Los niños y adolescentes que padecen cáncer enfrentan una serie de síntomas molestos derivados de la enfermedad, los procedimientos médicos y diagnósticos, los efectos secundarios de los tratamientos, la hospitalización y los desplazamientos para recibir atención. Es por ello que el paciente pediátrico oncológico debe ser tratado de manera integral, abordando aspectos físicos, psicológicos y sociales, no solo para facilitar su curación, sino también para mejorar sus expectativas, su autoestima y sus ganas de vivir.
En este contexto, las intervenciones de musicoterapia pueden aliviar situaciones de estrés, ansiedad o temor, mejorando significativamente la calidad de vida de los pacientes y su entorno. La pregunta central que guía la exploración de este tema es: ¿Tiene la musicoterapia un papel importante en el tratamiento integral de los pacientes oncológicos pediátricos?

Definición y Evolución de la Musicoterapia
La música, el arte de combinar sonidos y silencios de forma bella y agradable con la intención de expresar sentimientos y anhelos, ha estado presente desde el origen del ser humano, acompañando los ritos más importantes de la vida. Desde la antigüedad, ya era utilizada con fines médicos, pero no fue hasta los años 50 que la musicoterapia comenzó a definirse y a considerarse una terapia formal en la medicina.
La musicoterapia es una disciplina versátil basada en varias áreas como el arte, la psicología, la educación musical, la terapia ocupacional y la medicina. Esta naturaleza multidisciplinar explica la ausencia de una única definición universalmente aceptada, con cada profesional o asociación formulando la suya propia desde una perspectiva subjetiva. Sin embargo, existen puntos comunes en las diversas definiciones:
- El alcance curativo y/o preventivo de la musicoterapia trasciende lo físico, abarcando todos los aspectos del ser humano, incluyendo el ámbito social, emocional y educativo.
- La figura del musicoterapeuta es central; es un profesional entrenado que debe guiar la terapia, asumiendo una gran responsabilidad en su relación con el ser humano en todos sus niveles.
Según Bruscia, "la musicoterapia es un proceso sistemático de construcción en el cual el terapeuta ayuda al cliente a fomentar su salud, utilizando experiencias musicales y las relaciones que se desarrollan a través de éstas como fuerzas dinámicas del cambio". Por su parte, Campos describe la musicoterapia como el uso inteligente de la música, en frecuencia armónica y resonante, en cualquiera de sus vertientes (escuchada, interpretada, cantada, bailada, meditada, improvisada), de forma individual o grupal, e impartida y coordinada por un musicoterapeuta titulado. Su fin es alimentar el cuerpo, la emoción y la psique con vibraciones sonoras y melódicas para restablecer, mantener o mejorar la comunicación no verbal, el equilibrio emocional, la salud psicofísica y el cultivo personal, espiritual e integral. En síntesis, es usar los recursos musicales de forma inteligente con objetivos concretos.
Benenzon añade que "la musicoterapia es una psicoterapia que utiliza el sonido, la música y los instrumentos corporo-sonoro-musicales para establecer una relación entre musicoterapeuta y paciente o grupos de pacientes, permitiendo a través de ella mejorar la calidad de vida y recuperando y rehabilitando al paciente para la sociedad."
La Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT) la define como "el uso profesional de la música y sus elementos como una intervención en entornos médicos, educacionales y cotidianos con individuos, grupos, familias o comunidades que buscan optimizar su calidad de vida y mejorar su salud y bienestar físico, social, comunicativo, emocional, intelectual y espiritual."
La música no solo es un arte sino también una ciencia, ya que se pueden estudiar sus efectos sobre las personas, los cuales se manifiestan a niveles bioquímicos, neuroquímicos, fisiológicos, intelectuales, sociales y espirituales, entre otros.
La Musicoterapia en Cuidados Paliativos Pediátricos
La musicoterapia se ha integrado cada vez más en hospitales y centros sanitarios, especialmente en el entorno de los cuidados paliativos pediátricos, una práctica reconocida por su capacidad para aliviar física, emocional y espiritualmente a los niños que enfrentan enfermedades incurables y se encuentran en sus últimos momentos de vida.
Cuidados Paliativos: Un Enfoque Integral
Es fundamental diferenciar la medicina curativa, que busca la prolongación de la vida, de la medicina paliativa, cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades terminales. La medicina paliativa se centra en ofrecer apoyo y comodidad, reduciendo el sufrimiento físico, psicológico y espiritual.
Según la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), los cuidados paliativos son procedimientos totales e integrales dirigidos a pacientes con enfermedades avanzadas y progresivas, potencialmente letales a corto plazo, donde el paciente ya no responde favorablemente al tratamiento curativo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) los define como una orientación que persigue favorecer la calidad de vida de los pacientes y su círculo cercano, ofreciendo apoyo ante los problemas ligados a enfermedades peligrosas para la vida, mediante la prevención y el alivio del sufrimiento a través de la detección temprana, evaluación y tratamiento del dolor, y otros problemas físicos, psicológicos y espirituales.
Objetivos de los Cuidados Paliativos:
- Aliviar el dolor y los síntomas derivados de la enfermedad.
