Muchos de los pacientes que acuden al ortodoncista presentan una disfunción en el proceso deglutorio que afecta a las estructuras orofaciales: dientes, mandíbula, paladar, encías, labios y lengua. Cuando uno de esos elementos realiza un movimiento incorrecto a la hora de procesar y/o deglutir los alimentos, se produce una alteración en la estructura e implantación dental.

La Conexión entre la Deglución Atípica y la Salud Bucodental
La mayoría de las veces, las disfunciones orofaciales están relacionadas con la posición de la lengua, que es un músculo muy potente y fuerte, utilizado miles de veces cada día para comer, tragar y hablar. Cuando hablamos de deglución atípica, nos referimos a un problema de la boca que se caracteriza por el posicionamiento erróneo de la lengua durante el acto de ingerir alimentos (tragar).
Tratar la deglución atípica tiene como objetivo restaurar el equilibrio orofacial, modificar el patrón deglutorio incorrecto e instaurar buenos hábitos respiratorios y masticatorios. Se realiza mediante una terapia miofuncional, que se basa en una serie de ejercicios musculares para eliminar los patrones de deglución atípicos y crear unos nuevos. Con este tratamiento, se reeduca la función de la deglución y se reequilibra la musculatura del sistema estomatognático.
De hecho, el objetivo es eliminar la causa de la alteración, porque si no se hace, los dientes no se van a mantener tal como están cuando se acaba la ortodoncia.
El Enfoque Multidisciplinar en la Salud Infantil
El trabajo multidisciplinar entre odontología, osteopatía y logopedia en niños es especialmente importante, ya que los trastornos orales, posturales y del lenguaje pueden influir en su desarrollo general. En los primeros años de vida, el desarrollo físico, motor y cognitivo de los niños es clave, y cualquier desequilibrio o alteración en una de estas áreas puede tener repercusiones en las demás. A continuación, se explica cómo cada disciplina puede intervenir de manera conjunta para ofrecer un enfoque integral en el tratamiento de los niños:
Papel de la Odontología Pediátrica
La odontología pediátrica se encarga del cuidado dental de los niños, y tiene un papel crucial en la prevención y tratamiento de problemas bucales que pueden afectar su desarrollo y calidad de vida. En el contexto de un enfoque multidisciplinar, la odontología pediátrica puede abordar:
- Problemas de maloclusión dental: Si no se corrigen a tiempo, los problemas de alineación de los dientes (como dientes apiñados o una mordida incorrecta) pueden afectar la pronunciación, la masticación y, a largo plazo, la autoestima del niño. La intervención temprana con ortodoncia o dispositivos especiales puede prevenir complicaciones mayores.
- Trastornos en la erupción dental: En algunos niños, la erupción de los dientes temporales o permanentes puede producirse de forma asimétrica, lo que puede generar problemas de masticación o dolor en la mandíbula. Un odontólogo pediátrico puede evaluar estos aspectos y recomendar tratamientos preventivos o correctivos.
- Prevención de caries y enfermedades periodontales: Mantener una correcta higiene bucal y prevenir enfermedades dentales es esencial para evitar problemas de habla, deglución y malformaciones orales que puedan complicar el desarrollo de los niños.
- Dificultades en la succión y deglución: Los odontólogos pediátricos también pueden intervenir en casos donde existen dificultades para succionar correctamente durante la lactancia o problemas con la deglución, ya que esto puede afectar la salud bucal del niño a largo plazo.
Contribución de la Osteopatía Pediátrica
La osteopatía pediátrica utiliza técnicas manuales suaves y adaptadas para corregir posibles desequilibrios en el sistema musculoesquelético de los niños que pueden influir en el desarrollo físico y funcional (problemas de oclusión). En el trabajo multidisciplinar, la osteopatía puede ser útil para:
- Trastornos en la articulación temporomandibular (ATM): Los niños pueden sufrir disfunciones en la ATM debido a malformaciones, hábitos de masticación inadecuados o incluso traumatismos. Un osteópata pediátrico puede aplicar técnicas manuales para aliviar el dolor y mejorar la movilidad de la mandíbula, reduciendo el riesgo de problemas más graves en el futuro.
