El inicio de una nueva vida, el embarazo, es un acontecimiento mágico, una fantástica historia que comienza cuando uno de los espermatozoides del hombre consigue encontrarse y fundirse con un óvulo femenino. A partir de ese extraordinario instante, esa diminuta célula empieza a crecer para llegar a convertirse en un bebé.
Comprendiendo el Proceso de Fecundación
A mitad del ciclo menstrual, uno de los dos ovarios de la mujer libera un óvulo que llega hasta una de las dos trompas de Falopio. Es allí donde se va a producir la concepción, y adonde tienen que llegar los espermatozoides depositados en la vagina durante el coito o relación sexual. Ocurre en el momento en que uno de ellos penetra en el interior del óvulo.
Mientras la mujer no está ovulando, el moco de la cérvix, por donde tienen que pasar los espermatozoides tras la eyaculación dentro de la vagina, es espeso y escaso, de forma que dificulta el paso de estos. El óvulo, se trata de una célula muy grande y con una "esperanza de vida" corta, entre 24 y 36 horas.
Por lo tanto, la concepción es un ejercicio de sincronización y, a veces, de suerte. A veces, cuando los espermatozoides llegan a las trompas en busca de un óvulo, se encuentran con que no hay "nadie" esperándoles, pudiendo estar incluso varios días dando vueltas. Si en esa espera se produce la ovulación, quizás tenga lugar una fecundación.
Durante el coito, el varón puede llegar a eyacular entre 300 y 500 millones de espermatozoides. De esos, apenas 3 millones atraviesan la cérvix. Apenas unos centenares consiguen llegar hasta la parte superior de las trompas de Falopio, donde se encuentra el óvulo. Pero de ellos, solo uno será el elegido. La entrada se produce por la reacción de unas enzimas que se encuentran en las cabezas de los espermatozoides, que consiguen erosionar esa pared. Pero solo uno conseguirá romperla del todo. Pero aún falta un paso más para el nacimiento del nuevo ser: la fecundación. El espermatozoide se desprende de la cola y la cabeza avanza hasta el núcleo del óvulo para fundirse.
Los embarazos dobles se producen porque la mujer libera dos ovocitos al mismo tiempo en lugar de uno, y dos espermatozoides los fecundan.
Factores que Influyen en la Fertilidad
Para optimizar las posibilidades de concebir, es fundamental adoptar un estilo de vida saludable y realizar cambios en la dieta. Esto puede mejorar significativamente las posibilidades de lograr un embarazo natural.
Mantener un Peso Saludable
El peso corporal juega un papel crucial en la fertilidad. Tanto el sobrepeso como un peso excesivamente bajo pueden causar desequilibrios hormonales que afectan a los ciclos de ovulación. Es importante mantener un Índice de Masa Corporal (IMC) dentro de los rangos considerados aceptables.
- Cuando el IMC es superior a 25, la fertilidad femenina baja un 5 por ciento.
- Si el IMC es superior a 30, las posibilidades de quedarse embarazada caen un 33 por ciento.
Reducir el Estrés
El estrés crónico puede alterar los ciclos de ovulación, disminuir la líbido y aumentar la oxidación de las células, lo que puede afectar la calidad de los óvulos. Técnicas de relajación como la meditación, la respiración profunda, el yoga o el tai chi son efectivas para sentirse mejor y más relajado.
El estrés femenino está relacionado con una menor fertilidad. La causa de esa posible infertilidad provocada por la ansiedad está en las hormonas. Cuando se viven momentos muy tensos, se libera más prolactina, una hormona que inhibe la ovulación.
Sueño y Descanso
Seguir una rutina de sueño adecuada, durmiendo entre 7 y 8 horas cada noche y manteniendo un horario regular, es esencial para la regulación hormonal y para mejorar la función reproductiva.
Evitar el Consumo de Sustancias Nocivas
- Tabaco: Fumar tiene varios efectos negativos en la fertilidad, además de los efectos perjudiciales para la salud general y la del feto. Las mujeres que fuman cigarrillos tienen un 60 por ciento más de probabilidades de ser infértiles. Los hombres que fuman pueden tener una concentración de esperma disminuida. El tabaco "mata" los ovocitos, reduciendo la reserva ovárica.
