Hermes: El Hijo de Zeus en la Mitología Griega y su Adaptación Moderna

En la vasta y compleja mitología griega, los lazos familiares entre dioses y mortales son una fuente inagotable de historias. Uno de los hijos más prominentes de Zeus es Hermes, el dios mensajero, cuya figura se entrelaza con una multitud de roles y atributos. Aunque no directamente el "Heron" de la tradición helenística que fue ingeniero, una adaptación moderna de la mitología ha introducido un personaje llamado Herón como hijo de Zeus, lo que puede generar confusión.

Hermes: Origen y Parentesco Divino

En la mitología griega, Hermes (en griego antiguo: Ἑρμῆς) es el hijo de Zeus y la pléyade Maya, una de las siete hijas del Titán Atlas. Es el dios olímpico mensajero, así como dios de las fronteras, de los viajeros que las cruzan, del ingenio, del comercio en general, de la astucia, de los ladrones y de los mentirosos. Además, Hermes es el encargado de guiar a las almas hacia el inframundo, el Hades.

Su nacimiento se sitúa en una cueva del monte Cilene, en Arcadia, aunque algunas tradiciones afirman que pudo haber nacido en el mismísimo Olimpo. En la posterior mitología romana era denominado como Mercurio, aunque en un principio, Mercurio no tenía ni el mismo aspecto ni los mismos atributos que Hermes.

Carácter y Atributos de Hermes

Los griegos describen el carácter de Hermes como ingenioso, diestro y astuto. Era conocido en el panteón olímpico por su carácter pícaro y su constante búsqueda de diversión. Tal era su deseo de provocar al resto de divinidades que, cuando todavía era un bebé, robó el rebaño de bueyes sagrados de su hermanastro Apolo. Para no ser descubierto, se calzó unas sandalias y, tras matar a dos de los bueyes, escondió el resto en una cueva.

Su representación más habitual es la de un joven de buena apariencia, con un sombrero alado (el pétaso) y unas sandalias también aladas (las talarias) que le permitían moverse a una velocidad increíble. En su mano llevaba una vara que le servía para hacer magia o para hipnotizar a la gente, conocida como caduceo (ῥάϐδος o σκἣπτρον).

Ilustración de Hermes con pétaso, sandalias aladas y caduceo

El caduceo, mencionado frecuentemente en los poemas homéricos, era una vara mágica con la que podía abrir y cerrar los ojos de los mortales. Los lazos blancos con los que la vara de heraldo estaba originalmente adornada fueron cambiados por artistas posteriores por dos serpientes, consideradas representaciones simbólicas de la prudencia, la vida y la salud. En épocas posteriores, el caduceo fue adornado también con un par de alas, expresando la rapidez con la que el mensajero de los dioses se movía de un lugar a otro.

Otros símbolos asociados a Hermes eran el gallo y la tortuga, y podía ser reconocido por su monedero o bolsa. Como el más joven de los olímpicos, Hermes representaba el ideal de la juventud.

Roles y Funciones de la Deidad

El rasgo principal en las tradiciones sobre Hermes consiste en su papel de heraldo de los dioses, puesto que aparece incluso en los poemas homéricos, compartiendo esta función con Iris. Como heraldo de los dioses, preside sobre la habilidad en el uso de la palabra y la elocuencia en general, pues los heraldos son oradores públicos en las asambleas y otras ocasiones. Como diestro orador, era especialmente empleado como mensajero cuando se requería elocuencia para lograr el objetivo deseado. De Hermes procede la palabra «hermenéutica» para el arte de interpretar los significados ocultos.

Guía de Almas y Negociador

Una de las funciones más importantes de Hermes era la de conducir a las almas de los difuntos hasta la laguna Estigia, donde Caronte, el barquero del inframundo, las embarcaba para trasladarlas hasta el Hades, su destino final. Esta función le valió el epíteto de Hermes Psicopompo (‘guía del alma’). En el himno homérico a Deméter, Hermes guiaba a Coré (Perséfone) de vuelta con Deméter.

Su relación con Hades era estrecha, ya que conducía las almas al inframundo. Incluso le ayudó a raptar a Perséfone y se encargó de acompañarla en sus viajes entre el inframundo y el Olimpo. Como recompensa, Hades le regaló un casco mágico que le hacía invisible.

En la mitología griega, Hermes estuvo involucrado como negociador con Hades para la explicación de los cambios de las estaciones: Hades, sintiéndose solo, raptó a Perséfone, causando la tristeza de Deméter (madre de Perséfone), quien echó maldiciones sobre la Tierra hasta ver a su hija de nuevo. Zeus envió a Hermes para negociar la devolución de Perséfone.

