Ajustar la dosis de fertilización y abonado es crucial para el buen desarrollo de las vides, ya que tanto el exceso como el defecto de nutrientes resultan perjudiciales. Este artículo proporciona las directrices para la realización de un plan de abonado eficiente en la vid, un cultivo con requisitos nutricionales específicos que demandan precisión en su manejo.
Los análisis foliares y los análisis de suelo son herramientas básicas para determinar el plan de abonado del viñedo y para ejecutar el seguimiento del estado nutricional de la vid. Estos análisis permiten valorar la respuesta de la planta al abonado aplicado y corregir desviaciones. En cualquier caso, es recomendable realizar periódicamente análisis foliares (cada 3-5 años) siempre que no existan problemas nutricionales evidentes que convenga determinar para corregirlos.

Factores Determinantes en la Fertilización de la Vid
Antes de definir las dosis de fertilizante, es fundamental comprender los factores que influyen en las necesidades nutricionales de las vides. La cantidad de fertilizante no solo depende de la planta, sino también del suelo y el clima.
- Tipo de planta y etapa de crecimiento: Las necesidades específicas pueden variar ampliamente. Vides jóvenes o en etapa de crecimiento activo necesitan más nutrientes comparadas con plantas maduras o en etapas de reposo. La necesidad nutricional de un cultivo varía en función de la cosecha esperada, ya que no gasta lo mismo una planta que produce mucho que una que lo hace poco.
- Calidad del suelo: Un suelo rico en materia orgánica puede necesitar menos fertilizante, mientras que un suelo pobre podría requerir un impulso adicional. Las aplicaciones de fósforo, potasio y calcio se deben basar en los resultados de los análisis del suelo.
- Clima: Condiciones climáticas extremas como sequías o lluvias intensas pueden afectar la disponibilidad de nutrientes en el suelo.
Para calcular la necesidad nutricional de un cultivo de vid, se debe ajustar la dosis de fertilización al máximo de cosecha que se podría obtener, si todo sale según lo previsto. Una vez calculadas estas necesidades, se obtendrán en unidades fertilizantes de cada nutriente por separado.
Tipos de Fertilizantes y su Composición
Existen dos grandes categorías de fertilizantes: los orgánicos y los inorgánicos (minerales).
- Fertilizantes Inorgánicos: También llamados minerales, engloban a los abonos elaborados por la industria, que contienen elementos nutritivos esenciales para el desarrollo de las plantas y no están provistos de materia orgánica. Se encuentran fertilizantes simples (con un contenido declarable en nitrógeno, fósforo o potasio) y complejos (que combinan varios de ellos). Proporcionan una liberación rápida de nutrientes. El abono complejo común Nitrofosca 12-12-17 es un ejemplo de fertilizante inorgánico.
- Fertilizantes Orgánicos: Sus nutrientes provienen de material orgánico, ya sea animal, vegetal u otro. Liberan nutrientes lentamente y mejoran la estructura del suelo.
El grado de fertilizante se etiqueta con un código de tres números de los tres macronutrientes primarios: nitrógeno (N), fósforo (P), y potasio (K). La riqueza de los fertilizantes comerciales se expresa en % de unidades fertilizantes. Los fertilizantes orgánicos (estiércol y purín) tienen riquezas mucho menores, expresadas en su mayoría en UF/T o UF/m³. Si se desea comparar su riqueza en el formato 0-0-0, se debe dividir por 10 esa riqueza.
Es importante tener en cuenta que los estiércoles y purines se van mineralizando a lo largo de los 3 años siguientes a su aplicación, liberando aproximadamente un 50% de los nutrientes procedentes de estiércol el primer año, un 35% el segundo y el 15% restante el tercero. Es fundamental considerar estos porcentajes y multiplicarlos por la riqueza para saber qué aportarán cada año.
Nutrientes Clave y sus Funciones en la Vid
Las vides presentan menos deficiencias de minerales y unos requisitos nutricionales inferiores a los de muchos otros cultivos hortícolas. Sin embargo, un equilibrio adecuado es vital para un desarrollo óptimo y una cosecha de calidad.
- Nitrógeno (N): Garantiza el desarrollo vegetativo del cultivo. Desempeña un papel fundamental en la síntesis de proteínas que están implicadas directamente en el crecimiento y el rendimiento.
