Formación Sanitaria en Pediatría en la Unión Europea

La formación sanitaria es un proceso de aprendizaje constante, esencial para los profesionales del sector de la salud. Permite aumentar y perfeccionar las competencias, siendo crucial para aquellos que han estudiado un grado dentro de las ciencias de la salud. Su objetivo principal es que el profesional adquiera competencias transversales, algo imprescindible en la actualidad dada la rapidez de los avances tecnológicos y clínicos. Un ejemplo destacado de la necesidad de esta especialización es la Pediatría.

El periodo de duración de la formación sanitaria es variable, dependiendo de la titulación o especialidad. En el caso de médicos y enfermeros, puede durar entre 2 y 5 años, buscando siempre un aumento en la eficacia de los servicios.

La Alianza Pediátrica Estratégica (SPA) y la defensa del modelo pediátrico

La Strategic Pediatric Alliance (SPA) es una estructura que une los esfuerzos de tres asociaciones pediátricas europeas. Su misión principal es ejercer "lobby" en las Instituciones para defender el modelo de atención al niño, basado en la presencia de profesionales con formación específica: los pediatras.

A pesar de que la presencia de pediatras a nivel hospitalario es generalizada y, en países como España, no hay pediatras sin acceso a un puesto de trabajo en Atención Primaria, la cuestión más relevante es la uniformidad y definición de la formación. Encuestas profesionales realizadas en toda Europa, como la de la Academia en 2012 y la de la propia SPA presentada en Glasgow, demuestran que la formación y el entrenamiento de los residentes de Pediatría distan mucho de ser uniformes. Aunque se realizan esfuerzos desde las tres Sociedades, las competencias y su diseño curricular no han sido totalmente definidos en la profesión.

Cada vez hay menos pediatras en la Atención Primaria

Una iniciativa esencial en este contexto es la definición de indicadores de calidad en el ámbito asistencial de Atención Primaria, un proyecto conocido como COSI, con resultados interesantes. Además, la ECPCP (European Confederation of Primary Care Paediatricians) ha tomado un mayor protagonismo, como se reflejó en el Congreso de Tel Aviv, que contó con una destacada presencia de pediatras españoles. Tanto la SEPEAP como la ECPCP buscan concienciar sobre la importancia de defender un modelo que aporta calidad asistencial, utilizando datos de salud y económicos, y señalando el error estratégico de la Unión Europea al destinar la mayor parte de su presupuesto al gasto en la tercera edad en lugar de a la inversión en la infancia y adolescencia.

Avances y Necesidad de Especialidades Pediátricas

El avance del conocimiento científico y las mejoras en la tecnología biomédica han permitido profundizar en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades infantiles (0-18 años) en España. Se han ampliado diagnósticos, afinado la identificación de etiologías y patogenias, y diseñado métodos diagnósticos de laboratorio e imagen adaptados a la fisiología y desarrollo infantil, desde prematuros hasta adolescentes. Paralelamente, los métodos terapéuticos han mejorado significativamente, abarcando desde cirugías neonatales hasta la colocación de prótesis biológicas y tratamientos avanzados en oncología, trasplantes, genoterapia, nuevos fármacos (como anticuerpos monoclonales) y tratamientos de inmunomodulación.

Estos avances se aplican a una población distinta a la adulta, ya que el niño no es un adulto pequeño, sino un ser en crecimiento y maduración física, psíquica y sexual, con un metabolismo y peculiaridades distintas en la anamnesis, exploración, diagnóstico diferencial, diagnóstico funcional y tratamiento. Esta distinción hace necesaria una preparación científica adecuada y justifica la existencia de especialidades pediátricas.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) se denomina "Pediatría y sus Áreas Específicas", reconociendo implícitamente la necesidad de especialidades pediátricas. En su Junta Directiva están representadas todas las especialidades pediátricas con sociedades científicas constituidas. Muchas de estas especialidades se han desarrollado por iniciativa de sus asociados, con reconocimiento nacional e internacional por sus publicaciones, proyectos de investigación, logros asistenciales y formación continua no reglada, lo que atrae a médicos de otros países.

Por ello, es crucial el reconocimiento de las especialidades pediátricas para fomentar su desarrollo y regular los aspectos administrativos y docentes, incluyendo la denominación de plazas asistenciales y el diseño de unidades docentes con programas formativos que culminen en una titulación oficial homologada. La AEP tiene como objetivo prioritario relanzar el procedimiento de Acreditación de Áreas de Capacitación Específica, aunque algunas sociedades como la SEICAP ya han iniciado procedimientos de acreditación europea.

