La Cría en Cautividad y la Edad Fértil del Verderón

El verderón común (Carduelis chloris) es una pequeña ave de la familia de los fringílidos, con un tamaño aproximado de catorce centímetros. Se encuentra distribuido por toda la península ibérica, siendo uno de los fringílidos más abundantes y extendidos junto con pardillos, jilgueros y verdecillos. Es un ave de aspecto robusto, con pico cónico y fuertes patas, y es apreciado por su poderoso canto.

De marcado dimorfismo sexual, el verderón macho se diferencia fácilmente de la hembra por su color verde intenso, con gran profusión de amarillo, sobre todo en las alas y la cola. La hembra, por el contrario, presenta un color mucho más modesto, de tonalidad gris o marrón verdoso, con apenas algo de amarillo en las remeras y la base de la cola. Los machos jóvenes de primer año suelen tener más feomelanina que los machos adultos, mientras que las hembras ancestrales a menudo muestran mucha feomelanina marrón.

Ilustración de un verderón macho y una hembra para mostrar el dimorfismo sexual

Esta especie, muy extendida, se puede encontrar prácticamente en cualquier parte de nuestra geografía: desde pequeños bosquecillos hasta eriales, tierras de labor, parques y jardines, huertas o cementerios. Se alimenta básicamente de semillas silvestres, hierbas y algún que otro insecto, sobre todo en época de reproducción.

Principios Generales de la Reproducción Aviar

Lo primero que debemos saber acerca de la reproducción de las aves es que son animales ovíparos, es decir, se reproducen mediante huevos amnióticos con una cáscara calcárea dura, que eclosiona en el momento del nacimiento del polluelo. Al igual que los humanos, las aves son animales dioicos, con dos sexos separados.

Es importante advertir que las aves suelen tener ciclos reproductivos basados en determinadas épocas del año, normalmente coincidiendo con la primavera, desde marzo hasta junio aproximadamente. Una vez llegada la temporada reproductiva, la mayoría de las aves cambian su comportamiento. Estos cambios de comportamiento incluyen diferentes rutinas, que van desde el cambio de color de sus plumas y la posterior exhibición del plumaje, hasta la práctica de vuelos vistosos en presencia de la hembra. Estos comportamientos sirven para que la hembra se decida por un macho con el que comenzar el proceso reproductivo. El proceso de apareamiento de las aves es muy similar en todas las especies, en este caso la fecundación se lleva a cabo mediante la unión de las cloacas de dos individuos de distinto sexo, quedando la hembra fecundada.

Estos pájaros hacen el “moonwalk” para impresionar a las hembras | NATIONAL GEOGRAPHIC ESPAÑA

En cuanto al proceso embrionario, el embrión se desarrolla entre las 50 y 99 horas posteriores a la fecundación; pasado este tiempo, el embrión flota en la yema usándola para su propia nutrición. Pasadas aproximadamente tres semanas, el polluelo está preparado para abandonar el huevo.

La Cría en Cautividad del Verderón

Hoy en día, son muchas las especies de aves silvestres que se crían en cautividad, y el verderón es una de ellas. Aunque no hace muchos años que se practica su cría, ya se encuentran varias mutaciones de color. Actualmente, se pueden encontrar verderones en las cuatro melaninas clásicas: negro-bruno o ancestral, bruno, Isabela y ágata. También se ha conseguido fijar la mutación satine, del mismo modo que en el canario, solo sobre el ágata y el Isabela. Existen dos tipos de pastel diferentes: uno de ellos supuestamente el mismo que el del canario y otro denominado “pastel belga” que, al igual que el satine, solo se da sobre Isabela y ágata. También se cree que existe otra mutación que es el mismo topacio que en el canario y en color pío o manchados. De entre todos estos colores, se puede adquirir aquel que más nos guste o el que podamos conseguir, pues no todas las mutaciones se encuentran fácilmente ni tienen el mismo precio.

Tabla de mutaciones de color del verderón

Alojamiento y Jaulas de Cría

Siempre que se tenga pensado adquirir algún pájaro, lo ideal es que, antes de llevarlo a casa, ya se tenga preparado el sitio donde se va a colocar, para evitar prisas y molestias al recién llegado. El espacio mínimo para alojar una pareja de verderones en época de cría ha de ser una jaula de metro o de metro veinte. No se debe intentar criar en espacios menores, ya que los espacios reducidos no son adecuados para esta ave; pueden hacer que se vuelva agresiva, que los machos devoren los huevos, que las hembras pongan fuera del nido, o que se produzcan peleas entre ambos sexos. Por lo tanto, como mínimo, se requiere una jaula de un metro por pareja, la cual deberá colocarse en un lugar bien iluminado del criadero y, a ser posible, donde reciba los rayos del sol de la mañana. Si se dispone de voladeras, dependiendo de sus dimensiones, se puede colocar un macho con varias hembras al mismo tiempo.