- Alcohol: El consumo excesivo de alcohol puede derivar en una disminución de la fertilidad. En general, lo ideal es evitar el alcohol si se busca concebir.
- Cafeína: Las investigaciones sugieren que la fertilidad no se ve afectada por el consumo de cafeína de menos de 200 miligramos al día (aproximadamente 1 o 2 tazas de café). Sin embargo, beber más de tres tazas de café al día puede reducir la fertilidad de la mujer hasta en un 50 por ciento. Para los hombres, los estudios muestran que la cafeína puede afectar negativamente a su esperma.
Nutrición y Dieta
Una dieta rica en nutrientes esenciales mejorará significativamente las posibilidades de embarazo.
- Antioxidantes: Alimentos ricos en antioxidantes como vitaminas C y E, ácido fólico y zinc ayudan a desactivar los radicales libres que pueden dañar los óvulos y espermatozoides.
- Omega-3: Los ácidos grasos omega-3 mejoran la calidad de los óvulos y regulan el proceso de ovulación.
- Ácido fólico: Puede prevenir defectos del tubo neural en el feto y mejorar la fertilidad. Se recomienda tomar ácido fólico algunos meses antes de la concepción.
- Hierro: Es esencial para la ovulación y para la implantación del óvulo fecundado.
- Vitamina D: Presente en muchos alimentos, es importante para la salud general y reproductiva.
- Alimentos a evitar: Se debe evitar el consumo de alimentos con alto contenido de mercurio (como los peces grandes), ya que para los hombres puede afectar la movilidad de los espermatozoides y para las mujeres puede causar desequilibrios hormonales.
Hidratación
Mantenerse bien hidratado es crucial para la salud general y reproductiva. Una hidratación adecuada ayuda a mantener un moco cervical saludable, lo que facilita el paso de los espermatozoides hacia el óvulo.
Identificando la Ventana Fértil
Saber cuándo está ovulando y tener relaciones sexuales regularmente en los días previos y el día de su ovulación puede mejorar las posibilidades de concebir. La ovulación es el proceso mediante el cual el ovario libera un óvulo maduro. Una vez liberado, el óvulo desciende por la trompa de Falopio y permanece allí durante 12 a 24 horas, donde puede ser fertilizado. El esperma puede vivir dentro del aparato reproductor femenino hasta cinco días después de las relaciones sexuales bajo las condiciones adecuadas.
Métodos para Predecir la Ovulación
- Calendario Menstrual: En un ciclo menstrual promedio de 28 días, la ovulación generalmente ocurre cerca de 14 días antes del inicio del siguiente período menstrual. Si la duración del ciclo varía, se puede determinar la duración y el punto medio del ciclo mediante un calendario menstrual.
- Cambios en las Secreciones Vaginales (Moco Cervical): Justo antes de la ovulación, puede notarse un aumento de secreciones vaginales transparentes, húmedas y gomosas. Justo después de la ovulación, el moco cervical disminuye y se vuelve más espeso, turbio y menos notable.
- Cambio en la Temperatura Basal: Durante la ovulación, la temperatura corporal en reposo (temperatura basal) aumenta levemente. Usando un termómetro específico, se debe tomar la temperatura cada mañana antes de salir de la cama y registrar los resultados para buscar un patrón.
- Kits de Ovulación: Estos kits evalúan la orina para detectar el incremento de hormonas que se produce antes de la ovulación. La ovulación se produce unas 36 horas después de un resultado positivo.
Estrategias para Optimizar la Fertilidad
Tener relaciones sexuales con regularidad, especialmente cerca del momento de la ovulación, es clave. Las tasas más altas de embarazo se dan en parejas que tienen relaciones sexuales todos los días o día de por medio.
Si tener relaciones sexuales todos los días no es posible o no se disfruta, tener relaciones sexuales cada 2 o 3 días por semana, comenzando apenas después del final del período menstrual, puede ayudar a asegurar que se tengan relaciones sexuales en los días más fértiles.