- Fósforo (P): Estimula el desarrollo de un buen sistema radicular. Es un requisito previo para la floración y, por tanto, para la cantidad y el mantenimiento de los frutos. Es esencial para la gestión adecuada de la energía en la planta y promueve la división celular.
- Potasio (K): Mejora el transporte de los azúcares a los frutos. Es un cofactor de decenas de enzimas. Regula la gestión del agua, principalmente a través de la apertura de los estomas. Mejora el contenido en azúcar de la fruta, reduce la vulnerabilidad frente a muchos tipos de estrés (abiótico y biótico), y mejora la intensidad del color de la fruta, la firmeza de la pulpa, la forma y el rendimiento general.
- Calcio (Ca): Favorece la estabilidad de las paredes de las células, proporcionando una estructura fuerte a la planta y resistencia a las enfermedades. Un nivel adecuado de calcio previene la necrosis apical y prolonga la vida útil del producto.
- Magnesio (Mg): Es la parte central de la molécula de clorofila, que desempeña un papel clave en la fotosíntesis. Aumenta la utilización del Fe y transporta el fósforo en la planta. Es a la vez un activador enzimático y un componente de muchas enzimas, facilitando la obtención de frutos de color intenso.
- Hierro (Fe): Esencial para la síntesis de la clorofila y las proteínas. Es un factor importante en muchas enzimas, asociado a la transferencia de energía y los sistemas respiratorios.
- Manganeso (Mn): Participa en la translocación de azúcares e hidratos de carbono, polinización y producción de semillas, división celular y formación de la pared celular, relacionado con la absorción y el uso del Ca.
- Zinc (Zn): Es necesario para la producción de auxinas (una hormona esencial para el crecimiento), estimula la síntesis de la clorofila y las proteínas, la formación de almidón y un desarrollo radicular adecuado.
- Cobre (Cu): Participa en el metabolismo del N y los hidratos de carbono. Es un catalizador de la fotosíntesis y la respiración. Está incluido en enzimas que intervienen en la formación y la conversión de aminoácidos en proteínas.
- Molibdeno (Mo): Importante para la actividad de la nitrato reductasa, que convierte nitratos en aminoácidos, y para la conversión de P inorgánico en formas orgánicas.
Dinámica de la Absorción de Nutrientes en una Temporada de Cultivo
Los patrones de absorción de nutrientes en los viñedos a lo largo de una temporada de cultivo muestran dinámicas específicas:
- La absorción de N es relativamente baja al principio de la temporada, aumenta marcadamente hasta la formación de frutos, a continuación, disminuye de forma acusada hasta la vendimia, y aumenta de nuevo con fuerza después de la vendimia. Los tallos y las hojas que se reincorporan en el suelo representan aproximadamente el 70% de la absorción de N.
- El P sigue un patrón similar al N, pero solo aumenta después de la vendimia. Los tallos y las hojas que se reincorporan en el suelo representan aproximadamente el 60% de P2O5.
- El ritmo de absorción de K empieza siendo el más alto de los tres, cae marcadamente hasta la vendimia y se recupera ligeramente después de esta. Los tallos y las hojas que se reincorporan en el suelo representan aproximadamente el 60% de K2O.

Recomendaciones Específicas por Macronutriente
Nitrógeno (N)
En la viña, las aportaciones de N deben ser moderadas, ya que una disponibilidad alta de N puede provocar un crecimiento vegetativo excesivo, lo cual afectaría la calidad de la vendimia debido a maduraciones incompletas y la aparición de hongos de la podredumbre. El exceso de N puede afectar negativamente la calidad en los viñedos que producen vinos finos.
El fertilizante nitrogenado más usado es el nitrato amónico 33,5% soluble, que presenta una gran solubilidad, es acidificante y tiene una elevada riqueza. La urea debe aplicarse mensualmente.
Fósforo (P2O5)
El fósforo es un elemento clave en el desarrollo de las vides jóvenes. Cantidades subóptimas de este nutriente en el suelo pueden resultar en un retraso en el inicio de la etapa de producción. Relativamente se elimina poco fósforo en la fruta. Como abono fosfatado se recomienda el ácido fosfórico, que se ofrece en distintas riquezas (75%, 55%). El P2O5 se incorpora en el suelo durante el período inactivo de invierno.
