Manejo de la Fertilidad en Ganado Vacuno Lechero: Celo Observado versus Tratamientos Hormonales

La eficiencia reproductiva continúa siendo uno de los mayores retos en la producción lechera moderna. En la mayoría de los hatos, las fallas reproductivas representan una causa recurrente de descarte, afectando directamente la rentabilidad y la persistencia productiva del sistema. La infertilidad de las vacas lactantes persiste como un problema crítico que limita la rentabilidad y sustentabilidad de las lecherías.

Una de las principales tareas de un veterinario de vacuno lechero es determinar las causas de infertilidad en las explotaciones lecheras que asesora. En las últimas décadas, con ese objetivo, el uso de tratamientos hormonales ha ido en aumento, poniendo de manifiesto la necesidad de mantener un manejo productivo y reproductivo óptimo para lograr el máximo rendimiento.

Esquema general de los factores que afectan la eficiencia reproductiva en ganado lechero

Bases Fisiológicas y Retos de la Fertilidad en Ganado Lechero

El ciclo estral no es solo una secuencia hormonal, sino el reflejo de la interacción entre metabolismo, condición corporal, balance energético y ambiente endocrino. La condición corporal (CC) es uno de los parámetros más determinantes de la fertilidad posparto. Durante la lactancia, la vaca atraviesa un periodo crítico de balance energético negativo, donde el consumo de materia seca no logra compensar las demandas energéticas del pico de producción.

En vacas de alta producción, el aumento del flujo sanguíneo hepático acelera la metabolización de hormonas, disminuyendo su concentración circulante. El desafío radica en ajustar los protocolos de sincronización hormonal para compensar estas variaciones fisiológicas. El periodo de espera voluntario (PEV) no debe considerarse una cifra estática, sino una herramienta flexible de manejo.

Por otro lado, la selección genética del vacuno lechero está encaminada a una mayor capacidad productiva lechera, pero esa capacidad va en muchas ocasiones en detrimento de la fertilidad, un punto que hay que considerar. La comprensión del ciclo estral no solo permite mejorar las tasas de preñez, sino también prevenir pérdidas económicas asociadas a vacas no gestantes, acortar los intervalos entre partos y aumentar la eficiencia del uso de semen.

Causas de Infertilidad y Anestro Posparto

Algunos de los principales problemas que impiden lograr una alta eficiencia reproductiva son el retardo en el reinicio cíclico de la actividad ovárica posparto (anestro verdadero) y fallas en la detección de celo (anestro funcional). Numerosos factores han sido asociados como causales que influencian el reinicio de la actividad cíclica posparto, incluyendo:

  • Condición corporal
  • Nutrición
  • Presencia del becerro
  • Número de partos
  • Raza
  • Ambiente y estrés
  • Bioestimulación del macho
  • Distocias e infecciones puerperales
  • Enfermedades

La característica endocrina más importante asociada con el anestro es una disminución en la liberación de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) y una supresión marcada en la liberación pulsátil de hormona luteinizante (LH). Hay que tener en cuenta que los problemas de infertilidad incluyen muchos factores aparte de los meramente reproductivos, como una alimentación equilibrada, una detección eficaz del celo y unas condiciones ambientales y de manejo óptimas, entre otras.

Cambios Hormonales y su Impacto en la Fertilidad

La fertilidad en las vacas en lactancia se ve comprometida, ya que las concentraciones de hormonas esteroidales que circulan en sangre cambian substancialmente con la transición de novilla a vaca lactante. La duración del celo es mayor en las novillas que en las vacas, lo que se debe, seguramente, a que hay mayor cantidad de estrógenos circulantes en la novilla que en la vaca.

La diferencia en niveles de progesterona (más bajo en vacas) parece influir en el crecimiento del folículo, prolongando la edad del mismo a la ovulación. Por lo tanto, los ovocitos liberados por folículos ovulatorios en vacas podrían tener menor oportunidad de ser fertilizados o de convertirse en embriones competentes que los ovocitos producidos por las novillas, dado que estas tienen mayores niveles de progesterona.

