Por diversas razones, algunos bebés no reciben suficiente leche materna para ganar peso. En ocasiones, el problema reside en que el bebé tiene dificultades para extraer la leche del pecho de manera adecuada; otras veces la madre no produce suficiente leche. Es natural que desees que tu bebé reciba la nutrición necesaria, y es positivo que existan alternativas a tu propia leche. Sin embargo, puede ser decepcionante descubrir que tus pechos no están produciendo la cantidad adecuada para tu bebé. Tu bebé necesita consumir suficiente alimento tanto para crecer bien como para tener la energía necesaria para mamar de manera efectiva.
En algunos casos, la suplementación es necesaria solo durante un período corto, mientras se toman las medidas necesarias para incrementar la producción de leche. Aunque los biberones pueden ser utilizados de forma efectiva durante toda la relación de lactancia, muchas madres que necesitan suplementar desean disfrutar de una experiencia de lactancia completa. Hay muchas formas de suplementar a los bebés amamantados que lo necesitan, pero muchas mujeres que requieren suplementar a largo plazo eligen biberones o la suplementación al pecho.
¿Por Qué Suplementar la Leche Materna?
Bebés Prematuros y de Bajo Peso al Nacer
Los nutrientes y las calorías de la leche materna suelen ser suficientes para los bebés prematuros que tienen más tiempo de vida o que son de mayor tamaño, y para muchos otros bebés de alto riesgo. Pero los niveles más bajos de nutrientes y la cantidad menor de calorías de la leche materna para un bebé nacido a término pueden causar problemas en un bebé con bajo peso que pesó 3 libras y 5 onzas (1,500 gramos) o menos al nacer.
En los bebés muy prematuros y con bajo peso al nacer no se produjo el crecimiento de grasa, de músculos y de los huesos que suele ocurrir en las últimas semanas de gestación. Para alcanzar este crecimiento, necesitan un refuerzo de proteínas y minerales que la leche materna sola no puede proporcionar. También necesitan más calorías. Afortunadamente, suplementar (fortificar) la leche materna no reducirá los beneficios nutricionales y antinfecciosos que el bebé obtendrá al tomar la leche de su madre. Pero puede ayudar a mejorar la nutrición que el bebé necesita.
Deficiencia en la Producción de Leche o Dificultades del Bebé
A veces, la madre no fabrica suficiente leche o el bebé tiene dificultades para extraerla del pecho de manera adecuada. En estos casos, es recomendable favorecer la alimentación del bebé para solucionar lo antes posible la situación. Una vez recuperado, los suplementos se podrán eliminar.
Es importante destacar que no todos los bebés que reciben suplementos los necesitan. A pesar de que es muy común que se asocie el suplemento a la leche artificial, en realidad no debe ser así. La primera opción para suplementar es siempre ofrecer al bebé leche materna extraída.
Normalmente se ofrecen pequeñas cantidades de 20 o 30 ml (menos de 1 oz) varias veces al día, dependiendo de la situación del bebé y de las necesidades que presente.
Métodos de Suplementación
Suplementación al Pecho
La suplementación al pecho no solo permite que la madre y el bebé disfruten de una relación de lactancia materna en exclusiva, sino que también puede maximizar la cantidad de leche que el bebé extrae del pecho, ya que está al pecho durante toda la toma. Además, elimina la confusión tetina-pezón y la confusión por la diferencia de flujo. La suplementación al pecho se puede utilizar de forma indefinida -durante tantas semanas, meses o años como ambos deseen, con tanta leche como la madre sea capaz de producir o incluso si no produce nada en absoluto- sin que el bebé pierda interés en mamar del pecho.
Orígenes del Suplementador al Pecho
En 1969, John Avery y su mujer, Jimmie Lynne, se estaban preparando para adoptar un bebé. Jimmie lamentaba no poder amamantar, así que John diseñó un pequeño tubo de plástico que iba desde un contenedor a la boca del bebé mientras éste mamaba, proporcionándole leche. El invento funcionó de maravilla, y se dieron cuenta de que podría ayudar a muchas otras madres también.
Posteriormente, se desarrolló un producto similar, llamado Sistema de Nutrición Suplementaria (SNS), que está disponible en tiendas y hospitales en gran parte del mundo.
Tipos de Suplementadores al Pecho
Los suplementadores al pecho se pueden fabricar de forma barata usando una sonda del #3.5 o del #5 (disponible a través de proveedores de productos sanitarios) insertada en un biberón normal. Sin embargo, muchas madres que suplementan a largo plazo prefieren la conveniencia y durabilidad de los productos comerciales.
