Estudios Recientes sobre la Leche Materna: Beneficios, Composición y Potencial Diagnóstico

La leche materna es un fluido biológico extraordinariamente complejo y dinámico, cuya composición se adapta constantemente a las necesidades del bebé y cuyo estudio sigue revelando propiedades sorprendentes. Investigaciones recientes han profundizado tanto en sus beneficios inmunológicos y nutricionales como en su potencial como herramienta de diagnóstico precoz para enfermedades como el cáncer de mama.

La Leche Materna: Un Fluido Dinámico y sus Beneficios

Composición y Adaptación de la Leche Humana

La leche es un fluido cambiante formado por lípidos, proteínas, hidratos de carbono, vitaminas y factores inmunológicos. Es producida por la glándula mamaria, que se desarrolla de forma compleja tras el nacimiento, especialmente durante la pubertad. En la mujer embarazada, aumenta la producción de gotas de grasa, que elevan el tamaño de las células mamarias. La glándula queda en reposo hasta el alumbramiento de la placenta, debido a los altos niveles de progesterona circulante; esta etapa es conocida como lactogénesis I. Tras el parto y la expulsión de la placenta, los niveles de progesterona disminuyen, lo que da lugar al inicio de la lactogénesis II, con una producción de leche más abundante. En la lactogénesis III se mantiene la secreción láctea establecida por el reflejo de succión del recién nacido.

El contenido celular de la leche depende de varios factores, como la plenitud de la glándula mamaria, la etapa de la lactancia, el estado de salud de la díada madre/bebé, la permeabilidad de la membrana basal y el desarrollo del epitelio mamario. Esto quiere decir que existe una gran heterogeneidad en la composición de la leche de una mujer a otra, y que se modifica al adaptarse a las necesidades de su bebé. Los expertos recomiendan que los bebés consuman leche humana exclusivamente durante los primeros seis meses de vida y que, si es posible, continúen bebiéndola, del pecho o extraída, hasta los 12 meses.

Componentes Clave de la Leche Materna

  • Hidratos de carbono: La lactosa es el hidrato de carbono más importante, representando el 90% del total. Los oligosacáridos, abundantes en la leche humana, tienen un importante efecto bacteriostático.
  • Proteínas: La leche humana madura tiene un componente proteico pequeño. Sus proteínas son homólogas, lo que disminuye el riesgo de reacciones alérgicas. Se distinguen compuestos como la caseína y la seroalbúmina.
  • Nitrógeno no proteico (NNP): Se encuentra en grandes cantidades, constituyendo la urea su componente principal. Los nucleótidos, que forman entre el 10% y el 20% del NNP, inciden en la inmunidad humoral y celular.
  • Lípidos: Constituyen uno de los componentes más importantes y variables, proporcionando el 45-55% de la energía total del lactante. Su cantidad es dependiente de la grasa acumulada durante la gestación y puede ser influida por la dieta materna o el peso corporal de la madre.
  • Anticuerpos y factores inmunológicos: La Inmunoglobulina A secretora (IgAs) es el anticuerpo principal que proporciona inmunidad al lactante. La lactoferrina confiere inmunidad temprana.

El sistema inmunitario de un bebé aún no está desarrollado, por lo que la capacidad inmunomoduladora de la leche materna es de vital importancia desde el periodo neonatal, protegiéndolo de microorganismos extraños.

Beneficios Inmunológicos y para la Salud

La lactancia materna reduce el riesgo de que un bebé sufra del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y de que desarrolle asma, obesidad, diabetes tipo 1, infecciones de oído o infecciones intestinales. Los bebés alimentados con leche materna tienen menos probabilidades de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias, alérgicas o asma, y también previene la obesidad infantil.

Para la madre, la lactancia reduce potencialmente el riesgo de padecer hipertensión o desarrollar diabetes tipo 2, cáncer de ovario y cáncer de mama. Además, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el síndrome metabólico.

