Estimular la atención y la velocidad de procesamiento es fundamental a cualquier edad, ya que esto permitirá un desarrollo adecuado de las habilidades de los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA). La atención es necesaria para realizar cualquier actividad mental, trabajando como un colador que requiere de una selección, revisión y procesamiento de la información. Esta atención se divide en varias modalidades: sostenida, selectiva y dividida. Por su parte, la velocidad de procesamiento es el tiempo que se tarda en responder ante la presencia de un estímulo. Ambas funciones cognitivas están relacionadas y dependen una de la otra.
Los alumnos con TEA a menudo presentan dificultades en el aprendizaje debido a problemas con la comunicación, el contacto visual, el reconocimiento y la expresión de emociones, la psicomotricidad gruesa y fina, o los hábitos y las rutinas, entre otros aspectos. Sin embargo, también disponen de una serie de fortalezas y talentos que pueden ayudarles a alcanzar su máximo potencial si se trabajan con las metodologías educativas adecuadas, llevando a la práctica una intervención personalizada que cubra sus necesidades especiales y refuerce sus competencias propias.
La Importancia del Juego en Niños con TEA
El juego es una parte fundamental del desarrollo infantil, ya que ayuda a los niños a aprender habilidades sociales, de comunicación y de resolución de problemas, fomentando su imaginación y creatividad. Sin embargo, para los niños con TEA, el juego puede ser una experiencia más compleja debido a sus diferencias neurológicas únicas.
¿Cómo Afecta el Trastorno del Espectro Autista al Juego?
- Comunicación Social: Los niños en el espectro autista a menudo tienen dificultades para comprender las señales sociales, interpretar las expresiones faciales y el lenguaje corporal, y participar en juegos recíprocos. Esto puede dificultarles entender las reglas tácitas de los juegos, turnarse, compartir o comunicar sus necesidades e intereses de manera efectiva.
- Procesamiento Sensorial: Algunos niños con TEA pueden tener una mayor sensibilidad sensorial o dificultades para procesar la información sensorial. Es posible que se sientan abrumados por ruidos fuertes, luces brillantes, ciertas texturas o incluso la sensación de la ropa, lo que les lleva a evitar actividades o reaccionar con angustia.
- Comportamientos Repetitivos: Los niños con TEA pueden presentar comportamientos repetitivos e intereses limitados, lo que afecta su capacidad para participar en una amplia gama de actividades de juego. Pueden preferir rutinas predecibles o realizar acciones repetitivas que les brinden comodidad o estimulación sensorial.
- Funcionamiento Ejecutivo: Pueden tener dificultades para planificar, organizar y administrar el tiempo, lo que impacta su capacidad para jugar con reglas, seguir instrucciones o participar en actividades de juego estructuradas, generando frustración.

Beneficios del Juego en el Desarrollo de Habilidades
A pesar de estos desafíos, el juego es una parte vital del desarrollo de un niño y ofrece numerosos beneficios:
- Desarrollo de habilidades sociales: Brinda oportunidades para practicar la interacción social, aprender a turnarse, compartir y comprender las señales sociales.
- Mejora de las habilidades de comunicación: Participar en juegos ayuda a los niños a desarrollar sus habilidades lingüísticas, mejorar la comunicación y expresar sus pensamientos y sentimientos.
- Mejora del procesamiento sensorial: Las actividades de juego sensorial pueden ayudar a los niños con TEA a desarrollar la conciencia corporal, regular las emociones y controlar la sensibilidad sensorial.
- Impulso de habilidades cognitivas: El juego fomenta el crecimiento cognitivo, incluyendo la resolución de problemas, el pensamiento crítico, el razonamiento lógico y las habilidades de memoria.
- Desarrollo de habilidades motoras finas: Actividades como construir con bloques, dibujar o usar rompecabezas mejoran la motricidad fina y la coordinación mano-ojo.
- Desarrollo de paciencia y regulación emocional: Participar en actividades estructuradas, como juegos de mesa o rompecabezas, puede ayudar a los niños a desarrollar la paciencia y aprender a seguir las reglas.
- Promoción del reconocimiento emocional: Los juegos de simulación, los juegos de rol o la expresión creativa pueden ayudar a los niños a entender y expresar sus emociones.
Estrategias Generales para la Intervención y el Aprendizaje
Para trabajar con niños con TEA es necesario tener una comprensión profunda del autismo infantil y aplicar habilidades como la empatía, paciencia, comunicación clara y flexibilidad. Es clave contar con una formación específica en atención a la diversidad en las aulas y una intervención personalizada.
Recomendaciones Generales para Actividades
Desde la Fundación ConecTEA y otros expertos, se ofrecen las siguientes recomendaciones para mejorar las habilidades de atención y velocidad de procesamiento, así como otras áreas:
- Proponer ejercicios breves para disminuir la aparición del cansancio.