Potasio (K2O)
El potasio es requerido principalmente para la formación de racimos durante el período de precosecha. El potasio se puede aplicar en forma de sulfato en condiciones normales. Como fertilizante potásico, se puede emplear el nitrato potásico (13-0-46), que tiene una reacción ligeramente alcalina, por lo que conviene utilizarlo junto con otros productos acidificantes para evitar obstrucciones. El nitrato potásico debe aplicarse cada mes alterno. Las vides responden mejor al potasio cuando se aplican a través del sistema de goteo (fertirrigación).
Fertilizar viñedos con potasio (K) con un sistema de goteo se ha convertido en una práctica común en los últimos años. Los productores a menudo aplicarán de 10 a 15 libras de potasio por acre por semana, poco después de la brotación y continuarán durante cinco a diez semanas.
Usos Innovadores del Potasio
Experimentos recientes han proporcionado la prueba final del efecto beneficioso de la interrupción de la latencia invernal por aplicaciones foliares en la vid, cuando la acumulación de frío no está asegurada. La ruptura de la inactividad en el invierno en tales regiones se practica generalmente con las pulverizaciones de principios de primavera de compuestos como Armobreak o Alzodef. Experimentos recientes han demostrado que estos costos pueden reducirse significativamente al reemplazar parte del agente fisiológicamente activo por nitrato potásico. Este tratamiento combinado da como resultado una ruptura de la latencia más temprana y mucho más uniforme de toda la trama. Un ejemplo de tratamiento es la pulverización con 2% Alzodef (Dormex) + 6% Nitrato de Potasio. (Fuente: Kinoch: VOLHOUBARE LANDBOU, RSA).
Tablas de Dosis Recomendadas
Las siguientes cifras pueden servir como pautas generales para el desarrollo de un régimen de fertilización.
Dosis Medias Recomendadas de Nutrientes para Vides Jóvenes (Kg/Ha)
| Año | N (Nitrógeno) | P2O5 (Fósforo) | K2O (Potasio) |
|---|---|---|---|
| 1 | 20 | 20 | 20 |
| 2 | 40 | 40 | 40 |
| 3 | 60 | 60 | 60 |
| 4 | 80 | 80 | 80 |
| 5 | 80 | 40 | 120 |
Fuente: IVIA.
Rangos de Dosis de Nutrientes Basados en Conductividad Eléctrica (Unidades Fertilizantes)
| Rango de Conductividad Eléctrica (CE) del Suelo | N (Nitrógeno) (UF) | P2O5 (Fósforo) (UF) | K2O (Potasio) (UF) |
|---|---|---|---|
| 0-2 dS/m | 60-80 | 30-40 | 90-100 |
| 2-4 dS/m | 80-100 | 40-50 | 120-150 |
| 4-6 dS/m | 100-120 | 50-60 | 150-180 |
Nota: UF = Unidades Fertilizantes. CE = Conductividad Eléctrica.
Síntomas de Deficiencia de Nutrientes en la Vid
Reconocer los síntomas visuales de las deficiencias es crucial para una intervención temprana, aunque deben complementarse con análisis de laboratorio.

| Nutriente | Descripción y Síntomas Clave |
|---|---|
| Nitrógeno | Hojas maduras uniformemente pequeñas y de color verde claro o amarillo, en toda la cepa. Crecimiento de los brotes lento y cesa a mediados del verano. Entrenudos cortos. Madurez del fruto precoz. Calidad del fruto pobre, incluyendo color pobre en variedades rojas. N total en pecíolo en floración: <1%; Nitrato-N en pecíolo en floración: <350ppm. (Ref.: Christensen) |
| Fósforo | Las plantas deficientes en P tienen raíces débiles, están atrofiadas y producen hojas pequeñas de color verde oscuro o marrón. El cuajado de los frutos se reduce, lo que perjudica a la producción. La carencia de fósforo es más frecuente cuando el pH del suelo es demasiado bajo (<5.5) o demasiado alto (>7.0). (Ref.: Christensen) |
| Potasio | Las hojas viejas son las más sensibles, presentan clorosis marginal y, en casos graves, los márgenes de las hojas mueren. Aparece un color verde oscuro apagado en las hojas. A mediados o finales del verano las hojas pueden tener un color bronce, especialmente en el lado de la espaldera orientado al oeste. Algunas hojas pueden desarrollar manchas oscuras. La deficiencia de K puede verse agravada por la aplicación de caliza dolomítica. Una carencia grave de K reduce notablemente el vigor de la vid, el tamaño de las bayas y el rendimiento de la cosecha. (Ref.: Christensen) |