Infografía: Beneficios de la leche materna para el bebé y la madre

Variaciones en la Composición de la Leche Materna

La leche materna modifica su composición en función de la edad del bebé, el momento del día, la dieta materna o el grado de plenitud de la glándula mamaria. Estudios recientes apuntan que existe una relación dinámica entre el estado de salud del niño y la composición de la leche de la madre, ya que incluso aumenta la producción de anticuerpos ante una infección activa del lactante.

Un estudio de Ramiro-Cortijo et al. (2022) analizó las diferencias en los niveles de proteínas y antioxidantes en la leche materna en función del sexo del bebé en mujeres españolas durante el primer mes de lactancia. A las mujeres se les pedía que cediesen una muestra de 5 mL de leche en los días 7, 14 y 28 de lactancia para analizar la grasa, las proteínas y diversos sistemas antioxidantes. Los investigadores sugieren que la influencia de las hormonas sexuales masculinas durante el embarazo y postparto, que participan en el desarrollo de la glándula mamaria, podría justificar un mayor engrosamiento glandular en las mujeres con un feto masculino.

Cáncer de Mama Posparto y el Potencial Diagnóstico de la Leche Materna

Cáncer de Mama Posparto: Desafíos y Contexto

El cáncer de mama posparto se define como aquel que se diagnostica hasta 10 años después de haber sido madre, y presenta una creciente incidencia y un pronóstico especialmente agresivo comparado con otros tipos de cáncer de mama. Su clasificación reciente como categoría distinta y estudios desarrollados en la provincia de Córdoba muestran que el cáncer de mama posparto supone a día de hoy el 60% del cáncer de mama diagnosticado en mujeres menores de 45 años.

Investigaciones recientes, basadas en datos de casi 4.000 mujeres, indican que la edad avanzada en el primer parto (a partir de los 35 años) se asocia con un riesgo elevado de desarrollar cáncer de mama después del parto. El aumento en la incidencia también se atribuye a cambios en los factores de estilo de vida y, posiblemente, a una mayor conciencia y mejora en los métodos de diagnóstico. Los cambios fisiológicos que ocurren en la mama durante el embarazo y el posparto hacen que los tumores sean más difíciles de detectar; además, biológicamente los tumores en el posparto son más agresivos y las mujeres se quedan embarazadas en edades en las que aún no se hace cribado poblacional con mamografía.

REPORTAJE - DONACIÓN DE LECHE MATERNA POR LA INVESTIGACIÓN DEL CÁNCER DE MAMA POSPARTO EN ALMERÍA

La Leche Materna como Biopsia Líquida para la Detección Precoz

Un equipo del VHIO, liderado por la Dra. Cristina Saura y la Dra. Ana Vivancos, ha demostrado por primera vez que la leche materna de las pacientes con cáncer de mama contiene ADN tumoral circulante (ADNct). Este ADNct es susceptible de ser detectado a través de la biopsia líquida en la leche materna y podría convertirse en una nueva herramienta para diagnosticar de forma precoz el cáncer de mama en el período del posparto.

La inquietud de una paciente con cáncer de mama diagnosticada durante el embarazo de su tercera hija fue el origen de esta investigación. La paciente proporcionó una muestra de leche materna que tenía guardada, y al analizarla, se encontró ADN con la misma mutación presente en su tumor. Esto impulsó la idea de que la leche materna, por su proximidad al tumor, podría ser una fuente alternativa para detectarlo a través de biopsia líquida.

El estudio, publicado en la revista Cancer Discovery, analizó muestras de leche materna y sangre a través de técnicas como Next Generation Sequencing (NGS) y Droplet Digital PCR (ddPCR). Se comprobó que en la leche materna existe ADN circulante libre de origen tumoral, detectando mutaciones presentes en el tumor en 13 de las 15 pacientes analizadas. Las muestras de calostro, recogidas en las primeras horas de lactancia de dos pacientes en las que no se detectó la mutación, sugieren que podría necesitarse más tiempo para que el ADN tumoral se libere en la leche.

