Son las 2 de la mañana y tu bebé tiene la cara roja, se retuerce y llora. Lo has alimentado, cambiado y mecido, pero sigue incómodo. ¿Qué pasa? Como madre o padre, ver a tu bebé retorciéndose mientras le das el pecho o el biberón puede ser bastante preocupante. Sin embargo, es bastante común que los bebés se muevan durante la lactancia, y la mayoría de los bebés gruñen, se sacuden y se retuercen en sus primeros meses, lo que se considera un comportamiento típico de los recién nacidos.
Los recién nacidos y los infantes expulsan gases mientras sus sistemas digestivos aún están aprendiendo a funcionar. Pero a veces, esto puede provocar la acumulación de aire atrapado y problemas estomacales. En la mayoría de los casos, esto es perfectamente normal: el aparato digestivo del bebé, que aún no ha madurado, es especialmente sensible. Sin embargo, el retorcimiento puede ser señal de que existe algún problema que requiera atención.

Entendiendo el Malestar: ¿Por Qué Se Retuerce Tu Bebé al Alimentarse?
Le pedimos a Colleen Cagno, doctora pediátrica y de medicina familiar de Banner - University Medicine, que nos explicara qué causa los gases del bebé, qué señales buscar y consejos para aliviarlo.
Causas Comunes del Retorcimiento y Gases
A veces parece que todo le produce gases a un bebé, pero estas son algunas de las razones más comunes por las que su bebé podría sentir presión o malestar:
- Tragar Demasiado Aire: “Una causa común del exceso de gases en un recién nacido puede ser la ingestión excesiva de aire durante la alimentación o el llanto”, explicó la Dra. Cagno. La causa más frecuente de los gases en el bebé es tragar aire durante la alimentación. A diferencia de lo que sucede en los adultos, la acumulación de gases en el bebé suele deberse a la ingesta de aire, lo que se denomina aerofagia. El bebé desconoce la técnica de succión necesaria para su alimentación y, por tanto, toma mucho aire durante la lactancia, independientemente de que sea lactancia artificial o materna. Una mala succión cuando el niño mama o toma el biberón es otra razón por la que traga más aire. El llanto prolongado también puede provocar incluso más gases porque los bebés tragan aire mientras lloran.
- Problemas con la Alimentación con Biberón:
- Alimentarse demasiado rápido o en exceso: Si su bebé bebe el biberón de un trago o mama muy rápido, esa leche no se digerirá completamente. “A veces, cuando un bebé come rápido, una gran cantidad de lactosa puede quedar sin digerir y llegar al colon, donde es fermentada por las bacterias intestinales y produce más gases”, dijo la Dra. Cagno.
- El orificio del biberón (por donde pasa la leche) puede no tener el tamaño correcto, lo que provoca que se deje pasar una cantidad de aire superior.
- En ocasiones, la rapidez con la que coma el bebé puede ser un factor determinante para los gases, que aumentan si el pequeño come demasiado deprisa.
- Sensibilidad a la Fórmula o Intolerancia a la Leche: Algunos bebés son sensibles a los ingredientes de la fórmula, especialmente a la proteína de la leche de vaca. “Las fórmulas que contienen proteína de la leche de vaca pueden provocar un aumento de gases y malestar en los bebés que tienen intolerancia o alergia a la proteína de la leche de vaca”, dijo la Dra. Cagno. Aun así, señala que cambiar de fórmula no es una solución garantizada y que no se ha demostrado que esta estrategia mejore el exceso de gases en los bebés en general. Además, hay bebés que sufren gases si son alérgicos a ciertos alimentos o intolerantes a la lactosa.
- Dieta de los Padres que Amamantan: Algunos bebés amamantados parecen reaccionar a ciertos alimentos en la dieta de sus padres. “Intentar eliminar un alimento específico de la dieta de una persona que amamanta y luego observar la reacción del bebé es una estrategia común, pero a veces difícil de considerar”, dijo la Dra. Cagno.
