En el campo de la reproducción asistida, específicamente en la fecundación in vitro (FIV), el término blastocisto cobra una especial relevancia. Este estadio crucial del desarrollo embrionario es clave para el éxito de los tratamientos de fertilidad.

¿Qué es el Blastocisto?
El blastocisto es un estadio del desarrollo del embrión que se alcanza aproximadamente entre 5 y 6 días después de la fecundación. Representa una fase más avanzada y compleja del desarrollo embrionario, previa a su implantación en el útero.
En un embarazo natural, el embrión llega al útero en estadio de blastocisto después de recorrer la trompa de Falopio, lo que lo convierte en el momento fisiológico de mayor capacidad de implantación.
Estructura del Blastocisto
Cuando el embrión alcanza el estadio de blastocisto, ha pasado de ser un conjunto de células similares a una estructura organizada y compleja, formada por aproximadamente 200 células, con distintos tipos celulares y funciones diferenciadas. En este momento, es posible diferenciar claramente dos estructuras principales y una cavidad:
- La Masa Celular Interna (MCI): Es un grupo de células que se encuentran en el interior del blastocele o cavidad y que dará lugar al feto.
- El Trofoectodermo (TE): Es una capa celular epitelial que recubre al blastocele y que dará lugar a los tejidos extraembrionarios, como la placenta y las membranas amnióticas. Estas células son las que se ponen en contacto con el endometrio.
- El Blastocele: Es la cavidad central llena de líquido, característica de los blastocistos, que le confiere su forma esférica.
A su vez, este blastocisto está rodeado por una "corteza" llamada zona pelúcida (ZP).
El Cultivo Largo a Blastocisto en FIV
¿Qué es el cultivo largo embrionario?
El cultivo largo embrionario consiste en mantener a los embriones en el laboratorio hasta el día 5 o 6 de su desarrollo, cuando alcanzan el estadio de blastocisto. A lo largo de estos días, los embriones permanecen en el interior de un incubador, con las condiciones adecuadas que favorecen su desarrollo.
Hasta hace pocos años, el día elegido para la transferencia de los embriones al útero materno era el día 2 o 3 de desarrollo. Sin embargo, hoy en día, la tendencia es realizar la transferencia en día 5 o 6, es decir, en estadio de blastocisto, debido a que se obtienen mejores tasas de implantación con las transferencias de blastocistos que de embriones en estadios más tempranos.
Ventajas del cultivo a blastocisto
La transferencia de embriones que han alcanzado la fase de blastocisto ofrece ventajas muy claras en un proceso de reproducción asistida:
- Mayor tasa de implantación: Los embriones en estadio de blastocisto son los que consiguen mayores porcentajes de embarazo, ya que han superado posibles bloqueos de desarrollo que se producen de manera habitual en fases tempranas. Presentan una mayor capacidad para implantar y dar lugar a una gestación evolutiva.
- Mejor selección embrionaria: El cultivo largo permite una mejor selección embrionaria. El equipo de embriólogos puede observar su evolución a lo largo de varios días y valorar con más precisión cuáles son los más aptos para transferir o congelar para su uso posterior.
- Menor riesgo de gestación múltiple: Permite realizar transferencias de un único embrión sin empeorar las tasas de embarazo, ya que los blastocistos tienen un mayor potencial de implantación. Es por ello que habitualmente se limita a 1 el número de blastocistos en cada transferencia, eliminando el riesgo de gestación múltiple.
- Sincronización más fisiológica: Se produce una mayor sincronía entre el embrión y el endometrio, puesto que la transferencia se realiza en el mismo momento en que, de manera natural, un embrión se implantaría en el útero.
- Reducción de contracciones uterinas: Hay un menor porcentaje de contracciones uterinas en el momento de la transferencia, lo que favorece la implantación embrionaria.
- Menor porcentaje de alteraciones cromosómicas: Debido al proceso de selección natural durante el cultivo prolongado, los blastocistos presentan un menor porcentaje de alteraciones cromosómicas o aneuploidías.