Detección del Celo Natural frente a la Sincronización

El control del celo por observación directa requiere una detección eficaz del celo y unas condiciones ambientales y de manejo óptimas. El momento del celo es más variable que con la supresión de la progesterona, por lo que el momento de la inseminación artificial (IA) debe basarse en la detección del celo.

Tradicionalmente, la IA a tiempo fijo elimina la necesidad de detección de celos, lo que facilita el manejo, pero la combinación de detección de celos e IA a tiempo fijo puede aumentar las tasas de gestación después de la IA, en comparación con los protocolos que usan solo IA a tiempo fijo.

La Figura 1 muestra la duración del intervalo entre el inicio del celo y la ovulación.

Gráfico: Duración del intervalo entre el inicio del celo y la ovulación en vacas lecheras

Tratamientos Hormonales para el Manejo de la Fertilidad

El actual conocimiento fisiológico y endocrinológico del ciclo estral ha permitido el desarrollo de nuevas tecnologías que representan una herramienta importante para el mejoramiento de la eficiencia reproductiva de los rebaños y, por ende, la rentabilidad de las empresas ganaderas. La terapia hormonal es una de las alternativas que ha sido utilizada para restablecer la ciclicidad ovárica posparto en vacas.

Existen múltiples protocolos de tratamientos hormonales para la sincronización del estro y la inseminación artificial (IA) a tiempo fijo. En muchas explotaciones, se opta por sincronizar solo en los casos en que las hembras no quedan gestantes de manera fisiológica. También se usan tratamientos hormonales para dar soluciones a problemas reproductivos concretos, tales como quistes foliculares y luteales, cuerpo lúteo (CL) persistente, celos silentes o retrasados, así como problemas posparto como retención placentaria o metritis, entre otros.

El uso de D-Cloprostenol (prostaglandina) y Lecilerina (análogo de GnRH) permite solventar en gran medida los problemas de infertilidad presentes en las explotaciones. Su uso, dependiendo del caso, puede ser único o combinado, provocando el efecto deseado en muchas ocasiones, pero no siempre mejorando los índices globales de la explotación.

Protocolos de Sincronización Específicos

Numerosos protocolos, incluyendo el uso de estrógenos, progesterona o progestágenos, prostaglandina F2 (PGF2) y GnRH o sus combinaciones, han sido evaluados en varios países.

Sincronización con Prostaglandinas (PGF2α)

La administración de PGF2α (25 mg, IM) o de análogos de las prostaglandinas (cloprostenol a 500 μg, IM) a vacas con un cuerpo lúteo funcional, comenzando 5 días después de la ovulación, provoca la aparición del celo alrededor de 2-6 días más tarde. Dos inyecciones de PGF2α administradas con un intervalo de 12-14 días entre ellas sincronizan el celo y la ovulación en la mayoría de las vacas.

Protocolo Ovsynch

El protocolo Ovsynch, desarrollado en 1995, es una técnica que permite sincronizar la ovulación y la inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) sin necesidad de detectar el celo. La base de este protocolo es sincronizar la onda folicular con GnRH (100 ug) al inicio del tratamiento, lo cual provoca la ovulación o luteinización del folículo dominante con independencia de la existencia del cuerpo lúteo, desarrollándose una nueva onda folicular 2 a 3 días más tarde. Luego, 7 a 9 días después se provoca la luteólisis mediante la aplicación de PGF2 (25mg), así el porcentaje de animales sincronizados aumenta y la variabilidad de los celos disminuye. Utilizando una segunda dosis de GnRH (100ug) después de la aplicación de PGF2 se demostró una alta sincronización de la ovulación (en un período de 8 horas).