Alimentación del Verderón Reproductor

Una mezcla sencilla de semillas puede ser la base de la dieta. Para cinco kilos de mezcla se pueden emplear dos kilos de alpiste solo, dos kilos de mixtura de canario, medio kilo de negrillo y medio kilo de perilla. Además, se debe proporcionar agua limpia renovada a diario, y fruta o verdura una o dos veces por semana para cubrir perfectamente las necesidades de los verderones. A esto solo queda añadir un buen complejo vitamínico administrado en el agua una vez cada quince días. Si se siguen estas sencillas normas, es prácticamente imposible que este robusto pájaro pueda enfermar, pues son aves muy fáciles de mantener en buen estado.

Foto de una mezcla de semillas para verderones

Preparación para la Época de Cría: Periodo Invernal

Desde finales de octubre, principios de noviembre y hasta principios de marzo, los machos reproductores se separan de las hembras reproductoras. Este periodo invernal coincide con la época de mayor limpieza y preparación de las instalaciones. Es el momento ideal para mejorar las jaulas, lavar y reparar el equipo, y pensar dónde colocar las aves para la próxima temporada.

Como complemento de la mezcla de semillas, se pueden dar regularmente pequeños girasoles negros y mijo rojo en manojos. Una vez a la semana, las aves reciben un pienso seco enriquecido con perlas mórbidas, vitaminas y oligoelementos. En invierno, el almacenamiento de perlas mórbidas mezcladas con el pienso de cría no plantea problemas de conservación. Si hace buen tiempo, se puede dar fruta o algunas hierbas en pequeñas dosis. Dependiendo del clima, no es raro encontrar algunas plantas que se pueden alimentar durante todo el invierno.

En febrero, se recomienda un tratamiento de 5 días con anticoccidiales. También puede utilizarse vinagre de sidra orgánico sin pasteurizar. Para tratar los parásitos externos y eliminar el riesgo de sarna, es aconsejable aplicar dos gotas de una solución diluida de ivermectina en la cara interna del ala, en el antebrazo. Para el tratamiento debe utilizarse un gotero o un bastoncillo de algodón, teniendo cuidado de no superar la dosis indicada, ya que una sobredosis puede ser fatal.

Esquema de las partes del ala donde aplicar la ivermectina

El Proceso Reproductivo: Desde el Cortejo hasta la Puesta

Formación de Parejas y Criterios de Selección

Las parejas reproductoras se forman en febrero. Es importante elegir pájaros complementarios o de un tamaño y una forma que se ajusten al estándar. Se debe tener en cuenta la estructura de las plumas y observar atentamente a las aves. Una pluma larga o schimmel debe aparearse con una pluma corta o intensiva, o incluso semi-intensiva. Dos pájaros de plumas largas criados juntos pueden producir una descendencia con plumas aún más largas, lo que puede derivar en problemas como plumas sueltas en los flancos, aberturas en el pecho, cobertura defectuosa en muslos y patas, e incluso bultos típicos de los canarios de postura. Estos bultos son quistes foliculares que, al crecer, impiden que la pluma se desarrolle fuera del cuerpo del ave, formando una bola bajo la piel. Esta afección puede provocar una infección y, a la larga, la muerte del ave. Si un verderón tiene quistes foliculares, no debe utilizarse para la cría.

Para los pájaros de color ancestral, es importante criar individuos brillantes que no sean apagados, ya que un plumaje apagado puede indicar falta de alimento o un problema de estado general. En el caso de las mutaciones, las aves deben criarse en función de los objetivos deseados, conociendo el fenotipo y el genotipo de los reproductores, sin olvidar las relaciones familiares. Un árbol genealógico puede ser muy útil cuando se desea fijar un rasgo. A mediados de febrero, se recomienda colocar a la pareja de verderones en su jaula de metro, separados por un divisor de rejilla, para que puedan ir conociéndose. Desde este momento, se administrará algún complemento vitamínico recomendado para la cría. Se continuará con la misma mezcla de semillas, además de fruta o verdura día sí y día no, alternándola con una mezcla que consistirá en algo de pasta de cría seca con semillas germinadas, hasta mediados de marzo, momento en el cual los días ya habrán alargado lo suficiente como para poder juntar a la pareja.