- Facilita el diagnóstico genético preimplantacional (PGT): La realización de una biopsia embrionaria en los ciclos de PGT-A (Test genético preimplantacional de aneuploidías) debe realizarse en el estadio de blastocisto, ya que se ha demostrado que no daña al embrión.
Tipos de medios de cultivo para el desarrollo in vitro
El cultivo largo a blastocisto puede realizarse con dos tipos de medios de cultivo:
- Cultivo secuencial: Para conseguir alcanzar el estadio de blastocisto, los embriones son cultivados en dos medios con composiciones químicas diferentes que se adaptan a los requisitos nutricionales de los embriones en cada momento de su desarrollo. Por esta razón, los embriones se cultivarán en el primer medio desde su estadio de cigoto (día 1) hasta el día 3 de desarrollo. Una vez transcurrido este tiempo, los embriones pasarán a otro medio de cultivo hasta el estadio de blastocisto (día 5-6).
- Cultivo con medio global: En este caso, los embriones solamente se cultivan en un tipo de medio donde se encuentran todos los nutrientes que necesitan desde el día 1 de desarrollo hasta que son transferidos o vitrificados en el día 5 o 6, cuando han alcanzado el estadio de blastocisto.
Avances tecnológicos en el cultivo embrionario
El desarrollo de nuevos medios y mejores condiciones de cultivo ha permitido alcanzar porcentajes de formación de blastocistos superiores al 60%. La optimización de las técnicas de vitrificación también avala la realización de congelaciones en estadio de blastocisto con elevadas tasas de gestación.
Además, la evolución de la tecnología ha dotado a los laboratorios de nuevas herramientas que mejoran el cultivo y la selección de los embriones más viables. Sistemas de observación avanzados, como las incubadoras con tecnología time-lapse, permiten registrar en tiempo real el desarrollo de cada embrión sin necesidad de sacarlo del entorno controlado. De forma paralela, el uso de inteligencia artificial en el análisis de imágenes embrionarias está abriendo nuevas vías para mejorar la precisión en la selección.
Blastocisto: ¿Qué es y como se clasifican los embriones?
Clasificación de los Blastocistos
Uno de los métodos más utilizados para predecir el potencial de implantación de los blastocistos es la valoración morfológica. Gracias a ella, se pueden clasificar los embriones en función de su calidad. Para realizar la clasificación embrionaria, se evalúan el grado de expansión, la masa celular interna (MCI) y el trofoectodermo. Es necesario que se haya desarrollado el blastocele para poder observar las estructuras fácilmente.
Clasificación de Gardner y Schoolcraft (1999)
La clasificación internacional más estandarizada y empleada a nivel mundial es la de Gardner y Schoolcraft (1999). En ella, se tiene en cuenta una observación puntual en el quinto o sexto día de desarrollo. Se valora el grado de expansión en estadios (normalmente del 1 al 5). A partir de un grado 3, se establece un criterio morfológico para evaluar la MCI y el TE en tres categorías, de mejor a peor calidad en función del número de células y de su cohesión y aspecto (A, B y C). La manera tradicional de clasificar los blastocistos consiste en asignar un número y dos letras. Por ejemplo, un blastocisto expandido de buena calidad sería clasificado como 3AA.

Parámetros de valoración detallados
Grado de expansión
Las categorías numéricas asignadas según la expansión del blastocisto son las siguientes:
- Grado 1 o blastocisto temprano (BT): El blastocele empieza a visualizarse.
- Grado 2 o blastocisto cavitado (BC): Ya es posible distinguir el trofoectodermo y la MCI.
- Grado 3 o blastocisto expandido (BE): El blastocisto ha aumentado su tamaño y la capa que lo recubre, la zona pelúcida, es más fina.
- Grado 4 o blastocisto iniciando eclosión (hatching, BHi): El blastocisto empieza a salir de la zona pelúcida.
- Grado 5 o blastocisto eclosionado (hatched, BH): El blastocisto ya ha abandonado la zona pelúcida por completo.
