de los Tubérculos de Montgomery.
  • Aumento de la frecuencia urinaria: El crecimiento del útero comienza a presionar la vejiga.
  • Rinitis del embarazo: Sensación de estar constipada, moqueo continuo, tos y estornudos hacia el segundo mes, causada por la dilatación de los vasos sanguíneos y el aumento de estrógeno.
  • Mareos: Suelen producirse por una bajada de la tensión arterial debido al aumento de la circulación sanguínea.
  • Dolores de cabeza: Pueden deberse a la bajada de glucosa en sangre. Es recomendable comer varias veces al día.
  • Cambios emocionales: Pueden aparecer emociones intensas y contradictorias como ilusión, incertidumbre, sensibilidad emocional o dudas sobre el embarazo.

Comprendiendo la intensidad: La escala PUQE

Para valorar la intensidad de los cuadros de emesis, se puede usar el sistema de clasificación PUQE (Pregnancy-Unique Quantification of Emesis and Nausea), un método de puntuación para cuantificar la gravedad de las NVG. Se basa en la investigación de la presencia de tres síntomas (náuseas, vómitos y arcadas), su duración y frecuencia en las últimas 12 horas.

Síntoma 0 Puntos 1 Punto 2 Puntos 3 Puntos 4 Puntos 5 Puntos
Horas de náuseas al día Ninguna 1 o menos 2-3 4-6 7-9 10 o más
Número de vómitos al día Ninguno 1-2 3-4 5-6 7-9 10 o más
Número de arcadas al día Ninguna 1-2 3-4 5-6 7-9 10 o más

Según la puntuación total del cuestionario, las NVG se clasifican en:

  • Leves: ≤ 6 puntos
  • Moderadas: entre 7 y 12 puntos
  • Graves: mayor de 13 puntos

Hiperemesis Gravídica: Una forma severa de náuseas y vómitos

La hiperemesis gravídica (HG) es el extremo más severo del espectro de las NVG. Su incidencia se estima entre el 0,3% y el 2% de las gestantes y es la causa más frecuente de hospitalización durante el primer trimestre de la gestación. Es un diagnóstico de exclusión basado en vómitos lo suficientemente graves como para producir:

  • Pérdida de peso (superior al 5% del peso previo al embarazo).
  • Deshidratación.
  • Acidosis por inanición.
  • Alcalosis por pérdida de ácido clorhídrico con el vómito.
  • Hipopotasemia (niveles bajos de potasio).

Cuando se padece hiperemesis gravídica, el cuerpo descompone las grasas para obtener energía, lo que resulta en una acumulación de productos de desecho (cetonas) llamada cetosis, que puede causar fatiga, mal aliento y mareos. Además, la deshidratación puede ser tan grave que el equilibrio electrolítico se altera.

Factores de riesgo para la hiperemesis gravídica:

  • Nuliparidad (primer embarazo).
  • Obesidad.
  • Gestación múltiple (gemelaridad).
  • Adolescentes.
  • Raza negra.
  • Bajo nivel sociocultural.
  • Enfermedad trofoblástica (ej. embarazo molar).
  • Malformaciones fetales (ej. triploidía asociada a mola parcial).
  • Antecedentes de hiperemesis gravídica en gestaciones previas (riesgo de recurrencia del 15,2%).

Manifestaciones clínicas y complicaciones de la HG

Los vómitos en la HG se prolongan durante todo el día, ocasionando pérdida de peso y deshidratación. Las pacientes suelen referir que los vómitos están desencadenados por algunos olores, visiones o la ingesta de alimentos. Es frecuente la presencia de sialorrea (salivación excesiva), modificaciones del apetito y el gusto, aliento fétido, dolor en la parte superior del abdomen (epigastralgias) y, en ocasiones, sangre en el vómito (hematemesis) por erosión de la mucosa gastroesofágica.

Cuando el cuadro se mantiene sin tratamiento o sin respuesta a este, se manifestarán síntomas relacionados con la deshidratación, como palidez y sequedad de mucosas (labios con erosiones, lengua seca y con grietas, encías enrojecidas con úlceras y faringe con petequias), pobre turgencia cutánea (signo del pliegue), hipotensión ortostática, taquicardia y oliguria (menor producción de orina).

