La ovulación se refiere al periodo del ciclo menstrual en el cual el ovario libera un óvulo u ovocito maduro, susceptible de ser fecundado.
Fases del Ciclo Ovárico
Fase Preovulatoria
La fase preovulatoria es el periodo de tiempo que precede a la ovulación en sí. Esta fase se extiende desde el inicio del ciclo menstrual, es decir, el día que llega la menstruación, hasta que se produce el pico de hormona luteinizante (LH).
La etapa preovulatoria se caracteriza por la liberación de la hormona foliculoestimulante (FSH) por parte de la glándula hipófisis. La FSH promueve el desarrollo folicular ovárico, aunque solo un folículo llegará a completar este desarrollo y a liberar un óvulo maduro en la ovulación. Este folículo es conocido como folículo dominante.
El desarrollo folicular es el responsable de un incremento en los niveles de estrógenos, que finalmente provocará que se liberen grandes cantidades de LH (y FSH en menor medida). No obstante, la progesterona también podría ser el desencadenante del pico de gonadotropinas. Este hecho determina el final de la fase preovulatoria y el inicio del periodo ovulatorio.
Fase Ovulatoria
Una vez finalizada la fase preovulatoria, tendría lugar el comienzo de la fase ovulatoria. Esta etapa dura unas 32-36 horas, el tiempo que transcurre entre el inicio del pico de la LH hasta que se produce la ovulación.
Este pico de hormona luteinizante permite que el ovocito del interior del folículo dominante complete su maduración, pasando a ser un ovocito en metafase II. Además, este ascenso de LH también desencadena la expulsión del ovocito maduro fuera del folículo dominante, es decir, el propio proceso de ovulación.
Este ovocito deberá ser captado por las trompas de Falopio, donde permanecerá en espera del espermatozoide y de una posible fecundación.
El periodo periovulatorio son los días más fértiles de la mujer. Por tanto, si se está buscando un embarazo, puede ser útil determinar cuándo se va a producir la ovulación con calendarios menstruales o con test de ovulación.

Fase Postovulatoria
La fase postovulatoria comienza una vez que se ha producido la ovulación y acaba con el final del ciclo menstrual. Por tanto, esta fase tiene una duración de 12-16 días.
Una vez que se ha expulsado el ovocito, se forma el cuerpo lúteo en el ovario a partir del folículo vacío. Este cuerpo lúteo comenzará a producir progesterona, la cual prepara el endometrio para una posible implantación embrionaria.
Si no se produce dicha implantación, el cuerpo lúteo deja de secretar progesterona y degenerará a corpus albicans. El endometrio uterino sufre una descamación y se elimina mediante la menstruación, dando lugar al comienzo de un nuevo ciclo menstrual. Además, este descenso de la progesterona permite que la FSH comience a subir, estimulando así el desarrollo de una nueva cohorte folicular.
El corpus albicans o cuerpo blanco ovárico es la "cicatriz" producida por la degeneración del cuerpo lúteo.
Por otro lado, si se produce la implantación embrionaria, el cuerpo lúteo seguirá produciendo progesterona y estradiol en las primeras etapas del embarazo, hasta que sea la placenta quien se encargue.
Ovulación
Desarrollo Embrionario y Fetal del Ovario
En la especie humana, la formación del gameto femenino comienza en la etapa embrio-fetal. Las células germinales primordiales (CGP) colonizan la gónada embrionaria y, a través de mitosis, aumentan en número y se diferencian a ovogonias. Estas ovogonias, células diploides, se multiplican alcanzando un número aproximado de 7 millones en el ovario fetal a las 20 semanas de gestación.
Alrededor de la octava a la décimo tercera semana de gestación, las ovogonias ingresan a meiosis, específicamente a la primera profase meiótica, transformándose en ovocitos I. La meiosis se detiene en el estado de dictioteno, no progresando hacia la metafase I. Este primer reposo meiótico puede durar más de 45 años, manteniendo la actividad transcripcional y traduccional para la supervivencia celular.