- Problemas posturales: Si un niño tiene problemas posturales, como escoliosis, hiperlordosis o desequilibrios musculares, estos pueden afectar el desarrollo de la mandíbula, la masticación y, a largo plazo, la respiración. La osteopatía pediátrica puede ayudar a corregir estos desequilibrios y prevenir efectos secundarios en el sistema musculoesquelético y en la función oral.
- Desarrollo motor y coordinación: La osteopatía también puede contribuir al desarrollo motor de los niños. Las técnicas manuales pueden mejorar la coordinación y la movilidad de los músculos faciales y cervicales, lo que puede ser importante para la correcta masticación, succión y habla.
Tratamiento de Fisio-osteopatía para Problemas de Mordida, ATM y Fonación
El tratamiento de osteopatía para problemas de mordida, articulación temporomandibular (ATM) y fonación se centra en abordar las disfunciones del sistema musculoesquelético que pueden afectar estas áreas. Esto puede incluir masajes y manipulaciones específicas.
- Articulación Temporomandibular (ATM): Un osteópata evalúa la movilidad y función de la ATM, identificando restricciones o desajustes que puedan causar dolor o disfunción. Se utilizan técnicas de manipulación suave para mejorar la movilidad de la articulación y aliviar el dolor, incluyendo movilizaciones y estiramientos de los músculos y tejidos conectivos. Se considera la postura general del paciente y se trabaja en la alineación del cuerpo, ya que problemas en la columna cervical o el cuello pueden influir en la función de la ATM.
- Fonación: La fonación está íntimamente relacionada con la posición de la mandíbula y la función de los músculos de la cara y el cuello. La osteopatía puede ayudar a liberar tensiones en estas áreas, lo que facilita una mejor articulación y producción de sonidos. Se pueden incorporar técnicas de respiración que ayuden a mejorar la coordinación entre la respiración y la fonación. Los tratamientos osteopáticos pueden complementarse con terapia logopédica para abordar problemas de habla y mejorar la articulación.
El tratamiento osteopático en estos casos suele ser parte de un enfoque más amplio, que puede incluir la colaboración con dentistas y logopedas, ejercicios específicos para fortalecer y equilibrar los músculos de la mandíbula y la fonación, y educación postural para evitar tensiones innecesarias. El objetivo final es restaurar el equilibrio y la función normal, aliviando el dolor y mejorando la calidad de vida del paciente.
La Logopedia Pediátrica y su Influencia Orofacial
La logopedia es la disciplina que se encarga del tratamiento y la corrección de los trastornos que afectan a la voz, la pronunciación y al lenguaje oral y escrito, mediante técnicas de reeducación. Se ocupa de la evaluación y tratamiento de los trastornos funcionales que afectan al correcto desarrollo y funcionamiento del sistema estomatognático, que incluyen masticación, deglución, respiración y desarrollo del lenguaje. Pueden identificar cómo los problemas dentales o de la mandíbula afectan a este sistema.
- Trastornos del habla: Muchos niños con maloclusiones dentales o problemas en la ATM presentan dificultades para articular correctamente los sonidos. El logopeda puede trabajar con el niño para corregir la pronunciación de ciertos fonemas y sonidos, mejorando la comunicación del niño.
- Trastornos de la deglución (disfagia): Algunos niños tienen problemas para tragar correctamente, lo que puede estar relacionado con malformaciones dentales o disfunciones musculares en la boca y la garganta. Un logopeda especializado en deglución infantil puede trabajar con el niño para enseñarle técnicas que mejoren su capacidad de masticar y tragar sin dificultad.
- Respiración oral: Los niños que tienen dificultades para respirar por la nariz (debido a obstrucciones nasales, adenoides grandes o disfunciones en la mandíbula) pueden recurrir a la respiración bucal, lo que afecta tanto a su salud bucal como a su capacidad de hablar. El logopeda puede trabajar con ellos en técnicas para mejorar la respiración y evitar problemas a largo plazo, como la sequedad bucal, problemas dentales y del habla.
- Retraso en el desarrollo del lenguaje: Los problemas en el desarrollo del habla y el lenguaje pueden estar relacionados con factores orales o posturales. Un logopeda puede ayudar a estimular el desarrollo del lenguaje mediante ejercicios de articulación, vocabulario y comprensión, mientras que el odontólogo y el osteópata abordan posibles causas físicas.
