La seguridad de los recién nacidos durante los desplazamientos en vehículo es una prioridad absoluta para cualquier familia. Utilizar los Sistemas de Retención Infantil (SRI) adecuados no solo es una obligación legal, sino una medida crucial que puede reducir hasta en un 50% las lesiones graves en caso de accidente.

¿Qué es un portabebés y por qué es necesario?
El portabebés, conocido popularmente como maxicosi, huevito o silla de Grupo 0/0+, es el sistema de retención diseñado específicamente para los primeros meses de vida. Su forma ovalada está pensada para proteger la espalda del bebé, que aún está en formación.
Es fundamental entender que los sistemas de seguridad del automóvil (cinturones y airbags) están diseñados para adultos. Por ello, es obligatorio el uso de un SRI adaptado al peso y estatura del niño. Las ventajas de usar una silla de coche en los primeros meses son indudables, ya que funciona como un "capullo" que protege al pequeño en caso de impacto.
¿Travel System o capazo?
El Travel System permite enganchar la silla al carrito en unos clics sin despertar al bebé. Sin embargo, aunque es una opción práctica para trayectos cortos o compras, no debe usarse para el transporte diario prolongado. No se recomienda que un recién nacido pase más de 1 hora seguida en esta posición, ya que su cuello y tronco aún no tienen la firmeza necesaria para evitar la asfixia postural.
En cuanto al capazo, aunque algunos están homologados, los expertos desaconsejan su uso en el coche, ya que no sujetan la cabeza ni el cuerpo del niño adecuadamente ante una colisión. Para pasear, lo ideal es el capazo o el porteo; para el coche, el portabebés.

Clasificación y normativa de los SRI
La elección de la silla debe basarse en la homologación vigente y el crecimiento del niño:
- Grupo 0: Para recién nacidos de hasta 10 kg.
- Grupo 0+: Homologado hasta los 13 kg.
- Grupo I: De 9 a 18 kg.
- Grupos II y III: Para niños de 15 a 36 kg.
Actualmente conviven dos normativas: la ECE R44/04 (basada en el peso) y la más reciente ECE R129 (i-Size), que clasifica los dispositivos según la estatura del niño y es la recomendada por su mayor seguridad y mejor agarre.
Consejos para una instalación y viaje seguros
La seguridad depende principalmente de una correcta utilización del sistema. Sigue estas recomendaciones clave:
- Sentido contrario a la marcha (RWF): Es la posición más segura. Se recomienda mantener al bebé a contramarcha al menos hasta los 15 meses para proteger su zona cervical.
- Ubicación: La mejor posición es el asiento central trasero. Si no es posible, se debe colocar detrás del asiento del copiloto. Nunca en el asiento delantero.
- Ángulo de inclinación: El cuerpo del bebé debe estar semi-recostado a unos 45º para facilitar la respiración y evitar que la cabeza caiga hacia adelante.
- Ajuste del arnés: Debe estar bien ceñido, pero sin oprimir. Evita abrigos gruesos o buzos que impidan un ajuste real del arnés; es preferible cubrir al bebé con una manta por encima.

Recomendaciones durante el trayecto
Para viajes largos, es fundamental realizar paradas cada dos horas para sacar al bebé de la silla, cambiarle el pañal y permitir que se estire. Asimismo, evita dejar objetos sueltos dentro del coche, ya que en caso de frenada brusca podrían convertirse en proyectiles peligrosos.
Recuerda que, si bien marcas como Maxi-Cosi, Britax Römer, Be Cool o Jané ofrecen productos de alta calidad y tecnología avanzada, la mejor silla es aquella que está correctamente instalada y adaptada a las necesidades específicas de tu hijo.