- Reflujo Gastroesofágico (RGE): El reflujo gastroesofágico, también conocido como regurgitación, ocurre cuando la comida o la leche regresa del estómago del bebé al esófago. Es muy común en bebés sanos. Por lo general comienza a mejorar a los 6 meses de edad y desaparece a los 12 meses. Existe un músculo (el esfínter esofágico inferior) que actúa como una válvula entre el esófago y el estómago. En los bebés con reflujo, este músculo no está totalmente desarrollado y por ello el contenido del estómago regresa al esófago. Si tu bebé se aleja del pecho y arquea su espalda, generalmente significa que tiene reflujo. La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es un tipo de reflujo más grave y duradero.
- Flujo Rápido o Lento de Leche Materna: Una bajada de leche fuerte puede abrumar a tu bebé, haciendo que se aleje y se retuerza para controlar el flujo.
- Dolor en las Encías por Dentición: Es posible que tu bebé ya sienta dolor en las encías, incluso antes de que le salgan los dientes.
- Llenarse o Perder Interés: Algunos bebés empiezan a retorcerse cuando están llenos, es su forma de decir "¡Ya acabé!".
- Distracciones del Entorno: A medida que los bebés se vuelven más conscientes de su entorno, normalmente entre los 3 o 4 meses, pueden distraerse fácilmente con sonidos, movimientos u otras cosas interesantes que ven a su alrededor.
- Posición Incorrecta Durante la Alimentación: A veces, la posición durante la lactancia o el biberón puede no ser la más adecuada.
- Estreñimiento: Los recién nacidos de hasta 3 meses suelen gruñir cuando intentan expulsar gases o tienen movimientos intestinales, ya que no han aprendido a relajar el suelo pélvico mientras tensan los músculos del estómago. Todos los bebés gruñen y hacen ruidos durante la digestión, pero a veces estos sonidos pueden ser una señal de estreñimiento.
- Pañal o Pantalones Ajustados: Un pañal o unos pantalones demasiado ajustados pueden oprimir su barriga y provocarle dolor abdominal.
GASES INTESTINALES EN BEBÉS PORQUE SE PRODUCEN
¿Cómo Identificar que el Retorcimiento se Debe a Gases o Malestar?
Todos los bebés (y adultos) tienen gases a veces, pero ¿cómo saber cuándo es un problema? Cuando tu bebé está inquieto durante la hora de comer, esto suele mostrar otras señales que pueden indicar lo que le molesta.
Signos de Malestar General o Gases
- Llora más de lo habitual, especialmente después de comer.
- Tirando de sus piernas hacia su vientre o flexionándolas hacia el pecho. Esto es una señal de que el bebé, por sí mismo, está intentando expulsar los gases. El bebé moverá sus piernas constantemente y tenderá a estirarlas para tratar de aliviar el malestar producido por los gases.
- Luciendo hinchado o incómodo; tripa hinchada o abdomen distendido.
- Escupir con frecuencia o regurgitación.
- Hacer ruidos de gorgoteo o burbujeo en su estómago, gruñir. Los recién nacidos de hasta 3 meses suelen gruñir debido al proceso de aprender a regular la respiración mientras comen y digieren los alimentos.
- Parecer demasiado lleno para comer.
- Expulsar más gases de lo habitual.
- Irritabilidad: el bebé llora constantemente con rabia y sin motivo aparente y muestra, además, una expresión de dolor en su rostro.
- Movimientos del cuerpo: Llevar las piernas hacia el abdomen, apretar los puños o mostrar tensión en el cuerpo suele ser un indicio de dolor o malestar por gases relacionados con la digestión.
- Otras manifestaciones de que el bebé puede tener gases es la expulsión de eructos y ventosidades.
Signos Específicos
- Reflujo: Si tu bebé se aleja del pecho y arquea su espalda, generalmente significa que tiene reflujo.
- Dentición: Un aumento de babeo, ponerse los dedos en la boca y morderte mientras le das de lactar son síntomas relacionados con la dentición.
- Estreñimiento: Si observas que tu bebé muestra más señales relacionadas con el estreñimiento, especialmente si estos síntomas persisten durante más de uno o dos días, vale la pena que lo consultes con tu pediatra.