Las dos alternativas comerciales disponibles actualmente tienen funciones similares, pero su diseño es muy distinto:
- El SNS de Medela usa una botella rígida y más bien plana con dos tubos firmes que llegan a ambos pechos. Cuenta con una botella rectangular que contiene el suplemento, que se cuelga boca abajo de un cordón ajustable alrededor del cuello de la madre. Del tapón invertido de la botella salen dos tubos que se colocan en cada pezón. El tapón tiene ranuras para pinzar los tubos y una válvula que permite la entrada de aire. Dada su rigidez, el SNS es fácil de llenar, refrigerar o transportar con bajo riesgo de pérdidas. El SNS viene con tres tamaños diferentes de tubos para regular el flujo de leche, y el flujo puede variarse subiendo o bajando la botella.
- El producto Lact-Aid usa bolsas desechables para almacenar la leche y un tubo blando y único para llegar al pecho. Tiene dos tamaños de bolsa: 135 ml (4.5 oz) y 210 ml (7 oz). La bolsa se cuelga del cuello con una correa ajustable y un tubo con forma de pajita recorre la bolsa. El flujo se controla ajustando la altura de la bolsa. Aunque hay una pinza, generalmente no se usa porque el suplemento solo fluye cuando el bebé succiona.

Inconvenientes de los Suplementadores al Pecho
Los suplementadores al pecho tienen inconvenientes. Prepararlos y limpiarlos requiere más esfuerzo que un biberón. Puede que tanto la madre como el bebé necesiten algunos días, incluso semanas, para aprender a usarlos cómodamente. Será necesario vigilar de cerca la ganancia de peso del bebé para asegurarse de que reciba suficiente leche. Los suplementadores tienden a gotear si no se montan bien, y amamantar en público de forma discreta requiere planificación y cierta coordinación.
Los suplementadores con contenedores rígidos pueden hacer un sonido burbujeante a medida que el aire entra, lo cual es un sonido reconfortante que indica que todo está funcionando correctamente.
Otros Métodos de Suplementación
En casos donde no se desea usar biberón o es más adecuado otro método, existen alternativas:
- Alimentación con jeringa: Muy útil para bebés prematuros o de pocas semanas. Se vierte la leche sobre la lengua del bebé.
- Alimentación con cuchara o recipiente-cuchara: Puede ser útil como práctica transitoria para cantidades pequeñas de leche.
- Alimentación con taza o vaso: Conveniente tanto para niños prematuros como para los nacidos a término.
- Dedo-jeringa: Introduce un dedo limpio en la boca del niño para que succione mientras se introduce el extremo de una jeringa para administrar la leche.
- Relactador: Un recipiente que la madre se cuelga del cuello con dos sondas que se adhieren a cada seno, llegando la punta de cada sonda al extremo de cada pezón. Especialmente indicado en procesos de relactación o inducción de la lactancia.

Biberones
Los biberones son utensilios muy extendidos en nuestra cultura, pero la OMS y UNICEF desaconsejan su uso general por diversas razones, incluyendo la facilitación de la contaminación bacteriana, una falsa impresión de seguridad alimentaria, su impacto antiecológico y su potencial como factor de riesgo para diversas enfermedades infantiles (infecciones respiratorias, morbilidad por déficit de atención, caries, estrés, etc.).
La succión del pecho y del biberón es distinta, lo que puede causar confusión en muchos bebés, llevando a lesiones en el pezón, tomas ineficaces y rechazo del pecho. Está documentado que muchas familias desarrollan una creciente dependencia del biberón. Si no hay más remedio que suplementar con biberón, se recomienda elegir uno de los clásicos, redondos por todos los lados, que recree las condiciones más parecidas al pecho en cuanto a esfuerzo y estimulación.
Preparación y Manejo de la Leche para Suplementar
Leche Materna Extraída
Si la suplementación se realiza con leche materna, se considera lactancia materna exclusiva. Primero, se debe ofrecer el pecho a demanda. Si la madre tiene una subida de leche, después de la toma, debe estimularse con el sacaleches y guardar la leche extraída.
Cuando la única preocupación es una mayor cantidad de calorías, se puede optar por la alimentación con leche final. Se extrae leche durante varios minutos (leche inicial, con menos grasa y calorías), se cambia el biberón de recolección y se recolecta el resto de la leche (leche final, con más grasas y calorías). Esta estrategia solo debe usarse bajo indicación de un profesional de la salud.
Leche de Fórmula
La leche artificial concentrada o lista para usar suele atascar los tubos con menos facilidad que la que se reconstituye a partir de polvo, aunque esta última funciona correctamente si se mezcla bien con el agua. Agitar bien durante uno o dos minutos puede ayudar a disolver cualquier grumo. El Lact-Aid viene con un colador para usar con leche artificial en polvo.