Masa Celular Interna (MCI)
A la hora de evaluar la MCI, se tiene en cuenta su tamaño, el grado de compactación de las células y su apariencia:
- Categoría A: Numerosas células compactadas, forma ovalada y compacta.
- Categoría B: Numerosas células no compactadas.
- Categoría C: Pocas células.
- Categoría D: Células con signos de degeneración.
Los blastocistos clasificados como A en MCI son de calidad óptima, con máxima capacidad de implantación. Los B presentan una buena calidad con elevada capacidad de implantar.
Trofoectodermo (TE)
En el caso del trofoectodermo, que debe tener una única capa, se evalúa su apariencia:
- Categoría A: Homogéneo, cohesionado y con muchas células.
- Categoría B: Homogéneo y con menos células.
- Categoría C: Pocas células.
- Categoría D: Células con signos de degeneración.
Clasificación de ASEBIR
La Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR) ha establecido una clasificación de los embriones en día 5 de desarrollo que proporciona prioridad al trofoectodermo respecto de la masa celular interna. Por tanto, únicamente se utilizaría una letra. Un blastocisto con una MCI de categoría A y trofoectodermo de calidad B, sería catalogado como un blastocisto de calidad B.
Factores que influyen en la formación y calidad del blastocisto
Es importante tener en cuenta que no todos los embriones alcanzan la fase de blastocisto, y este hecho es completamente normal. De los óvulos fecundados en un ciclo de FIV, solo entre un 30% y un 60% llega a este estadio. Esto significa que una cantidad considerable de embriones se bloquean antes de llegar al estadio de blastocisto.
Tasa de llegada a blastocisto
La tasa de llegada a blastocisto es del 40-60% de todos los ovocitos que se fecundan. Si se parte de 10 ovocitos fecundados, 5 o 6 de ellos podrían llegar al estadio de blastocisto. La capacidad del embrión para llegar a convertirse en un blastocisto depende de la calidad de los gametos y de las primeras divisiones celulares en los días 1, 2 y 3 de desarrollo embrionario.
Influencia de la edad materna
El porcentaje de llegada a blastocisto se reduce drásticamente conforme aumenta la edad de la mujer. A partir de los 35 años, el porcentaje de aneuploidías (alteraciones cromosómicas) aumenta y la reserva ovárica se reduce, de manera que los ovocitos tienen más dificultades para poder alcanzar el estadio de blastocisto. La presencia de anomalías cromosómicas en el ovocito aumenta con la edad de la mujer, influyendo sobre la carga genética embrionaria y, por tanto, en su desarrollo.
¿El cultivo largo de embriones mejora la calidad?
No necesariamente. Un cultivo prolongado de un embrión no siempre mejora su calidad. Si bien es cierto que a veces un embrión con calidad media hasta día 3 puede formar un blastocisto de alta calidad (tipo A), también puede ocurrir lo contrario: a partir del día 3 un embrión puede incluso quedar parado, ir degenerando y disminuir su calidad, aunque fuera uno de alta calidad en día 3, haciendo que no sea posible vitrificarlo en día 5 como blastocisto.
Blastocisto: ¿Qué es y como se clasifican los embriones?
¿Cuándo está indicado el cultivo largo de embriones?
El cultivo largo no se realiza en todos los casos, ya que puede depender de varios factores. Se recomienda especialmente en las siguientes situaciones:
- Ciclos de FIV en los que el número de embriones de buena calidad es alto en el tercer día de desarrollo.
- Casos de fallos repetidos de implantación.
- Pacientes en quienes se realiza Test Genético Preimplantacional (PGT).
- Pacientes de edad materna avanzada.
- Pacientes con abortos de repetición.
- Casos en los que deben evitarse especialmente las gestaciones múltiples.
- Optimización de los ciclos de vitrificación, ya que si se espera hasta el estadio de blastocisto para congelar los embriones, solamente se vitrificarán los de mejor potencial.
