El chupete, también conocido como "chupón" o "pipo", es un objeto reconfortante en la infancia que genera opiniones diversas entre los padres. Se trata de una especie de pezón, generalmente fabricado con materiales como silicona o látex, diseñado para calmar al bebé mediante la succión. Comprender sus orígenes, ventajas, desventajas, y cómo usarlo de manera segura es crucial para tomar una decisión informada.

Historia y Curiosidades del Chupete
El reflejo de succión, un instinto natural y fundamental, aparece en los bebés alrededor de la semana 32 de embarazo, y es esencial tanto para la alimentación como para la tranquilidad. Desde tiempos antiguos, la succión ha sido un medio de consuelo para los infantes.
En pinturas antiguas ya se observaban versiones rudimentarias del chupete, como la de un bebé con un saquito de tela atado con una cuerda. Durante la Edad Moderna y la Edad Contemporánea, era habitual usar juguetes hechos de coral, marfil o huesos, o trozos de tela con algo dulce en su interior para que los niños succionaran.
Antiguamente, era común empapar el chupete en miel, azúcar o incluso coñac para calmar al bebé, una práctica hoy desaconsejada por sus riesgos. También se creía en algunas culturas antiguas que el chupete protegía al bebé del mal de ojo y de los malos espíritus. Como curiosidad, existe un chupete de oro blanco con diamantes valorado en más de 17.000 euros.
No fue hasta principios del siglo XX cuando surgió el chupete moderno. En 1901, el farmacéutico neoyorquino Christian W. Meinecke presentó una patente que se considera el primer chupete moderno de la historia. Este consistía en una tetina de goma adherida a un escudo que impedía que el bebé se la tragara, y que incorporaba asas en la parte trasera.
¿Qué es un Chupete y por qué se usa?
Un chupete es un pezón artificial que se le da a un bebé o niño pequeño para que lo succione. Su estructura básica consta de cuatro partes: la anilla, el anclaje, el escudo y la tetina. El escudo y el asa o anilla están diseñados para evitar que el niño se ahogue o se lo trague.
Los bebés nacen con un fuerte instinto de succión que, más allá de la nutrición, a menudo tiene un efecto calmante. La succión permite a los bebés alimentarse y es un medio fundamental para tranquilizarlos. Además, a través de la succión, los bebés aprenden a coordinar la respiración y la deglución, estimulan la función de sus músculos faciales y desarrollan correctamente su boca. Cuando un recién nacido succiona, segrega una sustancia química que le produce sensación de tranquilidad y bienestar. Por ello, el chupete puede ser útil para calmar a un bebé molesto, ayudarle a conciliar el sueño o simplemente satisfacer su necesidad innata de succión.
Tipos de Chupetes
Existen varias modalidades de chupetes, y la elección del más adecuado dependerá de diversos factores. Se pueden clasificar según el material y la forma de la tetina.
Por el material de la tetina
- De caucho o látex: Son suaves y flexibles, de color anaranjado. Sin embargo, tienden a deformarse con facilidad y con el paso del tiempo. Se recomiendan para bebés con alergia a otros materiales o que prefieren una tetina de mayor suavidad.
- De silicona: Suelen ser de color transparente y son más resistentes y duraderos, ya que no se deforman con tanta facilidad como los de látex ni absorben olores. Generalmente, se recomienda el uso de chupetes con tetina de silicona por su facilidad para mantenerse en buenas condiciones.
Por la forma de la tetina
- Anatómicos: La tetina tiene forma de pezón, lo que facilita la adaptación del bebé a la succión.
- Fisiológicos u ortodóncicos: También conocidos como chupetes de gota. Tienen una forma plana y simétrica, lo que disminuye el riesgo de deformar el paladar.
- Redondos o de cereza: Son los chupetes de mayor tamaño y los menos aconsejados, ya que pueden provocar alteraciones en la mordida del bebé debido a la presión de la lengua sobre el paladar.

Ventajas del Uso del Chupete
La decisión de usar o no chupete es muy personal, pero es importante conocer sus beneficios:
- Satisface el reflejo de succión: Ayuda a satisfacer esta necesidad innata de los bebés, independiente de la alimentación.
- Calma y relaja al bebé: Proporciona un efecto tranquilizante y de bienestar, especialmente cuando el bebé está molesto o llora.