- Abordar la visión de la muerte como una parte natural de la vida, sin buscar acelerarla ni ralentizarla.
- Integrar aspectos físicos, psicológicos y espirituales para un cuidado completo.
- Brindar un sistema de soporte que permita al paciente vivir lo más favorablemente posible hasta el final.
- Crear un sistema de soporte para los familiares, ayudándolos a adaptarse a la enfermedad y al duelo.
- Utilizar un enfoque de equipo multidisciplinar para responder a las necesidades de pacientes y familias, incluyendo soporte emocional en el duelo.
- Mejorar la calidad de vida e influir positivamente en el desarrollo de la enfermedad.
- Deben aplicarse en una fase inicial de la enfermedad, junto con otros tratamientos que prolongan la vida, como la quimioterapia o radioterapia.
Las intervenciones paliativas deben adaptarse a las necesidades de cada paciente y familia a medida que la enfermedad terminal progresa, no solo en los últimos momentos. La mayoría de los pacientes tratados en unidades paliativas padecen enfermedades oncológicas avanzadas.
Etapas de la Enfermedad Terminal:
- Etapa terminal: Enfermedad avanzada, progresiva e incurable. Deterioro de la calidad de vida y pronóstico de meses.
- Etapa preagónica: Pronóstico de semanas.
- Fase agónica: Necesidad de cuidados psicoemocionales intensos, con un pronóstico de días.
La musicoterapeuta Nieves Frechilla, especializada en cuidados paliativos pediátricos, destaca que la musicoterapia es una herramienta complementaria en estas unidades, con un efecto significativo en la salud y el bienestar de los pacientes, enfocándose en la conexión con la música para estimular cambios positivos en el estado de ánimo y bienestar general.
Musicoterapia en Niños con Cáncer: el poder de la música en el Hospital y en la Escuela
Tipos y Técnicas de Musicoterapia
Existen dos tipos principales de musicoterapia:
- Musicoterapia pasiva/receptiva: El paciente no participa activamente en el movimiento o la creación musical, sino que se basa en escuchar música.
- Musicoterapia activa/interactiva: El paciente no solo escucha, sino que también participa en la sesión, utilizando fundamentalmente la improvisación.
Dentro de estas modalidades, se aplican diversas técnicas:
- Cantar: Ya sea de forma activa o receptiva, conecta a las personas e involucra al individuo a nivel mental, físico y espiritual. Aunque el canto improvisado es poco utilizado en cuidados paliativos, es una herramienta poderosa.
- Composición de canciones: Ayuda a los pacientes a comunicar sus pensamientos y sentimientos de manera creativa, reduciendo la ansiedad y mejorando el duelo familiar al mantener la conexión con los seres queridos.
- Creación de autobiografías musicales: Otra forma de resaltar los logros y la vida de una persona.
Es sorprendente cómo una sola sesión de musicoterapia, junto con los cuidados paliativos estándar, puede ser efectiva para reducir significativamente el dolor en pacientes con dolor moderado o intenso. Gran parte de los beneficios pueden obtenerse en pocas sesiones de corta duración, haciéndola aplicable incluso ante expectativas de vida breves. Esto no solo mejora al paciente, sino que también apoya a la familia en el dolor y el duelo, y fortalece la conexión con su ser querido.
Evidencia de los Beneficios de la Musicoterapia en Oncología Pediátrica
La musicoterapia ha demostrado ser efectiva en la reducción de la ansiedad, el miedo y el dolor tanto en pacientes oncológicos pediátricos como en sus cuidadores, aumentando la relajación, el bienestar del paciente, mejorando su calidad de vida y la relación paciente-cuidador. La musicoterapia puede mitigar problemas como la ansiedad, el dolor provocado por los procedimientos y el malestar general.
Estudios y Hallazgos Relevantes
- Un estudio llevado a cabo en el Departamento de Hemato-Oncología Pediátrica del Hospital de Clínicas de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción, tras el diseño y puesta en marcha de un voluntariado de Musicoterapia, buscó valorar la satisfacción de cuidadores y pacientes.
- Se elaboró un cuestionario de satisfacción aplicado a 22 personas (10 pacientes, 12 familiares).
- El 100% de los encuestados reportó ver beneficios al terminar la sesión y recomendaría la intervención.
- Al calificar la sesión de Musicoterapia del 1 al 5, el 86.4% (19 personas) dio una calificación de 5, y el 13.6% (3 personas) la calificó con 4.
- El 63.3% opinó que la duración de las sesiones era adecuada, mientras que el 36.4% sugirió aumentarla.
- Estas sesiones se realizan los miércoles por la tarde, con una duración aproximada de 15 minutos en las habitaciones de pacientes estables.
- Una investigación con pacientes oncológicos demostró con diferencias estadísticamente significativas que la musicoterapia reduce el dolor, aumenta la relajación y el bienestar emocional.
- En el Hospital "La Paz" de Madrid, un estudio piloto en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) con 14 pacientes, utilizando musicoterapia activa centrada en la improvisación, comprobó que influía positivamente en los niños a nivel físico y emocional, mejorando su estado de bienestar.
