Infecciones Bucales en Madres Lactantes e Información Relevante

La lactancia materna, aunque natural, requiere práctica y puede presentar desafíos. Es común que las madres experimenten diversas condiciones durante este periodo, algunas de las cuales pueden estar relacionadas con infecciones. Es importante destacar que no existe evidencia científica que relacione la lactancia materna y la caries en la primera infancia. Sin embargo, la higiene dental y la prevención de la transmisión de bacterias son cruciales.

Esquema de las glándulas mamarias y los conductos galactóforos

Dolor y molestias durante la lactancia

Contracciones uterinas y congestión mamaria

Durante los primeros días o semanas después del parto, es posible que las madres experimenten fuertes contracciones uterinas, similares a los dolores menstruales, cuando baja la leche y comienza a fluir desde las mamas.

La congestión mamaria, que se manifiesta como una hinchazón y llenado excesivo de las mamas, es normal durante los primeros 2-5 días post-parto, a medida que la leche sube. Esta condición puede generar dolor o incluso una infección mamaria, por lo que es preferible evitarla. Si se presenta, se recomienda usar compresas calientes y extraer leche, ya sea manualmente (colocando el pulgar encima de la areola y otro dedo debajo) o con una bomba de extracción.

Dolor en las mamas y pezones

Cuando los bebés se agarran correctamente al pecho, algunas madres pueden sentir molestias breves al inicio de la toma. Sin embargo, si el dolor persiste, se debe interrumpir la lactancia y volver a colocar al bebé para asegurar un mejor agarre, procurando que la mayor parte de la areola mamaria esté dentro de la boca del bebé. Un mal agarre puede causar dolor o punzadas con cada succión.

Otras causas de dolor mamario pueden incluir:

  • Conductos mamarios obstruidos (galactóforos): Puede presentarse dolor en una parte de la mama o un bulto bajo la piel. Para aliviarlo, se aconsejan duchas o compresas de agua caliente, masajes en la zona afectada varias veces al día, y posicionar al bebé de modo que su barbilla apunte hacia el área obstruida mientras se amamanta. Un bulto puede tardar de 2 a 3 tomas en desaparecer.
  • Mastitis: Es una inflamación del pecho que puede acompañarse o no de infección. Los síntomas incluyen dolor en los pechos, vetas rojas, un área dura y roja, y a veces fiebre y escalofríos. Si se sospecha mastitis, se debe contactar al médico. Mientras tanto, es crucial continuar amamantando o extrayendo leche, alternando compresas calientes y masajes suaves antes de cada toma y aplicando compresas frías después. La incidencia observada de mastitis varía del 3 al 33% de las mujeres en periodo de lactancia, y la mayoría de los casos ocurren en las primeras 12 semanas.

Alivio del dolor en mamas y pezones

Para aliviar el dolor, es fundamental asegurar un buen agarre del bebé en cada toma. En casos de pezones doloridos, se puede consultar al médico o a un asesor de lactancia sobre el uso de pezoneras, que cubren la areola y el pezón para protegerlos durante la toma. Al separar al bebé, es importante interrumpir la succión con delicadeza. Aplicar calor seco o húmedo en los senos (ducha caliente, bolsa de agua caliente, almohadilla eléctrica) justo antes de amamantar también puede ayudar. Sin embargo, si existe una infección por hongos, los pezones deben mantenerse secos, ya que los hongos proliferan en ambientes húmedos.

Crear un ambiente cómodo para amamantar, utilizando una mecedora, una silla con reposabrazos, un reposapiés y cojines como respaldo, puede mejorar la experiencia.

Infecciones durante la lactancia

Resfriados, gripe y otras enfermedades comunes

Es muy probable que una madre lactante contraiga un resfriado, gripe, infección bacteriana u otra enfermedad de rutina. En estos casos, la lactancia materna ofrece protección adicional y tratamiento al bebé a través de la leche. Los anticuerpos producidos por el cuerpo de la madre pasan al bebé, protegiéndolo de enfermarse o de sufrir una enfermedad más grave. Interrumpir la lactancia ante los primeros síntomas de resfriado o gripe reduciría esta protección.

Infección por hongos (Candidiasis o muguet)

Un tipo de infección común que puede afectar tanto a la madre como al bebé es la candidiasis, causada por el hongo Candida albicans. Las señales de muguet en el bebé incluyen manchas blancas lechosas o un revestimiento dentro de la boca, grietas en las comisuras de la boca, y parches blanquecinos o amarillentos en labios, lengua o dentro de las mejillas. Además, el bebé podría presentar dermatitis del pañal provocada por el hongo.

