Para entender cómo nace un nuevo ser humano, es importante conocer las primeras etapas. Todo comienza con la unión de dos células muy especiales: el óvulo y el espermatozoide. A este proceso se le llama fecundación.

¿Cómo ocurre la Fecundación?
La reproducción humana se desarrolla en tres etapas principales: la fecundación, el embarazo y el parto. Para que esto ocurra, deben intervenir los dos sexos, el masculino y el femenino.
El Viaje de los Espermatozoides
La fecundación consiste en la unión de una célula sexual masculina, un espermatozoide, con una célula sexual femenina, un óvulo, y se produce en el interior del cuerpo de la mujer, normalmente en las trompas de Falopio. Para que esto ocurra, el semen, que contiene cientos de miles de espermatozoides, pasará por la vagina, atravesará el útero y llegará a las trompas de Falopio.
De los millones de espermatozoides depositados en la vagina, solamente unos cientos llegarán hasta el óvulo y solo uno podrá atravesar la membrana plasmática del óvulo y producir la fecundación. Los expertos en fertilidad llaman "capacitación del espermatozoide" a los procesos y modificaciones que se producen en la estructura de los espermatozoides cuando viajan hacia la trompa de Falopio para encontrarse con el óvulo. Son unos cambios necesarios para que pueda penetrar en el óvulo y que se produzca la fertilización.
Encuentro con el Óvulo
El óvulo es liberado del ovario durante la ovulación y es captado por unas estructuras llamadas fimbrias, que lo transportan hacia el útero a través de las trompas de Falopio. La corona radiada es un conjunto de células que envuelven al óvulo, y la zona pelúcida consiste en una membrana traslúcida que también lo rodea.
En su camino hacia el óvulo, los espermatozoides se encuentran con estas barreras. La dispersión de las células de la corona radiada se produce en esta etapa. La segunda barrera, la zona pelúcida, es atravesada con ayuda de unas enzimas, llamadas espermiolisinas, liberadas por el acrosoma del espermatozoide. Unas sustancias difundidas desde el óvulo y otras liberadas por el acrosoma del espermatozoide desencadenan este proceso, lo que se conoce como activación del espermatozoide. El espermatozoide, mediante los movimientos de su flagelo, empuja el filamento acrosómico para que haga contacto con la membrana celular del óvulo.
La Fusión de Células
Después de la penetración de uno de los espermatozoides, la permeabilidad de la membrana del óvulo se modifica por un proceso llamado reacción de zona o cortical. La unión del primer espermatozoide a la membrana plasmática del óvulo desencadena tres hechos: en cuanto el espermatozoide entra en contacto con la membrana del ovocito, se fusionan las dos membranas plasmáticas y se forma el cono de fertilización. Gracias a esta especie de veta, entra en el citoplasma ovocitario la cabeza, pieza intermedia y cola del espermatozoide. Unas vesículas que se encuentran debajo de la membrana del óvulo y que se llaman gránulos corticales expulsan su contenido. Esta reacción impide que otros espermatozoides penetren al óvulo.

Del Cigoto al Embrión
Una vez dentro el espermatozoide, el ovocito termina su maduración, llamada meiosis II, que consiste en la reducción del número de cromosomas. El espermatozoide, que ya ha penetrado, avanza hasta quedar junto al pronúcleo femenino, se hincha su núcleo y forma el pronúcleo masculino, con otros 23 cromosomas. Cuando ambos pronúcleos se encuentran, se fusionan y los cromosomas se juntan: nace así una nueva célula con 46 cromosomas en total, formando el cigoto humano. En la fecundación ya queda determinado el sexo del bebé, pues el óvulo solo tiene cromosoma X, pero el espermatozoide tiene cromosoma X o Y.
El cigoto es la célula resultante de la unión del espermatozoide con el óvulo. El óvulo fecundado se divide por primera vez a las 24 horas de la concepción, es lo que llamamos cigoto. Este aparece el día 1 de desarrollo embrionario en la trompa de Falopio de la mujer, que es donde tiene lugar la fecundación. Desde aquí, comienza su camino hasta el útero, donde se implantará para que pueda producirse el embarazo.