Patrón de las Artes y el Comercio

Hermes era el protector de los viajeros, los mercaderes y los ladrones. Como dios de los caminos, protegía a los viajeros y castigaba a quienes rehusaban ayudar a los que se equivocaban de ruta. Por ello, los generales atenienses, al preparar una expedición, ofrecían sacrificios a Hermes, apellidado Hegemonio o Agetor, y muchas estatuas del dios fueron erigidas en los caminos y en las puertas.

Como dios del comercio, era llamado διέμπορος, ἐμπολαἳος, παλιγκάπηλος, κερδέμπορος, ἀγοραἳος, entre otros epítetos, y dado que el comercio es el origen de la riqueza, Hermes es también el dios de las ganancias y las riquezas, especialmente de las repentinas e inesperadas. Hermes personificaba el espíritu del cruce: se pensaba que se manifestaba en cualquier tipo de intercambio, transferencia, transgresión, trascendencia, transición, tránsito o travesía.

Además de sus múltiples roles, a Hermes se le atribuyen inventos fundamentales para la civilización, como el fuego, el alfabeto, los dados y los instrumentos musicales, en particular la lira, la cual fabricó a partir de un caparazón de tortuga. Fue sorprendido por unos sátiros, y tras una audiencia ante Zeus y el resto de dioses, a Hermes se le permitió conservar el rebaño si entregaba su lira a Apolo. No solo evitó un castigo seguro regalando la lira a su hermanastro Apolo, sino que se granjeó su amistad eterna. Apolo obsequió a su joven amigo su propia vara dorada de pastor, enseñándole el arte de profetizar por medio de los dados, y Zeus lo hizo heraldo suyo y también de los dioses del mundo inferior.

En época helenística se lo asociaba a menudo con la gimnasia, por lo que, en consecuencia, estaba considerado el protector de la juventud. Junto con Apolo y Heracles, fue patrón de los gimnasios y palestras. En su honor se organizaron competiciones deportivas, llamadas Hermeas, por toda Grecia.

Por su inteligencia, los griegos le atribuyeron la invención de los pesos y medidas, las matemáticas y la escritura, y le llamaban Logios, sabio. Por eso fue patrón de los académicos, oradores y filósofos y de la astronomía. Su epíteto Logios es la representación del dios en el acto de declamar, como orador, o como dios de la elocuencia. De hecho, junto con Atenea, era la representación divina estándar de la elocuencia en la Grecia clásica.

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Amoríos y Descendencia

La fortuna le sonrió a Hermes en todo, desde sus romances e hijos hasta sus numerosos poderes, que le hicieron uno de los dioses más populares y venerados. Sin embargo, algunas aventuras amorosas de Hermes no tuvieron descendencia, como la que mantuvo con la hija de Catreo, Apemósine. También se unió en oculto amor con dos ninfas gemelas.

Descendientes Notables de Hermes:

  • Abdero: devorado por las yeguas de Diomedes.
  • Ástaco: concebido con Astabe, hija de Peneo.
  • Autólico: concebido con Quíone (hija de Dedalión) o Filónide (hija de Deyoneo); Hermes le dio el don de ser un ladrón tan hábil que jamás sería capturado.
  • Buno: hijo de Hermes y una tal Alcidamea, recibió el trono de Éfira.
  • Ceco o Caico: río que pasó a llamarse así por un hijo epónimo de Hermes y Ocírroe.
  • Céfalo: hijo de Herse y Hermes.
  • Cefeo: engendrado por Hermes en unión con Creúsa, hija de Erecteo.
  • Cidón: epónimo de la cretense Cidonia.
  • Dafnis: nacido en Sicilia, hijo de Hermes, tocaba la flauta y era muy hermoso.
  • Dólope: hijo de Hermes que murió en la ciudad de Magnesia.
  • Equión y Éurito o Érito: dos hermanos naturales de Álope, enrolados en la expedición de los argonautas.
  • Etálides: hijo de Hermes y de Eupolemía.
  • Eudoro: hijo de Polimela y el pujante Argifonte, que era Hermes.
  • Evandro: el hombre más sabio y el mejor soldado de los arcadios, hijo de Hermes y la ninfa Carmenta.
  • Hermafrodito: nacido de Hermes y Afrodita, recibió su nombre de la combinación de sus dos progenitores.
  • Mírtilo: auriga personal de Enómao, se decía hijo de Hermes.
  • Palestra: diosa y personificación de la lucha deportiva, hija natural de Hermes, se le atribuye la invención del arte del pancracio.

