La Hiperfrecuentación en Urgencias Pediátricas: Definición, Causas, Perfil y Estrategias de Abordaje

La hiperfrecuentación en los servicios de urgencias pediátricas es un fenómeno cada vez más estudiado debido a su impacto en la gestión de recursos y la calidad asistencial. Aunque no existe un consenso claro sobre el número de visitas que define a un paciente como hiperfrecuentador, se considera que son aquellos que perciben la necesidad de asistencia de forma muy repetida.

Definición de Urgencia y Emergencia en el Contexto Pediátrico

Los términos "urgencia" y "emergencia" se utilizan a diario tanto en el colectivo médico como en la población general, pero sus definiciones pueden variar, lo que complica la determinación de cuándo una consulta es realmente necesaria.

  • Una emergencia se describe como una situación de peligro que requiere una acción inmediata, aquella condición que pone en peligro inmediato la vida del paciente o la función de un órgano.
  • Una urgencia es toda aquella condición que, en opinión del paciente, su familia o quien asuma la responsabilidad de la demanda, requiere una asistencia sanitaria inmediata. También se define como la aparición de un problema de salud de gravedad variable que genera la conciencia de necesidad inminente de atención por parte del sujeto que lo sufre o de su familia.
Partiendo de estas bases, todas las visitas realizadas a los servicios de urgencias (SU) tienen, desde la perspectiva del paciente, un carácter necesario. Los Servicios de Urgencias Pediátricas funcionan hoy en día como grandes centros de salud que atienden diversas patologías de gravedad variable, que en muy pocas ocasiones suponen un compromiso vital. La falta de consenso sobre el número de visitas anuales considerado excesivo dificulta la identificación precisa del paciente hiperfrecuentador en Pediatría.

Metodología de Estudios sobre Hiperfrecuentación Pediátrica

La investigación sobre la hiperfrecuentación en urgencias pediátricas ha buscado determinar el perfil de estos pacientes y sus motivaciones, a menudo utilizando estudios descriptivos y retrospectivos.

Estudio Unicéntrico (2015)

Un estudio descriptivo, transversal y unicéntrico realizado en un hospital de media complejidad de la Comunidad de Madrid, analizó retrospectivamente los informes de alta de niños de 14 años o menos con diez o más consultas en Urgencias Pediátricas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2015. El objetivo principal fue determinar el perfil de los padres hiperfrecuentadores. Se recopilaron variables demográficas y clínicas. Además, se realizó una entrevista telefónica a los padres (previo consentimiento verbal) para preguntar si acudirían o no a Urgencias ante 25 supuestos clínicos y otras cinco preguntas sobre el uso de los servicios. Solo se permitieron respuestas afirmativas o negativas.

Estudio Multicéntrico (2013)

Otro estudio multicéntrico, observacional, de cohorte retrospectivo, descriptivo y analítico, incluyó pacientes que consultaron en los SU de pediatría de cinco hospitales de la Comunidad de Madrid entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2013. Se seleccionaron pacientes con diez o más visitas a urgencias en este periodo, cuya edad máxima de atención pediátrica varió entre los 14 y 15 años. Se excluyeron episodios sin datos suficientes o de hospitales con información incompleta. Se elaboró un cuaderno de recogida de datos que incluyó variables demográficas, antecedentes personales, atención previa, motivo de consulta, clasificación en triaje, procedimientos diagnóstico-terapéuticos y destino al alta. Se analizó cada visita diferenciando entre primera consulta y reconsulta.

Esquema comparativo de metodologías de estudio sobre hiperfrecuentación pediátrica

Características y Perfil del Paciente Hiperfrecuentador Pediátrico

Datos Demográficos y Frecuencia de Consulta

En el estudio unicéntrico, se identificaron 21 niños que realizaron diez o más consultas en el Servicio de Urgencias Pediátricas del hospital durante 2015. Estos niños generaron 246 episodios, que representaron el 1,17% del total de urgencias atendidas. La mediana de visitas fue de 11 (rango 10-17). La edad mediana fue de 1,5 años (rango: 7 meses a 11 años y 6 meses), siendo el 52,2% varones.