Un protocolo común es administrar 100 μg de GnRH, IM (día 0), seguida de un tratamiento con PGF2α el día 7 y un segundo tratamiento con GnRH el día 9. Las vacas deben ser inseminadas artificialmente entre 0 y 20 horas después del segundo tratamiento con GnRH sin detección del celo. Existen muchas variantes de este protocolo, añadiendo pretratamientos, usando esteroides, PGF2α o tratamientos con GnRH que pueden usarse con o sin detección del celo.

Este protocolo es eficaz en vacas lecheras en lactancia cíclicas, pero no en vaquillonas, debido a la duración menor de las ondas foliculares, ni en vacas en anestro posparto, porque induce aparentemente la ovulación en un alto porcentaje de vacas de leche en anestro, pero algunas de estas vacas tienen una fase luteal posterior más reducida, lo que produce tasas de concepción menores que en las vacas cíclicas.

Al iniciar el tratamiento entre los días 1, 4, 13 y 17 del ciclo, se obtienen porcentajes de preñez más bajos que aquellos que fueron iniciados en otros momentos del ciclo estral (20 vs. 50%). El éxito del Ovsynch viene condicionado por la fase del ciclo estral en la que se inicia el tratamiento. El momento ideal para iniciar el protocolo es la fase luteal temprana, entre el 5º y el 12º día. En relación al posparto, al iniciar los tratamientos desde el día 70 al 100 DPP el porcentaje de preñez fue mayor que el obtenido con uno iniciado desde el día 50 a 75 DPP (47% vs. 35%; P<0.01).

Varios trabajos realizados en rodeos lecheros han determinado que la aplicación de un protocolo de Ovsynch alcanza un porcentaje de preñez entre un 35 % y 40 %. Por lo tanto, esta técnica se utiliza en gran medida para inseminar vacas de leche cíclicas.

Dispositivos Intravaginales: PRID y CIDR

Un dispositivo intravaginal liberador de progesterona (PRID) consiste en progesterona micronizada, distribuida homogéneamente en una goma de silicona inerte, recubierta sobre una espiral cilíndrica de acero inoxidable. El PRID se mantiene en la vagina durante 7 días y se administra una dosis luteolítica de PGF2α 1 día antes o el mismo día de su extracción. No hay requisitos de retirada de leche o carne. En los animales que no ciclan, se administra una inyección de gonadotropina coriónica equina cuando se elimina el PRID.

También puede utilizarse un dispositivo de liberación controlada del fármaco (CIDR) por vía intravaginal para la sincronización del celo. Un CIDR es un dispositivo intravaginal, construido con un elastómero de silicona médica impregnado de progesterona, moldeado en forma de T. Está indicado para la sincronización del celo en ganado vacuno y lechero. A las vacas se les administra GnRH y simultáneamente se inserta un CIDR y se mantiene durante 7 días. En el momento de la extracción, las vacas reciben una inyección de PGF2α. Las vacas se pueden inseminar, con o sin otra inyección de GnRH, 48-72 h después de la inyección de PGF2α.

CIDR-Synch

Generalmente, las vacas anovulares o que no ciclan no responden bien a los protocolos de IATF. En una situación con una alta incidencia de vacas anovulares, debe considerarse la inclusión de un CIDR en el protocolo (CIDR-Synch). En aquellas vacas estáticas, la asociación del dispositivo con progesterona en un tratamiento de Ovsynch resulta en mejoras de la preñez, sobre todo cuando las vacas han estado en anestro anovulatorio.

Las vacas tienen el dispositivo de P4 colocado en la vagina en el momento en que se coloca la primera GnRH (100ug) y el dispositivo se retira durante el tratamiento con PGF (25 mg), se aplica la segunda GnRH (100ug) a las 48 horas de la PGF, realizando la IATF 16 horas después de la segunda GnRH. La combinación de un CIDR colocado entre la primera GnRH y la PGF mejora significativamente las tasas de preñez (55,2% vs. 34,7%; n=182) para las vacas tratadas y no tratadas con dispositivos de liberación de progesterona en el momento de la primera GnRH. Por lo tanto, el CIDR-B puede aumentar la fertilidad en vacas de leche en lactancia que no están ciclando.

