La gonadotropina coriónica humana (hCG), conocida comúnmente como "la beta", es una glucoproteína sintetizada por las células del trofoblasto embrionario, específicamente por el sincitiotrofoblasto. Esta hormona juega un papel crucial en el embarazo y en tratamientos de reproducción asistida.
La estructura de la hCG consta de dos cadenas distintas: una alfa (α) y otra beta (ß). La cadena beta es exclusiva de la hormona hCG, mientras que la subunidad alfa es idéntica a la de otras hormonas como la hormona luteinizante (LH), la hormona foliculoestimulante (FSH) y la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Las pruebas de embarazo se basan en la detección de la subunidad beta de la hCG, ya que su presencia confirma la gestación al ser producida por el embrión.

Función de la hormona hCG
Mantenimiento del cuerpo lúteo
Tras la ovulación, los restos del folículo ovárico forman el cuerpo lúteo, el cual secreta progesterona. En caso de embarazo, la hormona hCG, producida por el propio embrión, actúa para favorecer la funcionalidad del cuerpo lúteo. Su objetivo es asegurar la secreción de progesterona hasta que la placenta pueda asumir esta labor.
Por el contrario, si no ocurre un embarazo, la ausencia de hCG provoca la degeneración del cuerpo lúteo, lo que desencadena la menstruación.
Inmunotolerancia materna
La hCG también podría intervenir en el desarrollo de la inmunotolerancia materna, ayudando a prevenir el rechazo inmunológico del embrión por parte de la madre durante las primeras etapas de la gestación.
Inducción de la ovulación en reproducción asistida
Debido a la similitud biológica y estructural entre la subunidad alfa de la hCG y la LH, la hCG se utiliza como fármaco para inducir la ovulación en tratamientos de reproducción asistida.
Utilidad de la detección de la hormona hCG
La hCG es ampliamente reconocida como la hormona del embarazo, ya que su presencia es un indicador clave de gestación. Los test de embarazo, tanto en orina como en sangre, se basan en evaluar su presencia.
Para obtener un resultado fiable, la detección de la beta hCG no debe realizarse hasta tener un retraso menstrual o, como mínimo, 15 días después de la relación sexual, permitiendo que los niveles de la hormona aumenten hasta ser detectables.
En tratamientos de reproducción asistida, la prueba de embarazo se suele realizar tras un periodo de "betaespera" de 10 a 15 días desde la transferencia embrionaria o la inseminación artificial.
Marcador de alteraciones genéticas
Los niveles alterados de hCG pueden ser significativos de alteraciones genéticas en el feto, como el síndrome de Down. Por ello, los niveles de beta hCG libre se evalúan junto con otros parámetros en la prueba del triple screening durante el primer trimestre de embarazo.