Soluciones y Estrategias para Aliviar el Malestar de tu Bebé
Cuando tu bebé se pone inquieto a la hora de la lactancia, hay muchas formas de ayudarlo a calmarse. La combinación adecuada de entorno, posición y elementos para la comodidad puede convertir una sesión inquieta en una tranquila. Pruebe estas formas suaves recomendadas por los médicos para ayudar a que su bebé se sienta mejor:
Técnicas Durante y Después de la Alimentación
- Hacer Eructar a su Bebé Durante y Después de las Tomas: Esto puede parecer básico pero realmente ayuda. “Durante los descansos de la alimentación, intente hacer eructar a su bebé”, dijo la Dra. Cagno. “Puede sostenerlo sentado y apoyarle suavemente la espalda. También puede intentar acostarlo boca abajo sobre su regazo o sostenerlo sobre su hombro”. Estas posiciones ejercen una presión suave sobre el vientre del bebé y ayudan a que los gases atrapados salgan. Si el bebé es propenso a tener gases, es recomendable proceder a la expulsión de los mismos en la mitad de la toma. Haz eructar a tu bebé cada 5 minutos de lactancia activa. Prueba este método eficaz para hacerlo eructar: sostén al bebé en posición vertical apoyado contra tu pecho, sujeta su barbilla con una mano y dale palmaditas en la espalda con la otra.
- Asegúrese de que su Bebé se Agarre Bien: Un agarre superficial puede provocar que su bebé trague más aire, especialmente durante la alimentación con biberón o la lactancia. “Asegúrese de que el bebé se agarre bien al pecho al amamantar y ajuste el ritmo de las tomas para evitar que trague demasiado aire y evitar sobrealimentarlo”, dijo el Dr. Cagno. Si no está segura de si su bebé se prende bien, consulte con su médico o con un especialista en lactancia. También puede evaluar a su bebé para ver si tiene anquiloglosia, ya que esto también puede afectar la alimentación.
- Probar Diferentes Biberones o Tetinas: Algunos biberones permiten la entrada de más aire que otros. Una tetina de flujo lento o un biberón diseñado para evitar la acumulación de gases podría ser de ayuda. Para que tu bebé haga mejor la digestión, procura que no aspire demasiado aire: elige una tetina con un flujo adecuado para su edad.
- Prepara un Rincón Acogedor: Crea un rincón acogedor para dar el pecho o biberón en tu casa con una iluminación suave. Ten a mano una botella de agua y tu teléfono, y trata de dar el pecho en una habitación alejada de los sonidos de la televisión o de las actividades domésticas.

Posiciones y Movimiento para el Alivio
- Haz que el Bebé se Mueva: Un movimiento suave puede ayudar a que los gases pasen más fácilmente. “Otra cosa que puedes intentar es mover las piernas de tu bebé boca arriba”, dijo el Dr. Cagno. “Levanta suavemente una pierna, moviendo el muslo hacia el vientre, y alterna los lados”. Mover sus piernas haciendo la bicicleta o ejerciendo una ligera presión hacia el vientre ayudará a que la expulsión de los gases se produzca por el recto.
- Tiempo Boca Abajo: El tiempo boca abajo es otra excelente opción. Aplica presión al vientre y también favorece la fuerza y el desarrollo del bebé.
- Masajes y Calor Local: Realizar masajes suaves con movimientos circulares sobre su tripa. Aplicar calor local para reducir el dolor causado por los gases y facilitar su expulsión. Masajéale suavemente el abdomen con un aceite adecuado (o una crema), dibujando pequeños círculos, girando en el sentido de las agujas del reloj.
- Baño con Agua Tibia: Bañar al bebé con agua tibia puede ayudar a relajar y aliviar el malestar.
- Porteo: El contacto cercano y el movimiento del porteo pueden ser beneficiosos.
- Posturas para Expulsar Gases:
- Tumbar al bebé boca abajo y darle suaves golpecitos en la espalda.
- Sentar al bebé sobre las piernas, inclinado un poco hacia adelante, y frotarle la espalda con cuidado.
- Colocar al bebé sobre el pecho y darle palmaditas en la espalda, con la cabeza del bebé apoyada sobre el hombro.
- Posiciones Adecuadas para la Lactancia: La forma en que sostienes a tu bebé durante la lactancia puede influir significativamente en su comodidad y comportamiento.
