La fertilidad es la capacidad biológica para reproducirse o procrear. En la actualidad, el retraso en la maternidad es una tendencia creciente, lo que hace que sea fundamental conocer el estado de nuestra salud reproductiva con antelación. Comprender cómo identificar los días fértiles y conocer el estado de la reserva ovárica permite tomar decisiones conscientes sobre la planificación familiar.

Identificación de los días fértiles
Identificar cuándo ovula una mujer es esencial cuando se busca un embarazo, ya que en los días próximos a la ovulación las probabilidades de fecundación son mayores. En un ciclo menstrual regular (de 21 a 35 días), la ovulación suele producirse 14 días antes del inicio de la siguiente menstruación.
Señales físicas de la ovulación
- Moco cervical: Cerca de la ovulación, por acción de los estrógenos, el moco se vuelve abundante, transparente y elástico (similar a la clara de huevo cruda). Esta textura facilita el ascenso de los espermatozoides hacia el útero.
- Posición del cérvix: Durante la ovulación, el cuello uterino se ablanda, se abre y se eleva. Estos cambios pueden autoevaluarse mediante palpación tras un cuidadoso lavado de manos.
- Temperatura basal corporal: Tras la ovulación, la temperatura suele aumentar unos 0,5 grados debido al incremento de la progesterona. Es necesario tomarla cada mañana en reposo, siempre con el mismo termómetro.
- Dolor ovulatorio: Algunas mujeres experimentan molestias en la zona baja del vientre o zona lumbar debido a la rotura del folículo ovárico.
Detección hormonal
Existen tests de ovulación de venta en farmacia que detectan el aumento de la hormona luteinizante (LH) en la orina. Este pico de LH ocurre unas 36 horas antes de la ovulación, lo que permite identificar el periodo de máxima fertilidad antes de que esta suceda.
¿Cómo medir correctamente la temperatura basal?
Evaluación de la fertilidad femenina
Aunque los métodos caseros ayudan a identificar la ovulación, no determinan si existe un problema de fertilidad. La única forma de asegurar la fertilidad es el embarazo, pero existen pruebas clínicas para evaluar la capacidad reproductiva.
¿Cuándo acudir al especialista?
Se recomienda realizar un estudio de fertilidad si tras 12 meses de relaciones sexuales sin protección no se ha logrado el embarazo (o 6 meses si la mujer tiene más de 35 años). No obstante, un chequeo preventivo es aconsejable incluso antes de buscar el embarazo para descartar patologías.
Pruebas diagnósticas principales
| Prueba | Objetivo |
|---|---|
| Analítica hormonal (AMH, FSH, LH) | Evaluar la reserva ovárica y la función ovulatoria. |
| Ecografía transvaginal | Recuento de folículos antrales y revisión de la anatomía uterina. |
| Histerosalpingografía (HSG) | Comprobar la permeabilidad de las trompas de Falopio. |
| Cariotipo | Detectar anomalías cromosómicas. |
Factores que influyen en la fertilidad
La edad es el factor más determinante: a mayor edad, disminuye tanto la cantidad como la calidad de los óvulos. Otros factores incluyen:
- Salud metabólica: Alteraciones tiroideas, diabetes o SOP.
- Estilo de vida: El consumo de tabaco, alcohol, el estrés crónico y el sedentarismo afectan negativamente la capacidad reproductiva.
- Salud anatómica: La presencia de miomas, pólipos o endometriosis.
Preservación de la fertilidad
La vitrificación de óvulos es una técnica que permite "congelar el tiempo". Al extraer y conservar los óvulos en una edad temprana (idealmente antes de los 30-35 años), se mantiene su calidad original, permitiendo a la mujer postergar la maternidad sin que el paso del tiempo afecte a sus posibilidades de éxito futuro mediante técnicas de reproducción asistida.