La Terapia Miofuncional destaca porque además de actuar sobre las alteraciones musculares que afectan el habla, la deglución, masticación y respiración, implica una reeducación al enseñar al niño o adolescente a realizar los patrones de movimiento normales y funcionales. Para que la aplicación de la terapia miofuncional comporte buenos resultados es imprescindible que los logopedas realicen una evaluación exhaustiva de los síntomas y examinen al paciente con detalle mediante un estudio pormenorizado de su anatomía bucal y facial. Así, se obtiene el diagnóstico que determinará la disfunción que se presenta y cuál es su alcance.
Terapia miofuncional. Logopeda 1
Beneficios del Trabajo Multidisciplinar
La colaboración y el trabajo en equipo entre profesionales de la salud son fundamentales para obtener el éxito y son la clave para que no se produzcan recidivas de la maloclusión. El trabajo conjunto de odontólogos, osteópatas y logopedas pediátricos proporciona un enfoque completo y holístico que puede beneficiar enormemente el desarrollo de los niños, promoviendo su bienestar físico, emocional y social. Entre los beneficios se encuentran:
- Evaluación integral y plan de tratamiento conjunto: Aborda las dificultades del niño desde diferentes frentes, asegurando que todos los aspectos (oral, postural, del habla) sean tratados de manera integral.
- Prevención de complicaciones futuras: Al intervenir de manera temprana, se pueden evitar problemas más graves en el futuro, como dificultades en el habla, problemas de masticación a largo plazo y alteraciones en el crecimiento de los huesos faciales.
- Mejor bienestar emocional: Los problemas de habla o las malformaciones dentales pueden afectar la autoestima de los niños. Un enfoque multidisciplinar asegura que se trabaje también en la confianza del niño al mejorar su funcionalidad oral y comunicación.
- Enfoque personalizado: Cada niño es único, por lo que la colaboración entre profesionales permite personalizar el tratamiento según sus necesidades específicas.
- Seguimiento conjunto: El enfoque multidisciplinar maximiza las posibilidades de éxito y mejora la calidad de vida del paciente.
Ejemplo de Colaboración Interdisciplinar
Un niño con dificultades en el habla, respiración oral y problemas de mordida podría beneficiarse de un tratamiento que incluya:
- Odontología: El odontólogo pediátrico detecta una maloclusión que afecta la forma en que el niño mastica, lo que también puede estar interfiriendo en su pronunciación.
- Osteopatía: El osteópata detecta tensión en los músculos del cuello y una disfunción de la ATM, que puede estar causando incomodidad y dificultando la masticación adecuada.
- Logopedia: El logopeda observa que la respiración bucal está afectando tanto la articulación como la capacidad del niño para desarrollar habilidades lingüísticas adecuadas. El logopeda trabaja en ejercicios de respiración nasal y articulación de sonidos, mientras colabora con los otros profesionales para corregir las posibles causas físicas.
Este enfoque multidisciplinario maximiza las posibilidades de éxito y mejora la calidad de vida del paciente.
Logopedia y Ortodoncia: Coordinación del Tratamiento
Muchos niños tienen un mal contacto entre sus dientes superiores e inferiores cuando muerden o cierran la boca, a esto se le llama maloclusión. Las maloclusiones producidas por alteraciones funcionales o hábitos inadecuados requieren un abordaje multidisciplinar. Los ortodoncistas se encargan de modificar la forma de las estructuras anatómicas corrigiendo la mordida, mientras que los logopedas rehabilitan los patrones musculares alterados.
¿Cuándo debe iniciar el tratamiento con el logopeda?
Tan pronto se aprecia la alteración, cuanto antes mejor. Se suele decir que "la función hace la forma", lo que significa que cuanto más tiempo persista una función alterada, más graves y difíciles de corregir serán las alteraciones morfológicas o anatómicas derivadas de la misma.
¿Ortodoncia o logopedia primero?
Según el tipo de problema y la edad del paciente, se debe seleccionar el momento adecuado para realizar el tratamiento logopédico y ortodóncico. Se pueden diferenciar tres tipos diferentes de actuaciones:
- Logopedia simultánea a la ortodoncia: En muchas situaciones es difícil establecer qué se ha producido primero, la maloclusión o la alteración funcional. Por ello, en la mayoría de circunstancias, lo más habitual es normalizar la posición dental al mismo tiempo que el logopeda reeduca la función muscular del paciente. Esta actuación suele ser la situación más común, ya que la corrección de la posición dental al mismo tiempo que la terapia miofuncional del logopeda ofrece unos mejores resultados.