Acetato de Melengestrol (MGA)

El acetato de melengestrol (MGA) es un progestágeno esteroideo que se usa como aditivo en el alimento para estimular el crecimiento y suprimir el celo en las novillas. El MGA se usa a una dosis de 0,5 mg/cabeza/día durante 14 días para la sincronización del celo. En EE. UU., este producto solamente está aprobado para su uso en novillas. La fertilidad después de este tratamiento es baja y las hembras no deben reproducirse. Este protocolo puede mejorarse administrando también PGF2α 19 días después de la última administración de MGA en la ración, seguido de la detección del celo. Se restablece la fertilidad de este segundo estro.

Inducción de la Ovulación y Superovulación

La ovulación puede inducirse en vacas con folículos maduros (10-15 mm de diámetro) con un tratamiento de GnRH de 100-250 μg, IM; hormona luteinizante (LH) con 25 mg, IM; o hCG de 5 000-10 000 UI, IM. Dado que la concentración máxima de hormona luteinizante endógena se alcanza al principio del celo, esta administración no acelerará el tiempo hasta la ovulación de las vacas en celo, pero puede usarse para garantizar la luteinización en vacas con antecedentes de enfermedad quística ovárica o para inducir la ovulación en vacas en anestro posparto.

Las vacas se pueden superovular mediante el tratamiento con gonadotropina coriónica equina (no disponible en la actualidad en EE. UU.) hacia la mitad del diestro, seguido de una luteólisis inducida con prostaglandinas 2-3 días más tarde, o con un tratamiento de FSH (su potencia varía, se han de seguir las instrucciones del prospecto), normalmente IM, 2 veces al día, durante 4-5 días, en dosis decreciente o dosis constante con la administración de prostaglandinas (25-35 mg, IM), por lo general, el día 3 o 4 del tratamiento.

Consideraciones para la Selección de un Protocolo Hormonal

Actualmente existen múltiples protocolos de sincronización del celo y de la ovulación para el ganado vacuno de carne y leche. Cuando se selecciona un protocolo, se deberían considerar factores como:

  • Categoría de la hembra (novillas frente a vacas)
  • Lactación y posparto
  • Efecto de la succión
  • Detección o no del celo
  • Movimiento de los animales (estrés)
  • Tipo de semen (sexado frente a convencional)
  • Instalaciones y personal disponible
  • Experiencia y presupuesto

No existe un protocolo eficaz que satisfaga todas las condiciones operativas.

Eficacia en Diferentes Razas

La sincronización del celo para el ganado Bos indicus con protocolos similares a los de Bos taurus es menos eficaz y da lugar a menores tasas de gestación. Las razones no están claras, pero pueden influir múltiples factores, como el desarrollo folicular, la disminución de la expresión del celo, la dosis de PGF2α para una luteólisis completa, los días de ciclo estral en los que el cuerpo lúteo es completamente sensible a la PGF2α u otros factores.

Evolución y Eficacia de los Protocolos de Fertilidad

Desde el desarrollo del Ovsynch en 1995, que permitió la implementación de la inseminación a tiempo fijo, se han incorporado varias mejoras sobre este protocolo que hacen considerar a los protocolos mejorados como "protocolos de fertilidad", debido a que permiten obtener en general mejor fertilidad que el Ovsynch sencillo o que el celo natural.

Ventajas de los Protocolos de Fertilidad

Las principales ventajas de los protocolos de fertilidad son que permiten aumentar la fertilidad en comparación con el celo natural y que permiten aumentar la tasa de inseminación por inducir la ciclicidad en las vacas anéstricas y por la falta de necesidad de esperar a que se produzca el celo.