- Alineación corporal adecuada: La oreja, el hombro y la cadera de tu bebé deben formar una línea recta.
- Contacto barriga con barriga: Mantén todo el cuerpo de tu bebé frente al tuyo, no solo su cabeza.
- Apoyo de la cabeza: Apoyar la cabeza del bebé sin forzarla le permite inclinarla ligeramente hacia atrás al agarrarse.
- Apoyo de las caderas y el trasero: Coloca el trasero de tu bebé en el hueco de tu brazo o en una almohada de lactancia, manteniendo sus caderas cerca del pecho.
- Uso de almohadas de lactancia: Una almohada de lactancia multifuncional y ajustable puede elevar a tu bebé a la altura adecuada, para que no tengas que agacharte ni inclinarte hacia adelante.
- Posiciones específicas: Prueba la posición de fútbol americano (con las piernas del bebé debajo de tu brazo) o la posición de cuna (todo el cuerpo del bebé girado hacia ti). La posición lateral es ideal para las tomas nocturnas.
- Para reflujo: Si su bebé tiene reflujo, prueba con posiciones de lactancia más erguidas o con una ligera elevación.
Calmar al Bebé y Entorno
- Tranquilízalos Antes de que el Llanto Empeore: Cuanto más llanto prolongue, más aire podría tragar. «Las 5 S son un buen método para intentar calmar a un bebé inquieto», dijo la Dra. Cagno, imitando las sensaciones del útero. Las cinco S son: Envolver al bebé en pañales, posición de lado/boca abajo, hacer callar, balanceo, succión.
- La Tranquilidad de los Padres: "La tranquilidad de los padres ante el llanto desesperado del bebé es fundamental para ayudarle a expulsar los molestos aires". El nerviosismo de los padres provoca a su vez estrés en el pequeño. Intenta no perder los nervios, mantén tu hogar en calma.
- Contacto Piel con Piel: Coger al niño en brazos para que se relaje, mecerlo, hablarle, cantarle, acariciarlo; todo lo que sea transmitirle calma es positivo.
Dentición
- Enfría un paño limpio y húmedo en el refrigerador (no en el congelador) durante 15 minutos y deja que tu bebé lo muerda antes de alimentarlo.
Ajustes Dietéticos (bajo supervisión médica)
- Cambiar la Fórmula: Si su proveedor piensa que su bebé puede ser sensible a las proteínas de la leche, puede sugerirle cambiar la fórmula.
- Cereal de Arroz: Agregue cereal de arroz al biberón de leche materna o fórmula, consultando con su proveedor cuánto añadir.
Remedios no Recomendados o de Eficacia Discutible
Si estás buscando soluciones para el malestar de tu bebé, es importante conocer qué opciones son respaldadas por la ciencia y cuáles no:
- Agua de Gripe y Agua de Manzanilla: “El uso del remedio herbal agua de gripe para ayudar a aliviar los gases de su bebé no está respaldado por la ciencia ni por estudios, por lo que generalmente no se recomienda”, dijo el Dr. Cagno. El agua de manzanilla no tiene una composición estándar, por lo que puede ser difícil saber qué le estás dando a tu bebé. Además, puede empeorar el estreñimiento, lo que podría causar más irritabilidad.
- Gotas de Gas Simeticona: “Las gotas para los gases contienen simeticona líquida, que actúa para disolver las burbujas de gas grandes”, explicó el Dr. Cagno. “Al igual que otros remedios, la información científica disponible no respalda que las gotas para los gases produzcan un beneficio significativo”. Señaló que los padres que acuden a su consulta reportan resultados dispares. Algunos experimentan un alivio temporal, mientras que otros no. Si decide probarlos, siga atentamente las instrucciones y no administre más de 12 dosis en un período de 24 horas.
- Probióticos: “No son útiles para los bebés con gases excesivos”, dijo la Dra. Cagno. “Podemos hablar sobre su uso si se diagnostica cólico, pero no son la solución definitiva solo para los gases”.
- Infusiones de Anís Estrellado: El más conocido es el uso de infusiones de anís estrellado. Sin embargo, este remedio popular contra los gases no se aconseja en los bebés puesto que podría tener efectos negativos sobre el mismo y provocarle daños neurológicos.