Ejemplo de árbol genealógico para aves de cría

Al principio es normal que no se lleven muy bien del todo, pero si las peleas no son demasiado fuertes, no se debe intervenir. Solo en los casos en que la integridad de alguno de los verderones peligre, se volverían a separar con el divisor de rejilla, probando a juntarlos de nuevo después de un par de semanas. Si la pareja sigue sin avenirse, se deberá optar por separarlos definitivamente, tratando de emparejarlos con otros verderones. Le recomendamos recortar los extremos de las uñas de sus pájaros para facilitar el apareamiento, ya que un macho con uñas largas tendrá dificultades para fecundar a la hembra, y si sus uñas son puntiagudas, la hembra le rehuirá.

Cortejo y Construcción del Nido

A principios de marzo, los verderones se impacientan. Las instalaciones están limpias y los pájaros ya están en parejas en sus jaulas. En voladeras más grandes, las hembras son cortejadas por el macho seleccionado. Cada vez hay más hierbas silvestres en campos y jardines, como pamplina y diente de león. Los machos sueltan alegres trinos y notas "chuiiiiiiii" estiradas y susurrantes. Algunas hembras empiezan a llevar plumas recogidas o ramitas y finas raicillas secas.

El error común en este punto es precipitarse e instalar las cajas nido a toda prisa. Mientras las hembras empiezan a prepararse, los machos no están listos para criar hasta unas tres semanas después que las hembras. Esto explica por qué, cuando el criador tiene demasiada prisa en instalar los nidos, a menudo se encuentra con que la mayoría de las nidadas son claras. Por lo tanto, es aconsejable afinar la preparación distribuyendo un paté seco, con adición de vitaminas E, oligoelementos y otras vitaminas, todo ello complementado con perlas mórbidas o semillas germinadas. Además del paté, se pueden distribuir hierbas maduras y semimaduras a las aves, siempre que se tomen precauciones al recogerlas. A finales de marzo, se suelen instalar los nidos.

Foto de nido de verderón con materiales de construcción

Se cuelgan tablas de madera en las pajareras, a las que se fijan nidos metálicos. Racimos de cedro o retama, también fijados a los soportes de madera, camuflan los futuros lugares de anidación. En parejas, en pajareras pequeñas o jaulas espaciosas, hay que estar atento y vigilar el comportamiento del macho. Si se excita demasiado tomando demasiadas vitaminas, puede ahuyentar a la hembra, destruir el nido, romper o comerse los huevos y matar a las crías. Afortunadamente, estos escenarios desastrosos no deben generalizarse, y muy a menudo el macho cuidará perfectamente de su hembra. Sin embargo, si se observa este comportamiento, no dude en separar al macho de su hembra el día antes de la eclosión, colocándolo en una jaula de exposición dentro de la pajarera. Una vez puesto el huevo, se sustituye por un huevo simulado y se libera al macho con su hembra.

Con la poligamia, es decir, un macho con 5 o 6 hembras, los problemas mencionados anteriormente son mucho menos frecuentes, ya que el macho tiene que dedicarse a todas las hembras y gasta mucha más energía. En general, las hembras empiezan a empollar una tras otra en paz y tranquilidad. También hay que evitar formar un trío, ya que en este caso, las hembras se aparearán y el macho se quedará fuera.

La luz artificial y natural se alarga cada día. La temperatura ideal es de al menos 13 a 14°C, y la luz debe durar de 14 a 15 horas. Una vez colocado sobre el soporte, no es raro ver al macho desplazarse de un nido a otro. Los nidos suelen construirse durante el día. Si ha optado por una pajarera plantada, o si coloca ramitas de retama o cedro en las pajareras, sin duda tendrá la suerte de ver cómo se construye un verdadero nido natural sin ningún soporte artificial. En los nidos con soporte, se acostumbra a colocar un corte de cáñamo, utilizado en canaricultura, para ayudar a la hembra a fijar los materiales de nidificación.

La base del nido suele estar hecha de fibras de coco, hierbas, raicillas y musgo, y luego se forra con materiales más blandos como pelo de cabra, pelo de conejo, algodón (100% natural) y algodón de sauce. La hembra se esfuerza mucho en construir su nido; a menudo lo construye, lo destruye, lo reconstruye, cambia de lugar y finalmente lo termina. A veces, los machos son los que deciden revisar la construcción del nido y tirar los materiales acumulados por la hembra. Las hembras jóvenes tienen más dificultades para construir su primer nido.

Puesta de Huevos y Manejo

Una vez terminado el nido, el primer huevo se pone muy rápidamente. Es un momento especialmente delicado para el criador, que debe vigilar de cerca, sobre todo a las hembras jóvenes. La puesta puede anticiparse observando el vientre de las hembras de verderón y su comportamiento. Algunas se quedan quietas en una percha o una rama, otras ya están en el nido como si hubieran empezado a empollar. Dependiendo del tiempo y la temperatura, es aconsejable estar presente por la mañana en el momento de la puesta de huevos.

