Los expertos coinciden en que amamantar al bebé es bueno tanto para la madre como para el hijo. Si la lactancia materna se mantiene por algún tiempo, no importa lo breve que sea, usted y su bebé se beneficiarán de ella. La leche materna es la fuente de alimento natural por excelencia para los bebés menores de 1 año, y establecerla de forma precoz ofrece beneficios inigualables.

El Inicio de la Lactancia Materna: Contacto Piel con Piel y Agarre Temprano
Para un inicio espontáneo y exitoso de la lactancia, es fundamental mantener un contacto piel con piel desde el primer momento, incluso aunque el bebé no tenga intención inmediata de mamar. Es importante que el recién nacido sea colocado sobre la madre, en contacto piel con piel, lo antes posible y dejarlos como mínimo hasta que haya realizado la primera toma. Habitualmente, antes de los 20-30 minutos, el recién nacido ya habrá succionado. La mayor parte de los bebés nacidos en partos normales y sin anestesia pueden reptar desde el abdomen hasta el pecho de la madre de forma instintiva. Si la madre está semi-sentada, es posible colocar al bebé en «posición biológica» con la cabeza bajo el cuello de la madre, permitiendo que el bebé baje y cabecee hasta encontrar el pecho. Lo primero que el bebé tiene en su boca crea impronta, por eso el pecho es el primer contacto ideal.
Impacto de las Rutinas Hospitalarias
Las rutinas hospitalarias, como la identificación y el test de Apgar, pueden realizarse con el bebé encima de la madre. El peso y las profilaxis pueden esperar tras las dos primeras horas de contacto piel con piel, que es cuando el recién nacido está más despierto y activo. Después, los bebés pasan por una fase de sueño que puede durar entre 8 y 12 horas, en las que no es conveniente forzarlos a comer. Los bebés que son sometidos a diferentes procedimientos rutinarios innecesarios lloran mucho, ya que todos los recién nacidos que durante las primeras dos horas no están con su madre lo hacen. Este llanto prolongado provoca estrés, llevando al bebé a la desesperación, con la temperatura baja para ahorrar energías, una frecuencia cardíaca inestable y respiración irregular con apneas. La separación madre-hijo es uno de los primeros y más importantes obstáculos que las rutinas hospitalarias suelen interponer para el buen funcionamiento de la lactancia materna. Asimismo, la madre separada puede mostrar más dificultades para alumbrar la placenta y tener más posibilidades de sufrir una hemorragia.
Los bebés colocados piel con piel sobre su madre mantienen la temperatura hasta un grado por encima que los bebés colocados en una incubadora o en la cuna térmica. Diversos estudios han concluido que todos los recién nacidos deberían poder ser colocados piel con piel al nacer. En un estudio, el 70% del grupo de bebés que permaneció piel con piel ininterrumpidamente consiguió mamar correctamente a los 50 minutos, mientras que del grupo separado, solo lo consiguió un 20%.
El "Cóctel Hormonal del Amor"
En el post-nacimiento inmediato, la madre tiene en su sangre las cifras más altas de oxitocina y endorfinas que jamás tendrá, y su bebé también, puesto que estas pasan a raudales por el cordón umbilical durante el parto. Los dos se miran a los ojos, porque todos los bebés al nacer buscan contacto visual con su madre, moviéndose hasta lograr ver su rostro. La primera toma produce un pico altísimo de oxitocina que contrae fuertemente el útero, previniendo hemorragias. Las hormonas de la lactancia relajan y facilitan el sueño, contribuyendo a que ambos, madre e hijo, duerman mejor.
El Calostro: La Primera Vacuna del Bebé
El calostro son las primeras gotas de suero que segrega el pecho de la madre después de la expulsión del bebé y de la placenta. En estos momentos, la prolactina comienza a hacer su función. El calostro es más espeso que la leche materna y tiene propiedades muy beneficiosas para el bebé, ya que es rico en agua, hierro y vitaminas. Constituye "la primera vacuna", pues en las primeras 24 horas el recién nacido recibe unos 300 mg de IgA secretora. Además, tiene un efecto prebiótico, favoreciendo el crecimiento de lactobacilos e impidiendo el de bacterias patógenas, y promoviendo el peristaltismo intestinal.
Beneficios de la Lactancia Materna
La lactancia materna ofrece una amplia gama de beneficios para el bebé, la madre y la familia en general.
Para el Bebé
- Alimento óptimo: Es el alimento que mejor se adapta a sus necesidades, el más equilibrado y el de mejor digestión. Contiene las cantidades adecuadas de carbohidratos, proteínas y grasa, y proporciona las proteínas digestivas, minerales, vitaminas y hormonas que los bebés necesitan.
