Una de las preocupaciones más comunes para los padres, especialmente los primerizos, es la frecuencia y la consistencia de las deposiciones de sus bebés. Es fundamental comprender cuándo las evacuaciones son normales y cuándo podrían indicar un problema como el estreñimiento. Este artículo te guiará sobre cómo identificar si tu bebé está realmente estreñido, qué medidas puedes tomar para evitarlo y en qué casos debes consultar a un profesional.

Comprendiendo las Deposiciones del Recién Nacido
Para comprender el estreñimiento en los bebés, es importante saber cómo son sus heces. Cada bebé es diferente y puede tener sus propias costumbres a la hora de evacuar. Las deposiciones varían significativamente a medida que el bebé crece y cambia su alimentación.
La Primera Evacuación: El Meconio
El meconio es el nombre que reciben las primeras deposiciones del recién nacido. Está formado por la sustancia presente en los intestinos del bebé antes de su nacimiento y se caracteriza por tener una textura espesa y un color negruzco o verde oscuro. En el 95% de los casos, el meconio se elimina por completo durante las primeras 24 horas de vida del bebé. Posteriormente, durante unos días, tu bebé hará una caca de color verdoso pálido y de densidad muy líquida, a las que se denomina deposiciones de transición. Después de la eliminación del meconio, las evacuaciones adquieren una tonalidad verde clara, ya que comienzan a estar formadas por los desechos de la leche materna o de fórmula.
Apariencia Normal de las Heces del Bebé
Las heces definitivas del bebé aparecen una vez eliminado completamente el meconio y transcurrida la primera semana de vida. Su apariencia varía en función de si toma leche materna o de fórmula, y cambia cuando en su dieta se introducen los alimentos sólidos.
- Apariencia de la caca del bebé que toma leche materna:
- Color mostaza o verdoso.
- Consistencia semilíquida, similar a la crema.
- Textura grumosa y con presencia de coágulos de color blanco.
- Puede haber presencia de partículas oscuras, similares a pequeñas semillas.
- Olor suave o dulzón.
- Apariencia de la caca del bebé que toma leche de fórmula:
- Color amarillento o marrón muy claro.
- Consistencia más firme que cuando la leche es materna.
- Olor más fuerte.
- Heces más voluminosas.
- Apariencia de la caca del bebé que ya toma alimento sólido:
- Heces más voluminosas que durante la lactancia.
- Apariencia similar a las heces de los adultos.
- Olor más intenso.
- Apariencia que varía en función del alimento ingerido.
Frecuencia Habitual de las Deposiciones
La frecuencia con la que un bebé recién nacido evacua durante sus dos primeras semanas de vida es de 3 o 4 veces al día (algo menos si toma leche de fórmula), pero a medida que pasa el tiempo el número de deposiciones va disminuyendo. A partir de los 2 meses de edad, habitualmente lo hacen una o dos veces al día. Sin embargo, muchos bebés pueden pasar dos o incluso tres días sin hacer caca, sin que esto suponga que están estreñidos o pasándolo mal. La frecuencia de las evacuaciones de tu pequeño puede variar de un día a otro, y cada bebé es diferente.
Durante las primeras semanas de vida, los bebés lactantes pueden evacuar con más frecuencia, ya que la leche materna se digiere fácilmente. No obstante, cuando tienen entre 3 y 6 semanas, pueden comenzar a evacuar menos (solo una o dos veces a la semana) sin tener estreñimiento. Esto se debe a que la leche materna apenas contiene residuos que deban eliminarse del sistema digestivo.
Identificando el Estreñimiento en el Recién Nacido
El estreñimiento del recién nacido es una de las principales causas de visita al pediatra. Es importante saber diferenciar entre una baja frecuencia de evacuaciones normal y el estreñimiento real.