- Fármacos Específicos: Nunca se debe automedicar al bebé sin consultar previamente con un especialista.
Cuándo Buscar Ayuda Médica Profesional
La mayoría de las veces, los gases son incómodos, pero inofensivos. Sin embargo, saber cuándo buscar ayuda garantiza que tu bebé se mantenga sano y ayuda a resolver cualquier problema de alimentación lo antes posible. Llame al médico de su hijo si su bebé:
- Está extremadamente inquieto o llora durante más de tres horas al día, tres días a la semana.
- No está aumentando de peso o parece estar comiendo menos.
- Tiene un vientre distendido (hinchado) o firme.
- Tiene vómitos, sangre en las heces o cambios en los hábitos intestinales.
- Tiene fiebre de 100,4 °F (38 °C) o más.
- Está inusualmente somnoliento o es difícil despertarlo para alimentarlo.
- Se resiste regularmente a las sesiones de lactancia, se aleja mientras llora o muestra claros signos de hambre, pero se niega a alimentarse.
- Regurgita con mucha fuerza después de la mayoría de las tomas, parece sentir dolor mientras toma el pecho o arquea la espalda drásticamente durante o después de la toma.
- Los labios o la piel de tu bebé se ponen azulados durante la lactancia.
- Sigue estando inquieto e incómodo durante la mayoría de las tomas pese a probar diferentes posiciones o medidas para calmarlo.
- Si los síntomas de estreñimiento persisten durante más de uno o dos días.
Hable con su médico sobre estrategias para aliviar el exceso de gases y busque atención médica inmediata si presenta cualquier síntoma de alarma. Si los cambios en la alimentación no ayudan, su proveedor puede recomendar medicamentos para reducir el ácido del estómago. Se pueden administrar medicamentos bloqueadores de ácido durante un corto período de tiempo. La cirugía rara vez es necesaria para bebés con ERGE y solo se puede considerar si el reflujo causa problemas respiratorios graves o si el bebé no aumenta de peso lo suficiente.

Diferenciando Gases y Cólicos del Lactante
La gran mayoría de los bebés sufren de gases durante los tres primeros meses de vida, así como de otro tipo de alteraciones gastrointestinales. Sin embargo, los gases no deben confundirse con el síndrome del cólico del lactante.
| Síntoma | Gases | Cólico del Lactante |
|---|---|---|
| Movimiento de piernas | Moverá sus piernas constantemente y tenderá a estirarlas para tratar de aliviar el malestar. | Suele encoger las piernas hacia el abdomen. |
| Llanto | Irritabilidad y expresión de dolor. | De gran intensidad y no se puede consolar. |
| Patrón | Puede ocurrir en cualquier momento. | Suele suceder a la misma hora, por un tiempo determinado, y después el bebé se queda profundamente dormido. |
| Severidad | Molestia normal, pero no reviste gravedad y con el tiempo desaparece. | Puede ser un trastorno más serio, aunque la mayoría de los casos también se resuelven con el tiempo. |
Ambos trastornos están muy relacionados. "De hecho, una de las causas del cólico son los gases”, según José Manuel Moreno Villares, pediatra especializado en gastroenterología infantil de la Clínica Universidad de Navarra. Una mala técnica de alimentación puede provocar gases primero y, si se mantiene en el tiempo, el cólico del lactante.
Consideraciones Finales
Es normal que la mayoría de los bebés se retuerzan durante la alimentación. La mayoría de las veces, estos momentos de inquietud tienen soluciones sencillas, como buscar un lugar más tranquilo para darle pecho o probar una nueva posición que mantenga a tu bebé más cómodo. Los gases en el bebé es un problema bastante habitual durante los primeros meses de vida del recién nacido. A medida que su sistema digestivo se vaya desarrollando, el bebé irá dejando de tener gases.
Presta atención a las señales de tu bebé y prueba diferentes soluciones. A veces, es tan sencillo como hacerle eructar más a menudo o cambiar la posición de lactancia. Recuerda que tu pediatra o tu asesora de lactancia siempre te ayudarán si estás preocupada.