- Logopedia previa a la ortodoncia: En otros casos, normalmente cuando se trata de pacientes de muy corta edad (en los que aún no es posible colocar ningún tipo de aparatología) o en los que se observa una alteración funcional intensa que está modificando de manera evidente la posición dental, se decide realizar terapia logopédica previa a la ortodoncia, ya que el simple hecho de corregir la función anómala mejora de manera significativa la maloclusión.
- Logopedia posterior a la ortodoncia: Normalmente, incluso si se ha realizado una terapia logopédica preortodóncica o combinada, siempre es necesario continuar con revisiones de logopeda periódicas después de finalizar el tratamiento de ortodoncia. Así, el logopeda podrá verificar que el paciente sigue realizando de manera automática los patrones aprendidos durante las sesiones previas, y los ortodoncistas pueden garantizar que la posición dental obtenida tras la retirada de los aparatos se mantendrá estable en el tiempo.
Logopedas y Ortodoncistas de la Mano
De esta manera, los logopedas, expertos en la prevención y tratamiento de los trastornos del habla, lenguaje y voz, ayudan a los ortodoncistas a rehabilitar las buenas funciones del sistema estomatognático, lo que permite rehabilitar las disfunciones neuromusculares. En el caso, por ejemplo, de la deglución atípica, donde la lengua ejerce una presión anterior o lateral contra las arcadas dentarias o se interpone entre las mismas durante la deglución, algo habitual en los lactantes, es necesario intervenir. De lo contrario, se podría desarrollar una mordida abierta en el futuro, donde los dientes de arriba no llegan a cubrir los de abajo, con consecuencias importantes para la salud bucodental.
La terapia miofuncional realizada por el logopeda está relacionada con la odontología por la conexión entre los hábitos orales y las maloclusiones, además de por las alteraciones del lenguaje y otras funciones en la odontología. Este tratamiento miofuncional se lleva a cabo mediante ejercicios con propósitos definidos y específicos, que sirven para estimular la musculatura, desarrollar habilidades y concienciar el esquema corporal, partiendo del concepto de la acción muscular normal y anormal. El tratamiento se enfoca en la reducción lingual (en deglución atípica), en el equilibrio muscular perioral, en la correcta educación de la respiración nasal y, sobre todo, en la reeducación logopédica.
En definitiva, el trabajo en conjunto de logopedas y ortodoncistas es vital y necesario para que los niños y niñas puedan corregir sus problemas, dificultades y patologías bucodentales y orofaciales.

Problemas Dentales Específicos Relacionados con la Deglución Atípica
Además, cuando la deglución atípica incide en la oclusión (mordida), provoca maloclusión en quienes la padecen. Si no se trata adecuadamente y desde las fases iniciales, los niños desarrollarán de forma incorrecta sus piezas dentales, la forma de hablar e incluso la estética de su boca. La forma en que ingerimos alimentos, desde que somos bebés hasta la edad adulta, va variando a lo largo del tiempo, ya que a medida que crecemos incorporamos alimentos sólidos a nuestra alimentación.
Algunas de las manifestaciones de maloclusión que pueden presentarse son:
- Mordida abierta anterior simétrica y protrusión en los dientes.
- Diastemas, caracterizadas por la separación excesiva entre cada uno de los dientes. Las diastemas suelen darse principalmente en los incisivos centrales, pero también pueden aparecer en cualquiera de los otros dientes.
Prevención y Detección Temprana
Otra de las formas de prevenir estos problemas es llevar a los niños de forma habitual al odontopediatra. A partir de ese momento, las revisiones se deben ir haciendo de forma periódica. La derivación de un profesional a otro se puede realizar por ambas partes. No existe una edad ideal para que un niño se ponga una ortodoncia; dependerá de cuándo se detecta o se diagnostica el problema, sobre todo en casos donde existe un mal hábito a nivel muscular. Si estos problemas se detectan a tiempo, se pueden corregir maloclusiones que resultarían irreversibles en la edad adulta. Todo dependerá de la predisposición y la edad del paciente. No durará lo mismo un tratamiento pautado para un niño de cuatro años, menos consciente de su dificultad, que para un adolescente o un adulto.
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