Síntomas del Estreñimiento
Si tu bebé no hace caca porque está estreñido, también se mostrará irritado, incómodo y llorará. Si el bebé come bien y tras un par de días sin deposiciones, al defecar, su caca es dura y seca, es posible que esté estreñido. Los síntomas del estreñimiento en recién nacidos son los siguientes:
- Evacuación de heces con menos frecuencia de lo habitual. Por lo general, eso significa defecar menos de una vez al día.
- Heces duras y secas, o con forma de bolita.
- Hacer mucho esfuerzo, gruñir o llorar mientras defecan, arqueando la espalda, porque tienen problemas para evacuar.
- Dolor y sangrado al evacuar.
- Inflamación del abdomen.
- Irritabilidad, incomodidad.
No olvides que es normal que los bebés se esfuercen a la hora de evacuar, ya que lo más probable es que lo hagan mientras están boca arriba, y eso complica las cosas. Si sus heces son blandas después de hacer un esfuerzo, seguramente no esté estreñido.
Disquecia del Lactante: Una Condición Diferente
Aunque es común confundir la disquecia del lactante con el estreñimiento del recién nacido, no es lo mismo. La disquecia se produce cuando el lactante menor de 6 meses llora mientras empuja durante varios minutos antes de evacuar unas heces blandas. Ocurre debido a que, aunque el bebé tiene ganas de hacer caca, cierra involuntariamente el esfínter anal. Por eso, el pequeño se frustra, se pone nervioso y llora. Esta falta de coordinación es transitoria. Si tu bebé presenta disquecia no debes asustarte, ya que es una situación frecuente que mejora y remite de forma espontánea pasadas unas semanas y que no requiere ningún cuidado médico.
Causas del Estreñimiento en Bebés
Alrededor del 95% de los casos de estreñimiento en recién nacidos son de tipo funcional, es decir, no se deben a una causa orgánica concreta ni conocida. Normalmente, en estos casos, se encuentra vinculado a una inmadurez del colon, que provoca lentitud en las evacuaciones y que se resuelve de forma espontánea con el paso del tiempo.
- El estreñimiento es más común en bebés que toman leche de fórmula que en los que toman leche materna. Si el bebé no evacua lo suficiente, el problema puede ser que no esté ingiriendo suficiente alimento. Si la frecuencia de evacuaciones de tu bebé es muy baja, lo primero que tienes que comprobar es si está mamando bien.
- Cuando existe estreñimiento crónico, uno de los factores puede ser la predisposición genética.
- Una vez que se introduce la fruta y la verdura en la dieta, muchos bebés que eran estreñidos dejan de serlo. También contribuye el hecho de que comienzan a caminar y a la maduración del sistema digestivo.
- El estreñimiento es poco común en los bebés más pequeños, sobre todo si aún no comen alimentos sólidos. Es más probable que lo padezcan una vez empiecen a tomar este tipo de comida.
Mi BEBÉ NO HACE CACA: 4 ejercicios para ayudarlo.
Cómo Ayudar a Tu Bebé a Evacuar: Medidas en Casa
El estreñimiento de un recién nacido que toma leche materna, normalmente, no requiere tratamiento ya que es de tipo funcional y remitirá de forma espontánea. En cambio, si toma leche de fórmula o los síntomas no remiten, y ya has descartado la opción de que el bebé sea intolerante a la lactosa, existen diversas medidas que puedes tomar. Antes de aplicar cualquier medida, se recomienda consultarlo con el pediatra.
Cambios en la Dieta (Según la Edad)
Si tu bebé se estriñe al comenzar a tomar alimentos sólidos, consulta al pediatra. Te recomendará cualquiera de los siguientes cambios en la dieta para ayudarle a aliviar el estreñimiento:
- Agua o zumo de fruta: En el caso de los bebés de 1 mes o más que tengan estreñimiento, intenta agregar una pequeña cantidad de agua o jugo de fruta a la dieta. Por lo general, es mejor intentar con el agua primero, pero el jugo de manzana o pera contiene un endulzante denominado sorbitol que ayuda a aliviar el estreñimiento. Puedes probar el jugo de ciruela para eso mismo si tu bebé tiene más de 3 meses. Si el bebé tiene más de seis meses (la edad recomendada para empezar a beber agua), dale un poco de agua en una taza durante las comidas, pero esto no debe reemplazar la leche materna o de fórmula. Tu profesional de atención médica puede guiarte con relación a cuánto jugo de fruta le puedes dar.