Fármacos que contienen hCG
La hormona hCG puede ser utilizada como fármaco en diversas situaciones clínicas. Históricamente, se obtenía a partir de la orina de mujeres gestantes (hCG urinaria o u-hCG), pero con los avances en ingeniería genética, se ha desarrollado la hCG recombinante (r-hCG), obtenida por técnicas de biotecnología.
Actualmente, el fármaco de hCG más común es el Ovitrelle, que contiene hCG recombinante.
Uso de hCG en Reproducción Asistida
En tratamientos de reproducción asistida, la hCG se administra para desencadenar la maduración final de los folículos y la ovulación. El fármaco se administra mediante inyección subcutánea, a menudo autoadministrada por la paciente siguiendo las indicaciones médicas.
Es fundamental que la administración de hCG se realice bajo la supervisión de un especialista en reproducción asistida.
Efectos de la hCG exógena
La administración exógena de hCG "simula" el pico de LH preovulatorio, iniciando una cascada de reacciones que produce los siguientes efectos:
- Maduración final de los folículos y degradación de la pared folicular.
- Expulsión del óvulo (ovulación).
- Formación del cuerpo lúteo.
La hCG induce la ovulación aproximadamente 36 a 40 horas después de su administración. En tratamientos de fecundación in vitro (FIV), la punción ovárica se programa antes de este plazo para captar ovocitos maduros antes de su liberación.
Indicaciones de la hCG
El uso de hCG está indicado en mujeres sometidas a técnicas de reproducción asistida para planificar y controlar la ovulación. También puede ayudar a mujeres con problemas de ovulación como la oligoovulación o anovulación.
La administración de esta hormona siempre debe realizarse bajo supervisión médica.
Ventajas y desventajas del empleo de hCG
Ventajas:
- Favorece la ovulación y permite predecir el momento exacto en que ocurrirá.
- Permite programar el resto del tratamiento (punción folicular o inseminación).
- Sirve de soporte para la fase lútea, manteniendo la funcionalidad del cuerpo lúteo para la secreción de progesterona.
Desventajas:
El principal inconveniente es el riesgo de padecer el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO). La hCG tiene un efecto vasodilatador y puede provocar extravasación de líquidos si no se controla. Un embarazo con SHO agudo puede ser peligroso, ya que la hCG producida naturalmente por el embrión aumentaría los efectos perjudiciales.
En casos de alta concentración de estrógenos antes de la punción ovárica, se opta por congelar los embriones y transferirlos en otro ciclo (transferencia en diferido) para evitar los riesgos asociados al SHO.
Efectos secundarios de la hCG
La inyección de hCG puede ocasionar reacciones adversas como:
- Dolor de cabeza.
- Dolor e hinchazón abdominal.
- Náuseas, vómitos y diarrea.
- Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO).
- Dolor, hinchazón o irritación en el lugar de la inyección.
- Reacciones alérgicas (erupción, hinchazón de lengua o boca, dificultad para respirar).
- Problemas graves de coagulación sanguínea.
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, se debe consultar a un especialista.
¿Cuál es la función de la hormona hCG?
Análisis de hormona beta-hCG
La hormona hCG está compuesta por dos subunidades: alfa y beta. La subunidad beta (ß) es específica de la hCG y es la que detectan las pruebas de embarazo, ya sea en sangre u orina. Existen dos tipos de análisis:
- Test de embarazo cuantitativos: Muestran el nivel exacto de la hormona en sangre materna.
- Test de embarazo cualitativos: Indican la presencia o ausencia de hormona beta-hCG, sin proporcionar un valor exacto.
El análisis sanguíneo cuantitativo es más preciso y permite una detección más temprana y la determinación del nivel exacto de la hormona.
Valores de referencia de la beta-hCG
Los niveles de hCG varían a lo largo del embarazo, aumentando hasta alcanzar un pico en la semana 12-14 de gestación. Los valores de referencia orientativos por semanas de gestación (desde la fecha de última regla) son:
- 3-4 semanas: 9-130 mUI/ml
- 4-5 semanas: 75-2600 mUI/ml
- 5-6 semanas: 850-20800 mUI/ml
- 6-7 semanas: 4000-100200 mUI/ml
- 7-12 semanas: 11500-289000 mUI/ml
- 12-16 semanas: 18300-137000 mUI/ml
- 16-19 semanas: 1400-53000 mUI/ml
- 19-41 semanas: 940-60000 mUI/ml
Es importante destacar que estos valores son orientativos y existen variaciones individuales. El incremento de la beta hCG (duplicándose cada 48-72 horas en el primer trimestre) es un indicador más fiable de un embarazo evolutivo que el valor concreto.
Fiabilidad de la prueba de embarazo
En la concepción natural, se recomienda esperar al retraso menstrual o 15 días tras la relación sexual para realizar el test. En reproducción asistida, se espera 10-15 días tras la transferencia o inseminación.
Realizar la prueba de forma temprana puede resultar en un falso negativo si la hormona no ha alcanzado niveles detectables.
Resultados dudosos y falsos positivos/negativos
Un resultado falso negativo puede ocurrir si la prueba se realiza muy pronto. Un resultado falso positivo es raro en embarazo natural, pero puede darse en tratamientos de reproducción asistida si se realiza la prueba antes de que la hCG administrada haya desaparecido del organismo.
Ante resultados dudosos, se recomienda repetir la prueba a los 2-3 días para observar la evolución de los niveles de hCG.

Valores anómalos de hCG
Los valores de hCG por encima o por debajo de lo esperado pueden indicar:
- Valores por encima de lo normal: Embarazo gemelar o múltiple, coriocarcinoma, mola hidatiforme o desarrollo celular anómalo.
- Valores por debajo de lo habitual: Aborto incompleto, amenaza de aborto, embarazo ectópico.
En caso de resultados anómalos, se programan ecografías y análisis seriados para un seguimiento adecuado.