La decisión sobre cuándo introducir o retirar el chupete es una de las preguntas más frecuentes entre los padres, generando a menudo confusión. El chupete es una herramienta poderosa que facilita la succión no nutritiva, un reflejo innato crucial para el desarrollo del bebé, pero su uso prolongado puede acarrear consecuencias negativas.
La Succión No Nutritiva: Un Reflejo Innato y sus Beneficios
Orígenes de la succión no nutritiva
La succión no nutritiva se refiere al acto de chupar para obtener comodidad o relajación, en lugar de satisfacer la necesidad de alimentarse. Esta habilidad se manifiesta mucho antes del nacimiento, habiéndose observado ya en la semana 15 de gestación. Por ello, se considera un reflejo innato en el recién nacido, una capacidad preparatoria para la futura succión nutricional una vez que nazca el bebé.
Beneficios del chupete para el recién nacido
La succión no nutritiva tiene diversos beneficios para el recién nacido: regula el bienestar intestinal, favorece la digestión de las grasas y actúa positivamente sobre la salud del niño en los primeros meses de vida, asociada a momentos de relajación, sueño o incluso situaciones de tensión emocional o estrés, como herramienta de autoconsuelo. Por eso es importante mantenerlo correctamente incluso después del nacimiento. La herramienta más adecuada para apoyar la succión no nutritiva es el chupete.

¿Cuándo introducir el chupete?
Recomendaciones para bebés a término
Algunos expertos recomiendan esperar al menos 3-4 semanas después del nacimiento antes de comenzar a darle un chupete a su recién nacido para evitar interferencias con la lactancia. Sin embargo, en los primeros meses de vida, el chupete puede ser un gran aliado para ayudar a los bebés a relajarse, conciliar el sueño y calmar el llanto.
Chupete en bebés prematuros: un objetivo terapéutico
La situación es diferente en el caso del parto prematuro. En niños nacidos prematuros, el entrenamiento de succión no nutritiva mediante chupete se utiliza como objetivo terapéutico para mejorar parámetros clínicos como crecimiento, ganancia de peso, maduración, control de la vigilia y motilidad gástrica. Además, en el hospital también se utiliza para reducir la sensación de dolor siempre que sea necesario activar procedimientos dolorosos, como las punciones.
Por tanto, se recomienda inmediatamente, ya durante la estancia hospitalaria, el uso de chupetes especiales extra ligeros y muy pequeños, específicos para bebés prematuros, que pueden utilizarse con recién nacidos que pesen menos de 2 kg. A partir de 2 kg se pueden utilizar chupetes disponibles en el mercado, que aún son pequeños y ligeros, como los chupetes Physioforma Micrò.
La elección de un chupete anatómico-funcional, como el de PhysioForma Chicco, es fundamental para garantizar una correcta estimulación de la succión no nutritiva, un apoyo a la respiración fisiológica y un desarrollo bucal natural. Durante los primeros meses de vida, lo ideal es optar por chupetes pequeños, adaptados al rostro del recién nacido, ligeros, suaves y con escudo ventilado para respetar su delicada piel.
Consecuencias del uso prolongado del chupete y cuándo retirarlo
Riesgos y el momento ideal
El uso del chupete no siempre es beneficioso, especialmente si el niño lo usa a partir del primer año. Su uso prolongado puede hacer que se convierta en imprescindible para él y puede hacer que se acumulen fluidos en el oído medio, lo que puede causar infecciones de oído. También puede afectar al desarrollo de la boca y los dientes, e incluso influir en la forma en que el niño articula las palabras. Aunque durante el primer año del bebé el chupete es útil para que duerma, se tranquilice e incluso reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), después es conveniente retirarlo.
La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) alienta a los padres a que les den el chupón a sus bebés a la hora de las siestas y de noche durante el primer año de vida como forma de reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL o SIDS por sus siglas en inglés). El momento ideal para retirarlo dependerá de las preferencias personales y algunos factores más. No hay una edad exacta que sirva para todos los niños. Algunos lo dejan casi sin darse cuenta, mientras que otros necesitan más tiempo y acompañamiento. Antes de los dos años, el bebé suele tener menos apego y le resulta más fácil olvidarlo.
Señales para considerar la retirada temprana
El doctor quizás te recomiende que le quites antes el chupón a tu bebé en las siguientes situaciones:
- Tu bebé tiene entre 6 y 12 meses y es propenso a las infecciones de oído.
- Tu hijo ha estado usando los chupones durante mucho tiempo y con intensidad, y muestra signos de problemas en los dientes y en la boca.
- Tu hijo parece estar desarrollando problemas del habla y del lenguaje.
Se debe reducir su uso a partir de los 18 meses, y a partir de los tres años, hay que ayudar al niño a dejar el chupete por completo. El reflejo de succión alcanza su punto culminante entre los 18 y los 21 meses. Por eso no es de sorprender que a los 2 años sienta un gran apego por su chupete.