- Alimentos ricos en fibra: Para los bebés con estreñimiento que hayan comenzado a comer alimentos sólidos, intenta agregar más fibra a su dieta. Algunos ejemplos de alimentos con fibra son los frijoles (porotos, alubias), las arvejas (guisantes, chícharos) y las frutas como ciruelas, peras, pasas o melocotones. Estas comidas pueden ayudar con el estreñimiento ya que contienen más fibra que otras frutas y verduras. Las legumbres, los cereales integrales (pan, arroz o avena) y algunas verduras como los pimientos, el puerro o las alcachofas también pueden favorecer sus movimientos intestinales.
- Cereales infantiles: Cuando tu bebé ya tome alimentos sólidos, intenta darle cereales de trigo integral, cebada o alimentos multicereales infantiles. Estos tres tipos de cereales contienen más fibra que el arroz inflado y pueden ayudar a resolver el problema.
- Fórmulas especiales: Si tu bebé toma leche de fórmula, consulta con el pediatra si es conveniente rebajar la densidad de los biberones, ya que si están muy concentrados podrían causar estreñimiento. En algunos casos, existen fórmulas de preparados lácteos para contrarrestarlo. También el pediatra puede recomendarte usar leche probiótica, que incrementa las bífidobacterias, dando lugar a heces más blandas y similares a las de los bebés que toman pecho.
Estimulación Física y Masajes
Además de probar cambios en la dieta, puedes ayudar a tu bebé con masajes suaves en su abdomen y movimientos de piernas. Se ha demostrado que estas técnicas pueden mejorar el tránsito intestinal y aliviar el malestar.
- Masajes abdominales: Realiza círculos en la barriga del bebé en sentido de las agujas del reloj. Una técnica común es "escribir I Love U" en su barriga, primero haciendo una I en el lado derecho, después una L invertida y finalmente la U también invertida. También puedes masajear la tripita del bebé a la altura del ombligo. El cambio del pañal es un buen momento para realizar un masaje abdominal.
- Movimientos de piernas ("bicicleta"): Puedes llevar sus rodillas a su pecho haciendo como si estuviera en cuclillas y, luego, soltar las piernas. Levanta las rodillas del bebé arriba y abajo, mantén cuando subes unos segundos y luego estira. Gira en círculos en sentido de las agujas del reloj con la pelvis un poco flexionada y por último pedalea con flexión de pelvis.
- Baños relajantes: Baña a tu bebé en agua templada, pues esta favorece el tránsito intestinal. Que el agua le cubra el culete mientras está sentado. Un baño relajante ayuda a disminuir el estrés que puede sentir el lactante al intentar evacuar.
- Portear al bebé: Portear al bebé también puede ser de ayuda.
Lo que No Debes Hacer: Evita la Estimulación Anal
No se aconseja estimular el ano del niño para ayudarle a evacuar (ni con aceite de oliva, ni con perejil, ni con la punta de un termómetro). Esto no soluciona el problema, sino que actúa sobre la consecuencia y, en casos como la disquecia, solo conseguirás empeorar la situación. El bebé debe aprender a expulsar la caca por él mismo, ya que se trata de un proceso natural en el desarrollo.
Cuándo Consultar al Pediatra
Es importante que antes de tomar cualquiera de estas medidas consultes con tu pediatra, que te indicará cómo proceder en cada caso. Si los cambios en la dieta de tu pequeño no alivian el estreñimiento, vuelve a consultar al pediatra para obtener orientación. Si tu bebé no mejora, acude a un fisioterapeuta u osteópata pediátrico para que te ayude a liberar tensiones y facilite al bebé hacer caca solo.