Estos pájaros hacen el “moonwalk” para impresionar a las hembras | NATIONAL GEOGRAPHIC ESPAÑA

Los huevos pueden retirarse cada día y sustituirse por huevos ficticios. El mayor riesgo es la enfermedad de la puesta. Se diagnostica por la mañana: la hembra está hinchada, tumbada en su percha o incluso en el suelo, con las alas a veces colgando y los ojos medio cerrados. Estos síntomas también pueden observarse la víspera de la puesta, lo que es aún más grave. Si la hembra está sufriendo, se debe colocarla en una jaula hospital o en una jaula de exposición cerca de una fuente de calor, con el fondo cubierto de espuma para amortiguar la caída del huevo. Basta con una sola percha, lo más baja posible, y se debe distribuir agua con una mezcla a base de glucosa para un efecto estimulante. Si es necesario, introducir la mezcla líquida directamente en el pico del ave.

Si el criador se da cuenta del problema de puesta demasiado tarde (por la mañana), habrá que ayudar a la hembra a poner el huevo. El procedimiento no está exento de riesgos. En primer lugar, hay que coger el pájaro con la mayor suavidad posible, evitando comprimir el vientre de la hembra. La técnica de la cacerola con agua hirviendo es la más habitual: coloque el ave sobre una olla de agua hirviendo que suelte vapor, probando previamente el calor. Mantenga el ave a una distancia segura, con el vientre expuesto al vapor para ayudar a dilatar la cloaca. Una vez caliente el vientre, añada con una pipeta una o dos gotas de aceite de oliva, o use un bastoncillo de algodón empapado. También puede masajear suavemente el vientre de la hembra con el bastoncillo de algodón, con cuidado de no presionar y siempre en la misma dirección, hacia la cloaca. Una vez realizada la operación, deje a la hembra en la jaula de exposición o de hospital y manténgala a una temperatura adecuada, de 28 a 30ºC, en una zona tranquila. A veces, las hembras evacuan el huevo pegado al oviducto.

Por término medio, la hembra del verderón pone 5 huevos azulados cada mañana en el nido, aunque algunas ponen cuatro y otras seis. Al contrario que las canarias, las verderonas no suelen incubar hasta haber puesto todos los huevos, pero los verderones son más propensos a destruir la nidada rompiendo y comiéndose los huevos. Por ello, muchos criadores sustituyen los huevos por huevos falsos, para una vez que la hembra ya los ha puesto todos, separar al macho con el divisor de rejilla y entonces devolver a la hembra los huevos verdaderos, evitando así que el macho destruya la nidada. Desde este momento, se cambiará la alimentación de los verderones, poniendo solamente la mezcla de semillas y cada dos o tres días algo de verdura o fruta.

Incubación y Revisión de Huevos

Por regla general, la incubación comienza en cuanto se pone el tercer huevo, pero algunos pájaros incuban en cuanto se pone el último, y otros en cuanto se pone el primero. El periodo de cría es de 13 días. Lo ideal es que el nivel de humedad de la granja sea del 65%. Entre el 6º y el 8º día de incubación, se recomienda comprobar los huevos con un comprobador de huevos. Los huevos fecundados son fáciles de identificar por los vasos sanguíneos del polluelo y el saco de aire; el latido del embrión es claramente visible. Un huevo claro es translúcido, mientras que un embrión que no se desarrolla o está muerto se distingue por una mancha oscura en el centro del huevo. La hembra del verderón empolla sola; algunos machos también empollan, pero son raros. Dos días antes de la eclosión, la cáscara del huevo cambia de aspecto y se vuelve más clara y opaca, mientras que los huevos claros son brillantes y sin brillo. El baño debe ser permanente en la jaula o pajarera.

Nacimiento y Cuidado de los Polluelos

Cuando nacen las crías, las hembras de verderón, que son especialmente limpias, se encargan de retirar las cáscaras y colocarlas lejos del nido, a menudo en el comedero. La alimentación durante esta etapa es la siguiente: la mezcla habitual de semillas, alimento seco enriquecido con vitaminas y perlas mórbidas, pinckies descongelados y pequeños girasoles negros, mijo de dedo, manzana fresca, perilla gris y abundantes hierbas silvestres. Además, se pondrá una bizcochera con semillas germinadas y otra con pasta de cría seca, a la que se añadirá huevo cocido (yema, clara y cáscara, todo bien triturado y mezclado). También se puede ofrecer una hoja de cogollo o lechuga por las mañanas y una rodaja de manzana por las tardes.