Se ha observado que la eyaculación infrecuente en realidad tiene un impacto negativo en la calidad de los espermatozoides. Tampoco tener relaciones sexuales a diario es la mejor opción. Se debe encontrar un equilibrio para obtener esperma de buena calidad y exposición en el momento correcto, lo cual se logra teniendo relaciones cada dos días.
No se debe dejar que el monitor de fertilidad o las aplicaciones dirijan la vida. Es un error pensar que se necesita tener relaciones sexuales en el momento exacto en que aparece el óvulo. Si bien los kits y aplicaciones de monitoreo de la ovulación pueden ayudar a familiarizarse más con el ciclo, algunas mujeres añaden estrés innecesario al tomarlos demasiado en serio. Es importante relajarse y cumplir con un cronograma de días alternos durante la ventana fértil.
El cambio de lubricante también es importante. Muchos lubricantes en el mercado pueden dañar el esperma, haciendo su trayectoria más lenta. Se recomienda cambiar a un producto basado en aceite mineral o hidroxietilcelulosa. Los rumores sobre el posicionamiento del coito que sugieren que ciertas posiciones sexuales ayudan a concebir no tienen base científica. Después del sexo, el esperma que ha de fecundar ya está en el canal cervical y el útero.
Cuándo Consultar a un Médico
Al tener relaciones sexuales frecuentes sin protección, la mayoría de las parejas sanas conciben en un año. Si tiene 35 años o más y ha estado tratando de concebir durante seis meses o más, o si usted o su pareja saben o suponen que tienen problemas de fertilidad, considere consultar a un profesional de la salud.
La infertilidad afecta tanto a hombres como a mujeres, y existe tratamiento. Según el origen del problema, su ginecólogo, el urólogo de su pareja o su médico de cabecera podrían ayudar. En algunos casos, un especialista en fertilidad es quien brinda la mejor esperanza.
Si la causa de la infertilidad es una enfermedad en las trompas de Falopio, se puede usar la cirugía para reparar las trompas o eliminar las obstrucciones. La cirugía para remover zonas de endometriosis ha demostrado duplicar las probabilidades de lograr un embarazo.
Los tratamientos de fertilidad tienen más probabilidades de funcionar en mujeres cuya infertilidad es causada por problemas con la ovulación. En muchos casos, el primer paso para tratar la infertilidad es tratar su causa subyacente. Los medicamentos más comunes que se emplean para tratar la infertilidad ayudan a estimular la ovulación.
- Clomifeno: Es un medicamento oral que produce la ovulación en el 80% de las mujeres tratadas, pero aumenta el riesgo de embarazo múltiple.
- Letrozol: Un estudio de 2015 halló que aproximadamente el 19% de las parejas con infertilidad inexplicada lograron el nacimiento de un bebé vivo después de tomar letrozol durante 4 meses.
- Gonadotropinas: Estos medicamentos estimulan el desarrollo de varios óvulos. La probabilidad de un embarazo múltiple es mayor con las gonadotropinas que con el clomifeno; el 30% de las mujeres que logran un embarazo con este medicamento tienen partos múltiples.
Técnicas de Reproducción Asistida
Cuando los métodos naturales no parecen funcionar, las técnicas de reproducción asistida ofrecen soluciones efectivas.
Inseminación Artificial (IA)
La inseminación artificial es una técnica de reproducción asistida de baja complejidad que consiste en introducir los espermatozoides en el útero de la mujer. Para ello, el especialista controla la ovulación con medicación hormonal para aumentar la probabilidad de embarazo.
Proceso de IA
- Estimulación de la Ovulación: Durante 10-12 días, la paciente se administra fármacos hormonales en pequeñas dosis para estimular el ovario de forma controlada y lograr que madure más de un óvulo. Se controla el desarrollo ovárico para ajustar la dosis y evitar la maduración de muchos óvulos, ya que podría aumentar el riesgo de embarazo múltiple.
- Control del Ciclo: Mediante ecografía transvaginal y análisis de sangre para valorar los niveles de estradiol, se controla la maduración de los folículos. Cuando uno o dos folículos alcanzan los 16-18 mm, se induce la ovulación con la hormona hCG.