Estudios Comparativos

En 2017 se publicó un estudio en el que las vacas se inseminaron tras celo observado (con un tratamiento para concentrar los celos en un tiempo) o con Doble Ovsynch con doble prostaglandina a los mismos días en leche (celo 77 ±7 y Doble Ovsynch 77±3). El estudio demostró no solo que la fertilidad del grupo sincronizado fue 10 puntos mayor (49% vs 39%), sino que además la tasa de inseminación fue también mayor (100% vs 78%) incluso en una condición de tasa de inseminación especialmente alta en el grupo de celo observado. Esto produce una tasa de preñez del primer ciclo de 49% vs 30%.

La Figura 2 ilustra el porcentaje de vacas gestantes.

Gráfico: Porcentaje de vacas gestantes por días en leche en grupo de celo natural y protocolo de fertilidad (tasas de preñez de 21 días)

Un estudio de 2018 en el que las vacas adultas de alta producción se sincronizaban con Doble Ovsynch con doble prostaglandina y se resincronizaban en caso de estar vacías con protocolos de fertilidad adaptados al estado ovárico, sistema conocido como 30:30, mostró tasas de preñez de 21 días del 34% durante 3 años, lo cual es una tasa de preñez de 21 días excepcionalmente alta.

Protocolos para Novillas

El protocolo de sincronización más usado en novillas es el Cosynch de 5 días con progesterona, que ha mostrado la misma fertilidad que el celo natural en el caso de semen convencional, y más fertilidad en el caso de semen sexado: 7-23 puntos. La primera inseminación con Cosynch de 5 días con progesterona se realiza a las novillas que tengan el desarrollo adecuado (generalmente alrededor del 55% de peso maduro adulto o 400 kg o 130 cm de altura a la cruz, dependiendo de cada explotación).

La Figura 3 muestra el porcentaje acumulado de novillas gestantes.

Gráfico: Porcentaje acumulado de novillas gestantes con primera inseminación sincronizada con Cosynch de 5 días versus celo natural

Estudios de Caso y Experiencias Prácticas

Evaluación de Tratamientos de Inducción del Estro en Cuba

Para evaluar la eficiencia de dos tratamientos para la inducción del estro en vacas lecheras en anoestro de la región central de Cuba y los factores que la afectan, se realizó un experimento en el periodo lluvioso del año 2013. Se seleccionaron 174 vacas de 6 a 8 años de edad, periodo de espera voluntario mayor de 60 días y condición corporal (CC) de 2,5 a 4 (escala 1-5).

Se conformaron dos grupos: uno de 90 animales que recibió P4(3) + BE2 [P4 (90 mg) + P4 (60 mg) + P4 (60 mg) + BE2 (1 mg)] y otro de 84 tratado con P4(3) + eCG [P4 (90 mg) + P4 (60 mg) + P4 (60 mg) + eCG (500 UI)]. Se determinaron los factores que afectan la respuesta de los tratamientos de inducción del celo mediante un modelo de regresión logística. Se compararon las proporciones de presentación de celo y gestación entre tratamientos mediante comparación binomial de proporciones y según la puntuación de CC dentro de cada protocolo hormonal mediante comparación múltiple de proporciones.

No se hallaron diferencias (p>0,05) entre tratamientos para la detección de celo; en cambio, las proporciones de gestación al primer servicio fueron superiores (p<0,05) con el tratamiento P4(3) + eCG. En los dos tratamientos se logran mayores porcentajes de gestación al primer servicio y totales en las vacas con CC mayor o igual a 4 (p<0,05).

Trabajo de Campo en Hacienda Ventanas (Colombia)

Se realizó un estudio en la hacienda Ventanas, ubicada en el municipio de Rionegro, departamento de Santander, Colombia. Solo fueron incluidas en el tratamiento aquellas vacas con historia de ausencia de celo, evaluadas por medio de palpación rectal para corroborar la ausencia de cuerpo lúteo. Cabe anotar que estas vacas previamente habían sido sincronizadas e inseminadas utilizando el protocolo normal de sincronización con DIB, Benzoato estradiol, eCG, prostaglandina, y con semen de muy buena calidad. Los resultados a la palpación a los 60 días fueron de solo un 10% de preñez, y no hubo retorno de servicios. De acuerdo a estos malos resultados, se toma la iniciativa de realizar un nuevo tratamiento para estos animales.