- Defensas inmunológicas: La leche de la madre es la primera "vacuna" que recibe el niño, sus anticuerpos le protegen contra las infecciones. Fortalece sus defensas, y el efecto se prolonga incluso después de terminar la lactancia.
- Menor riesgo de enfermedades:
- Infecciones de las vías respiratorias bajas (IVRB): El riesgo de hospitalización por IVRB, en el primer año, disminuye un 72% en los lactantes alimentados exclusivamente al pecho más de 4 meses.
- Otitis.
- Infecciones del tracto gastrointestinal.
- Enterocolitis necrosante del prematuro (ECN): Un meta-análisis mostró que los prematuros alimentados con leche materna presentaron una reducción del 58% de incidencia de ECN.
- Patología alérgica, alergia a los alimentos, eccema y asma.
- Enfermedad celíaca: Disminución del riesgo del 52% de presentar celiaquía en lactantes alimentados al pecho durante la exposición al gluten.
- Enfermedad inflamatoria intestinal: La lactancia materna se ha asociado con una reducción del 31% de riesgo.
- Obesidad: Se ha encontrado una disminución de la tasa de obesidad entre un 15-30% en adolescentes y adultos que fueron alimentados al pecho.
- Diabetes mellitus tipo 1 (DM1): Un 30% menos en lactantes alimentados exclusivamente al pecho.
- Desarrollo y crecimiento: Contiene todos los elementos necesarios para el desarrollo correcto del cerebro y del sistema nervioso. Se forman mejor los huesos del paladar, de las mandíbulas y los dientes. Ofrece protección frente a la osteoporosis y enfermedades degenerativas vasculares.
- Prevención de muerte súbita: La lactancia materna se relaciona con menor riesgo de síndrome de muerte súbita infantil (SMSL) y muerte durante el primer año de vida.
- Hidratación: La leche ya contiene el agua que el bebé necesita y con este alimento consigue la hidratación necesaria; un lactante no debe tomar agua.
Para la Madre
- Vínculo emocional: Favorece una relación muy especial con el bebé, cada toma es un tiempo de tranquilidad y alegría. El contacto íntimo, piel con piel, refuerza el vínculo del niño con su madre. La lactancia es fuente de seguridad y consuelo.
- Salud mental: Te da confianza en tu capacidad de cuidar al bebé y aleja la tristeza y la depresión después del parto.
- Recuperación física: Amamantar favorece la producción de oxitocina, que ayuda a la recuperación del tamaño normal del útero. La pérdida de sangre después del parto es menor, y hay menor riesgo de anemia. El cuerpo de la madre se recupera mejor después de una lactancia prolongada. También retrasa la ovulación.
- Prevención de enfermedades:
- Disminuye el riesgo de tener cáncer de mama y de ovario.
- Existe menor riesgo de osteoporosis y fractura de cadera en edad avanzada.
- Disminuye el riesgo de enfermedades como diabetes tipo 2 y enfermedades del corazón.
- Conveniencia: Las hormonas de la lactancia relajan y facilitan el sueño; al amamantar, ambos dormirán mejor. Demora el inicio de los periodos menstruales.

Para la Familia y la Sociedad
- Conveniencia: Nadie tiene que levantarse por la noche a preparar nada. Las vacaciones son más cómodas, se puede dar de mamar al hijo en cualquier lugar, la leche está siempre a la temperatura justa.
- Ahorro económico: Se puede ahorrar cerca de $1,000 por año al no comprar leche maternizada. Además, se evita la limpieza de biberones y la preparación de la leche de fórmula.
- Salud pública: Es más fácil criar a un niño sano. Según UNICEF, no hay ninguna otra intervención en la salud que tenga un beneficio tan grande para las madres y sus bebés y que cueste tan poco a los Gobiernos como la lactancia materna. La leche materna es el mejor alimento para cubrir las necesidades nutricionales del lactante y favorece el establecimiento del vínculo madre-hijo.
Recomendaciones para una Lactancia Materna Exitosa
Para asegurar una lactancia exitosa y sin complicaciones, es fundamental seguir ciertas pautas y estar informada sobre la técnica adecuada.
Pautas Generales para el Amamantamiento
- Estar convencida de querer dar el pecho.
- Ofrecer el pecho a demanda, tan pronto como el niño esté dispuesto a mamar y no solo cuando llore. A partir del primer día, lo habitual es que mamen unas 8-12 veces al día. Si permanecen adormilados, conviene estimularlos colocándolos en contacto piel con piel con la madre.