- Trabajar en un lugar sin estímulos distractores.
- Hacer ejercicios visuales y, si es posible, que sean manipulativos.
- Tener a mano solamente los objetos o materiales necesarios con los que se va a trabajar.
- Reforzar los logros que consiguen los niños con elogios o premios.
- Individualizar los ejercicios y adaptarlos, cuando sea posible, a los intereses de cada persona.
- La búsqueda de ejercicios de logopedia para niños autistas es fundamental para mejorar las habilidades comunicativas.
Estrategias en el Entorno Escolar y Doméstico
Cada alumno con autismo es único y, por lo tanto, tendrá necesidades únicas. Sin embargo, muchas estrategias y principios básicos de instrucción eficaz pueden aplicarse, especialmente aquellas que proporcionan estructura y enseñan una variedad de habilidades.
- Crear un entorno estructurado: Organizar el aula y el hogar para minimizar la sobrecarga sensorial controlando factores como el ruido, la iluminación y la temperatura. La estructura y la previsibilidad facilitan la comprensión del entorno por parte del alumno, lo que puede ayudar a disminuir la preocupación o la agitación.
- Rutina estructurada: Las rutinas son necesarias para todos los alumnos, especialmente para los autistas, permitiendo la consistencia y que un estudiante sepa lo que viene a continuación. Los tableros visuales de rutina son muy útiles.
- Comunicación clara: Mantener las instrucciones claras y sencillas evita confusiones y permite a los alumnos con autismo procesar las indicaciones con facilidad. Hay que captar su atención antes de dar cualquier indicación y evitar expresiones confusas.
- Etiquetar materiales y espacios: Organizar el aula de una manera determinada puede aumentar la capacidad de un alumno con autismo para desenvolverse con éxito, ayudándoles a comprender las expectativas y a dar sentido a su entorno.
- Zona designada para calmarse: Los alumnos con autismo pueden agobiarse o sobreestimularse con facilidad. Disponer de una zona designada a la que acudir para ayudarles a autorregularse es crucial.
- Apoyos visuales: Las señales visuales, como dibujos, diagramas o instrucciones escritas, ayudan a los niños a entender y ejecutar tareas con mayor facilidad.

Tipos de Actividades y Ejercicios Específicos
Actividades para Mejorar la Atención y Velocidad de Procesamiento
Para mejorar la atención y la velocidad de procesamiento, se pueden implementar las siguientes actividades:
- Decir en voz alta y lo más rápido posible, X cosas que sean cuadradas (o de cualquier otra categoría).
- Lo más rápido que puedan, decir X objetos que encuentren en la habitación, cocina, salón, etc.
- Presentar dos imágenes que tengan elementos diferentes y otros iguales, pidiendo que las comparen y encuentren las diferencias.
- Laberintos: Aumentar la complejidad cuando sea necesario. Sirven también para trabajar la motricidad fina, la memoria visual y la orientación.
- Esconder objetos en un espacio de casa y dejar una lista de aquellos que tiene que encontrar. Si el niño no sabe leer, se puede usar una imagen o pictograma.
- Si una de sus aficiones es la música, ponerle una canción que le gusta y pedirle que identifique y cuente las veces que se repite una determinada palabra.
- En cualquiera de estas actividades se puede poner un cronómetro para calcular el tiempo que se tarda en realizarlas.
Ejercicios para Habilidades Cognitivas y Flexibilidad
Algunas actividades específicas están diseñadas para trabajar la flexibilidad cognitiva y la adaptación a cambios imprevisibles:
- Cambio de sombrero (NeuronUP): Actividad que trabaja la flexibilidad cognitiva y la adaptación a cambios imprevisibles, útil para mejorar la respuesta ante imprevistos en contextos reales.
- Puzles: Utilizar rompecabezas adecuados para la edad para desarrollar habilidades de resolución de problemas.
- Juegos de construcción: Juguetes como bloques o LEGO pueden ayudar a desarrollar habilidades de pensamiento espacial.
Ejercicios de Logopedia y Comunicación
Los ejercicios de logopedia son cruciales para abordar las dificultades en el habla y la comunicación. Técnicas y ejercicios efectivos incluyen:
- Imitación y repetición: Fundamentales para mejorar la capacidad de comunicación, fortaleciendo la comprensión y la expresión verbal. La imitación permite aprender nuevos comportamientos y formas de comunicación, mientras la repetición refuerza el aprendizaje.
- Sonidos ambientales: Replicar sonidos de animales o vehículos, que son divertidos y fáciles de imitar.
- Juego de Memoria: Usar tarjetas con palabras e imágenes.
- Ejercicios de articulación: Mejoran la claridad del habla. Trabajar en la articulación de fonemas específicos es esencial.