- Inducción de la Ovulación: La hormona hCG se administra generalmente el día 12-14 del ciclo, permitiendo que los folículos liberen los óvulos. La ovulación se produce unas 36 horas después de la administración de hCG.
- Recogida y Preparación del Semen: La muestra de semen se obtiene por masturbación tras un período de abstinencia sexual de 3 a 5 días. En el laboratorio, se realiza la capacitación espermática, un proceso para concentrar los espermatozoides de mayor calidad y eliminar los inmóviles o muertos. Si se utiliza semen de donante, este debe haber estado congelado durante un mínimo de 6 meses.
- Inseminación: La mujer se coloca en posición ginecológica y el médico introduce una cánula cargada de espermatozoides por la vagina hasta el útero, depositándolos lentamente. El procedimiento se realiza bajo ecografía abdominal para visualizar el camino y controlar el lugar de depósito.
Tras la inseminación, se recomienda reposo de 15-30 minutos y se puede indicar progesterona vaginal para favorecer la preparación del endometrio. Aproximadamente 12-15 días después, se realiza un análisis de sangre para determinar si hay embarazo.
Otras Técnicas de Inseminación
- Inseminación Artificial Intratubárica: El semen se coloca directamente en la trompa de Falopio.
- Inseminación Artificial Intracervical: Los espermatozoides se depositan en el cuello del útero.
- Inseminación Artificial Intravaginal: El esperma se sitúa en el fondo de la vagina.
- Inseminación Artificial Intrafolicular: Los espermatozoides se aplican directamente en el interior del folículo. Esta técnica está prácticamente en desuso.
Fecundación In Vitro (FIV)
La fecundación in vitro es la unión del óvulo de una mujer y el espermatozoide de un hombre en un laboratorio. Es una forma de tecnología de reproducción asistida (ART) que se utiliza cuando otras técnicas menos costosas han fallado.
Pasos de la FIV
- Estimulación (Superovulación): Se administran medicamentos para la fertilidad con el fin de incrementar la producción de óvulos, haciendo que los ovarios produzcan varios óvulos en lugar de uno solo. Se realizan ultrasonidos y exámenes de sangre para controlar los ovarios y los niveles hormonales.
- Retiro del Óvulo: Se realiza una cirugía menor, llamada aspiración folicular, para retirar los óvulos del cuerpo de la mujer. Se utiliza una aguja delgada guiada por ultrasonido para extraer los óvulos y el líquido de los folículos.
- Inseminación y Fecundación: El espermatozoide del hombre se coloca junto con los óvulos de mejor calidad. Si la probabilidad de fecundación es baja, se puede realizar una inyección intracitoplásmica de espermatozoides (ICSI), donde el espermatozoide se inyecta directamente dentro del óvulo.
- Cultivo del Embrión: El óvulo fecundado se divide y se convierte en un embrión, que es monitoreado para asegurar su crecimiento adecuado. Se puede realizar un diagnóstico genético preimplantatorio (PGD) para examinar los embriones en busca de trastornos genéticos específicos.
- Transferencia del Embrión: Los embriones se colocan dentro del útero de la mujer de 3 a 5 días después del retiro y fecundación del óvulo. Si un embrión se implanta en el revestimiento del útero y crece, se produce el embarazo.
La FIV se utiliza para tratar diversas causas de infertilidad, incluyendo la edad materna avanzada, trompas de Falopio obstruidas o dañadas, endometriosis, factor de esterilidad masculino, esterilidad inexplicable y síndrome de ovario poliquístico.




Consideraciones Adicionales
La fertilidad femenina disminuye con la edad debido a la reducción en la cantidad y calidad de los óvulos. A partir de los 35 años, esta tendencia se acelera.
Las infecciones, especialmente las de transmisión sexual (ETS), pueden causar cicatrices y daño a las trompas de Falopio, haciendo más difícil la concepción.
La inseminación artificial casera, aunque se ha popularizado, no se considera una técnica médica y no requiere intervención de profesionales. Sus resultados son similares a los obtenidos mediante relaciones sexuales. No existen estudios que valoren sus tasas de éxito, y se desaconseja en casos de problemas de fertilidad severos.