- Hazte a la idea de que pasarás mucho tiempo amamantando a tu bebé durante las primeras semanas.
- Permite que mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte. Así, tomará la leche que se produce al final, rica en grasas y calorías como el postre, y se sentirá satisfecho. Cuanto más mame, más leche producirás.
- Debemos seguir bien las pautas de lactancia a demanda, ya que cada recién nacido es diferente, pero es muy importante no asociar el llanto del bebé siempre con la necesidad de comer; algunas veces lloran por molestias como notar el pañal húmedo o gases.
- Para saber si el bebé se ha saciado, solo habrá que observar su bienestar: se quedará profundamente dormido y soltará el pecho solo de forma tranquila.
- En cada cambio de pañal, deberás vigilar que esté mojado para saber si ha miccionado y si ha hecho deposición.
Técnica Correcta de Agarre
Conocer la técnica correcta es fundamental para evitar problemas. Para un buen agarre, es importante que todo el cuerpo del recién nacido esté de frente a la madre, con la cabeza bien alineada al pecho. Hay que introducir gran parte de la areola en la boca del niño. Para saber que la postura es correcta, la barriga del niño debe contactar con la de la madre (posición de ombligo con ombligo), la boca debe estar bien abierta abarcando areola y pezón, el labio inferior hacia fuera (evertido), las mejillas aplanadas cuando succiona (no hundidas) y la nariz y el mentón pegados al pecho. Es importante recordar que el enganche del recién nacido no es del pezón, sino de la areola. No es aconsejable que la madre separe con los dedos la nariz de la mama ni que haga maniobras de “pinza” con el pecho.

Posturas de Amamantamiento
No hay una única postura adecuada; la madre debe elegir la que le resulte más cómoda y puede variar con las tomas y en el tiempo:
- Posición de crianza biológica: Más indicada los primeros días o cuando haya problemas de agarre. La madre se sitúa recostada boca arriba y el bebé boca abajo.
- Posición sentada: Puede ser más cómoda con elevación de los pies.
- Posición acostada: La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también acostado de lado.
- Posición invertida o balón de rugby: Con el niño por debajo de la axila de la madre, con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho.
- Posición de caballito: Estando la madre sentada, se sitúa el bebé sobre una de las piernas y contactando el abdomen del bebé con el de la madre.
Vaciado del Pecho y Prevención de Problemas
Durante la lactancia es recomendable vaciar al menos una de las mamas en cada toma de forma completa; debes notar cómo la mama se vuelve más blanda por todas partes. La leche cambia de composición durante la toma; al principio es rica en agua y azúcar, y gradualmente aumenta su contenido en grasa que sacia al bebé. Por eso, es importante que acabe un pecho y que lo suelte espontáneamente antes de ofrecer el otro. De este modo, evitarás la aparición de la mastitis, un proceso inflamatorio e infeccioso de la glándula mamaria. Si es preciso, utiliza calor local mientras tu bebé está mamando y ve dándote un masaje por la mama para ayudar a que la leche se dirija hacia el pezón.
Dieta Materna durante la Lactancia
La alimentación debe ser sana y equilibrada durante la lactancia, ya que el bebé es alimentado por la leche materna que contiene los nutrientes que la madre ha añadido a su sistema. Para que el bebé reciba todos los requerimientos que su organismo necesita, es importante que la madre mantenga una dieta que incluya todos los nutrientes: hidratos de carbono, proteínas, lípidos, vitaminas y minerales. La dieta mediterránea es un buen ejemplo de una alimentación adecuada, realizando cinco comidas al día donde las verduras y la fruta son las principales fuentes de vitaminas y fibra, y donde debemos evitar los fritos para no aportar cantidades excesivas de grasas. Carnes y pescados a la plancha, además del aporte adecuado de legumbres y pasta, son opciones saludables. Hay determinados alimentos que pueden modificar el sabor de la leche materna como son el ajo, los espárragos, cebollas, alcachofas y coles. Se recomienda acudir a una matrona o a un nutricionista para poder adaptar una dieta adecuada para cada persona.
Extracción y Conservación de la Leche Materna
Es aconsejable disponer de un sacaleches para extraerte la leche en aquellos casos en los que no puedas alimentar al bebé en un momento determinado. Debes llevar recipientes especiales de venta en farmacias (bolsas o biberones) para conservar la leche en ellos e introducirla en el congelador. Las propiedades de la leche congelada son muy superiores a las de la lactancia artificial, así que es preferible leche congelada a la de fórmula. Pero si tenemos que comparar la leche congelada a la refrigerada, esta última es mejor, ya que las propiedades se conservan mucho mejor. La leche fresca puede durar hasta 5 días en la nevera. No te olvides de llevar contigo algún tipo de bolsa térmica para conservar en buenas condiciones la leche congelada. Es crucial extremar las precauciones en la higiene del extractor de leche, secando perfectamente cada una de sus partes antes de su uso.