- Modelado verbal: Decir una palabra o frase y pedir al niño que la repita.
- Ejercicios de comprensión y expresión: Cruciales para la comunicación efectiva. El modelado y la repetición son claves para enseñar nuevas palabras y frases.
- Comunicación no verbal: Incluye gestos, expresiones faciales y el lenguaje corporal, ayudando a expresar emociones y necesidades cuando las palabras no son suficientes.
- Medios de comunicación alternativos: Utilizar tarjetas con imágenes sencillas, lenguaje de signos o una aplicación de comunicación en una tableta para expresar necesidades.
Terapia de lenguaje para niños diagnosticados con autismo: de cero a 50 palabras en seis meses
Actividades para la Interacción Social y Habilidades Emocionales
Aprender a iniciar y mantener conversaciones es una habilidad crítica para la interacción social. Algunas actividades son:
- Revuelto de emociones básicas (NeuronUP): Ficha orientada a la intervención emocional para identificar expresiones faciales, gestos y señales emocionales.
- ¿Qué dirías tú? (NeuronUP): Juego diseñado para la intervención en cognición social, reproduciendo situaciones comunicativas reales como saludar, pedir ayuda, disculparse o expresar emociones.
- ¿Está bien o mal?: Basado en escenas del entorno escolar, familiar y comunitario para comprender situaciones sociales.
- Juegos de comunicación: Utilizar juegos de mesa que fomenten la comunicación, como el juego de «Sí o No», donde el alumno debe hacer preguntas para adivinar un objeto.
- Tarjetas de comunicación: Usar tarjetas con imágenes o palabras para ayudar al estudiante a expresar sus necesidades y deseos.
- Historias sociales: Crear historias sociales para ayudar al niño a comprender situaciones sociales y emociones.
- Juego de roles: Practicar situaciones sociales a través de juegos de roles, como juegos de doctor, maestro o tienda.
- Grupos de juego: Organizar encuentros con otros compañeros para fomentar la interacción social y las habilidades de juego.
- Juegos de mesa: Juegos como «Uno» o «Conecta 4» pueden ser útiles para aprender a tomar turnos y seguir reglas sociales.
- La cortesía: Aprovechar espacios como la llegada o salida del aula para practicar cómo saludar y despedirse, así como dar o pedir algo.
- Compartir intereses: Conocer los intereses personales de los alumnos para adaptar contenidos y fomentar la interacción con docentes y compañeros.
- Contacto visual: Durante las interacciones, invitar al niño a mantener el contacto visual. Los juegos de imitación son un buen recurso.
Juego Sensorial en Casa
Las actividades sensoriales pueden ayudar a los niños con TEA a controlar sus habilidades de procesamiento sensorial y a explorar sus sentidos en un entorno controlado y agradable.
- Contenedores sensoriales: Llenar una papelera con objetos de diferentes texturas (arena, arroz, frijoles, gotas de agua) para que los niños exploren, clasifiquen y jueguen.
- Actividades táctiles: Participar en juegos sensoriales con crema de afeitar, plastilina, pintura con los dedos o materiales texturizados como el limo.
- Bandejas sensoriales: Crear bandejas con texturas diferentes para que el niño explore y desarrolle sus sentidos.
- Botellas sensoriales: Crear botellas llenas de agua colorida, purpurina, objetos pequeños o perlas para la estimulación visual y auditiva.
- Bolas antiestrés: Proporcionar bolas de diferentes texturas para apretar y estimular el tacto.
- Pintura de dedos: Una actividad táctil relajante o estimulante, según las preferencias del niño, que ayuda a desarrollar la motricidad fina, la coordinación mano-ojo y la expresión creativa.
- Espacios de relajación: Crear un espacio tranquilo con luces suaves y música calmante para ayudar al estudiante a regular su sensibilidad sensorial.
- Estímulos sonoros: Introducirlos de forma paulatina y en cortos periodos de tiempo, ya que muchos menores con TEA presentan hipersensibilidad sensorial.
Fomento de la Actividad Física y Motricidad
Fomentar la actividad física permite a los niños con TEA desarrollar habilidades motoras gruesas, de coordinación e incluso de organización.
- Carreras de obstáculos: Crear una pista con muebles, almohadas y otros artículos del hogar para enseñar a seguir instrucciones, planificar movimientos y mejorar el equilibrio y la coordinación.
- Escalones: Colocar peldaños (como almohadas o pufs) en el piso para que el niño los pise, promoviendo el equilibrio y la coordinación.
- Fiesta de baile: Poner música y bailar es una forma divertida de mejorar la motricidad gruesa, la coordinación y el ritmo.
- Paseos sensoriales: Dar un paseo por la naturaleza y concentrarse en diferentes texturas, sonidos y olores.
