¡Has llegado a la recta final del embarazo! Este es el trimestre más emocionante, y es normal sentir impaciencia por conocer a tu pequeño. Pronto tendrás a tu recién nacido en brazos. A continuación, descubrirás todo lo que ocurre en el tercer trimestre, desde el desarrollo del bebé hasta los síntomas más comunes, junto con una lista de preparativos para estos tres meses.
¿Cuándo comienza y cuánto dura el tercer trimestre?
Durante el embarazo, es normal preguntarse: “¿Cuándo empieza el tercer trimestre de embarazo?” o “¿Cuántas semanas dura el tercer trimestre?”. Oficialmente, el tercer trimestre abarca desde la semana 28 hasta la 40, lo que comprende aproximadamente 13 semanas. Sin embargo, en realidad, el tercer trimestre termina cuando nace tu bebé.
Aunque no hay una respuesta exacta sobre la duración en meses, ya que depende de cuándo llegue el bebé, se considera que el tercer trimestre de embarazo dura alrededor de tres meses. Generalmente, incluye los meses séptimo, octavo y noveno del embarazo.
Al llegar a las 39 semanas, el embarazo se considera a término. Algunas embarazadas se ponen de parto un poco antes, mientras que otras llegan hasta las 42 semanas. Pocos bebés nacen justo en la fecha prevista; la mayoría llega en las dos semanas anteriores o posteriores a esa fecha.
Si un bebé nace antes de las 37 semanas, se considera prematuro. Es importante conocer las señales de trabajo de parto prematuro al entrar en el tercer trimestre.
El desarrollo del bebé en el tercer trimestre

En el tercer trimestre de embarazo, tu pequeño sigue creciendo rápidamente. De hecho, el bebé ganará aproximadamente la mitad de su peso de nacimiento durante los últimos meses de gestación. Al nacer, es posible que tu bebé pese entre 2,5 y 4,3 kilogramos (5 1/2 y 9 1/2 libras).
A medida que el pequeño acumula grasa bajo su piel, comienza a parecerse al bebé que esperas ver al nacer. En la semana 36, habrá crecido tanto que no tendrá mucho espacio para moverse durante el resto del tercer trimestre de embarazo.
Hitos del desarrollo fetal semana a semana
Semana 28: ¡Ojos bien abiertos!
Alrededor de las 28 semanas de embarazo, tu pequeñito ya puede abrir y cerrar los ojos, y es posible que incluso tenga pestañas. El sistema nervioso central puede dirigir movimientos respiratorios rítmicos y controlar la temperatura corporal. A esta altura, el bebé podría medir casi 10 pulgadas (250 milímetros) de largo desde la coronilla hasta los glúteos y pesar casi 2 1/4 libras (1000 gramos).
Semana 29: Patadas y estiramientos
A las 29 semanas de embarazo, el bebé puede patear, estirarse y hacer movimientos de agarre. Para el final de esta semana, el bebé puede patear y estirarse.
Semana 30: Adiós al lanugo y crecimiento de cabello
Durante el segundo trimestre, tu bebé desarrolló un vello fino llamado lanugo que le cubría todo el cuerpo. En este momento, puede que comience a perderlo. No te alarmes si al nacer aún tiene un poco: algunos bebés tienen restos en los hombros, las orejas o la espalda. Aunque solo algunos bebés nacen con lanugo, la mayoría llega al mundo con una capa de vérnix, una sustancia protectora y cerosa que todavía cubre su piel. Alrededor de esta semana, tu bebé podría empezar a tener cabello en la cabeza. Los glóbulos rojos se están formando en la médula ósea. A esta altura, el bebé podría medir más de 10 1/2 pulgadas (270 milímetros) y pesar casi 3 libras (1300 gramos).
Semana 31: Control de la temperatura corporal
Esta semana, el cerebro de tu bebé está desarrollándose a pasos agigantados. Ahora, puede controlar la temperatura corporal, por lo que ya no depende de la temperatura del líquido amniótico para regularse. El contacto piel con piel después del nacimiento también ayudará a tu pequeño a regular su temperatura corporal. El bebé comienza a aumentar rápidamente de peso.
Semana 32: Práctica de respiración y uñas visibles
Las uñas de los pies del bebé son visibles. El lanugo, que es la capa de pelo suave y aterciopelado que ha cubierto la piel del bebé durante los últimos meses, empieza a caerse en esta semana. Los pulmones no están completamente formados pero sí se dan movimientos de "respiración" que sirven de práctica. El cuerpo del bebé comienza a almacenar minerales vitales, como hierro y calcio. A esta altura, el bebé podría medir 11 pulgadas (280 milímetros) de largo desde la coronilla hasta los glúteos y pesar 3 3/4 libras (1700 gramos).