El estudio multicéntrico identificó 558 pacientes hiperfrecuentadores que acudieron a urgencias en 6.813 ocasiones, lo que representa una prevalencia del 0,60% de los usuarios de urgencias y el 3,93% de las consultas globales. La mediana de visitas por paciente fue de 11 (rango 10-13). La media de edad fue de 2,06 años (mediana 1,5 años), con el mayor volumen de demanda asistencial en niños menores de 2 años (66,6% de los niños, 60,9% de las consultas). Se registraron más varones que mujeres (60% vs. 40%). La mayoría de los niños distribuyeron sus consultas a lo largo de 4 trimestres (62,3%), con una disminución en julio y agosto y un aumento en los últimos tres meses del año. El turno de tarde fue el más elegido (42,5% de las visitas).

Motivos de Consulta y Diagnósticos

En el estudio unicéntrico, setenta y cinco consultas (30,5%) se resolvieron con diagnóstico de síndrome febril sin foco de menos de 24 horas de evolución y excelente estado general. En 77 episodios (31,3%), el juicio clínico fue de infección respiratoria de vías altas sin fiebre ni dificultad respiratoria. Cuarenta consultas (16,3%) se realizaron por motivos no urgentes relacionados con la ingesta de alimentos y el aparato digestivo (hiporexia, estreñimiento, reflujo, etc.).

El estudio multicéntrico reportó que el motivo de consulta más frecuente fue el respiratorio (34,6%), seguido del infeccioso (24,3%). Los diagnósticos más repetidos fueron la infección respiratoria de vías altas (22,9%) y la bronquiolitis/broncoespasmo (17,5%).

Uso de Pruebas Complementarias e Ingresos

Nueve de las 246 (3,65%) consultas en Urgencias Pediátricas del estudio unicéntrico precisaron ingreso. Los motivos incluyeron gastroenteritis aguda con deshidratación leve, estudio por vómitos, crisis febril, broncoespasmo, faringoamigdalitis, estudio por mareos psicógenos, intoxicación por paracetamol y extracción de cuerpo extraño. En el 52,2% de los casos, la ansiedad familiar fue el motivo principal del ingreso. La mediana de estancia fue de 48 horas. Setenta y seis de las 246 (30,9%) consultas precisaron realizar algún tipo de prueba complementaria.

Según el estudio multicéntrico, en más de la mitad de las consultas (54,5%) no se realizó ninguna intervención en forma de pruebas complementarias u observación/tratamiento en urgencias. Las exploraciones complementarias más solicitadas fueron las radiológicas (8,2%), analítica de sangre (7,1%) y de orina (5,7%). La tasa de ingreso fue similar a la de la población pediátrica general (5,3%). La mayoría de las consultas fueron clasificadas en triaje como poco urgentes o no urgentes.

Gráfico de porcentajes de motivos de consulta en urgencias pediátricas

Relación con Atención Primaria y Reconsultas

En el estudio unicéntrico, la relación entre el número de consultas en el centro de salud y en Urgencias Pediátricas fue inferior a 1 en el 38% de los casos. Solo en 74 (30,1%) de las consultas fue necesaria una atención que no hubiera podido ser solucionada en Atención Primaria. Todos los niños, salvo uno, tenían asignado un pediatra en el centro de salud. Se contabilizaron 341 consultas en el centro de salud y otras 43 en otros Servicios de Urgencias Pediátricas para el grupo de estudio. Sesenta y nueve casos (28%) reconsultaron en menos de 24 horas por el mismo motivo, a pesar de un tratamiento y recomendación de revaloración en su centro de salud; en ninguna de estas reconsultas se modificó el diagnóstico o tratamiento.