- En pacientes con cáncer, la música tiene un efecto bien documentado en aliviar ansiedad, depresión y el dolor. Una revisión Cochrane que evaluó parámetros psicológicos y físicos en personas con cáncer sugiere que la música puede tener efectos positivos en la ansiedad, ánimo, dolor y calidad de vida. Además, concluye que puede moderar la frecuencia cardíaca, respiratoria y la presión arterial.
- La evidencia sugiere que las intervenciones basadas en la música pueden tener un impacto positivo en el dolor, la ansiedad, el estado de ánimo y la calidad de vida en pacientes con cáncer.
- Una revisión de The Cochrane Collaboration indicó que la musicoterapia puede tener un efecto beneficioso en la calidad de vida de personas que reciben cuidados al final de la vida, aunque la calidad de la evidencia requiere mayor solidez.
- Un estudio con 200 pacientes en el Centro de Medicina Paliativa Harry R. Horvitz evaluó el efecto de la terapia musical en pacientes con enfermedad avanzada, reportando mejoras estadísticamente significativas (P <0,001) en ansiedad, movimiento corporal, expresión facial, estado de ánimo, dolor, dificultad para respirar y verbalizaciones. También se evaluaron sesiones con familiares.
- La musicoterapia ayuda en el manejo de la relación paciente-cuidador, proporcionando una vía de escape para la ansiedad durante la internación, y reduciendo la ansiedad en los cuidadores, ayudándoles a evitar el desgaste y promoviendo la expresión de sentimientos.
- El acceso a nuestra música favorita provoca la liberación de dopamina (neurotransmisor del placer), activa la creatividad, la diversión y la risa, cuyo valor es incalculable ante las limitaciones del cáncer.
- Es una terapia no farmacológica de reducción del estrés y la ansiedad que puede ayudar a pacientes en edad pediátrica.
Al aplicar musicoterapia en un paciente oncológico pediátrico, se debe tener en cuenta el sexo, la edad y la situación de la enfermedad, individualizando el ISO del paciente.

Efectos de la Musicoterapia en Otras Patologías
La musicoterapia tiene un amplio abordaje en diversos trastornos y sintomatologías, demostrando ser beneficiosa en:
- Desarrollo Neurológico: Repercute en la memoria, fluidez verbal, razonamiento no verbal, ayudando a equilibrar el desarrollo de ambos hemisferios cerebrales y en tratamientos para la dislexia.
- Autismo: El sonido facilita la expresión de lo que los niños con autismo no pueden decir con palabras, desarrollando el motor social y emocional.
- Síndrome de Down: Mejora la autoestima y desarrolla habilidades sociales a través de la interpretación de instrumentos.
- Tratamientos del dolor: Reduce la ansiedad, fomenta la relajación y aumenta la saturación de oxígeno antes de intervenciones dolorosas.
- Oncología: Impacto positivo en el estado de ánimo, ansiedad y calidad de vida.
- Alzheimer y Demencia: Ayuda a recordar eventos de la juventud y evocar emociones, actuando directamente sobre las emociones.
- Embarazo: Tranquiliza a las futuras madres, permitiéndoles expresar inquietudes y sentimientos, lo que repercute en el bienestar de los bebés.
- Cuidados neonatales: En neonatos con enfermedades crónicas, mejora drásticamente funciones vitales como el ritmo cardiaco, la tensión arterial y la frecuencia respiratoria.
En general, todos hemos experimentado los beneficios de la música en nuestro estado de ánimo, utilizándola para refugiarnos en días tristes o para celebrar momentos importantes. La música alivia el dolor y nos transporta a otros estados mentales, facilitando el despeje de ideas, la recuperación del ánimo o el afrontamiento de problemas, adversidades o enfermedades.
El Futuro de la Musicoterapia en el Ámbito Pediátrico
Aunque los efectos benéficos de la musicoterapia para la calidad de vida del paciente han sido demostrados a lo largo de los últimos años a través de varios estudios, aún existe poca evidencia sobre su eficacia como terapia complementaria en cáncer. Coincidimos en que se debe seguir investigando de manera cuantitativa y prolongada para aumentar el tamaño de las muestras y comprobar con mayor fiabilidad los beneficios que produce la musicoterapia en el campo de la medicina, y más concretamente en la oncología.
La musicoterapia es una terapia efectiva, pero aún poco empleada y estudiada en algunas regiones, lo que indica que queda mucho por descubrir de la misma. Es necesario desarrollar futuros estudios para evaluar el efecto de la musicoterapia y otras terapias complementarias en el tratamiento del dolor infantil, incluyendo la investigación de cambios significativos en marcadores biológicos como concentraciones de inmunoglobulinas, cortisol, catecolaminas, y tendencias de signos clínicos como frecuencia cardíaca o tensión arterial.
Además de sus efectos directos en pacientes y cuidadores, la musicoterapia también aporta beneficios a los profesionales involucrados en oncología infantil, ayudándoles a administrar el tratamiento y a compartir una experiencia positiva con los niños, haciéndolos sentir más felices y tranquilos al distraerlos de las molestias físicas.