Situación Actual de las Especialidades Pediátricas en España

Históricamente, la AEP ha reconocido diversas especialidades pediátricas:

  • En 1979, la AEP reconoció: Alergia e Inmunología Pediátrica, Cardiología Pediátrica, Endocrinología Pediátrica, Gastroenterología y Nutrición Pediátrica, Hematología Pediátrica, Medicina Intensiva Pediátrica, Neumología Pediátrica, Psicología y Psiquiatría Pediátrica, Pediatría Social, Nefrología Pediátrica, Neurología Pediátrica, Oncología Pediátrica y Radiodiagnóstico Pediátrico.
  • En 1984, el Real Decreto 127/1984 cambió la denominación de "Pediatría y sus Especialidades" a "Pediatría y sus Áreas Específicas", equiparando ambos conceptos legalmente.
  • En 1995, el Consejo Nacional de Especialidades Médicas (CNEM) aprobó el concepto de Áreas de Capacitación Específica, estableciendo requisitos como:
    • Contenido de conocimientos y habilidades suficientes.
    • Número adecuado de especialistas dedicados.
    • Previsión de actividad asistencial e interés social.
    • No basarse solo en un instrumento o técnica.
    • Acceso desde una o varias especialidades.
    • Desarrollo del programa en unidades docentes acreditadas.
    • Formación basada en responsabilidad progresiva y supervisión.
    • Unidades docentes doblemente acreditadas.
    • Catálogo aprobado y actualizado por el Consejo General de Especialidades Médicas.
    • Informes preceptivos de acreditación por las comisiones nacionales.
    • Reconocimiento oficial por práctica acreditada o formación reglada.
    • Número de especialistas regulado según necesidades sanitarias.
  • En 1997, el CNEM aprobó tres Áreas de Capacitación Específica: Neonatología, Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas, y Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia. Sin embargo, no se han desarrollado administrativamente ni docentes.
  • La Ley 24/2003 de 22 de noviembre (BOE n.° 280) de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (OPS) reconoce las Áreas de Capacitación Específicas en su artículo 24 y define el diploma acreditativo.
  • En 2006, la AEP expidió documentos acreditativos de capacitación en distintas especialidades pediátricas a socios que cumplían requisitos de formación y experiencia.

Existe un clamor generalizado por la necesidad de crear y regular el funcionamiento de las Áreas de Acreditación Específicas, ya que las reconocidas por la AEP y la Comisión Nacional de Pediatría cumplen los requisitos vigentes desde 1995. La mayoría de las especialidades pediátricas han experimentado un gran desarrollo, con presencia en grandes hospitales docentes, tecnología propia, investigación reconocida y docencia reconocida por universidades y centros hospitalarios, aunque no oficialmente por el Ministerio de Sanidad.

Acreditación Europea de las Especialidades Pediátricas

Ante la situación nacional y la integración europea, algunas especialidades pediátricas han optado por el reconocimiento europeo, avalado por el Plan de Estudios de convergencia Europea de Educación Superior (EEES). La Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (SEICAP) ha sido pionera en este proceso:

  • En 2001, se firmó un contrato de adhesión con la Academia Europea de Alergología e Inmunología Clínica (EAACI) y la Sociedad Europea de Alergia e Inmunología Clínica Pediátrica (ESPACI), que aprobó la Especialidad de Alergología Pediátrica.
  • En 2003, el European Board of Pediatrics elaboró un documento sobre el programa formativo, requisitos de acreditación y la infraestructura necesaria para el reconocimiento de la especialidad.
  • En julio de 2005, se aprobaron las líneas generales de un reglamento para el Comité de educación y formación en Alergología Pediátrica.
  • Se iniciaron contactos con la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS) a través de la Sección Pediátrica “Confederation of European Specialist in Paediatrics” (CEPS), elaborando criterios de acreditación como especialistas europeos en Alergología Pediátrica.
  • En 2007, 95 socios de la SEICAP obtuvieron el “Certificate of European Paediatric Allergist” por la “European Training Commite Paediatric Allergology” (ETC-PA).
  • Se redactaron y aprobaron los requisitos básicos para las unidades docentes de Alergología Pediátrica, los cuales fueron aprobados por la ETC-PA y difundidos a 15 secciones y unidades en España.
  • En 2008, 10 centros respondieron, y la Junta Directiva de la SEICAP seleccionó cinco que cumplían los requisitos, recibiendo el visto bueno de la ETC-PA para realizar las auditorías preceptivas.

La comisión de auditorías, compuesta por el secretario y dos miembros de la ETC-PA y un representante de la SEICAP, realizó su labor. El procedimiento fue enviado a la CEPS, que aprobó las auditorías y concedió la acreditación definitiva de las unidades formativas, además de aprobar el programa formativo. La CEPS también acreditará a todos los especialistas en Alergología Pediátrica europeos reconocidos por la ETC-PA, expidiendo el “Certificate of European Paediatric Allergist” con carácter científico y profesional de ámbito europeo.

Mapa de hospitales con unidades pediátricas acreditadas en España

En diciembre de 2008, se expidieron certificados de acreditación a las Secciones de Alergología Pediátrica de los siguientes hospitales:

  • Hospital Universitario Sant Joan de Déu, Barcelona.
  • Hospital Parc Taulí, Sabadell, Barcelona.
  • Hospital La Fe, Valencia.
  • Hospital General Universitario de Valencia.
  • Hospital Niño Jesús, Madrid.