Además, algunos dicen que el héroe Perseo recibió los tesoros divinos (sandalias, zurrón y el yelmo de Hades para matar a la gorgona Medusa) de las manos de Hermes porque este le amaba y quería favorecerle. Polideuces (Pólux), uno de los Dioscuros, recibió como prenda de amor un hermoso caballo tesalio. Anfión se convirtió en un gran cantante y músico después de que Hermes, de quien era amante, le enseñara a tocar y le regalara una lira de oro.

Equivalencias de Hermes en Otras Mitologías

La figura de Hermes tuvo resonancia en otras culturas y panteones, donde fue identificado con deidades con funciones similares.

  • Mercurio (Mitología Romana): Es la principal equivalencia de Hermes. Al igual que el dios griego, Mercurio era un mensajero de los dioses, y también un dios del comercio, en especial de cereal. Se le consideraba dios de la abundancia y del éxito en los negocios, y acompañaba a las almas de los fallecidos al más allá. Se dice que una vez Júpiter (Zeus), Neptuno (Poseidón) y Mercurio (Hermes) decidieron recompensar la hospitalidad de Hirieo.
  • Hermóðr (Mitología Nórdica): Un dios muy semejante a Hermes en la mitología nórdica. Es el mensajero de los dioses y fue enviado por los Æsir a Helheim para intentar que su reina, Hela, devuelva a Baldr a Asgard. Es hijo de Odín y de Frigg.
  • Hermes-Thot y Hermes Trismegisto (Mitología Egipcia): La larga presencia helenística en Alejandría identificó al dios egipcio Thot con Hermes. Ambos dioses fueron adorados como la misma divinidad en el templo de Thot en Khemenu (conocida por los griegos como Hermópolis). En este ambiente de sincretismo religioso surgió la figura de Hermes Trismegisto ("el tres veces grande"), a quien se le atribuía el origen de todo conocimiento y la autoría de la Hermética. El nombre Hermes era también usado para referirse al dios Thoth de la mitología egipcia, siendo Thoth el dios de la alquimia. Los alquimistas que seguían a este dios pasaron a llamarse «herméticos», pues mantenían todos sus secretos escondidos. Así pues, la palabra «hermético» pasó a ser usado para referirse a algo sellado o secreto.

Ilustración que compara las características de Hermes, Mercurio y Thot

Zeus: Padre de Hermes y Soberano del Olimpo

Como padre de Hermes y figura central del panteón, Zeus es el rey supremo de los dioses olímpicos, habitando en el monte Olimpo. Se le conoce como Júpiter entre los romanos. Era padre de una enorme cantidad de dioses y semi-dioses, puesto que tenía relaciones tanto con diosas como con humanas.

Ascenso al Poder y Batallas Cósmicas

El ascenso de Zeus al trono comenzó cuando su padre, el titán Cronos, se tragaba a sus hijos para evitar que estos le usurparan el trono, tal como le había alertado una profecía. Su madre, la titánide Rea, para evitarle a Zeus el mismo destino cruel, envolvió una piedra entre pañales y se la dio a Cronos haciéndole creer que era el niño. Al llegar a la edad adulta, Zeus hizo que su padre regurgitara a sus hermanos, liberó a los Hecatónquiros (gigantes de cien brazos) y a los Cíclopes (gigantes con un solo ojo), que estaban presos en el Tártaro. Como muestra de agradecimiento, los Cíclopes le entregaron el trueno y el rayo. Tras la Titanomaquia, una guerra cósmica, Cronos y los demás titanes fueron encarcelados en el Tártaro, y Atlas fue castigado a sostener la bóveda celeste.

Después de su triunfo, Zeus repartió el mundo con sus hermanos Poseidón y Hades, quedándose con los cielos y la supremacía. Sin embargo, la historia no acabó allí, pues Gea envió a su hijo Tifón y a su hija Equidna, quienes también fueron vencidos. Posteriormente, Gea engendró a los terribles y salvajes Gigantes para luchar contra Zeus en la Gigantomaquia. Un oráculo advirtió a los olímpicos que los gigantes no podían morir a manos de los dioses, por lo que Zeus llamó a su hijo, el héroe Heracles, para que luchara junto a ellos. Finalmente, tras diez años de tremendos enfrentamientos, Zeus y los olímpicos lograron vencer y mantener el control del Universo.