Durante este período, células somáticas del estroma ovárico rodean a cada ovocito I, formando los folículos primordiales. La interacción entre las células pre-granulosas y el ovocito, mediada por el Stem Cell Factor (SCF) y su receptor, es crucial para la formación adecuada de estos folículos. Si esta interacción falla, el ovocito y las células somáticas mueren por apoptosis.
Al momento del nacimiento, la población de folículos primordiales en ambos ovarios es de aproximadamente 2 millones, constituyendo el potencial reproductivo de la mujer.

Eje Hipotálamo-Hipófisis-Ovario
El eje hipotálamo-hipófisis-ovario es activo en el feto. Las neuronas productoras de GnRH llegan al hipotálamo en la semana 9 de gestación, y la hipófisis comienza a secretar LH y FSH en la semana 12. La producción de estrógenos placentarios en la última parte de la gestación ejerce una retroalimentación negativa, disminuyendo los niveles de FSH y LH.
Tras el nacimiento, los niveles de gonadotrofinas son bajos y aumentan gradualmente. El ovario permanece inactivo hasta el inicio de la pubertad.
Etapa Puberal y Foliculogénesis
La iniciación de la pubertad se marca por la pulsación de GnRH. En la pubertad, se producen aumentos en los niveles de LH y FSH, lo que lleva al desarrollo folicular y la secreción de estradiol.
El crecimiento y desarrollo de los folículos desde el estado primordial hasta el ovulatorio se conoce como foliculogénesis. Este proceso implica la proliferación de las células de la granulosa y el crecimiento del ovocito, la formación de la zona pelúcida, y la adquisición de receptores para FSH y LH.
En la etapa de folículo terciario, se inicia la formación del antro y la adquisición de células tecales. Las células de la teca interna, bajo estímulo de LH, sintetizan andrógenos, que son transformados en estrógenos por las células de la granulosa, bajo estímulo de FSH, mediante la enzima citocromo P450 aromatasa.

Control de la Ovulación y Factores que la Afectan
La estimulación ovárica (EO) es un proceso utilizado en tratamientos de reproducción asistida para inducir la maduración de múltiples folículos y obtener un mayor número de óvulos. Consiste en la administración controlada de hormonas como la FSH y la LH, similares a las que el cuerpo produce naturalmente.
Antes de la EO, se evalúan la reserva ovárica (capacidad de producir óvulos de calidad, mediante ecografía y análisis de AMH), el Índice de Masa Corporal (IMC), la edad y los antecedentes médicos.
Las hormonas administradas incluyen gonadotrofinas (FSH y LH) y, para inducir la maduración final de los óvulos, la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG).
La respuesta a la EO varía: algunas mujeres son bajas respondedoras (obtienen pocos óvulos), mientras que otras pueden ser altas respondedoras, con riesgo de padecer el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO), cuyos síntomas incluyen dolor abdominal, náuseas y vómitos.
Efectos Secundarios y Consideraciones de la Estimulación Ovárica
La estimulación ovárica puede tener efectos secundarios como reacciones en el sitio de inyección, dolor de cabeza, hinchazón abdominal, aumento de peso, retención de líquidos, cambios de humor y molestias en los ovarios. A nivel psicológico, pueden presentarse estados de ánimo depresivos o ansiosos.
Durante la estimulación, se recomienda evitar el deporte de impacto, el ejercicio físico intenso y las relaciones sexuales. Es importante procurar estar relajada, descansar bien, mantener una dieta sana y evitar el consumo de alcohol y tabaco.
Cambios Fisiológicos con la Edad y la Ovulación
Los cambios fisiológicos con la edad afectan los mecanismos de defensa, la microcirculación y la población folicular ovárica. La depleción de la población folicular, por debajo de 1000 folículos, lleva a la pérdida de la capacidad del ovario de ciclar normalmente, disminuyendo los niveles de esteroides circulantes.