TIPS y consejos para quitarle el Chupete/Chupón a tu Bebé
Estrategias para retirar el chupete sin traumas
Quitar el chupete no es tan fácil como parece. No hay fórmulas mágicas, pero sí formas respetuosas y efectivas de acompañar a tu hijo en este cambio. Todo pasa por entender por qué lo usa, cuándo está preparado para dejarlo y cómo guiarlo con calma y cariño. La clave está en encontrar un momento tranquilo, en el que el niño se sienta seguro y tú puedas acompañarlo con paciencia.
El síndrome de abstinencia del chupete puede manifestarse con llanto o nerviosismo. Por lo tanto, debes estar preparado para afrontar estas situaciones con calma y serenidad. Piensa que es solo una fase y tarde o temprano pasará. Por encima de todo, ¡no te rindas!
Métodos recomendados y experiencias de padres
1. Retirada directa (de una sola vez)
Si crees que la mejor estrategia para tu hijo (y para tu salud mental) es simplemente decir "no", este método es para ti. Consiste en retirar el chupete de golpe, explicándole al niño que ya es mayor o que va a ir al colegio, donde no se permite. Es conveniente premiar al niño para facilitar el proceso, pero hay que estar preparado para crisis de llanto intensas y enfados interminables.
- Opiniones de padres: "Le dijimos a mi hijo por anticipado que tendría que abandonar el chupón en su tercer cumpleaños porque iba a ser un niño grande. Tuvo una gran fiesta y se lo pasó tan bien que al final de la tarde se olvidó del chupón y se quedó bien dormido. Pidió el chupón un par de veces más, pero le explicamos que los niños grandes no necesitan chupón y así fue como se resolvió el problema." - Mamá de AJ y Anthony. "A los 18 meses, mi hijo estaba completamente adicto a su chupón. Como no quería que mi niño llegara a los 3 años y aún estuviera con el chupón, decidí hacerlo desaparecer." - tigress505.
2. Retirada gradual (poco a poco)
Este es el método más respetuoso y recomendado por pediatras. Empieza limitando su uso a momentos concretos, como la siesta o la noche, o solo cuando esté muy alterado, evitando que lo tenga durante el día “por costumbre”. Cuando veas que ya está acostumbrado, puedes eliminarlo de la siesta, y después será más sencillo averiguar cómo quitar el chupete de noche.
- Opiniones de padres: "No fue tan difícil como me imaginaba. Empecé a darle el chupón a mi hijo solo a la hora de la siesta y en la noche para dormir. Cuando cumplió un año, decidí que ya no compraría más chupones." - Una mamá de BabyCenter. "Cuando mi hijo tenía unos siete meses, me despertaba por las noches llorando y pidiendo su chupón. Empezamos a dárselo menos durante el día y procurábamos tenerlo entretenido con otras actividades en lugar de ofrecerle el chupón." - Una mamá de BabyCenter.
3. Modificación de la tetina
Esta es una técnica de tipo intervencionista que hay que evaluar bien antes de llevarla a cabo. Puedes frotar la tetina con limón, sumergirla en vinagre o aplicar un producto seguro con mal sabor. También puedes hacer pequeños cortes o agujeros en la punta de la tetina para que deje de generar vacío al succionar. Así el niño nota que “ya no funciona igual” y va perdiendo interés.
- Opiniones de padres: "El pediatra nos sugirió que le pidiéramos al farmacéutico que nos recomendara un producto seguro que supiera mal, para ponerle al chupón. Y eso hicimos. Esa noche la niña lavó su chupón porque decía que no le gustaba el sabor. Después de llorar un poco, decidió dejárselo al 'hada de los chupones' y así terminó la cosa." - Una mamá de BabyCenter.
4. Despedida simbólica (regalarlo o el "ratoncito de los chupetes")
Este método ayuda a que el niño viva el cambio de forma positiva, como un paso de crecimiento y no como una pérdida. Organiza una pequeña ceremonia para despedirse del chupete: puede dejarlo a los Reyes Magos, a Papá Noel, a un bebé que lo necesita más, o al "ratoncito de los chupetes".
- Opiniones de padres: "Le dijimos a nuestra hija que debía regalar sus chupones a los bebés recién nacidos y nos funcionó. En nuestra siguiente visita al médico, llevamos todos los chupones y los dejamos ahí 'para que el doctor los regalara a los nuevos bebés'." - Mamá de Caroline. "Le dijimos que 'el ratoncito de los chupones' le traería cualquier juguete que quisiera a cambio de ellos. Para nuestra sorpresa, los puso ella misma junto a la puerta. A la mañana siguiente, había un precioso paquete con el juguete que pidió." - firstxmom38.
5. Sustitución por un objeto de apego
El chupete cumple una función de consuelo. Si se lo vas a quitar, es mejor cambiárselo por algo que le guste y lo calme, como un muñequito de peluche, una manta o un trapito muy suave. Introduce el nuevo objeto poco a poco, mientras todavía usa el chupete. Deja que lo tenga cerca a la hora de dormir o cuando necesite calmarse.
