La reserva ovárica es un concepto fundamental en medicina reproductiva que hace referencia a la cantidad de óvulos disponibles que una mujer tiene en sus ovarios en un momento determinado. Esta cifra disminuye paulatinamente a lo largo de la vida, siendo la edad el factor que tiene mayor impacto y resulta más determinante en la cantidad y calidad de los óvulos disponibles.
¿Qué es la reserva ovárica?
La reserva ovárica refleja el potencial reproductivo femenino. Aunque la reserva disminuye naturalmente con la edad, el ritmo de este descenso varía significativamente entre mujeres. Conocer el estado de la reserva ovárica es esencial para planificar la maternidad a corto o largo plazo, permitiendo a las mujeres adoptar decisiones informadas, como la criopreservación de ovocitos.

Principales marcadores de reserva ovárica
Existen varias pruebas diagnósticas que permiten determinar con precisión el estado de la reserva ovárica. Las dos herramientas más aceptadas y utilizadas en la práctica clínica son la determinación de la hormona antimülleriana (AMH) y el recuento de folículos antrales (RFA).
1. Hormona antimülleriana (AMH)
La AMH es una glicoproteína producida por las células de la granulosa de los folículos ováricos en desarrollo (folículos pequeños, antrales y preantrales). Es un biomarcador clave que indica la cantidad de óvulos restantes. A diferencia de otras hormonas, la AMH permanece relativamente constante durante el ciclo menstrual, lo que permite realizar la prueba en cualquier día.
- Interpretación general: Niveles normales suelen situarse por encima de 1 ng/ml (7,14 pmol/l).
- Valores referenciales:
Rango (ng/ml) Interpretación > 4.0 Nivel alto (Reserva alta) 1.0 - 4.0 Nivel normal 0.5 - 0.9 Nivel bajo (Reserva disminuida) < 0.5 Nivel muy bajo (Severamente disminuida)
2. Recuento de folículos antrales (RFA)
Los folículos antrales son estructuras pequeñas (entre 2 y 10 mm) visibles mediante una ecografía transvaginal. Se realiza habitualmente entre el 2º y el 4º día del ciclo menstrual. Un recuento de entre 5 y 10 folículos por ovario se considera normal. Valores inferiores a 5 indican una baja reserva, mientras que cifras superiores a 10 sugieren una reserva alta.
ECOGRAFÍA TRANSVAGINAL: Conteo de folículos antrales y grosor del endometrio
Consideraciones clínicas e interpretación
Es fundamental recordar que los resultados deben ser interpretados en un contexto individualizado. Factores como el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) pueden elevar los niveles de AMH, mientras que el tabaquismo, la obesidad o el uso de anticonceptivos orales pueden alterarlos temporalmente.
La Dra. María Martínez enfatiza que "un nivel bajo de AMH no implica infertilidad, sino que advierte sobre una ventana potencialmente más corta para lograr un embarazo". Del mismo modo, la calidad ovocitaria, que también determina el éxito reproductivo, depende principalmente de la edad biológica y no puede ser evaluada exclusivamente mediante estas pruebas.
Limitaciones y evaluación integral
La decisión sobre tratamientos de fertilidad, como la fecundación in vitro (FIV), nunca debe basarse únicamente en un parámetro. Una evaluación completa incluye:
- Edad cronológica de la paciente.
- Ecografía transvaginal (RFA).
- Pruebas hormonales complementarias: FSH (hormona foliculoestimulante) y estradiol (especialmente al inicio del ciclo).
- Historial médico y reproductivo.
Los estudios demuestran que, ante niveles bajos de AMH y RFA, es necesario individualizar el proceso de estimulación ovárica para obtener el mayor rendimiento posible de los ovarios. La reproducción asistida, mediante la FIV, está indicada cuando la reserva ovárica baja dificulta la concepción natural.