Las posibles complicaciones graves de la HG incluyen:

  • Síndrome de Mallory-Weiss: Hematemesis asociada a erosiones o ulceraciones esofágicas secundarias a vómitos persistentes.
  • Síndrome de Mendelson: Neumonía por aspiración.
  • Síndrome de Boherhave: Rotura esofágica secundaria a vómitos violentos.
  • Neumotórax.
  • Insuficiencia renal aguda de causa prerrenal.
  • Mielólisis central pontina y vasoespasmo de arterias cerebrales.
  • Deficiencias vitamínicas: Especialmente de vitamina K (causando alteraciones hemorrágicas) y vitamina B1 o tiamina, que puede llevar al síndrome de Wernicke-Korsakoff, un cuadro neurológico grave.

Impacto fetal de la hiperemesis gravídica

Se ha descrito la asociación de la hiperemesis con fetos de bajo peso al nacimiento y un aumento de malformaciones congénitas del sistema nervioso central y del esqueleto, aunque la relación causa-efecto no está completamente establecida. Se especula que los cuerpos cetónicos pueden tener efectos adversos en el desarrollo neurológico del feto.

Infografía: Diferencias entre náuseas del embarazo y la Hiperemesis Gravídica

¿Cuándo preocuparse y buscar atención médica?

Aunque las náuseas y los vómitos en el primer trimestre sean habituales, no debes resignarte a convivir con este síntoma si es muy molesto. Normalizar las náuseas o minimizar el impacto de los vómitos en el día a día no es lo más adecuado. Es conveniente llevar un buen seguimiento médico y comentar con el especialista cada cambio que experimentes en el embarazo.

Signos de alarma que requieren atención médica inmediata:

  • Vómitos que persisten o que empeoran.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Signos de deshidratación: menor volumen de orina, menos sudoración, sed excesiva, boca seca, palpitaciones, mareos al ponerse de pie, orina muy concentrada y oscura.
  • Fiebre.
  • Vomitar sangre o material con apariencia de granos de café.
  • No poder retener ningún alimento sólido o líquido, vomitar más de 3 veces al día.
  • Pérdida de peso excesiva e involuntaria.
  • Ausencia de movimiento del feto si el embarazo es de 24 semanas o más.
  • Confusión, debilidad o entumecimiento de un lado del cuerpo, trastornos del habla o de la visión, o sopor.

Si las náuseas y los vómitos no remiten pasadas las primeras 16 semanas de embarazo o si experimentas estos síntomas de forma repentina, no dudes en acudir a la consulta de tu médico ginecólogo para descartar otra afección que necesite diagnóstico y tratamiento.

Evaluación y diagnóstico médico

El diagnóstico de las NVG es fundamentalmente clínico. El médico ginecólogo realizará una evaluación prenatal de rutina, incluyendo la medición de los signos vitales de la mujer y la evaluación del feto. Además, buscará signos de trastornos graves, como presión arterial demasiado baja o demasiado alta, fiebre o sensibilidad abdominal.

Preguntas clave que el médico puede realizar:

  • ¿Cuándo empezaron los vómitos, cuánto tiempo duran y con qué frecuencia ocurren?
  • ¿Qué los alivia o empeora?
  • ¿Puede retener alimentos o líquidos?
  • ¿Experimenta otros síntomas, como dolor abdominal, diarrea, estreñimiento, dolores de cabeza, sensibilidad en las mamas o sequedad en la boca?
  • ¿Cómo le han afectado estos síntomas en su vida diaria?
  • ¿Ha estado viajando o ha habido cambios en su horario o nivel de estrés?
  • ¿Fuma o toma algún medicamento?

Esta información permite al médico determinar si los vómitos se deben al embarazo o a otro trastorno diferente. Por ejemplo, es más probable que el vómito se deba al embarazo si los síntomas comienzan durante el primer trimestre, se prolongan o reaparecen durante varios días o semanas y no hay dolor abdominal ni síntomas relacionados con otros sistemas orgánicos.

Pruebas complementarias

Si los vómitos son frecuentes, aparece deshidratación o se sospecha de una mola hidatiforme, se suelen indicar más pruebas. Las pruebas que se llevan a cabo dependen de la causa que se sospecha:

  • Hiperemesis gravídica: Análisis de orina para medir la concentración de cetonas y, posiblemente, análisis de sangre para medir la concentración de electrólitos y otras sustancias.
  • Embarazo molar: Ecografía de la pelvis.
  • Trastorno no relacionado con el embarazo: Pruebas específicas para el trastorno sospechado (ej. gastroenteritis, apendicitis).