- Opiniones de padres: "Cambiar el chupón por un objeto de transición le ayudó mucho a mi hijo. Le dimos una mantita muy suave y ligera. Tenemos otras 6 por si se pierden." - Majj17. "A los 6 meses le cambié el chupón por un pañal de tela pequeño. Quise que tuviera algo que sustituyera su chupón y nos funcionó. Aún duerme con su trapito y eso la tranquiliza." - Leslo 27.
6. El método del cuento o historia
Las historias ayudan a los niños a entender los cambios y a verse reflejados en los protagonistas. Lee cuentos en los que los personajes dejan el chupete, como "El hada de los chupetes" o "Los superhéroes no llevan chupete". También puedes inventar una historia propia donde el protagonista sea tu hijo. Algunos libros sobre cómo abandonar el hábito del chupete son: "¡Adiós, chupete!" (Buenos hábitos) de Patricia Geis, "¡Adiós, querido chupete!" de Paule Alen y Myriam Deru, y "¡Chau Chupete!" de Adriana Kriger.
7. "Perderlo" accidentalmente
Esta es una estrategia para padres desesperados: la próxima vez que busques frenéticamente el chupón de tu hijo, déjalo perdido. O también puedes perderlo a propósito. Esta estrategia les ha funcionado a muchos padres.
- Opiniones de padres: "Un día nuestro hijo realmente perdió su chupón y no intentamos encontrarlo. Después de una semana, más o menos, finalmente se dio cuenta de que no lo necesitaba y ya no protestó." - Un miembro de BabyCenter. "Justo antes de su tercer cumpleaños, decidí que ya era demasiado y se lo escondí a la hora de acostarlo. Le pedí que me ayudara a buscarlo y finalmente le dije que se fuera a la cama que yo seguiría buscando. Ni siquiera lloró." - Una mamá de BabyCenter.

Consideraciones adicionales
La importancia de la constancia
Sea cual sea el método que prefieras, mantente firme en tu propósito. No olvides tu objetivo y no te rindas, de lo contrario tu hijo aprenderá que para conseguir lo que quiere solo tiene que seguir llorando hasta lograrlo. Pero por supuesto, deberás ser comprensiva y reconfortarlo de otras maneras durante esta transición.
No es nada divertido ser la villana, pero tienes que convencerte a ti misma que lo estás haciendo por el bien de tu bebé. Si desistes, estarás creando una mala rutina y le enseñarás que si llora le das lo que quiere. Si un día retrocede, no lo tomes como un fracaso: forma parte del proceso.
Dejar que la naturaleza siga su curso
No todos los padres están dispuestos a romper el hábito. Algunos piensan que es mejor que los niños abandonen el chupón por sí solos. Mi lema en todo lo que concierne a la crianza de los hijos es: ¿Qué importancia tiene qué edad tenía el niño cuando dejó de tomar pecho o el biberón? y ¿Qué importa cuándo decide dejar de usar el chupón o el pañal? Relájate y deja que tu bebé disfrute cada etapa. Muchos padres presionan a sus hijos a crecer demasiado de prisa.
- Opiniones de padres: "Alrededor de los 28 meses, mi hijo lo dejó él solo. Tuvo un resfrío y se dio cuenta que no podía chupar y respirar al mismo tiempo. Después de que se le pasó la congestión, no lo volvió a pedir." - JustLaugh.
Qué hacer si el niño se niega a dejar el chupete
A veces, por más que intentes todos los trucos, tu hijo no está listo para soltar el chupete. Y no pasa nada. Lo primero es observar. Si el chupete sigue siendo su forma principal de calmarse, quizá aún necesita un poco más de tiempo o apoyo emocional. También puedes reforzar su autoestima con mensajes positivos: “Ya estás creciendo mucho”, “Estoy orgulloso de ti”, “Mira lo bien que duermes sin el chupete”. Y si el proceso se alarga, no te preocupes. Cada niño tiene su propio ritmo.
Retirar el chupete por la noche
Dejar el chupete por la noche suele ser el paso más difícil, porque para muchos niños es su forma de relajarse antes de dormir. Empieza reduciendo su uso durante el día. Cuando ya no lo necesite para jugar o calmarse, será más fácil retirarlo también a la hora de dormir. La primera noche sin él puede costar un poco. Si se despierta o lo pide, quédate a su lado, háblale con suavidad y dale seguridad. No hace falta ofrecerle otra cosa ni volver atrás.
¿Cuánto tiempo tarda un niño en dejar el chupete?
No hay un tiempo exacto. Algunos niños lo dejan en pocos días, mientras que otros necesitan varias semanas o incluso meses. Lo más importante es no comparar. Cada niño tiene su ritmo, y lo que a uno le cuesta tres noches, a otro puede llevarle un mes. También influye cómo vivas tú el cambio. Si transmites calma y confianza, él sentirá lo mismo. En cambio, si percibe tensión o nervios, puede resistirse más.
Buscar ayuda profesional
Cuando el chupete desaparece, el niño necesita encontrar nuevas formas de calmarse y sentirse seguro. Aunque dejar el chupete suele ser un proceso natural, a veces es buena idea pedir orientación profesional. Si tu bebé tiene dificultad para dejar el chupete o notas que puede estar afectando su desarrollo, consulta a un pediatra o un dentista infantil.