Síntomas de Alarma
El estreñimiento del recién nacido, en el 95% de los casos, es funcional y no se debe a una enfermedad. Sin embargo, en aproximadamente el 5% de los casos, puede estar causado por otros motivos como una patología. Hay algunos síntomas que debes tener en cuenta y que pueden requerir atención médica urgente. Consulta al pediatra inmediatamente si observas lo siguiente:
- Vómitos
- Fiebre
- Cansancio o debilidad
- Pérdida de apetito
- Barriga hinchada
- Sangre en las heces
- Dificultad para aumentar de peso (en casos de estreñimiento crónico)
Estreñimiento Orgánico: La Enfermedad de Hirschsprung
En casos muy raros, el estreñimiento puede deberse a una afección subyacente. Entre los recién nacidos, el estreñimiento orgánico más común es el originado por la enfermedad de Hirschsprung, una dolencia congénita que se debe a la ausencia de las células nerviosas encargadas de transmitir las contracciones peristálticas a la parte inferior del colon, que son necesarias para que las heces avancen a lo largo del intestino.
El indicador principal de que un recién nacido tiene esta enfermedad es que no evacua durante sus primeros dos días de vida. Cuando se presenta en su versión más leve, puede no ser diagnosticada hasta los dos años. En estos casos, la presencia recurrente o crónica de estreñimiento, vómitos, gases, hinchazón abdominal y dificultad para aumentar de peso puede indicar la patología.
Tratamientos Médicos
Si los cambios en la dieta de tu peque no alivian el estreñimiento, el pediatra podría recomendarte un supositorio de glicerina para bebés, que se coloca en el recto. Estos tipos de supositorios están diseñados para usarse ocasionalmente, por lo que no debes abusar de ellos. Otros medicamentos pueden tomarse por vía oral, como un líquido o un polvo que se mezcla con líquido. No uses aceite mineral, enemas, medicamentos para el estreñimiento ni laxantes estimulantes para tratar el estreñimiento en los bebés sin supervisión médica.
Para la enfermedad de Hirschsprung, el tratamiento más eficaz es una cirugía que consiste en eliminar la parte del colon que no tiene nervios y unir el resto del colon al recto. Es una operación que, en la mayoría de los casos, se realiza mediante laparoscopia, y el pronóstico de la enfermedad suele ser favorable.
Breve Nota sobre la Diarrea en Recién Nacidos
Hasta ahora hemos hablado del estreñimiento del recién nacido, pero ¿qué ocurre en el caso contrario, es decir, si el bebé tiene diarrea? La diarrea consiste en evacuaciones muy líquidas, a veces con mucosidad. Aunque lo más común es que esté originada por infecciones virales o bacterianas, también puede deberse a alguna sensibilidad o intolerancia alimentaria o a la toma de algún antibiótico. En niños de hasta 3 años, la diarrea puede causar deshidratación y derivar en otras complicaciones mayores, por lo que es muy importante evitarla. Algunos síntomas de que el bebé está deshidratado son: boca seca, ausencia de lágrimas al llorar y ojos hundidos.
Normalmente la diarrea desaparece sola pasados unos días. Mientras dure es aconsejable aportar al bebé agua y electrolitos, ya que se pierden durante la diarrea. Si el bebé es lactante, normalmente lo recomendable es mantener las tomas habituales. En caso de que se alimente de leche de fórmula, el pediatra puede recetar alguna bebida especial que contenga electrolitos.
Como has podido ver en este artículo, en el 95% de los casos de estreñimiento del recién nacido no existen complicaciones médicas detrás, sin embargo, hay un porcentaje en el que el origen sí puede ser una enfermedad. Por ello, es importante vigilar a tu bebé y acudir al pediatra para que te indique si es necesario o no tomar medidas para evitar consecuencias más graves.