Asociado a esto, se producen cambios en la calidad ovocitaria, determinando una disminución progresiva de la fertilidad en mujeres mayores de 35 años. Entre los cambios más frecuentes se observan aumento de aneuploidias, disfunciones mitocondriales y disminución de la capacidad defensiva sobre las especies reactivas del oxígeno (ROS).
Causas de la Falta de Ovulación (Anovulación)
Existen diversas causas por las que una mujer puede no ovular:
- Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP): Un trastorno endocrino que afecta la correcta ovulación.
- Anovulación de causa hipotalámica o hipofisaria: Asociada a factores como ejercicio físico intenso o bajo peso.
- Alteraciones hormonales: Problemas con la hormona tiroidea (TSH) o la prolactina elevada (hiperprolactinemia).
- Edad avanzada: A pesar de tener menstruaciones, la ovulación puede no ser regular.
- Perimenopausia: El periodo anterior a la menopausia.
Las mujeres con SOP pueden presentar acné adulto o aumento del vello facial y corporal. En ecografía, los ovarios pueden mostrar numerosos quistes pequeños.
Fertilidad y Periodo Fértil
La fecundación solo puede ocurrir si un espermatozoide fecunda un óvulo. Los óvulos se almacenan en los ovarios.
La ovulación suele producirse entre 24 y 36 horas después del pico de LH. El óvulo tiene una vida útil de aproximadamente 24 horas, mientras que el esperma puede mantenerse activo hasta cinco días en el tracto reproductivo femenino. Por lo tanto, el periodo fértil completo es de unos seis días, siendo los días de mayor fertilidad el día de la ovulación y el día previo.
La duración del ciclo menstrual varía, pero la ovulación generalmente ocurre de 12 a 16 días antes del inicio del siguiente periodo. El día 14 del ciclo es solo un promedio, y la mayoría de las mujeres ovulan en un día diferente.
Los test de ovulación son métodos sencillos para predecir con precisión cuándo ocurrirá la ovulación, detectando el aumento de LH.

Cambios en el Moco Cervical y Otros Síntomas de Ovulación
El moco cervical experimenta cambios a lo largo del ciclo menstrual. En la fase preovulatoria, es escaso y viscoso. Durante la ovulación, se vuelve más abundante, filante (se estira hasta 10 cm) y transparente, similar a la clara de huevo cruda.
Algunas mujeres perciben un dolor leve en uno de los lados del abdomen durante la ovulación, conocido como Mittelschmerz (dolor del medio). La voz también puede volverse más aguda durante la ovulación, y puede haber una mayor sensibilidad al olfato y al gusto.
Reserva Ovárica
La reserva ovárica se refiere a la cantidad y calidad de los óvulos disponibles en los ovarios. Disminuye con la edad, siendo a partir de los 35 años cuando las probabilidades de embarazo caen progresivamente.
La valoración de la reserva ovárica se realiza mediante ecografía transvaginal para contar los folículos antrales (en los primeros días del ciclo). Un recuento de 6 a 10 folículos se considera adecuado, menos de 6 indica baja reserva ovárica, y más de 12, alta reserva ovárica.
Las mujeres con baja reserva tienen mayor riesgo de no responder a tratamientos de fertilidad, mientras que las de alta reserva pueden tener un riesgo exagerado de SHO.
Folículo Ovárico vs. Ovocito
Es importante distinguir entre folículo ovárico y ovocito. El ovocito es el gameto femenino, mientras que el folículo es una estructura anatómico-funcional del ovario que contiene y nutre al ovocito durante su maduración.
En un ciclo natural, se selecciona un folículo dominante de entre los folículos antrales. Este folículo maduro, o de De Graaf, está preparado para la ovulación. El diámetro medio del folículo dominante antes de la ovulación es de 22 a 24 mm.
Síndrome de Folículo Vacío
En un porcentaje bajo de casos de estimulación ovárica, puede ocurrir el síndrome de folículo vacío, que es la no recuperación de ovocitos a pesar de un crecimiento folicular y niveles de estradiol adecuados. Las causas exactas son desconocidas, pero se han barajado errores en la administración de HCG o alteraciones en la maduración folicular.