Protocolo de Sincronización Utilizado

El protocolo utilizado fue el siguiente:

  • Día 0: Todas las vacas recibieron un Cue Mate (implante intravaginal bovino) de tercer uso junto con la primera dosis de 2,5 ml de GnRH (Gestar).
  • Día 7: Se retiraron los Cue Mate y se inyectaron 0,15mg de D-Cloprostenol (Cloprostenol, Calier).
  • Día 9 (56 horas posteriores a la prostaglandina): Una segunda dosis de 2,5 ml GnRH (Gestar).

La inseminación se realizó 16 horas post a la segunda aplicación de GnRH y la aplicación de una dosis de 400 UI de eCG (Novormon) a los 14 días después de la IATF con el fin de mejorar la tasa de concepción final. El razonamiento de este protocolo es proporcionar tiempo adicional para la maduración folicular y optimizar el tiempo de la IA en relación al segundo tratamiento de GnRH.

El razonamiento ante la aplicación de eCG a los 14 días post inseminación a término fijo es que se une a los receptores LH del cuerpo lúteo, induciendo mayores concentraciones de progesterona. Además, la eCG 14 días post IATF, sobre la función luteal, produce un rápido incremento en los niveles de progesterona, siendo importante porque está en un momento clave en el cual se está por producir la implantación del embrión y se le está dando un soporte extra de progesterona en ese momento. Hay un aumento inmediato del cuerpo lúteo que se mantiene aproximadamente hasta el día 22.

Se hizo amamantamiento restringido a las crías desde el retiro del implante hasta el momento de la IATF.

Diagrama de flujo del protocolo de sincronización de Hacienda Ventanas

Detección de Celos y Resultados

La detección de los celos se realizó por el inseminador, contando con la ayuda de un macho calentador, revisando los celos 5 veces al día durante 40 minutos. El criterio para considerar que se encontraban en celo fue la inmovilidad ante la monta, y la inseminación artificial se llevó a cabo en el momento de la salida de celo. Esta revisión se hizo durante 4 días, con el fin de evaluar si podría o no inducir un nuevo celo natural después del protocolo, sacando así del anestro anovulatorio aquellas vacas que no quedaron preñadas en la IATF.

No todas las vacas quedaron preñadas a la IATF, pero lo importante fue que estos animales problema que venían siendo acíclicos arrancaron ciclando luego del tratamiento, logrando así el aumento de la tasa de fertilidad en el segundo servicio.

Factores Clave para el Éxito en el Manejo Reproductivo

Para un control hormonal eficaz del celo en el ganado vacuno, se requiere que las hembras sean sanas, con edad, peso y estado nutricional adecuados. Las yeguas que han parido previamente, por lo general, necesitan estar al menos 40-45 días en posparto. El estímulo de succión del ternero tiene un potencial impacto negativo en la sincronización del celo en el ganado de carne.

Se recomienda que las novillas hayan alcanzado al menos el 60 % del peso adulto esperado para la raza. La puntuación mínima de la condición corporal, para un control hormonal satisfactorio del estro en el ganado de carne, es de 5 (escala 1-9) y, en el ganado lechero, de 2,5 (escala 1-5).

En cada uno de los diferentes eventos en su empresa ganadera (nutrición, reproducción, sanidad, genética y manejo), es fundamental buscar un profesional idóneo, sea médico Veterinario y/o Zootecnista, puesto que, cualquiera que sea su costo, siempre será más económico que realizar un mal procedimiento que termina siendo caro en tiempo y dinero.

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