El término científico mama se emplea para designar una región anterosuperior lateral del tronco femenino humano, y en mamíferos inferiores, la región anterocaudal expuesta sobre la pelvis. Abarca en ambos casos el contenido de la glándula mamaria y los conductos galactóforos utilizados para la lactancia.
En anatomía humana, las mamas se desarrollan en un par, correlativas al área descrita, mientras que en mamíferos inferiores su número puede ser mayor. Su estructura es casi totalmente simétrica, aunque en la mayoría de los casos la mama izquierda es de mayor tamaño que la derecha. Se sitúan bajo la piel en el tórax de todos los individuos de la especie humana. Es importante destacar que erróneamente se utiliza la palabra "seno" para referirse a la mama, dado que "seno" hace referencia a una cavidad corpórea; el término adecuado es "mama".
Anatomía General de la Mama
Cada mama se presenta como una prominencia de tamaño y turgencia variables, poseyendo estructuras tanto externas como internas. Externamente, se visualizan el pezón y la areola. La areola es una región circular pigmentada de piel que rodea los pezones, volviéndose más pigmentada y prominente durante la pubertad. Presenta pequeñas elevaciones en su superficie, producidas por numerosas glándulas areolares, principalmente glándulas sudoríparas y sebáceas, además de glándulas mamarias modificadas conocidas como glándulas o tubérculos de Montgomery.
Internamente, la mama posee gran parte de tejido adiposo, que la constituye en un 90 por ciento dándole su forma abultada. Además, se integran al tejido los conductos galactóforos y la glándula mamaria, ambos encargados de la producción y secreción de leche materna. El resto de las mamas está compuesto por tejido conjuntivo -colágeno y elastina-, tejido adiposo y una aponeurosis llamada ligamento de Cooper.

Las mamas se ubican sobre el músculo pectoral mayor y por lo general se extienden verticalmente desde el nivel de la segunda costilla hasta la sexta o séptima. En sentido horizontal, se extienden desde el borde del hueso esternón hasta una línea media, imaginaria, de la axila. Cada mama limita en su cara posterior con la aponeurosis o fascia del músculo pectoral y contiene abundante tejido graso allí donde no hay tejido glandular. La grasa y el tejido conectivo, junto con los ligamentos de Cooper (que unen la glándula a la piel), constituyen un verdadero ligamento que les da forma y las sostiene, permitiendo el deslizamiento normal del seno sobre los planos musculares subyacentes. Una delgada capa de tejido mamario se extiende desde la clavícula por arriba, hasta la séptima u octava costilla por abajo y desde la línea media hasta el borde del músculo dorsal ancho.
La forma de la mama depende en gran medida de su soporte, el cual proviene principalmente de los ligamentos de Cooper y del tejido torácico subyacente sobre el cual descansa. La apariencia externa de la mama, incluyendo su tamaño y forma, no predice su anatomía interna o su potencial de lactancia.
Histología de la Glándula Mamaria
Embriológicamente, el tejido glandular de la mama es el producto del desarrollo de glándulas sudoríparas apocrinas modificadas de la piel, adaptadas para la producción de leche. Estos acinos glandulares son estructuralmente dinámicos, lo que significa que su anatomía cambia dependiendo de la edad de la mujer, la fase del ciclo menstrual y el estatus reproductivo.
La glándula mamaria está compuesta por 15-20 lóbulos secretores, separados por bandas fibrosas conocidas como los ligamentos suspensorios de la mama (de Cooper). Los lóbulos secretores contienen numerosos lobulillos comprendidos por glándulas tubuloalveolares. Las glándulas mamarias se distribuyen por todo el seno, aunque las dos terceras partes del tejido glandular se encuentran en los 30 mm más cercanos a la base del pezón.
Los conductos secretores de los lóbulos, llamados conductos galactóforos, convergen y se abren hacia el pezón. La anatomía clásica describe que cada conducto galactóforo se dilata en el seno galactóforo antes de abrirse hacia el pezón, por medio de ductos, cada uno con su propia apertura o poro. La intricada red formada por los ductos se ordena de forma radial y converge en el pezón.