El Comité Científico de la SEICAP ha redactado y aprobado la Guía de Formación en Alergología Pediátrica, que se desarrollará en las unidades formativas durante 2 años, culminando con un examen. Tras superarlo, la CESP otorgará el “Certificate of European Paediatric Allergist”.

Atención Pediátrica Primaria en Europa: Variaciones y Desafíos

La Academia Europea de Pediatría defiende que los niños tienen un derecho incuestionable a la salud, la seguridad y el bienestar, incluyendo el acceso a los mejores servicios sanitarios en atención primaria y especializada, según el artículo 24 de la Convención de las Naciones Unidas de los Derechos del Niño. La Pediatría de Atención Primaria (PAP) abarca todos los problemas de salud y bienestar de niños y adolescentes (hasta los 18 años) en su contexto familiar, comunitario y cultural.

La atención pediátrica, tanto primaria como especializada, exige conocimientos y habilidades específicas, empatía, ética y accesibilidad a los servicios, incluyendo la prevención y promoción de la salud. Se recomienda una estrecha colaboración entre médicos de familia y pediatras, con formación continuada adecuada. Todos los niños deben tener acceso rápido al asesoramiento de un pediatra, disponible en la comunidad y sirviendo de enlace con la atención hospitalaria especializada.

El estudio de Van Esso (2010) sobre las variaciones en la PAP en casi una treintena de países europeos, revela que los sistemas y la organización son heterogéneos. En cuanto al profesional principal en el primer nivel:

  • 24% de los países: el pediatra.
  • 41% de los países: el médico general o de familia (MG/F).
  • 35% de los países: un modelo mixto.

Comparando con un estudio similar de Katz (2002), el modelo basado en pediatras ha disminuido del 35% al 24% en ocho años, mientras que los modelos de MG/F y mixtos han aumentado. Otras diferencias incluyen que el tipo de aseguramiento es público en más del 80% de los países, la edad pediátrica es hasta los 18 años en más de la mitad, y la media de pacientes por profesional es de 1250.

Cada vez hay menos pediatras en la Atención Primaria

Formación Deficitaria y Perspectivas de Futuro

La duración del periodo formativo de especialistas en Pediatría es de al menos cinco años en 20 de los 29 países estudiados. Sin embargo, la formación de los MG/F en Pediatría es claramente deficitaria, con un tiempo medio dedicado a Pediatría de solo cuatro meses. En el Reino Unido, solo el 40% de los MG/F en ejercicio ha recibido formación específica en Pediatría.

Los datos europeos muestran una tendencia preocupante hacia un sistema de atención mixta o basada en MG/F, en detrimento de la atención por pediatras en el primer nivel. Se considera que el pediatra de cabecera es esencial por ser el profesional mejor formado y capacitado para asegurar la calidad de la atención a niños y adolescentes. A pesar del discurso político que presenta al MG/F como el profesional más "barato", es necesario demostrar que el pediatra no solo es el preferido por las familias, sino también que su trabajo es eficiente, resolviendo problemas sin tratamientos innecesarios o derivaciones superfluas.

Un problema adicional es el déficit de pediatras. Para lograr un equilibrio futuro, con un número adecuado de pediatras en la Atención Primaria y evitar la saturación de las consultas, son fundamentales dos premisas:

  1. El reconocimiento de la PAP como especialidad, con un periodo de rotación preceptivo y amplio en los planes de formación.
  2. La adaptación de la oferta de plazas para la formación de especialistas a las necesidades de todo el sistema, no solo del ámbito hospitalario.

El Papel de las Asociaciones Europeas

La creación de la Unión Europea ha generado un espacio común donde las titulaciones médicas son mutuamente reconocidas. La Academia Europea de Pediatría (EAP) está elaborando un currículo específico para la PAP, con la colaboración activa de la AEPap, aportando su experiencia. La EAP cuenta con una red de investigación de PAP (EAPRASnet) en la que participan pediatras españoles. Ha realizado estudios sobre la negativa a las vacunaciones y la prescripción de antibióticos en infecciones respiratorias comunes. Sus principios, en su "Credo y Manifiesto", promueven una visión holística de la PAP, centrada en el niño, la familia y la sociedad, fomentando la formación y la investigación en PAP. Cuenta con participación de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) y próximamente de la AEPap.

En España, más de la mitad de los pediatras trabajan en el primer nivel asistencial. Es crucial la implicación de los pediatras de Atención Primaria españoles en estas asociaciones europeas, que asesoran a instituciones como la Comisión Europea o la Agencia Europea de Medicamentos. Nuestro sistema, con pediatras de cabecera en los centros de salud como responsables directos de la atención inmediata, es admirado por muchos colegas europeos por sus resultados en salud, y debemos luchar por conservarlo, no solo por nuestra supervivencia, sino por la convicción de que es el más apropiado para mantener y mejorar la salud de niños y adolescentes.

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