Alrededor de los 15 días, las crías abandonan el nido y empiezan a volar. Durante los primeros días, permanecerán casi siempre en el suelo. Se recomienda colocar una rama de árbol en la pajarera para que puedan trepar y alcanzar las perchas superiores. Se les deja el nido durante un par de noches más, ya que a veces regresan a este para dormir, cosa que en libertad no ocurre jamás. Después se retira el nido para frenar a la hembra, que de otro modo iniciaría nuevamente la construcción, con riesgo de desplume para los pequeños verderones.

Estos pájaros hacen el “moonwalk” para impresionar a las hembras | NATIONAL GEOGRAPHIC ESPAÑA

A los veinte días aproximadamente, se colocará el separador de rejilla, dejando a la pareja a un lado (a la que ya se podrá colocar el nido otra vez) y a los polluelos al otro. Los padres seguirán alimentando a los polluelos a través de la rejilla, y estos no correrán el riesgo de que la hembra los desplume o de que el macho los acose por un exceso de celo. A partir de este momento, se pondrá también a los pequeños una bizcochera al día con semillas germinadas y otra con pasta seca (en este momento ya se puede suprimir el huevo cocido), hasta que cumplan unos treinta días, momento en el cual se sacarán de la jaula de los padres, pasándolos a la voladera, o a otro jalón de un metro, donde se agruparán en grupos de no más de seis individuos, a ser posible de edades parecidas y del mismo color (claros con claros y oscuros con oscuros).

Al mismo tiempo, la hembra del verderón se marchará para una segunda ronda, después de haber construido un nuevo nido en otra caja nido. A menudo será molestada por sus crías durante el periodo de cría, hasta que se desteten si son trasladadas a otro entorno. Las crías de la primera nidada suelen venir a acurrucarse en el nuevo nido y a menudo causan muchos daños, pudiendo romper los huevos, ensuciarlos con excrementos, o molestar tanto a la hembra que esta abandone la segunda nidada. En cualquier caso, es importante tener en cuenta que el objetivo prioritario es garantizar el destete.

Muda de los Jóvenes Verderones

La época en la que comienza la muda de los jóvenes verderones es la más delicada en la vida de cualquier ave. Desde este momento, se irá reduciendo la cantidad de semillas germinadas hasta que a los treinta y cinco o cuarenta días se haya eliminado del todo. Los jóvenes verderones, sobre los cuarenta días, deberán comer solamente la misma mezcla de semillas que se les da a los adultos, a la que se añadirá algo de girasol negro pequeño y linaza, para dar brillo a la pluma, además de algo de pasta seca y fruta o verdura un día sí y otro no. Con esta alimentación, además de un complejo vitamínico en el agua un par de veces por semana, el grit y la sepia a libre disposición, y que no les falte todos los días un baño al que se añadirán unas gotas de vinagre de manzana, harán una muda perfecta.

Edad Fértil y Productividad de las Hembras de Verderón

Una pregunta frecuente entre los criadores es si las hembras tienen fecha de caducidad reproductora y cuántas temporadas de cría se deben mantener. Para entender cuánto podemos criar con una hembra, debemos repasar su fisiología. Las aves hembra poseen un número reducido de folículos u óvulos que darán lugar a la formación del huevo. Generalmente, el número de folículos es variable dependiendo de la especie y, sobre todo, de la selección genética. Nuestras aves de jaula poseen generalmente entre 40 y 80 folículos. A diferencia de los machos que producen espermatozoides continuamente dentro de su edad fértil, en las hembras no se producen nuevos folículos, por lo que estos llegan a agotarse y, por tanto, la hembra termina su etapa fértil (comparable a la menopausia en mujeres).

Esquema de la anatomía reproductiva de una ave hembra

De la fisiología de la hembra podemos deducir que una hembra que haga de 3 a 4 puestas por temporada, a una media de 5 huevos, habrá puesto cerca de 20 huevos por temporada de cría. Por lo que, tras dos o tres temporadas de cría, la hembra estará cerca de agotar los folículos que posea. Los silvestres, al igual que los canarios, alcanzan la madurez sexual a partir del sexto mes de vida o a partir de la muda de adultos completa, que coincide más o menos en ese tiempo. Sin duda, las mejores hembras reproductoras son las de segunda temporada de cría. Por un lado, tienen un sistema inmunitario fuerte y adaptado a la gran mayoría de las enfermedades típicas, y por otro, las aptitudes maternales están mucho mejor desarrolladas. Mantener hembras de más de dos años puede producir un retraso en la selección genética del aviario.

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