- Ayuda a conciliar el sueño: Muchos bebés encuentran relajante la succión, lo que les facilita quedarse dormidos, tanto para las siestas como por la noche.
- Reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL): Algunos estudios sugieren que succionar un chupete durante la siesta y al dormir por las noches podría reducir este riesgo al contribuir al desarrollo de los mecanismos cerebrales encargados del control de las vías respiratorias.
- Distracción temporal: Puede ser útil durante procedimientos médicos como inyecciones o análisis de sangre, o para aliviar molestias durante los vuelos, ya que los bebés no pueden destaparse los oídos voluntariamente.
- Previene el hábito de chuparse el dedo: Al ofrecer un chupete, hay menos riesgo de que el bebé desarrolle el hábito de chuparse el pulgar o los dedos, lo cual puede ser más difícil de controlar y eliminar posteriormente.
- Control parental: A diferencia del hábito de chuparse el dedo, el uso del chupete puede ser controlado por los padres, permitiendo limitar su uso o retirarlo cuando llegue el momento.
- Aliado para el desarrollo oral: Si se elige un producto especialmente desarrollado que se adapte perfectamente a la boca y garantice la correcta distribución de la presión de la lengua sobre el paladar, el chupete puede ser un aliado valioso para el desarrollo fisiológico de la cavidad bucal.
Desventajas y Riesgos del Chupete
A pesar de sus beneficios, el uso del chupete también conlleva posibles inconvenientes y riesgos:
- Interferencia con la lactancia materna: El chupete puede alterar el amamantamiento, especialmente si se introduce antes de que la lactancia esté bien establecida (aproximadamente entre las 3 y 4 semanas de vida). La succión del chupete no es idéntica a la del pezón materno, lo que puede causar "confusión del pezón", sobre todo con chupetes de forma de cereza.
- Dependencia del chupete: El bebé podría hacerse dependiente del chupete para dormir, lo que puede llevar a ataques de llanto frecuentes si se le cae de la boca durante la noche.
- Riesgo de otitis media: El uso del chupete podría aumentar el riesgo de infecciones del oído medio, ya que favorece el paso de bacterias por la nariz y el oído. Las tasas de infección son generalmente más bajas en los primeros 6 meses, período de mayor riesgo de SMSL y mayor interés del bebé por el chupete. La Academia Americana de Pediatría y la Academia Americana de Médicos de Familia recomiendan destetar a los niños del chupete a los 18 meses para prevenir esta afección.
- Problemas dentales: El uso prolongado o inadecuado del chupete puede ocasionar problemas dentales adversos.
- Mordida abierta: Los dientes anteriores no se juntan, dificultando morder los alimentos.
- Mordida cruzada posterior: Los chupetes también pueden causar un paladar estrecho y, a veces, una mordida cruzada posterior.
- Llagas en las mucosas: Pueden aparecer llagas en el paladar y la boca.
- Riesgo de candidiasis o caries: Si el chupete se impregna con sustancias dulces como la miel, se incrementa el riesgo de sufrir candidiasis en la boca o caries.
- Riesgo de atragantamiento: Los chupetes de dos piezas representan un peligro de atragantamiento si se rompen. Siempre hay que usar chupetes de una sola pieza.
- Hipersensibilidad al látex: En raras ocasiones, puede desarrollarse hipersensibilidad al látex si el chupete está fabricado con este material.
- Gases en bebés: Es posible que el uso del chupete cause gases al bebé si traga aire durante la succión, de manera similar a la lactancia materna. Si el bebé no es capaz de liberar el aire, puede sentir molestias.
- Pérdida y necesidad de limpieza: Los chupetes tienden a caerse fácilmente, exigiendo una limpieza adecuada antes de volver a colocarlos en la boca del bebé. Si se pierde un chupete al que el bebé está acostumbrado, puede causar irritabilidad.

Recomendaciones para un Uso Seguro del Chupete
Para minimizar los riesgos y asegurar un uso beneficioso del chupete, considere estas recomendaciones:
Cuándo introducir y cuándo retirar el chupete
- Introducción: No se recomienda el uso del chupete antes de que el recién nacido tenga entre 3 y 4 semanas de edad, para permitir que se establezcan bien las habilidades necesarias para la lactancia materna. Intentar no utilizar el chupete en los primeros días de vida.