El crecimiento bacteriano es mucho más rápido en la leche artificial que en la leche humana. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha ideado una forma de reducir el riesgo de contaminación, que consiste en preparar la leche para cada toma con agua hervida justo antes de la preparación.
Para ahorrar tiempo, muchas madres llenan varios contenedores de suplemento y los refrigeran, eliminando la necesidad de prepararlos individualmente cada vez. Puedes comprar botellas extra del SNS o unidades extra del Lact-Aid. Los contenedores rígidos llenos de leche se pueden almacenar en una nevera portátil.
Guías para una Suplementación Segura
| Tipo de Leche | Preparación y Almacenamiento |
|---|---|
| Leche humana refrigerada | Usar antes de 8 días si está refrigerada a menos de 4°C (39°F). Usar antes de 24 horas desde la descongelación; si no se usa, no se debe volver a congelar. |
| Leche de fórmula en polvo (OMS) | Hervir agua del grifo (no de botella). Mezclar con la leche en polvo mientras el agua esté al menos a 70°C (160°F). Medir el agua y el polvo cuidadosamente, agitar bien. Utilizar inmediatamente, tras enfriar a temperatura corporal o menor. Si no se usa inmediatamente, refrigerar durante 4 horas como máximo. |
| Leche de fórmula en polvo (otras recomendaciones) | Mezclar siguiendo las instrucciones utilizando agua del grifo previamente hervida. Almacenar en el frigorífico durante un máximo de 24 horas. Los restos se pueden usar durante un máximo de una hora o tirar. |
| Leche de fórmula líquida estéril | Almacenar en el refrigerador durante un máximo de 24 horas. Los restos se pueden usar durante un máximo de una hora o tirar. |
Es muy importante usar los contenedores preparados antes de 24 horas si se suplementa con leche artificial. ¡No es necesario calentar el suplemento! La madre y el bebé actúan como unidad de calentamiento. Si se acaba de preparar con agua hirviendo, hay que enfriarla.
Fortificador de Leche Materna
El fortificador es un suplemento de nutrientes que se añade a la leche materna para satisfacer los crecientes requerimientos del bebé. Aumenta el aporte de proteínas, calcio y fósforo, necesarios para el desarrollo óseo adecuado de bebés con bajo peso al nacer y algunos bebés de alto riesgo. Se agrega directamente a un biberón de leche materna. Se usa en polvo cuando la madre tiene mucha leche, y en forma líquida cuando la leche materna es escasa.
Fórmulas para Bebés Prematuros
A veces, la alimentación con leche materna se puede intercalar con fórmula para bebés prematuros, especialmente si el fortificador de leche materna no es la mejor opción o si la cantidad de leche materna es escasa. El tiempo que el bebé necesita estos nutrientes y calorías adicionales dependerá de su edad, peso y estado de salud.
Técnicas de Uso de Suplementadores al Pecho
En la mayoría de los casos, es más fácil colocar el tubo en el pezón y después colocar al bebé en el pecho. Habitualmente se aconsejaba poner el tubo para que entrara en la boca del bebé bajo el centro de su labio superior, pero a muchas madres les resulta más fácil colocar a sus bebés al pecho si el tubo pasa sobre la lengua del bebé. Siempre que el tubo esté dentro del “túnel de succión” formado por el labio superior y el hueco de la lengua, el bebé podrá sacar leche de él.
Si se pone el tubo de forma que sobresalga del pezón, tal y como recomiendan los fabricantes, puede facilitar al bebé que lo use como si fuera una pajita y, por tanto, le impedirá succionar correctamente del pecho en sí. Normalmente, los bebés se acostumbran muy rápido a la sensación del tubo en su boca.
Si percibes que tu bebé se confunde con el tubo o tiene dificultades para agarrarse, puedes agarrarle primero al pecho y después intentar deslizar el tubo por la comisura de su boca cuando parezca que está tranquilo. Si el bebé se agarra bien y sella fuertemente su boca en el pecho, puede que esta técnica no funcione. Si insertas el tubo después de que el bebé se agarre, trata de situarlo hacia la parte superior y trasera de su boca. El tubo debe llegar más o menos a la altura del final de tu pezón y permanecer dentro del “túnel de succión”.
Si el bebé empuja el tubo con su lengua, puedes tratar de mantenerlo en su sitio poniendo tu dedo sobre el tubo contra tu pecho, justo bajo su labio superior.