En la base del conjunto areola-pezón se localizan las células mioepiteliales. Estas células son estrictamente epiteliales en cuanto a su origen, pero tienen la particularidad de ser capaces de contraerse de manera similar a las fibras musculares. Rodeadas por fibras musculares lisas en forma radial, provocan la erección del pezón ante estímulos como succión, roce, tacto y frío, produciendo la salida de la leche almacenada en los galactóforos.
Cambios como la ramificación del conducto galactóforo ocurren en el tejido mamario durante los ciclos menstruales y el embarazo, preparando la glándula para la función lactante.
Desarrollo y Fisiología de la Lactancia
El desarrollo mamario durante la pubertad obedece al estímulo de hormonas ováricas, principalmente estrógeno y progesterona. Las niñas típicamente desarrollan las mamas de manera no simultánea, notando la aparición de un botón embrionario firme y directamente retroareolar, que pronto se desarrolla. Bajo el estímulo de las hormonas sexuales femeninas, las mamas van adquiriendo su aspecto desarrollado habitual.
Regulación Hormonal y Producción de Leche
Durante el embarazo, el aumento en los niveles de estrógenos y progesterona estimula el desarrollo glandular, haciendo que las mamas se vuelvan turgentes y aumenten de tamaño. La lactancia tiende a mantener los cambios ocurridos durante este periodo. Las glándulas mamarias se activan en las mujeres adultas después del parto (periodo posparto).
Aunque las glándulas mamarias están preparadas para secretar leche desde mediados del embarazo, la producción de leche en las mamas comienza desde antes del parto. Sin embargo, la salida de líquido no suele producirse hasta ese momento, debido a la disminución en las concentraciones de progesterona y la producción de la hormona hipofisaria prolactina, que estimula las glándulas para producir leche. La hormona hipotalámica oxitocina, por su parte, estimula la eyección de la leche a través del pezón.
Cómo se produce la leche materna - Fisiología de la lactancia
Calostro y Leche Materna
A partir del parto (o en algunas mujeres, desde antes), la mama segrega calostro. Este es un líquido espeso, de color blanco cremoso, con suaves propiedades laxantes y un contenido elevado de cloro, sodio, potasio y proteínas. El calostro es especialmente rico en proteínas, agentes inmunes y factores de crecimiento que tienen efectos beneficiosos en el intestino del bebé, facilitando la evacuación del meconio del intestino del recién nacido.
La leche materna contiene más de 300 componentes, incluyendo proporciones elevadas de agua (hasta un 85%). Esta osmolaridad elevada es crucial, ya que el riñón del lactante en sus primeros meses no puede equilibrar fácilmente una osmolaridad más alta. Además, la leche contiene numerosos nutrientes, proteínas, aminoácidos, vitaminas y minerales esenciales. Se destaca la presencia de potentes inmunoglobulinas tipo IgA, que actúan como anticuerpos y proporcionan al neonato una importante protección ante potenciales infecciones. Las fórmulas lácteas elaboradas a partir de leche bovina carecen de este componente o lo presentan en formas no reconocibles por el organismo humano. Esta es una de las razones por las que se recomienda la lactancia materna durante, al menos, el primer año de vida.

Otros Aspectos de la Lactancia
La lactancia materna refuerza de manera particular el vínculo emocional en la relación madre-hijo, proporcionando una satisfacción especial a ambos y desarrollando en el neonato el sentido de afecto humano. La prolongación de la lactancia puede mantener elevados los niveles de prolactina en sangre, lo que impide una secreción adecuada de hormona folículo estimulante (FSH) y luteínica (LH), inhibiendo la ovulación. Este retraso al retorno de la fertilidad ha dado lugar a un método de anticoncepción llamado MELA, efectivo durante los primeros seis meses de vida del bebé.
Es importante señalar que cualquier operación efectuada en las mamas, incluyendo cirugías estéticas, conlleva un potencial de interferencia para una futura lactancia, pudiendo causar alteraciones en la sensibilidad del pezón y dificultades para interpretar una mamografía.
Vascularización e Inervación de la Mama
Drenaje Linfático
El drenaje linfático de las mamas tiene particular importancia en la oncología, ya que es un lugar frecuente de desarrollo de cáncer. Si células malignas se desprenden del tejido mamario, podrían dispersarse a otras partes del cuerpo a través del sistema linfático, produciendo metástasis.
La linfa proveniente de los lóbulos mamarios, pezones y areolas se recolecta en el plexo linfático subareolar. Desde aquí, aproximadamente un 75% de la linfa (principalmente de los cuadrantes laterales de la mama) viaja a los ganglios linfáticos pectorales y luego a los ganglios linfáticos axilares del mismo lado. Estos nódulos axilares incluyen el grupo inferior o pectoral, el grupo interno o subescapular y el grupo externo o humeral. Los ganglios linfáticos axilares drenan en los troncos linfáticos subclavios.
El resto de la linfa drena en los ganglios linfáticos paraesternales, a la mama del lado opuesto y finalmente hasta los ganglios linfáticos abdominales. Los ganglios linfáticos paraesternales drenan en los troncos linfáticos broncomediastínicos. Además, parte del drenaje linfático puede darse a través de los ganglios linfáticos intercostales, localizados alrededor de las cabezas y cuellos de las costillas. Esta es la razón por la cual los ganglios linfáticos axilares son los primeros en ser removidos quirúrgicamente en ciertas etapas del cáncer de mama.

