Tu bebé está hambriento y necesitas preparar su biberón rápidamente. Tranquila, el proceso es muy sencillo. Será una tarea que repetirás un montón de veces, tantas, que al final la harás hasta sin pensar. Pero para las primeras tomas, necesitas algunos consejos fundamentales.
Aunque el proceso de fabricación de las fórmulas infantiles en polvo aplica un tratamiento térmico, no se pueden considerar estériles, ya que no se efectúa una esterilización final y ocasionalmente pueden contener microorganismos en pequeñas cantidades. Además, pueden contaminarse con una preparación incorrecta. El sistema inmunitario del lactante está todavía en desarrollo y es más susceptible a las infecciones; por ello es importante seguir una buena higiene durante su preparación. Aquí te ofrecemos unos consejos para que puedas preparar los biberones con seguridad, con el fin de prevenir infecciones.

Higiene Esencial para la Preparación del Biberón
Antes de Empezar: Lavado de Manos y Utensilios
La higiene es el primer paso crucial para la seguridad de tu bebé. Siempre debes lavar bien tus manos con agua y jabón antes de manipular cualquier utensilio o la fórmula. Para limpiar los biberones después de cada uso, utiliza un cepillo específico para el interior. Si hay leche pegada, puedes eliminarla eficazmente con sal gorda. Dada la vulnerabilidad del sistema inmunitario del lactante, seguir una buena higiene es indispensable.

Selección y Preparación de Ingredientes Clave
El Agua
Para preparar el biberón, podemos utilizar tanto agua del grifo, si en la zona en la que vivimos hay un buen control sanitario, como agua envasada que tenga un bajo contenido en sales minerales. Si utilizamos agua del grifo, deberemos hervirla durante 5 minutos para destruir posibles microorganismos perjudiciales.
La Leche de Fórmula
En el mercado encontraremos distintas leches para lactantes. Este tipo de fórmulas infantiles se pueden encontrar de forma líquida, pero lo más habitual es que estén en polvo y que haya que diluirlas con agua. Existen muchos tipos de leche que responden a las necesidades de los bebés, atendiendo a diferentes necesidades nutricionales, fases de crecimiento, etc.
Algunas leches de fórmula, como las anti-reflujo y anti-regurgitación, pueden ser más densas y disolverse peor. Lo mejor es dejarse asesorar por personal especializado y, sobre todo, observar la reacción del bebé. En el momento del alta, el pediatra te informará de qué tipo de leche y qué cantidad ha de tomar tu hijo.

Guía Paso a Paso para Preparar el Biberón
1. Preparación del Agua para la Mezcla
Llena el biberón con la cantidad de agua necesaria. Una vez hervida el agua (si es del grifo) o si usas agua embotellada, es crucial prepararla a la temperatura adecuada para la mezcla de la fórmula en polvo. Hierve el agua y échala en el biberón. Deja que se enfríe durante 3 minutos hasta que llegue a una temperatura de 70ºC. Esta temperatura es fundamental para eliminar posibles bacterias que puedan estar presentes en la leche en polvo y para asegurar una correcta disolución. Si utilizas agua que no requiere ser hervida para su potabilidad (como ciertas aguas embotelladas), deberás calentarla igualmente a esta temperatura para la disolución de los polvos.
Ecuación Fundamental de la Calorimetría
2. Adición de la Leche en Polvo
Siempre debemos echar primero el agua y posteriormente los polvos. Llena el dosificador con la leche de fórmula y enrásalo para eliminar el exceso sobrante, utilizando un cuchillo o el borde del envase, pero sin comprimir el contenido. Es crucial respetar las proporciones de agua y leche; no añadas más leche en polvo de la indicada al preparar la toma.
Se calcula 30 ml de agua por cada cacito dosificador de leche de fórmula. Es decir, se preparan de 30 en 30 mililitros según la cantidad que tome nuestro bebé. Si no recuerdas las cantidades, simplemente consulta la tabla de medidas que viene obligatoriamente en todos los envases de leche de fórmula.
3. Comprobación de la Temperatura Final
Una vez mezclada la fórmula, es indispensable comprobar que la temperatura sea adecuada para el bebé antes de ofrecerle el biberón. Para ello, echa unas gotitas de leche en la zona interior de tu muñeca. La temperatura ideal debería estar a unos 36 o 37 ºC, similar a la leche materna y a la temperatura corporal del bebé.
Cantidad y Frecuencia de las Tomas
Ofrece el biberón a tu hijo cada tres horas (máximo cada cuatro horas) durante el día. Por la noche, si duerme, se puede saltar una toma. Los bebés inician la alimentación con 20-30 ml y, en función de su tolerancia, se puede ir aumentando 10 ml cada 3-4 tomas. Una buena tolerancia significa que el bebé aguanta tres horas antes de volver a reclamar y no regurgita o vomita.
Durante la primera semana de vida, un bebé puede tomar hasta 90 ml por toma. Recuerda que, en el momento del alta, el pediatra te informará de qué tipo de leche y qué cantidad ha de tomar tu hijo.

Consejos Adicionales y Precauciones Importantes
Preparación y Almacenamiento Seguro
- Prepara el biberón en cada toma, no todos juntos, para garantizar la frescura y seguridad.
- Un biberón recién preparado con leche de fórmula que no hayas dado aún a tu bebé puede guardarse en la nevera durante 24 horas. Intenta darle al bebé el biberón recién preparado siempre que sea posible.
- Cuando estés fuera de casa (en el parque, de viaje, etc.), lleva un termo o los biberones llenos solo con agua y, en el momento de la toma, añade la leche en polvo.
- Durante la noche, prepara el biberón en el mismo momento en que lo necesites.
Errores a Evitar Absolutamente
- ¡Cuidado! No guardes lo que no se ha tomado el bebé para la toma siguiente. Debes desechar los restos de una toma.
- No añadas más leche en polvo de la indicada al preparar la toma, ya que esto puede alterar el equilibrio nutricional y ser perjudicial para el bebé.
- No utilices calienta biberones para mantener la leche tibia durante periodos prolongados, ya que mantener la leche a una temperatura templada favorece el crecimiento de microorganismos patógenos.
Consideraciones Especiales
En caso de lactancia mixta (pecho y biberón), primero ofrece el pecho y a continuación el biberón, si es necesario.