Semana 33: Detección de luz y endurecimiento de huesos
Las pupilas del bebé pueden cambiar de tamaño en respuesta a un estímulo de luz. Sus huesos se están endureciendo, sin embargo, el cráneo sigue siendo blando y flexible. Para el final de esta semana, los ojos del bebé pueden detectar la luz.
Semana 34: Colocación con la cabeza hacia abajo y crecimiento de uñas
Alrededor de la semana 34 de embarazo, o poco después, es probable que tu pequeño se coloque con la cabeza hacia abajo para prepararse para el nacimiento. ¡Muy pronto llegará al final de este gran viaje! Si al final del tercer trimestre tu bebé no está con la cabeza hacia abajo (por ejemplo, si está de nalgas), tu proveedor de atención médica quizás te sugiera intentar girarlo o valorar una cesárea. Las uñas del bebé han llegado a la punta de sus dedos. A esta altura, el bebé podría medir casi 12 pulgadas (300 milímetros) de largo desde la coronilla hasta los glúteos y pesar más de 4 1/2 libras (2100 gramos).
Semana 35: Piel lisa y apariencia regordeta
La piel del bebé se está volviendo lisa. Sus miembros tienen una apariencia regordeta.
Semana 36: Poco espacio para moverse
El bebé tiene poco espacio en el interior del útero, por lo que dar patadas le puede resultar difícil. Sin embargo, probablemente aún sentirá que se estira, rota y se mueve mucho. El bebé mide entre 16" y 19" de largo y pesa entre 6 y 6½ libras.
Semana 37: Ubicación de la cabeza hacia abajo
El bebé adquiere un agarre firme. A fin de prepararse para el parto, la cabeza del bebé podría comenzar a descender hacia la pelvis. Si el bebé no está con la cabeza hacia abajo, el profesional de atención médica hablará con usted sobre las formas de abordar esta situación.
Semana 38: Uñas de los pies y pérdida de lanugo
Las circunferencias de la cabeza y del abdomen del bebé son aproximadamente del mismo tamaño. Las uñas de los pies del bebé llegan a la punta de los dedos. El bebé perdió casi todo el lanugo. A esta altura, el bebé podría pesar alrededor de 6 1/2 libras (2900 gramos).
Semana 39: Bebé a término y pecho prominente
Al llegar a las 39 semanas, tu bebé se considera a término. Aunque seguirá creciendo y órganos tan importantes como los pulmones y el cerebro continuarán desarrollándose en los próximos años, ya está listo para el mundo exterior. El pecho del bebé se vuelve más prominente. En el caso de los varones, los testículos siguen descendiendo hacia el escroto. Se forma grasa en todo el cuerpo del bebé para mantenerlo caliente después del nacimiento.
Semana 40: La fecha prevista de parto
A las 40 semanas de embarazo, el bebé podría tener una longitud de la coronilla a los glúteos de unas 14 pulgadas (360 milímetros) y pesar 7 1/2 libras (3400 gramos). Los bebés sanos vienen en diferentes tamaños. La fecha prevista de parto es simplemente un cálculo aproximado de cuándo el embarazo llegará a las 40 semanas y no estima cuándo nacerá el bebé. Es normal dar a luz antes o después de la fecha prevista de parto.
¿Qué te espera en el tercer trimestre?
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En el tercer trimestre, puedes esperar y considerar lo siguiente:
- Chequeos y pruebas médicas: Tu proveedor de atención médica te informará sobre las pruebas y chequeos específicos recomendados, como la prueba de estreptococo del grupo B (GBS). Si el resultado es positivo, se te proporcionará el tratamiento adecuado.
- Tu baby shower: Disfruta de este momento especial con amigos y familia. Recuerda enviar notas de agradecimiento por los regalos y a la persona que organizó la fiesta.
- Síndrome del nido o nesting: Es probable que sientas una necesidad irrefrenable de dejarlo todo listo en casa para la llegada del bebé. Puedes dedicarte a decorar la habitación, lavar la ropita, instalar la sillita del auto, asegurarte de que todo sea seguro, limpiar, hacer reparaciones o preparar comidas para congelar.
- Atención a las señales de parto: Presta atención a las señales como el encajamiento del bebé, la pérdida del tapón mucoso, la ruptura de aguas, dolores o calambres en la espalda o la zona pélvica, o contracciones que son cada vez más intensas y frecuentes. Puedes monitorear tus contracciones con una tabla de control. Si no estás segura, llama a tu proveedor de atención médica.
- Información sobre el parto: Tanto si piensas en un parto vaginal como en una cesárea, infórmate sobre las opciones posibles, cómo se sienten las contracciones, cuándo es necesaria la inducción del parto o qué es el borramiento cervical.
- Elegir el nombre del bebé: Pronto tendrás a tu bebé en brazos y deberás tomar la decisión final sobre su nombre.