En el caso de ausencia de latido cardíaco fetal, se solicitará una ecografía pélvica para evaluar al feto y descartar anomalías.

🤮👎 8 TRUCOS conta las NÁUSEAS Y VÓMITOS del embarazo

Manejo y tratamiento de las náuseas en el embarazo

Aunque las náuseas y los vómitos del embarazo son muy comunes, existen diversas estrategias para aliviarlas, desde cambios en el estilo de vida hasta medicamentos, si fuera necesario.

Cambios en el estilo de vida y dieta

  • Comidas pequeñas y frecuentes: Comer o beber pequeñas cantidades con más frecuencia (5 o 6 comidas pequeñas al día) ayuda a evitar tener el estómago vacío y a mantener estables los niveles de azúcar en sangre.
  • Comer antes de tener hambre: Tener a mano galletas saladas o tostadas secas y comer una o dos antes de levantarse por la mañana.
  • Alimentos suaves: Consumir alimentos blandos como plátanos, arroz, compota de manzana, pan tostado, gelatina, caldos.
  • Evitar alimentos desencadenantes: Evitar comidas abundantes, alimentos con alto contenido de grasa y sal, y aquellos olores o sabores que le resulten molestos.
  • Hidratación: Beber mucho líquido, como agua, bebidas carbonatadas o té de jengibre, repartido a lo largo del día.
  • Dieta rica en proteínas y carbohidratos complejos: La mantequilla de cacahuete con rebanadas de manzana o apio, nueces, queso, yogur pueden ser útiles.
  • Ventilación: Mantener las habitaciones bien ventiladas para reducir los olores fuertes.
  • Vitaminas prenatales: Tomar las vitaminas prenatales por la noche o considerar la posibilidad de sustituirlas por vitaminas masticables con ácido fólico para niños, consultando siempre al médico.

Remedios caseros y alternativos

  • Jengibre: Productos de jengibre (té, dulces, bebidas gaseosas de jengibre) han demostrado efectividad contra las náuseas del embarazo.
  • Acupresión y acupuntura: Las muñequeras de acupresión y la acupuntura pueden ayudar. Si se considera la acupuntura, es importante buscar un profesional entrenado para trabajar con mujeres embarazadas.
  • Vitamina B6: Incrementar la vitamina B6 en la dieta consumiendo granos enteros, nueces, semillas y legumbres. También se pueden considerar suplementos de vitamina B6 bajo supervisión médica.

Medicamentos

Si los cambios en la dieta y los remedios caseros no son suficientes, el médico puede recetar medicamentos para aliviar las náuseas (antieméticos) que son seguros durante los primeros meses del embarazo.

  • En primer lugar, se suele recetar vitamina B6.
  • Si es ineficaz, se pueden administrar otros medicamentos como doxilamina (a menudo en combinación con vitamina B6), metoclopramida, ondansetrón o prometazina.

Tratamiento para casos severos (Hiperemesis Gravídica)

Si los vómitos derivan en deshidratación, se administran líquidos por vía intravenosa (directamente en la vena). Estos líquidos generalmente contienen azúcar (glucosa) e incluyen electrólitos y vitaminas según sea necesario. Si el vómito es intenso y persiste, se hospitaliza a la mujer y se le continúan administrando líquidos y antieméticos por vía oral, inyectable o supositorios. Una vez que los vómitos han remitido, se introduce gradualmente la ingesta oral de líquidos y, posteriormente, pequeñas porciones frecuentes de alimentos suaves.

Consideraciones finales: Náuseas como buena señal

Numerosos estudios demuestran que las madres con náuseas y vómitos en el embarazo suelen parir hijos igual de sanos y con pesos semejantes a las que no los padecen o lo hacen en menor grado, a menos que haya una pérdida de peso significativa. De hecho, las náuseas durante las primeras etapas del embarazo, también conocidas como náuseas matutinas, podrían ser una buena señal, ya que pueden indicar un aumento de las hormonas en el organismo necesario para un embarazo sano. La ausencia de náuseas y vómitos durante el embarazo no suele ser motivo de preocupación.

tags: #nauseas #primer #trimestre