Por ello, es de vital importancia evaluar a cada paciente de forma personalizada y tener en cuenta el número de embriones disponibles. Si fuese posible, lo ideal sería realizarlo siempre, ya que permite valorar todos los eventos embrionarios que deben ir sucediendo (divisiones, compactación, blastulación, etc.), lo que se traduce en una mejor selección embrionaria y, consecuentemente, una mayor tasa de implantación y embarazo. Si además a este cultivo se le aplica la tecnología time-lapse, se obtendrá más información para una selección embrionaria aún mejor.
Limitaciones y Riesgos del Cultivo a Blastocisto
A pesar de que esta metodología ofrece importantes ventajas, no todas las pacientes pueden beneficiarse de ella debido a que presenta una serie de limitaciones. El principal riesgo es que muchos embriones se bloquean antes de llegar al estadio de blastocisto, lo que puede implicar que, en el día de la transferencia, no haya ningún embrión disponible para transferir. Por ello, es importante realizar un análisis conjunto de todos los factores para llevar a cabo la técnica que mejor se adecue a cada caso.
¿Por qué hay embriones que no llegan a blastocisto?
El bloqueo embrionario es el término que se utiliza para hacer referencia a que los embriones no han sido capaces de formar un blastocisto. Normalmente, suelen detener su desarrollo en día +3 o +4, en el estadio de células o mórula. Aproximadamente entre un 50-60% de los embriones tienen la capacidad de llegar a blastocisto; los que no lo consiguen sufren el llamado arresto embrionario.
Las causas de este bloqueo pueden ser diversas:
- Mala calidad ovocitaria y seminal: Por ejemplo, se ha visto que la fragmentación del ADN espermático tiene un efecto negativo sobre el desarrollo embrionario, produciendo una evolución más lenta de los embriones y relacionándose negativamente con el arresto embrionario.
- Anomalías cromosómicas: Hay estudios que demuestran que una de las principales causas del arresto embrionario es la presencia de anomalías cromosómicas en las células del embrión. Concretamente, casi un 70% de los embriones que no forman el blastocisto presentan anomalías cromosómicas.
Cabe destacar que no será hasta el día +3 del cultivo cuando el embrión active su genoma embrionario, y esta activación es fundamental para que los embriones lleguen al estadio de blastocisto. El cultivo largo nos permite seleccionar los embriones que tienen la capacidad de formar el blastocisto en día +5/+6 y, por tanto, permite una mejor selección embrionaria.
Probabilidad de embarazo con un blastocisto
Los embriones que llegan a estadio de blastocisto tienen mayor probabilidad de implantación. Las tasas de embarazo son dependientes de la edad de la paciente y otros factores:
- La edad de la paciente: Normalmente, las edades inferiores a 35 años ofrecen las tasas de embarazo más elevadas. Esto permite que la donación de óvulos (con donantes menores de 35 años según marca la ley) presente unas tasas de embarazo acumuladas cercanas al 90%.
- Test genético preimplantacional de aneuploidías (PGT-A): Permite una selección de los embriones más eficaz que la clasificación morfológica. Este test es capaz de identificar qué embriones no se implantarán, por lo tanto, puede hacer que se tengan las mismas tasas de embarazo en una mujer de 40 años que en una de 35, puesto que cuando se transfiere un embrión será un embrión sano.
- Clasificación morfológica: Los embriones se clasifican por su morfología (por su forma, cómo se han ido dividiendo, según la fragmentación y cómo está la masa celular interna y el trofoectodermo). Normalmente, los embriones se clasifican con dos letras, lo que determina el potencial de implantación. Cabe destacar que cada laboratorio posee sus resultados en función del tipo de embrión.
Un blastocisto de calidad "C" o inferior también puede implantar, aunque la probabilidad de éxito será menor en comparación con blastocistos de categorías "A" o "B". La evaluación completa de los factores mencionados, incluyendo la edad de la paciente y la realización de un diagnóstico genético preimplantacional, es crucial para determinar la probabilidad de embarazo en cada caso.