- Descansar: Es momento de reducir el ritmo y guardar fuerzas para el parto, el nacimiento y el cuidado de tu recién nacido. Sal a caminar al aire libre varias veces a la semana si el tiempo lo permite. Pide ayuda a amigos o familiares con recados y date un capricho.
Síntomas comunes del tercer trimestre
Estos son algunos de los síntomas más comunes que puedes experimentar durante el tercer trimestre de embarazo:
- Falta de aliento: El útero crece y presiona el diafragma. Muévete más despacio y mantén una postura erguida para dar más espacio a los pulmones. Si tu respiración cambia drásticamente o si tienes tos o dolor en el pecho, contacta a tu proveedor de atención médica.
- Micción frecuente: El bebé presiona la vejiga al descender hacia la pelvis. Puedes usar un protector si notas pequeñas pérdidas de orina. Si notas un chorro o goteo de líquido, podría ser la ruptura de la bolsa.
- Acidez estomacal: El útero presiona el estómago, haciendo que los ácidos suban.
- Pies y tobillos hinchados (edema): La retención de líquidos, cambios hormonales y aumento de peso causan hinchazón. Elevar las piernas y poner los pies en agua fría puede aliviarla. Podrías necesitar zapatos más grandes.
- Picazón en la piel: El crecimiento de la panza estira y reseca la piel. Aplica una loción hidratante.
- Encías doloridas y dientes flojos: Las encías pueden estar sensibles e inflamarse o sangrar. Los cambios hormonales pueden aflojar los ligamentos que sostienen los dientes. Sigue con tu higiene bucal y chequeos dentales.
- Contracciones de Braxton Hicks: Son "contracciones de práctica" irregulares que preparan tus músculos para el parto. Suelen desaparecer al moverte, a diferencia de las contracciones reales.
- Dolor de cabeza: Puede ocurrir debido a cambios hormonales y estrés acumulado. Descansa y consulta a tu médico si son fuertes o persistentes.
- Dificultad para dormir (insomnio): Es común debido al tamaño de la barriga y los sofocos nocturnos por las hormonas. Intenta crear un ambiente relajante para dormir.
- Ombligo abultado: El ombligo puede sobresalir debido al crecimiento del útero.
- Desplazamiento del bebé: El bebé se mueve hacia la parte inferior del abdomen.
Precauciones importantes en el tercer trimestre
Durante el tercer trimestre, desde la semana 28 hasta el nacimiento, es crucial tomar las siguientes precauciones para cuidar tu salud y la de tu bebé:
- Monitorea los movimientos del bebé: Si tu proveedor de atención médica te lo aconseja, sigue sus instrucciones para contar las pataditas. Si notas una disminución en la actividad, comunícate con tu médico.
- Prioriza una alimentación saludable: Disfruta de una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y lácteos. Evita alimentos que puedan contener bacterias peligrosas, como mariscos, carne o huevos crudos o poco cocidos, y productos lácteos no pasteurizados.
- Hidrátate: Bebe muchos líquidos a lo largo del día, especialmente agua, para evitar complicaciones como el parto prematuro.
- Evita levantar objetos pesados: Puede poner una tensión poco recomendable sobre tu espalda y afectar al bebé. Dobla las rodillas y mantén el objeto cerca de tu cuerpo si necesitas levantar algo.
- Haz ejercicio regularmente: Continúa con la actividad física según las recomendaciones de tu proveedor. El ejercicio puede aliviar molestias comunes. Si corres, sigue las indicaciones de tu médico.
- Controla tu peso: Mantener un peso saludable es importante. Tu proveedor de atención médica puede orientarte sobre el aumento de peso adecuado en este trimestre.
- Escucha a tu cuerpo: Descansa cuando estés cansada y haz pausas. Si algo te parece extraño o fuera de lo común, consulta a tu proveedor de atención médica.
- Prepárate para el parto: Infórmate sobre las señales del trabajo de parto y qué esperar. Asiste a clases de preparación al parto y planifica la ruta al hospital o centro de parto.
Cuándo contactar a tu proveedor de atención médica
En el último trimestre de tu embarazo, es fundamental estar en contacto con tu proveedor de atención médica. Si notas algo inusual, no dudes en llamarlo:
- Una disminución repentina en los movimientos del bebé o si te lleva más de dos horas notar 10 movimientos al contar los movimientos fetales.
- Signos de parto prematuro o a término, como contracciones regulares o frecuentes, un dolor constante y sordo en la parte baja de la espalda o cólicos, expulsión repentina de líquido claro y acuoso o una sensación de presión en la pelvis.
- Sangrado vaginal abundante.
- Dolor de cabeza fuerte, hinchazón o visión borrosa repentina.
- Fiebre superior a 100,4 grados Fahrenheit (38 grados Celsius).
- Náuseas o vómitos persistentes.
- Inflamación repentina o extrema, o aumento rápido de peso (podría ser un signo de preeclampsia).