Carácter y Atributos de Zeus

A Zeus se le atribuía un carácter irascible y vengativo, y ni siquiera los demás dioses estaban a salvo de sufrirlo. Sin embargo, también era un dios pacificador, como lo demostró al reconciliar a Apolo y a Hermes cuando pelearon por la posesión de la primera lira, y al convencer a Hades para que se separara de Perséfone una parte del año. Como principal figura de la religión griega, Zeus disponía de un famoso oráculo en Dodona, en la región del Epiro, y otro en el oasis de Siwa en Egipto (Zeus Amón), que confirmó a Alejandro Magno que era hijo del dios.

Entre los atributos que porta el dios Zeus se incluyen el cetro y la corona (símbolos de su poder), el rayo, el águila, el toro y el roble. La herencia indoeuropea de esta divinidad, el clásico Zeus "recolector de nubes", obtuvo de las culturas del antiguo Oriente Próximo ciertas características iconográficas, como el cetro. Zeus es descrito como un hombre mayor pero en pleno estado físico, de barba y cabellos blancos como la nieve, vestido con una toga blanca, sobre el Olimpo o sobre las nubes y cargando sus poderosos rayos sobre las manos. También se le suele mostrar con la apariencia de un águila, dado que solía asumir mucho esta forma. Si pensamos en Zeus, inmediatamente pensamos en el rayo y el trueno, siendo este su símbolo máximo.

Representación de Zeus lanzando un rayo desde el Olimpo

Los Descendientes de Zeus y sus Amoríos

Un tema recurrente en las historias mitológicas fueron los líos de cama de Zeus, quien, además de sus matrimonios, tuvo relaciones con infinidad de mujeres mortales, resultando en una inmensa descendencia. Sus amantes se cuentan por centenares, entre ninfas y mujeres mortales, y para conseguir sus favores Zeus hacía lo que fuera necesario, transformándose en cisne para Leda o en un toro blanco para la princesa Europa. A Zeus también se le atribuye la creación de diversas razas, como los magnesianos y los macedonios, y se dice que convirtió a las hormigas en los magníficos mirmidones, un pueblo que luchó en la guerra de Troya liderado por Aquiles.

Se cree que solo algunos pocos dioses primordiales pueden hacerle frente. En cómics modernos, Zeus ha aparecido deteniendo peleas entre Hércules y Thor con su rayo.

"Herón, Hijo de Zeus": Una Interpretación Moderna

La consulta "Heron hijo de Zeus" encuentra una respuesta directa en una serie animada de Netflix basada en la mitología griega, donde un personaje llamado Herón es, en realidad, hijo del dios Zeus. En esta adaptación, Herón es un joven que vive junto a su madre en una pequeña aldea griega y descubre su origen divino. La trama de la serie sigue a Herón en sus aventuras tras la aparición de una raza de demonios que causan terror entre las poblaciones locales.

Imagen promocional de la serie de Netflix

La serie, encargada al mismo estudio que hizo Castlevania, presenta una animación que, si bien cumple su función, en ocasiones es un poco estática. El guion, a cargo de los hermanos Parlapanides, utiliza la mitología griega como base para su propia creación, lo que significa que toman ciertos elementos a su gusto y se saltan otros. Un detalle notable es la presencia de personajes con nombres de procedencia hebrea, como Serafín y Elías, junto a otros con nombres griegos como Electra y Alexia, y los mismísimos dioses olímpicos (especialmente Zeus y Hera, Apolo, Hermes, Ares, Poseidón y Hefesto). También aparecen varias criaturas mitológicas, como un grifo, varios “pegasos”, una mantícora y un perro de tres cabezas.

En la narrativa, Herón es un chaval "bastardo" que sobrevive vendiendo cobre. Los demonios de la serie son "bichos grises con cuernecitos" que deben su transformación a haber comido la carne de los gigantes que Zeus derrotara en su momento. La historia revela que Herón es hijo de Zeus, y Hera, como siempre, lleva fatal el asunto de la infidelidad y quiere acabar con el bastardo y con su madre. La madre de Herón, Electra, tuvo mellizos: uno siendo hijo de su marido, el rey de Corinto, y el otro hijo de Zeus. Esta historia es un "refrito de la historia del nacimiento de Heracles", combinada con demonios y una Hera mucho más vengativa de lo normal. Es importante señalar que la serie no es un fiel reflejo de la mitología clásica ni debe considerarse didáctica, pero cumple con su cometido de entretener en un ambiente de la Grecia mitológica.

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