- Motricidad fina: Entrenar pintando objetos pequeños.
- Motricidad gruesa: Jugar a la pelota.
- Lateralidad: Trabajar con ejercicios cruzados, como “tócate la oreja derecha con la mano izquierda”.
Terapia de Análisis de Comportamiento Aplicado (ABA)
La Terapia de Análisis de Comportamiento Aplicado (ABA) ayuda a superar las sensibilidades sensoriales, las dificultades de comunicación y las diferencias en la interacción social que dificultan la participación plena en las actividades de juego. Las intervenciones basadas en ABA pueden utilizarse para enseñar eficazmente habilidades específicas que pueden no estar en el repertorio del niño, ayudándole a funcionar mejor en su entorno (casa, escuela, comunidad).
Aplicaciones de la Terapia ABA
- Adquisición de habilidades: Se evalúa el repertorio de habilidades del niño en áreas adaptativas clave como la comunicación/lenguaje, la autoayuda, las habilidades sociales y las habilidades motoras. Se desarrollan objetivos para cada habilidad y se abordan utilizando técnicas basadas en ABA.
- Gestión de la conducta: Se evalúa la función de los comportamientos desafiantes (rabietas, comportamientos agresivos, autolesivos) para determinar "por qué se producen". Se desarrolla una terapia basada en ABA para disminuir la ocurrencia del comportamiento y enseñar al niño un comportamiento funcionalmente equivalente que sea socialmente apropiado.
- Formación de los padres: Las personas que cuidan de un niño pueden recibir un "plan de estudios" personalizado. Esto incluye enseñar los conceptos pertinentes basados en ABA y la implementación de programas de adquisición de habilidades o gestión de la conducta en el tiempo en familia.
Proceso para Iniciar la Terapia ABA
Para iniciar la terapia ABA, los pasos típicos son:
- Informe de diagnóstico: Un informe de diagnóstico de TEA realizado por un médico (psiquiatra, psicólogo, pediatra del desarrollo).
- Fuente de financiación: Determinar la cobertura del seguro (público o privado), ya que el ABA es un tratamiento eficaz y basado en la evidencia.
- Contactar con un proveedor de ABA: Buscar agencias acreditadas y de buena reputación.
- Evaluación de la Conducta Funcional (FBA): Un Analista de Conducta Certificado (BCBA) o un Supervisor de Programa realizará entrevistas con los padres/cuidadores y observaciones del niño para recopilar información clínica y establecer planes de tratamiento. La FBA evalúa por qué ocurren los comportamientos y determina la mejor manera de abordarlos.
- Inicio de sesiones: Las sesiones individuales entre un técnico de conducta y el niño comenzarán una vez aprobados los servicios, con una duración y frecuencia que dependerán de las horas aprobadas.
- Formación de padres: Un aspecto importante es la formación de los padres, con sesiones entre los cuidadores y el supervisor del caso, con o sin la presencia del niño, para dotarles de habilidades y conocimientos para abordar dificultades de comportamiento fuera de las sesiones programadas.
El objetivo final de la terapia ABA es facilitar el mantenimiento de las conductas aprendidas a lo largo del tiempo y su generalización a diferentes situaciones del entorno.
Claves para Elegir las Actividades Adecuadas
Cada niño dentro del espectro autista es único, por lo que no existen fórmulas universales, sino enfoques personalizados que consideran sus intereses, fortalezas, necesidades sensoriales y formas particulares de percibir el mundo. Como indica Temple Grandin, “los niños del espectro necesitan acceso a experiencias que construyan habilidades, no solo a intervenciones que los corrijan”.
Algunas consideraciones al elegir actividades son:
- Intereses del niño: Involucrar al niño en actividades que se alineen con sus pasiones, ya sean dinosaurios, el espacio o la música, hará el juego más divertido y atractivo.
- Aprovechar sus puntos fuertes: Elegir actividades que coincidan con las habilidades del niño. Si se le dan bien los rompecabezas, pensar en juegos de construcción complejos o juegos de lógica.
- Mantenerlo simple y directo: Dividir las tareas en pasos manejables para evitar el agobio y fomentar la independencia. Las instrucciones claras y concisas les ayudarán a seguirlas.
- Observar y ajustar: La misma actividad puede funcionar un día y no otro. La flexibilidad es clave.
- No buscar perfección, sino conexión: Lo importante no es “hacerlo bien”, sino disfrutar y compartir la experiencia.
- Menos es más: Las actividades simples, con materiales cotidianos, suelen ser las más efectivas.
La colaboración y participación de la familia en el proceso de aprendizaje es fundamental. Los padres deben estar al tanto de las áreas que se están trabajando con el niño y poner en práctica esas mismas actividades pedagógicas en casa para el refuerzo de aprendizajes.