Desarrollo embrionario hasta blastocito
Primeras Divisiones Celulares
El cigoto, que es una sola célula, comienza su división celular al día siguiente de la fecundación. En este momento, deja de denominarse cigoto y pasa a ser un embrión de día 2 que ya cuenta con unas cuatro células. Así, se divide primero en dos células. En el día 2 de desarrollo, el embrión suele tener unas cuatro células que deben ser simétricas, es decir, de un tamaño similar. En el día 3 de desarrollo, el embrión es de excelente calidad si tiene ocho células simétricas y con un núcleo en el interior de cada una.
Todas estas etapas iniciales del desarrollo embrionario tienen lugar en la trompa de Falopio, a medida que el embrión avanza en dirección al útero.
De Mórula a Blastocisto
En el día 4 de desarrollo embrionario, es posible encontrar al embrión en estado de mórula. Esta denominación se debe a que adquiere el aspecto de una mora. El embrión ya tiene un número elevado de células y prácticamente no se pueden contabilizar. Este estadio de mórula solamente suele durar un día.
Cuando el embrión tiene entre 5 y 6 días de desarrollo, adquiere una forma determinada e inicia la diferenciación celular. Se trata del blastocisto, que tiene el tamaño aproximado de la cabeza de un alfiler. En la semana 4 de embarazo, el embrión es tan solo un puñado de células agrupadas entre sí, que se denomina blastocisto. Las células internas del blastocisto forman un círculo aplanado llamado disco embrionario, que se acabará convirtiendo en un bebé. Las células externas se transforman en finas membranas que se forman alrededor del blastocito. Las células internas y externas se multiplican miles de veces y se van desplazando hasta convertirse en un embrión.
La Implantación
El blastocisto anida (se entierra a sí mismo) en el endometrio, que es el recubrimiento interno del útero. La implantación embrionaria es uno de los mayores misterios del embarazo, ya sea espontáneo u obtenido mediante técnicas de reproducción asistida. Si fracasa, no hay gestación posible. El blastocisto sale de la membrana que lo protege (zona pelúcida) y empieza a adherirse al endometrio. La implantación termina aproximadamente en el día 14 después de la fecundación, de forma que el endometrio queda invadido por el embrión. Después de la implantación embrionaria, el embrión comienza a producir la hormona beta-hCG y es posible confirmar que la mujer está embarazada.

Desarrollo del Embrión
El periodo embrionario es la fase en la que se produce la formación de todos los aparatos y sistemas del embrión, un proceso conocido con el nombre de organogénesis. Esta fase comprende desde la cuarta a la octava semanas de gestación. En esta etapa, el embrión tiene una forma redondeada y está formado por dos capas: el endodermo y el ectodermo.
Crecimiento y Formación de Órganos
Se forman las vellosidades coriónicas que conectarán con los vasos sanguíneos de la madre. De este modo, el embrión obtiene el alimento y el oxígeno necesario para crecer. El corazón del embrión (amasijo de células musculares alargadas) empieza a latir a los 22 días aproximadamente. Este rudimentario corazón será el encargado de distribuir el alimento y el oxígeno a todas las partes del embrión para que pueda crecer.
Al cabo de unas 8 semanas, el embrión tiene el tamaño aproximado de una frambuesa. Ya se habrán formado casi todas sus partes, como el cerebro, los nervios, el corazón, la sangre, el estómago, los intestinos, los músculos y la piel. El embrión va adquiriendo forma humana o de bebé.
Crece muy deprisa y ahora tiene el tamaño de un garbanzo (5-6 milímetros). El embrión mide unos 22 milímetros. El cuerpo se va alargando, cada vez con más forma humana y la piel es translúcida, por lo que se puede ver el esqueleto. El embrión mide entre 4 y 5 centímetros y pesa 9 gramos.