Pezoneras y Pezones Planos o Invertidos
Las pezoneras son un recurso material que puede ayudar a las madres que presenten pezón invertido o pezón plano. Es importante que dicho diagnóstico lo realice un ginecólogo o matrona, ya que en contadas ocasiones se puede dar un diagnóstico erróneo por personal no capacitado. El pezón solo sirve para que el bebé localice el pecho y para la salida de la leche, y además se elonga con la succión dentro de la boca del bebé. Si las mamás con pezones planos o invertidos consiguen enganchar de manera temprana al bebé, no deben tener problemas con la misma y se pueden evitar las pezoneras. Una vez se ha identificado un pezón plano, se requieren ciertos cuidados para intentar favorecer la extracción del pezón, pero para hacerlo de forma correcta conviene que un profesional os guíe. Si estas medidas no son efectivas, podría ser necesario utilizar pezoneras para el enganche del bebé. Existen diferentes pezoneras en el mercado, y es importante que el profesional le indique cuál se puede adaptar mejor a su situación. Las pezoneras tienen un tiempo de vida que depende de la intensidad de succión del bebé; por ello, es importante desecharlas cuando al tacto se detecte menor consistencia en el material con el cual se han fabricado.
Desafíos Comunes y Consideraciones Especiales
Dolor al Amamantar
Si presentas dolor al amamantar, hay algo que no se está realizando correctamente, y se debe a que el bebé no agarra el pecho o no lo succiona correctamente. Una adecuada técnica es muy importante; de hecho, la mayor parte de los problemas de la lactancia materna son por una mala técnica. Siempre que surjan dificultades, es necesario observar una toma y corregir los defectos.
El Bache de la Lactancia Materna
Alrededor de los 3 meses de vida, puede aparecer el bache de la lactancia materna, que se describe como el momento en que el bebé reclama mamar más a menudo porque está creciendo y la madre no nota el pecho tan lleno, porque ya se ha ajustado a las necesidades del niño que vacía el pecho de manera más eficaz.
Problemas Mamarios Frecuentes
- Ingurgitación mamaria: Ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante extrae. Se soluciona ofreciendo más a menudo el pecho o usando un sacaleches para vaciarlo.
- Obstrucción de un conducto lácteo: Surge por un vaciado defectuoso o ineficaz, se manifiesta como un bulto doloroso y enrojecimiento de la piel, sin fiebre ni otros síntomas.
- Mastitis: Consiste en una inflamación de uno o varios lóbulos de la mama que puede acompañarse o no de infección. Se manifiesta por dolor intenso y signos inflamatorios, y suele acompañarse de síntomas generales. La infección no se transmite al lactar, por lo que no debe suspenderse la lactancia materna. El tratamiento consiste en: aplicar calor local antes de las tomas, masajear el pecho, aumentar la frecuencia de las tomas, extracción manual o con sacaleches al final de la toma y aplicar frío entre tomas.
Lactancia en Prematuros
En ocasiones, los nacimientos se producen antes de tiempo; en los casos de prematuridad también es posible alimentar al bebé mediante lactancia materna. Los beneficios de la leche materna son también para los prematuros, que deberían recibirla, fortificada para los de menor peso. Un recién nacido casi a término o de bajo peso tiene mayor riesgo de ictericia y deshidratación, porque no tiene las reservas de líquidos, electrolitos y calorías que protegen al recién nacido a término y de peso adecuado las primeras 72 horas, hasta la subida de la leche.
Anticoncepción y Fármacos durante la Lactancia
Durante la lactancia, solo puedes utilizar anticonceptivos que llevan gestágeno, como, por ejemplo, Cerazet y Azalia. Los estrógenos que se encuentran en la mayoría de los anticonceptivos están contraindicados durante la lactancia. La mayoría de fármacos son compatibles con la lactancia. Es importante valorar el riesgo que presenta cada uno y saber elegir la mejor opción. Se recomienda utilizar fármacos de vida media corta y las dosis mínimas eficaces.