| Magnesio | Amarilleamiento de las hojas más viejas, comenzando entre las nervaduras principales, que conservan un estrecho borde verde (clorosis interveinal). Se manifiesta primero como manchas dispersas. Las hojas más jóvenes se ven menos afectadas. No se hace evidente hasta finales del verano, a menos que la deficiencia sea grave. Los rendimientos se reducen y la maduración puede retrasarse si la clorosis inhibe la fotosíntesis. La deficiencia se revela principalmente en parcelas con pH<5.5, y parcelas que han recibido altas dosis de fertilizantes de N, Ca o K, en suelos ligeros y en años muy secos. (Ref. Dami & al., Ohio, 2005) |
| Hierro | El amarilleo pálido interveinal aparece primero en las hojas más jóvenes. Todas las demás hojas permanecen de color verde oscuro. Reducción del crecimiento de los brotes y del rendimiento. Las plantas deficientes en hierro son amarillas y se atrofian. Se observa con mayor frecuencia en cultivos alcalinos (pH > 7.0), o calcáreos, y también puede deberse al encalado excesivo, a un drenaje deficiente o a altas concentraciones de iones metálicos. (Ref.: Christensen) |
| Manganeso | Los síntomas aparecen a mediados o finales del verano, como una clorosis interveinal, o amarilleamiento de las hojas basales. Dado que la deficiencia de Mn solo afecta a las hojas viejas menos fotosintéticamente activas, las pérdidas de rendimiento no suelen ser motivo de preocupación. La deficiencia de Mn se produce en pH>7 y en suelos arenosos, calcáreos o excesivamente encalados. |
| Molibdeno | Las hojas más viejas se ven afectadas primero, como una clorosis interveinal blanquecina-canela, acompañada de quemaduras marginales y muerte del tejido en los márgenes en casos graves. Plantas muy atrofiadas. |
| Zinc | Las hojas jóvenes aparecen amarillentas y tienden a ser de menor tamaño. Amarilleamiento interveinal similar al provocado por la carencia de Fe. El nuevo crecimiento se ve afectado negativamente con entrenudos más cortos que producen brotes atrofiados. Las hojas más viejas muestran inicialmente clorosis interveinal de color verde amarillento, que evoluciona posteriormente a amarillo/blanquecino, conservando las nervaduras sus márgenes verdes. Se observan menos flores, que pueden ser infértiles, y racimos marchitos con frutos diminutos y poco maduros. |
Métodos de Aplicación de Fertilizantes
Aplicación en el Suelo
La aplicación en el suelo es un método fundamental para incorporar nutrientes. Se puede aplicar el nitrógeno a 30-60 cm de la vid mediante formación de bandas y diseminado inmediato. Un método recomendado es la aplicación de fertilizante en banda, que consiste en aplicar el fertilizante en líneas a lo largo o alrededor de las plantas, evitando el contacto directo con las hojas o el tallo.
Si se precisa fertilización con nitrógeno, un buen punto de partida en viñedos maduros es la aplicación anual de 35-60 kg/ha de nitrógeno efectivo en suelos limoarenosos. Los viñedos jóvenes (primera y segunda temporadas de crecimiento) que necesitan fertilización con nitrógeno no suelen requerir más de 30 kg/ha de nitrógeno efectivo. Se recomienda el aporte de fondo con fertilizantes de liberación controlada del nitrógeno como Agromaster®.
El abono profundo en dosis de 30-80 ton/Ha proporcionará minerales que no son muy móviles en el suelo (P2O5, K2O, MgO) y corregirá la alta acidez que puede inducir toxicidad de Al o Cu, especialmente en campos con pH bajo.
Fertirrigación mediante Riego por Goteo
Dado que el riego por goteo es muy común en este cultivo, la fertilización se realiza generalmente mediante fertirrigación, utilizando fertilizantes totalmente solubles como Solinure. Esto permite adaptar los ratios de N-P-K-Ca-Mg conforme a las necesidades del cultivo en cada etapa del desarrollo. Se aprovecha la red de riego ya instalada para el reparto del abono. Si se dispone de riego por goteo, se puede usar el fertilizante de fertirrigación, Solinure, teniendo en cuenta el estado del cultivo y solo si es necesario un aporte extra.