Del Embrión al Feto
Cuando la gestación llega a la semana 8, termina el periodo de embrión y comienza la etapa fetal. Oficialmente termina el periodo embrionario y el embrión pasa a llamarse feto. Durante el primer mes de vida del feto, la proporción corporal es distinta y la cabeza ocupa un volumen mucho mayor. A medida que avanzan los meses de gestación, el resto del cuerpo adquiere una mayor proporción hasta formar su silueta definitiva.
En el feto hay un nivel de especialización celular más específico. Se forman distintos tejidos celulares y se crean todos los órganos que empiezan a funcionar, como el cerebro, el hígado o los riñones. La etapa fetal es el periodo más largo del futuro bebé. El nombre de feto se utiliza solamente durante el embarazo, hasta el momento de su nacimiento entre las semanas 38 y 40 de embarazo. Tras el parto, el feto ya pasa a denominarse bebé.
Entre las 17 y 20 semanas de embarazo la madre suele notar por primera vez los movimientos del feto. A las 28 semanas, comienza a desarrollarse la grasa subcutánea, ya están presentes las uñas en los dedos de manos y pies, puede abrir los ojos y el pelo está bien desarrollado. Alrededor de la semana 32, el feto pesa entre 1300 y 1800 gramos. A las 36 semanas, presenta aproximadamente una longitud de 32 cm y un peso de 2500 gramos.
La Placenta y el Cordón Umbilical
El feto flota en el líquido amniótico que hay dentro del saco amniótico. El líquido amniótico y el saco o bolsa amniótica protegen al feto de los golpes y sacudidas que podría sufrir el cuerpo de la madre. El feto obtiene oxígeno y nutrientes de la sangre de la madre a través de la placenta. Esta estructura tiene una forma de disco y se adhiere al revestimiento interno del útero. La placenta empieza a desarrollarse al 8º día del embarazo y al final del mismo mide 20 centímetros de diámetro y pesa en torno a 500 gramos. La placenta y el feto están unidos entre sí por el cordón umbilical.
Desarrollo embrionario hasta blastocito
Preguntas Frecuentes
Para aclarar algunos conceptos, respondemos a preguntas comunes:
- ¿Cuál es la diferencia entre embrión y feto? La diferencia es su edad gestacional. Se considera embrión cuando la edad gestacional es menor a las 8 semanas desde el último periodo menstrual omitido. Una vez que pasa de las 8 semanas y hasta el nacimiento se le denomina feto.
- ¿Es lo mismo cigoto que óvulo fecundado? Sí, el cigoto es la célula resultante de la unión del espermatozoide con el óvulo fecundado. Los gametos (óvulo y espermatozoide) son células haploides (23 cromosomas), mientras que el cigoto es diploide (46 cromosomas).
- ¿Cómo se escribe: 'cigoto' o 'zigoto'? Ambas formas son correctas y aceptadas. Coloquialmente, el cigoto también se conoce como célula huevo.
- ¿Qué diferencias hay entre un cigoto y un gameto? El gameto es haploide (contiene la mitad de material genético), mientras que el cigoto es diploide (contiene el material genético completo).
- ¿El blastocisto es lo mismo que el cigoto? No. El cigoto es una célula diploide originada tras la fecundación y está compuesta de una sola célula. El blastocisto es un embrión que se encuentra en el quinto día de desarrollo y contiene múltiples células que empiezan a diferenciarse.
- ¿Puede darse un embarazo sin embrión? Sí. Cuando hay una prueba de embarazo positiva, pero el saco embrionario está vacío, es lo que se conoce como embarazo anembrionado o huevo huero. Se trata de un embarazo con desarrollo anormal y considerado en numerosas ocasiones como un aborto muy temprano.
- ¿Qué es un blastómero o blastómera? Es el término que se utiliza para referirse a cada una de las células que forman el embrión. Por ejemplo, un embrión en día 3 tiene idealmente entre 7 y 9 blastómeras o células embrionarias.
- ¿En qué momento o etapa del desarrollo embrionario se forman las capas embrionarias? La gastrulación es la formación de las capas embrionarias o germinales: ectodermo, mesodermo y endodermo. Ocurre a lo largo del primer mes, tras la implantación del embrión.