Consumo de Alcohol y Nicotina
Es recomendable no consumir alcohol o hacerlo de forma muy moderada, al menos, los primeros 3 meses. Más de 0,5 g/kg de alcohol por kg de peso reduce la producción de leche y puede sedar al lactante. La nicotina a dosis muy altas puede disminuir la producción de leche, además de los numerosos efectos secundarios del tabaco. Se recomienda a las madres fumadoras que no fumen dentro de casa y que reduzcan la cantidad de cigarrillos.
Condiciones Maternas que Requieren Atención Especial
La lactancia materna no se recomienda para las madres que tengan llagas de herpes activo en las mamas, tuberculosis activa no tratada, infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) o SIDA, inflamación en el riñón, enfermedades graves (como enfermedad cardíaca o cáncer) o desnutrición grave. En países desarrollados, en caso de madre VIH positiva, hay que escoger la opción más segura, que es la alimentación con fórmula. Sin embargo, la hepatitis B y C no son una contraindicación. Los hijos de madres HbsAg positivas deben recibir inmunoglobulina específica (IGHB) y vacuna contra la hepatitis B al nacer. Existe un mínimo riesgo teórico de transmisión de hepatitis C que se relaciona con los títulos maternos de ARN del VHC; el riesgo es mayor en mujeres coinfectadas con VIH.
- Madre con absceso mamario: Puede continuar con el pecho sano; una vez drenado el absceso y tratado con antibióticos, se puede reanudar.
- Madre con varicela 5 días antes o 2 días después del parto: Según la AAP, debería separarse del lactante, pero puede extraerse leche.
- Madre con enfermedad neurológica u orgánica grave: Requiere evaluación médica.
Lactancia y Nuevo Embarazo (Lactancia en Tándem)
La lactancia materna es una medida útil para espaciar las gestaciones de forma global, pero no es en absoluto una medida efectiva a nivel individual. En caso de embarazo mientras se está amamantando, se puede mantener la lactancia materna, excepto en embarazos múltiples o antecedentes de prematuridad. Es posible amamantar en tándem a los dos hijos, solo se requiere mantener las medidas habituales de higiene.
Colecho y Uso del Chupete
La forma más segura de dormir para los lactantes menores de 6 meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres. Debe evitarse el uso del chupete en los niños alimentados al pecho hasta que la lactancia materna esté bien instaurada, generalmente, a partir de las primeras dos semanas de vida. La introducción temprana del chupete, en las 2 primeras semanas de vida, aumenta el riesgo de fracaso en la lactancia materna, mientras que no influye si se introduce pasado este tiempo. Cuando la lactancia materna está consolidada, se puede ofrecer chupete, pero hay que recordar que esto puede reducir la duración de la lactancia materna. El chupete puede ser, además, un marcador de la existencia de problemas con la lactancia. En general, se recomienda limitar el uso del chupete hasta los 12 o 14 meses para evitar otros efectos adversos.
Anquiloglosia (Frenillo Sublingual Corto)
La anquiloglosia o frenillo sublingual corto se define como una membrana mucosa situada debajo de la lengua que dificulta o impide el movimiento normal de esta. La movilidad de la lengua es de gran importancia para una buena lactancia materna. Las consecuencias para el bebé pueden ser un mal agarre al pecho, tomas largas y cansadas, y menor ingesta con mala ganancia ponderal. En caso de sospecha de repercusión en la lactancia, el pediatra debería observar una toma, fijándose en los movimientos que hace el bebé para succionar, los movimientos linguales que es capaz de realizar y la posición. Lo primero es intentar optimizar la postura, ayudando al bebé a que tenga gran parte de la areola dentro de la boca. Cuando la anquiloglosia complica la lactancia y no mejora modificando la postura, el tratamiento es quirúrgico y debería realizarse tempranamente.
FRENILLO LINGUAL y LACTANCIA
Panorama Actual de la Lactancia Materna
La incidencia de la lactancia materna aún está alejada de las recomendaciones de la OMS. En España, un estudio de 1999 documentó un porcentaje de inicio de lactancia materna del 84%, que a los 3 meses se reducía al 55% y a los 6 meses al 25%, muy por debajo de las recomendaciones de la OMS. Otro estudio de 1998 encontró un inicio del 91%, del 57% a los tres meses y del 24% a los 6 meses. Se encontró que el factor positivo más importante fue el nivel educativo de la madre, mientras que el uso temprano de los suplementos fue el factor negativo más importante. En EE.UU., según estudios de la AAP, el 75% de las mujeres iniciaban la lactancia materna, pero solo un 35-45% la mantenía a los 6 meses. Se ha visto que el 20-30% de las madres precisan asistencia para superar los problemas surgidos durante la lactancia materna.