El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistió a una audiencia del Tribunal Supremo para escuchar los alegatos sobre la ciudadanía por derechos de nacimiento. Este caso tiene el potencial de redefinir quién es considerado ciudadano estadounidense y podría alterar la esencia misma de la nación. El caso analiza la legalidad de una orden presidencial emitida por Trump que busca eliminar la ciudadanía automática por nacimiento para los hijos de inmigrantes indocumentados y visitantes temporales. El mandatario firmó la orden el primer día de su presidencia, pero la norma nunca ha estado vigente, ya que ha sido rechazada por varios tribunales inferiores.

Asistencia presidencial sin precedentes
La asistencia de Trump a esta audiencia es un hecho sin precedentes en la historia democrática de Estados Unidos. Nunca antes un presidente había acudido a una vista oral, una decisión que se interpreta como un intento de influir en la independencia de los jueces. La Sociedad Histórica de la Corte Suprema no tiene constancia de que un presidente haya asistido alguna vez a una vista oral, según los expertos judiciales de la cadena CNN.
Relación del presidente con la justicia
La relación del presidente republicano con la justicia es ambigua. El Supremo, con una supermayoría conservadora de seis magistrados frente a tres, ha tendido a favorecer a Trump en los múltiples casos que afectan a sus decisiones. Sin embargo, el pasado febrero, el tribunal se pronunció sobre los aranceles con los que Trump intentó levantar un muro comercial. Los consideró ilegales por basarse en la ley de poderes de emergencia prevista para otros supuestos y subrayó que este tipo de medidas deben pasar por el filtro del Congreso. Desde entonces, el ocupante del Despacho Oval ha mostrado desconfianza hacia los magistrados conservadores que votaron en contra de los aranceles, llegando a calificarlos de “imbéciles” y “perros falderos”. Este martes, sugirió que los jueces del Supremo nombrados por los republicanos son “estúpidos” y “desleales”. Durante la firma de la orden para limitar el voto por correo, aseguró ante los medios que, mientras que los magistrados designados por los demócratas votan persistentemente en su contra, los que él elige no siempre le apoyan.
Interpretación de la 14ª Enmienda
Durante más de 150 años, los tribunales han interpretado de forma amplia el concepto de ciudadanía por nacimiento, considerando que se refería a casi todos los bebés nacidos en territorio estadounidense, con la excepción de los hijos de diplomáticos extranjeros o de fuerzas invasoras. Trump, en su red social Truth, escribió: “La ciudadanía por derecho de nacimiento tiene que ver con los hijos de esclavos, no con multimillonarios chinos que tienen 56 hijos, todos los cuales se convierten en ciudadanos estadounidenses. ¡Una de las muchas grandes estafas de nuestro tiempo!”.

Contexto histórico de la 14ª Enmienda
En realidad, la 14ª Enmienda se aprobó para revocar una polémica sentencia del Supremo que sostenía que Dred Scott, un activista estadounidense de origen afroamericano cuyos antepasados fueron trasladados a Estados Unidos y vendidos como esclavos, no podía ser considerado ciudadano estadounidense y, por tanto, tampoco podía acudir a los tribunales a reclamar su libertad. La enmienda constitucional corrigió esa desafortunada decisión que rechazaba la ciudadanía a los esclavos negros liberados. Desde entonces, prácticamente todos los tribunales han considerado que el nacimiento en territorio estadounidense es válido para obtener la nacionalidad.
El caso Wong Kim Ark
Otro caso relevante que ambas partes esgrimen para argumentar sus posturas es el del cocinero de origen chino Wong Kim Ark. Las autoridades migratorias estadounidenses denegaron la entrada al país a Ark cuando intentó regresar tras una visita a sus familiares en China. En 1898, la Corte Suprema concedió la ciudadanía a Ark.
La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) recuerda que “Treinta años después de la ratificación de la Decimocuarta Enmienda, en pleno auge del fervor antichino, este tribunal rechazó el último ataque del gobierno contra la ciudadanía por derecho de nacimiento”. La sentencia del Supremo sentó el precedente por el cual se reconoce la ciudadanía de los niños nacidos en Estados Unidos de casi todos los extranjeros. No obstante, esa misma sentencia sirve de argumento para la Administración Trump, que enfatiza que los magistrados subrayaron que se concedió la residencia a Ark porque se verificó que los padres tenían residencia y domicilio en San Francisco, es decir, que estaban sometidos “a la jurisdicción”.