VIÑA - COMO DETERMINAR LA NECESIDAD DE FERTILIZACION DE SU VIÑEDO
Nutrición Foliar
Un programa de pulverización foliar aplicado correctamente suele centrarse en los micronutrientes y puede resultar beneficioso. Antes de aplicar nutrientes por pulverización, se deben efectuar análisis de peciolos de hojas afectadas y normales y análisis del suelo en el laboratorio. La información obtenida ayudará a tomar decisiones fundadas, con más pruebas que las simples observaciones de síntomas en el campo.
La deficiencia de zinc se puede corregir aplicando una pulverización foliar con productos como Agroleaf, 2-3 semanas antes de la floración. Como el hierro es inmóvil en las plantas, se deben rociar solo las hojas existentes. Si la clorosis es grave y persistente, puede ser necesario repetir las aplicaciones a intervalos de 10-20 días.
Fertilización en Viñedos de Secano o con Riego Localizado Deficitario
Una gran parte de la superficie de viñedo en España y Portugal se realiza mediante riego por goteo deficitario, que permite aplicar uno o dos riegos a lo largo del ciclo. ICL propone como estrategia de abonado aplicar a la salida de invierno Agromaster® fabricado con Polysulphate para asegurar una nutrición equilibrada de los seis nutrientes principales (nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, calcio y azufre). Con la tecnología de liberación controlada se asegura que habrá el nitrógeno necesario, pero nunca en exceso, para obtener uvas que permitan tener la calidad adecuada en los vinos.
Consideraciones Adicionales para una Fertilización Eficiente
Aplicar el fertilizante correctamente es tan importante como calcular la cantidad adecuada. El momento de aplicación puede marcar una gran diferencia. En general, el mejor momento para fertilizar es justo antes de los periodos de crecimiento activo, como la primavera para muchas plantas. Para la vid, es preferible realizar múltiples aplicaciones de nitrógeno durante los periodos de absorción activa, entre la brotación y el envero, y si no se ha producido la caída de la hoja, inmediatamente después de la vendimia.
Es importante saber que el fósforo y el potasio permanecen en el suelo, mientras que el nitrógeno es un elemento móvil y, en caso de no ser absorbido, se pierde de un año al otro.
Riesgos de la Fertilización Excesiva y Sostenibilidad
Una de las lecciones más importantes en la agricultura es que "más" no siempre es mejor cuando se trata de fertilizantes. La fertilización excesiva puede llevar a la acumulación de sales, dañando las raíces y afectando negativamente la absorción de agua y nutrientes. Para evitar esto, es fundamental aplicar fertilizantes siguiendo las recomendaciones del análisis de suelo y las dosis indicadas en el producto. Un ejemplo de los efectos negativos es cuando, por exceso de entusiasmo, se puede inducir un crecimiento vegetativo excesivo en la vid que da como resultado plantas con mucha hoja pero pocos frutos o frutos de menor calidad.
Además, el uso indebido de fertilizantes inorgánicos puede contaminar fuentes de agua con nitratos y fosfatos. No se aplicarán abonos orgánicos o minerales en momentos o con sistemas que puedan suponer una contaminación directa de la uva. También es importante considerar que el potasio en el agua de riego puede retardar la infiltración.
Para aquellos interesados en métodos más sostenibles, existen alternativas como el compostaje, la rotación de cultivos y el cultivo de plantas fijadoras de nitrógeno que enriquecen el suelo naturalmente. El uso adecuado de fertilizantes aumenta la producción y calidad de los frutos, mejora la salud general de las plantas y puede ayudar en la recuperación de suelos pobres.
Herramientas para la Gestión de la Fertilización
Para el correcto cálculo de fertilización y abonado y para lograr una fertilización eficiente, es necesario tener en cuenta muchos valores, incluyendo los aportes pasados. Para facilitar esta tarea, existen herramientas como los cuadernos de fertilización que permiten tener todo bien apuntado y ordenado, y que además realizan de manera automatizada los cálculos de riquezas y fertilizantes. Determinar las dosis es más fácil y rápido que nunca, obteniendo siempre las cantidades más ajustadas. Sin duda, estas herramientas son una magnífica forma de ahorrar tiempo, esfuerzo y de optimizar el rendimiento de los cultivos.
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