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Evaluación de la Suplementación
Un bebé amamantado "promedio" toma todo lo que necesita, tan a menudo como quiere. Esto se aplica también a los bebés suplementados al pecho. El verdadero reto al principio es saber cuánto suplemento poner en el contenedor. Si has suplementado a tu bebé con biberón y gana peso bien, tienes una idea de cuánto puede necesitar. Comienza con esa cantidad y no te sorprendas si toma menos.
Observa a tu bebé cuando empiece a usar el suplementador. No debería tener que esforzarse demasiado. Fíjate en cómo traga (una succión más larga y profunda y probablemente un sonido tipo “keh”) cada dos o tres succiones durante la mayor parte de la toma. El bebé hará pausas, como es normal. Pero si succiona 4, 5 o más veces para cada trago, o tiene dificultad para respirar, es necesario cambiar algo. La toma debería durar como una toma normal de pecho o como dar un biberón, lo que permite amamantar y suplementar en la misma cantidad de tiempo.
Suplementación Materna Durante la Lactancia
La lactancia materna es el proceso biológicamente más exigente para el cuerpo humano después del embarazo. La leche materna siempre será nutritiva para el bebé, pero puede ser a costa de las propias reservas de la madre. La suplementación materna inteligente se basa en identificar los nutrientes específicos que la madre necesita.
Nutrientes Esenciales para la Madre Lactante
No todos los nutrientes se comportan igual durante la lactancia. Es importante distinguir entre suplementos realmente necesarios y aquellos que son el resultado del marketing.
- DHA: La concentración de DHA en la leche materna refleja directamente la ingesta materna. Se recomienda 200 mg/día de DHA de origen algal (si no se come pescado azul).
- Yodo: Imprescindible. Se recomienda 250 mcg/día (o 250-300 mcg/día en complejos específicos).
- Vitamina B12: Obligatoria para madres vegetarianas o veganas (2.8 mcg/día).
- Hierro: Solo si hay anemia, según analítica.
- Vitamina D: La vitamina D no pasa bien a la leche materna. El bebé necesita sus propias gotas (400 UI/día) desde las primeras semanas, independientemente de la suplementación materna.
Suplementos Innecesarios o Cuestionables
Fenogreco, cardo mariano, levadura de cerveza, y complejos vitamínicos enormes, son casos de marketing que se aprovechan de la inseguridad materna. La producción de leche depende del vaciado frecuente del pecho, no de hierbas. Los prenatales están formulados para el embarazo, no para la lactancia. Los estudios sobre galactagogos son limitados.
Protocolo de Suplementación Sugerido
Para una suplementación inteligente:
- Antes del parto: Se recomienda continuar con el prenatal del embarazo si se tomaba.
- Postparto inmediato: Cambiar a un complejo específico para lactancia con yodo adecuado (250-300 mcg). Iniciar vitamina D en gotas para el bebé (400 UI/día).
- Analítica a los 3-4 meses: Revisar B12, hierro, vitamina D. Se puede reducir la suplementación si la analítica está bien, especialmente cuando el bebé empieza a obtener nutrientes de otros alimentos.
- Recomendaciones específicas según dieta:
- Dieta omnívora: DHA (200 mg/día si no comes pescado azul), yodo (250-300 mcg/día), vitamina D para el bebé (400 UI/día).
- Dieta vegetariana: B12 (2.8 mcg/día), DHA de origen algal (200 mg/día), yodo (250 mcg/día), hierro según analítica.
- Dieta vegana: B12 (2.8 mcg/día), DHA de origen algal (200 mg/día), yodo (250 mcg/día), hierro según analítica.
La clave es concentrarse en los 2-3 nutrientes que realmente se necesitan según la dieta y situación particular. Una analítica postparto proporciona información real sobre qué ajustar.
Dieta Materna Durante la Lactancia
No hay “alimentos prohibidos” durante la lactancia; lo ideal es seguir una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales (fruta y verdura). Al producir leche, los requerimientos pueden aumentar hasta en unas 300 calorías, lo que permite una ración más de comida al día (preferiblemente fruta o cereales integrales).
El puerperio es un tiempo de aumento del metabolismo, por lo que para proteger el tiroides es aconsejable dar aportes suplementarios de yodo (sal marina). Los cereales, como la avena, son bienvenidos, ya sea en copos, añadida en grano a las ensaladas o en “porridge”, y el arroz o pasta integrales para acompañar las comidas. También es bueno añadir otras fuentes de serotonina como el chocolate negro (70% de cacao, si puede ser sin azúcares añadidos). Es frecuente que la bajada de serotonina se perciba como “hambre de dulce”. Se pueden permitir “antojos” de cosas dulces y sanas como nueces con miel, pasas, dátiles. Es fundamental beber suficiente líquido, siendo el agua la opción ideal, pero también se pueden beber zumos naturales o manzanilla.
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