Circulación Sanguínea e Inervación
La circulación sanguínea arterial de las mamas proviene de la arteria torácica interna (que deriva de la arteria subclavia, irrigando la porción medial de la mama con las ramas mamarias mediales), de la arteria torácica lateral, de la arteria toracoacromial y de la arteria subescapular (estas tres nacen de la arteria axilar, irrigando la porción lateral de la mama), y de las arterias intercostales posteriores. El drenaje venoso de los senos es realizado principalmente por la vena axilar, aunque también pueden participar las venas torácica interna e intercostales.
La inervación de las mamas es dada por estímulos de ramas anteriores y laterales de los nervios intercostales cuatro a seis, provenientes de los nervios espinales. En ambos sexos, los pezones tienen capacidad eréctil como respuesta tanto a estímulos sexuales como al frío.
Afecciones y Variaciones de la Glándula Mamaria
Variaciones en Hombres: Ginecomastia
En condiciones normales, en los individuos de corta edad, la mama permanece en un estado embrionario y no se desarrolla hasta la pubertad. En varones, la mama se atrofia por completo, si bien el conjunto areola-pezón nunca desaparece y conserva su sensibilidad y capacidad de fruncimiento y erección.
La ginecomastia es el aumento del tejido mamario en niños o en hombres, causado por un desequilibrio de las hormonas estrógeno y testosterona. Un ligero agrandamiento temporal de la mama es un hecho normal, con una frecuencia del 70% en los hombres durante la pubertad. Sin embargo, dicha hipertrofia después de la pubertad es relativamente rara y puede estar relacionada con la edad o con el uso de medicamentos, como esteroides anabólicos. La ginecomastia también puede resultar de un desequilibrio entre las hormonas estrogénicas y androgénicas, o de un cambio en el metabolismo de las hormonas sexuales por el hígado. Puede afectar a una o a ambas mamas, a veces de forma desigual. Los varones sometidos a tratamiento con estrógenos o que abusan de ciertas drogas, pueden desarrollar acúmulos de grasa que toman la forma de mamas, conocido como pseudoginecomastia, pudiendo secretar fluidos espontáneamente, aunque sin contenido lácteo.
Polimastia
En casos aislados, existen individuos con más de dos glándulas, lo que se conoce como polimastia. Cada "mama supernumeraria" tiene una situación anormal, aunque casi siempre se localizará dentro de una línea imaginaria situada a cada lado del cuerpo, desde el vértice de la axila hasta la cara lateral del labio mayor de la vulva (o la base del escroto en el varón) del mismo lado.
Cáncer de Mama
El cáncer de mama consiste en la proliferación acelerada e incontrolada de células del epitelio glandular entre los conductos delgados que conectan los racimos de lóbulos y lobulillos que componen la glándula mamaria. Como en otros tumores malignos, estas células se caracterizan por presentar particularidades propias de las células embrionarias: son células indiferenciadas que han aumentado enormemente sus capacidades reproductivas y que se han vuelto inmortales. El diagnóstico requiere el examen microscópico de una biopsia del tejido mamario sospechoso. Los tipos de cáncer que se desarrollan con más frecuencia son el cáncer ductal (si ocurre en los conductos) y el carcinoma lobulillar (si ocurre en los lóbulos). El cáncer de mama es raro en los varones.

La extirpación extensa de la mama y sus tejidos adyacentes por carcinoma fue muy común en décadas anteriores. Sin embargo, actualmente en muchos casos el tratamiento puede realizarse mediante una escisión local complementada con radioterapia y quimioterapia. Si la mastectomía simple es necesaria, la mama es separada de la fascia pectoral y los músculos adyacentes, junto con la grasa y los ganglios linfáticos axilares. En procedimientos más radicales, uno o ambos músculos pectorales pueden ser retirados. La mayoría de las mujeres con cánceres de mama únicos de hasta 4 cm de diámetro son tratados preservando la mama en lugar de realizar mastectomía.
Otras Afecciones Benignas
Otras afecciones benignas de la mama incluyen el pezón invertido o congénitas como la polimastia, así como quistes, cambios fibróticos, adenomas, fístulas, galactorrea y papilomas, entre otras.
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