Los resultados demostraron que el ADNct en la leche materna es suficiente para detectarlo a través de biopsia líquida e incluso antes de que el diagnóstico de cáncer de mama se pueda realizar mediante una prueba de imagen convencional. El siguiente paso fue diseñar un panel genómico basado en NGS, el panel de genes VHIO-YWBC, con una sensibilidad de más del 70%, que permite detectar las mutaciones más frecuentes en mujeres diagnosticadas antes de los 45 años. Este panel podría servir en el futuro como método de diagnóstico precoz de cáncer de mama en el posparto.

Caso de Éxito en Detección Precoz

Un caso de mujer de alto riesgo incluida en el estudio refuerza esta idea. Una mujer sana que participó en el estudio a los 46 años fue diagnosticada de cáncer de mama 18 meses después de tener a su hijo. Las muestras de leche materna recogidas a los ocho y once meses tras el parto mostraron la mutación presente en el tumor de la mama afectada a los once meses, seis meses antes del diagnóstico por ecografía mamaria. Ni en las muestras de sangre ni en la leche de la mama sana se detectó la mutación, lo que sugiere un potencial diagnóstico seis meses antes con esta técnica.

Para confirmar la utilidad de la leche materna como herramienta de biopsia líquida para la detección precoz de cáncer de mama en el posparto, el siguiente paso es realizar esta prueba no invasiva a miles de mujeres. Estos resultados abren la puerta al futuro uso de la leche materna como una nueva fuente de biopsia líquida para la detección precoz del cáncer de mama en el posparto, ofreciendo una potencial nueva herramienta para el diagnóstico precoz en una población especialmente sensible de mujeres jóvenes y madres.

Cáncer y Lactancia: La Perspectiva Humana y el Proyecto HERA

Injusticia Epistémica en el Sistema Sanitario

El binomio cáncer y lactancia es una realidad compleja. A menudo, las matronas se encuentran con casos que el sistema no sabe gestionar, como se evidenció en el Estudio LACTHOS presentado por Laia Aguilar en el Congreso FEDALMA 2025. Historias como las de Elena y Marina, a quienes se les diagnosticó cáncer durante la lactancia, ilustran cómo el sistema, al centrarse en la enfermedad, puede olvidar la identidad de la paciente como madre lactante.

En el caso de Elena, con cáncer de tiroides y un bebé de 8 meses, no se le pautaron extracciones de leche durante el ingreso, lo que pudo haber provocado complicaciones. Marina, con cáncer de pulmón y un bebé de 5 meses, no recibió respuestas claras sobre la compatibilidad de las pruebas con la lactancia. El estudio LACTHOS confirmó que al 29% de las madres ingresadas se les recomendó interrumpir la lactancia (a menudo sin evidencia farmacológica) y una cuarta parte sufrió complicaciones físicas por falta de apoyo clínico.

Lo que sufrieron Elena y Marina es lo que Esther Massó llama Injusticia Epistémica, donde el sistema médico anula la voz y el conocimiento de la mujer sobre su propio cuerpo, fragmentando su identidad y abordando el cáncer y la lactancia por separado.

El Proyecto HERA: La Leche Salva Vidas

Aunque compatibilizar cáncer y lactancia es un reto, el acompañamiento y respeto al momento vital de la mujer siempre deben mantenerse. Desde FEDALMA se pide: protocolos de ingreso que incluyan la variable "Lactancia", validación de la mujer como sujeto completo y mayor investigación.

En este contexto, la extracción de leche materna cobra un doble sentido vital: como protección para evitar mastitis durante ingresos hospitalarios y como herramienta para la investigación. El Proyecto HERA busca revolucionar el diagnóstico del cáncer de mama posparto, que a menudo se confunde con mastitis o cambios de la lactancia y se diagnostica tarde. El objetivo es que la ciencia aprenda a distinguir la leche de una mujer con cáncer de la de una mujer sana.

Pueden participar mujeres lactantes mayores de 18 años, con o sin antecedentes de riesgo. La donación de entre 10 y 30 ml de leche materna es crucial para este estudio, que busca adelantar el diagnóstico y mejorar la vida de muchas mujeres.

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