El estudio multicéntrico señaló que los niños hiperfrecuentadores acudieron a su pediatra en el centro de salud en un promedio de 10 visitas por paciente. Las reconsultas constituyeron el 27% de las visitas, alegando persistencia de los síntomas en el 56,3% de los casos y empeoramiento en el 32,3%. El 13,8% había acudido a su centro de salud previamente antes de una reconsulta.

Factores Influyentes en la Hiperfrecuentación

El antecedente personal de interés más frecuente en el estudio unicéntrico fue la presencia de sibilancias episódicas asociadas a infecciones respiratorias de vías altas (28,6%), seguido de alergia a las proteínas de leche de vaca (14,3%). Se observaron dos patrones característicos: padres que no utilizan prácticamente los servicios de Atención Primaria, y padres que utilizan con frecuencia tanto Atención Primaria como Especializada. La importancia de los antecedentes personales es significativa; por ejemplo, padres de niños con antecedentes de convulsiones febriles consultan ante cualquier modificación de la temperatura. De igual manera, los únicos pacientes que consultarían en urgencias por un catarro sin fiebre de menos de tres días de evolución tienen antecedentes de sibilancias recurrentes.

El estudio multicéntrico encontró que el 13,6% de los pacientes hiperfrecuentadores tenía seguimiento por una patología relacionada con el motivo de consulta, el 30,5% por causas no relacionadas y el 56% no tenía ningún tipo de seguimiento hospitalario.

Impacto Económico y Sobrecarga Asistencial

La hiperfrecuentación genera un importante consumo de recursos y una sobrecarga asistencial, lo que puede repercutir negativamente tanto en los propios servicios de urgencias como en el paciente, a través de valoraciones por distintos profesionales o repetición de pruebas complementarias.

Aunque el coste real de la asistencia médica en el Sistema Nacional de Salud es variable, se estima que una atención médica sin pruebas complementarias en un centro de salud oscila entre 30 € y 70 €, mientras que en urgencias puede suponer un gasto público entre 140 € y 400 €. Esto implica que una consulta en urgencias que podría haberse resuelto en Atención Primaria genera un sobrecoste que oscila entre 70 € y 370 €. Solo en un hospital, considerando que casi el 70% de las visitas pediátricas en 2015 podrían haberse resuelto en el centro de salud, se podrían haber ahorrado entre 12.040 € y 63.640 €.

¿Qué es la calidad de la atención?

Abordaje y Soluciones Propuestas

La identificación de pacientes hiperfrecuentadores es una tarea sencilla gracias a los sistemas informatizados de gestión actuales.

Educación Sanitaria Personalizada

Una solución plausible y eficiente es contactar con los padres de estos niños y ofrecer consultas de educación sanitaria de forma específica, adaptada a los miedos infundados de los progenitores. Por ejemplo, explicar que los antitérmicos no previenen las convulsiones febriles y que lo importante es saber cómo actuar en domicilio, en lugar de buscar una consulta urgente ante cualquier elevación de temperatura. De igual manera, informar a los padres de niños con sibilancias recurrentes sobre los signos de dificultad respiratoria a vigilar y la administración adecuada de broncodilatadores, destacando que la nebulización de fármacos no presenta ventajas significativas frente a la inhalación.

Esta estrategia contaría con aceptación por parte de la población, mejoraría la calidad percibida y podría ahorrar costes al Sistema Nacional de Salud.

El Rol de los Pediatras y el Sistema Sanitario

Es fundamental que los pediatras estén preparados para abordar la hiperfrecuentación. Las campañas informativas generales sobre el uso inadecuado de los Servicios de Urgencias no suelen resolver las dudas específicas que llevan a los padres a abusar del sistema. El uso excesivo de los Servicios de Urgencias Pediátricas no parece constituir un problema prioritario a nivel nacional ni se vislumbra una solución a corto plazo que no implique, de alguna manera, abordar la raíz del problema sin penalizar a los pacientes.

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