Los síntomas de una infección por hongos en el pecho de la madre incluyen pezones sensibles, agrietados y de color rosado oscuro, así como sensibilidad y dolor durante y después de la alimentación. Los investigadores tienen opiniones opuestas sobre el diagnóstico y tratamiento de la candidiasis en los conductos de leche, pero algunos especialistas creen que podría entrar por la piel del pezón, provocando dolores lacerantes.

Causas de la candidiasis

Microrganismos como bacterias y hongos crecen de manera natural en nuestros cuerpos, y el sistema inmunitario los mantiene bajo control. Sin embargo, los bebés tienen sistemas inmunitarios no completamente formados, lo que facilita la multiplicación exagerada de hongos levaduriformes. La candidiasis a menudo ocurre cuando la madre o el bebé han tomado antibióticos, ya que estos pueden destruir las bacterias buenas y permitir la proliferación de los hongos.

Los hongos prosperan en áreas cálidas y húmedas, haciendo de la boca del bebé y los pezones de la madre lugares ideales para una candidiasis.

Diagnóstico y tratamiento de la candidiasis

El diagnóstico de la candidiasis bucal en el bebé generalmente se realiza mediante una inspección visual de la boca y la lengua por parte del proveedor de atención médica. Las llagas suelen ser fáciles de reconocer.

En algunos casos, la candidiasis bucal puede desaparecer por sí sola en pocos días sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, el proveedor de su hijo puede recetar medicamentos antimicóticos que se aplican en la boca y la lengua del bebé. Si la madre tiene candidiasis en los pezones, el médico puede recomendar una crema antimicótica. Es crucial que tanto la madre como el bebé reciban tratamiento simultáneamente para prevenir la propagación mutua de la infección, incluso si solo uno presenta síntomas. Durante el tratamiento, la madre puede y debe seguir amamantando directamente.

Prevención de la candidiasis

Para prevenir la candidiasis bucal, es importante mantener los pezones limpios y secos, cambiar las almohadillas de lactancia cuando se humedezcan y lavarse las manos con frecuencia. Si se alimenta al bebé con biberón, se debe limpiar y esterilizar todo el equipo, incluidas las tetinas y chupetes. Cambiar los pañales con frecuencia también ayuda a evitar que los hongos causen dermatitis del pañal.

Imagen de bebé con muguet oral

Microbiología de la leche humana y diagnóstico de mastitis

A pesar de la importancia de la lactancia, los estudios sobre la microbiología de la leche humana son escasos, en contraste con el conocimiento veterinario. Los Staphylococcus, especialmente los coagulasa negativos como S. epidermidis, son las bacterias causantes de hasta el 75% de las mastitis infecciosas. Tradicionalmente, se ha asociado el S. aureus a la producción de mastitis. Los Streptococcus (S. mitis, S. salivaris) también están implicados en un 10-15% de los casos. Menos comúnmente, pueden estar presentes corinebacterias o enterobacterias como E. coli.

La idea de la Candida como causa de mastitis está extendida en la práctica clínica, pero estudios recientes han encontrado pocos casos de mastitis por levaduras. Una hipótesis para esta creencia es la coexistencia de mastitis estafilocócica en la madre y candidiasis oral en el hijo en un 5-6% de los casos.

Diagnóstico de mastitis

El diagnóstico de mastitis a menudo se basa en la inspección visual de la mama, lo que puede llevar a un infradiagnóstico, ya que solo el 10-15% de los casos presentan una clínica florida con dolor intenso, signos inflamatorios y síntomas generales (fiebre, escalofríos). En la mayoría de los casos, el único síntoma es el dolor intenso, ocasionalmente acompañado de síntomas locales como grietas o zonas induradas, pero sin síntomas sistémicos.

Ante esto, se considera que el análisis microbiológico de la leche de todas las madres lactantes con dolor en el pecho es fundamental. Para la recogida de muestras, se recomienda la presión manual, evitando los sacaleches que pueden contaminar la muestra. Las muestras pueden permanecer sin refrigerar un máximo de 1 hora o refrigeradas a 4°C por hasta 12 horas. Los estafilococos coagulasa-negativos y estreptococos del grupo viridans no deben considerarse flora contaminante si su concentración es superior a 1.000 UFC/mL.

Tratamiento de la mastitis

El tratamiento debería basarse en una extracción efectiva de la leche sin interrumpir la lactancia, medicación analgésica/antiinflamatoria y el uso racional de antibióticos. Sin embargo, el tratamiento a menudo se pauta de forma empírica, lo que favorece infecciones crónicas o recurrentes debido a la resistencia a los antibióticos y la baja frecuencia de mastitis fúngicas.

Es importante desmentir la creencia de que algunos antibióticos o el miedo a efectos negativos en el lactante justifican la suspensión de la lactancia. La leche de una mujer con mastitis es superior a la leche artificial y su consumo no causa infección en el lactante, salvo en casos excepcionales de asociación con candidiasis oral o dermatitis que no implican gravedad.

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