- Restricción y retirada: La Academia Americana de Pediatría y la Academia Americana de Médicos de Familia recomiendan destetar a los niños del chupete a los 18 meses para prevenir la otitis media y problemas dentales. Otros especialistas sugieren restringir su uso a partir de los 8 meses y suprimirlo al año, o un rango entre los 12 y 24 meses. La mayoría de los niños dejan de chupar por sí solos entre los 2 y 4 años, pero muchos necesitan ayuda. Cuanto antes se abandone el hábito, mejor será el resultado y menos tratamiento dental se necesitará.
Normas de seguridad y elección del chupete
- Asegúrese de que el chupete cumpla con todas las normas de seguridad.
- Debe estar hecho de material plástico y tener bordes redondeados.
- Debe poseer una anilla o tirador que permita extraerlo de la boca.
- La tetina no puede ser superior a 3,3 cm.
- La base (escudo) tiene que ser lo suficientemente grande para que el recién nacido no pueda metérselo todo en la boca.
- Elija una variedad de chupete de una sola pieza. Los de dos piezas representan un peligro de atragantamiento si se rompen.
- Preste atención a los signos de deterioro y reemplace los chupetes con frecuencia, utilizando el tamaño adecuado para la edad de su bebé.
- No fuerce al bebé a usarlo si no muestra interés; deje que el bebé marque el ritmo.
- En el primer año, se aconseja pasar a usar el chupete solo para dormir, de modo que cuando el niño esté despierto, no le impida emitir sonidos del habla, que es muy importante para el desarrollo del lenguaje.
Higiene y precauciones
- Mantenimiento limpio: Limpie el chupete con agua a menudo. Hasta que el bebé tenga 6 meses y su sistema inmunitario madure, coloque los chupetes en agua hirviendo o lávelos en el lavavajillas con frecuencia. Después de los 6 meses, lávelos con agua y jabón.
- No endulzar: Nunca moje el chupete en miel, azúcar u otra sustancia dulce, ya que esto puede causar caries de biberón, y la miel en particular puede causar botulismo infantil.
- Evitar la propagación de gérmenes: Nunca limpie el chupete con su propia saliva metiéndolo en su boca antes de dárselo al niño. No pase los chupetes de una boca a otra.
- Almacenamiento: No guarde el chupete suelto en un bolso o bolsillo; debe hacerse en su caja para evitar la aparición de bacterias.
- Uso prudente: No use el chupete como primera línea de defensa para el llanto. A veces, un cambio de posición o mecer al bebé puede calmarlo. Ofrézcalo solo después de amamantar o entre tomas.
- Pinzas para chupetes: Nunca sujete el chupete a una cadena o a una correa lo suficientemente larga para enredarse alrededor del cuello de su bebé.
✦¿Cuando puede un bebe usar CHUPETE? ✦ Chupón sí o no? Ventajas y desventajas
Cómo Retirar el Chupete
Cuando llega el momento de dejar el chupete, es importante comprender el consuelo que este objeto aporta al niño y cómo transferir esa emoción a otro objeto. La retirada del chupete debe ser un proceso gradual y con paciencia, adaptándose a la dependencia de cada niño.
Algunas estrategias para ayudar a su hijo a dejar el chupete incluyen:
- Limitar el uso: Reduzca gradualmente el uso del chupete, limitándolo solo a las siestas y al sueño nocturno.
- Ofrecer sustitutos: Proporcione otro objeto de seguridad, como un peluche o una manta, al que el niño pueda apegarse.
- Elogio y recompensas: Elogie al niño cuando elija no utilizar el chupete, utilizando recompensas diarias o tablas de estrellas para incentivar el progreso.
- Distracción: Mantenga al niño distraído y ocupado para que no piense en el chupete durante el día.
- Hacerlo especial: Cuando el niño esté listo para dejar el chupete por completo, puede convertirlo en un evento especial. Por ejemplo, una "fiesta del chupete" en la que el niño recibe una sorpresa para sustituirlo, o "intercambiar" el chupete por un juguete de su elección, permitiéndole participar en la toma de decisiones.
Es importante no enfadarse y ser consciente de que cada niño necesita su tiempo para este proceso. Además, evite retirar el chupete si ha sucedido o va a suceder un evento importante en la familia, como la llegada de un nuevo miembro, para no añadir estrés. Si tiene preocupaciones sobre el uso o la retirada del chupete, hable con su pediatra o dentista, ya que siempre hay ayuda disponible.
tags: #carta #informativa #sobre #el #chupete