Los problemas digestivos son frecuentes durante la infancia y pueden generar gran preocupación en los padres. Identificar las causas de malestar en un bebé es esencial para proporcionar el alivio adecuado y asegurar su bienestar. En la edad pediátrica, diferenciamos dos tipos de patologías: las orgánicas (procesos infecciosos, inflamatorios, autoinmunes o metabólicos) y las funcionales (trastornos de la interacción cerebro-intestino).

Trastornos funcionales gastrointestinales (TFGI)
Se consideran trastornos funcionales a un conjunto de síntomas crónicos o recurrentes que no se explican por anomalías estructurales. Actualmente, se utiliza el modelo bio-psico-social, que contempla una compleja interacción entre factores genéticos, ambientales y psicológicos, configurando lo que hoy conocemos como trastornos de la interacción cerebro-intestino (TECI).
Cólicos del lactante
Afectan aproximadamente a uno de cada cinco bebés. Se definen como un aumento de la irritabilidad o llanto inconsolable que ocurre sin causa aparente.
- Síntomas: Llanto intenso por más de 3 horas al día, puños apretados, piernas encogidas y espalda arqueada.
- Manejo: Es fundamental tranquilizar a los padres. Se pueden probar medidas como envolver al bebé, usar ruido blanco, balanceo o baños tibios. No hay evidencia clara sobre la eficacia de fórmulas anticólicos o terapias alternativas.
Regurgitación y reflujo
La regurgitación es la emisión pasiva del contenido gástrico, consecuencia de un esfínter esofágico inferior inmaduro. En la mayoría de los casos, los bebés son "escupidores felices" que mantienen una buena ganancia de peso.
- Recomendaciones: Mantener al bebé erguido tras las tomas y fraccionar las comidas.
- Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (GERD): Ocurre cuando el reflujo causa irritación o dolor. En estos casos, el pediatra puede valorar el uso de fórmulas espesadas o medicación antiácida.

Causas comunes de dolor abdominal
Además de los trastornos funcionales, existen otras causas que pueden originar molestias digestivas en el lactante:
Exceso de gases
La acumulación de aire genera distensión abdominal y dolor. Suele alcanzar su punto máximo a las 6-8 semanas de vida. Para aliviarlo, se recomienda hacer eructar al bebé antes, durante y después de la toma, además de realizar masajes abdominales suaves o ejercicios de "bicicleta" con sus piernas.
Estreñimiento infantil
Se caracteriza por la emisión dolorosa de heces duras o poco frecuentes. El tratamiento se basa en asegurar una hidratación adecuada y, si el niño ya consume sólidos, incluir fuentes de fibra como ciruelas, peras o kiwi. El uso de laxantes (como el PEG) debe ser siempre supervisado por un especialista.
Alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV)
Es una respuesta inmunitaria a las proteínas de la leche de vaca. Los síntomas incluyen irritabilidad, vómitos, sangre en las heces y escasa ganancia de peso. El tratamiento consiste en la eliminación estricta de lácteos y soja de la dieta del bebé (o de la madre, si se amamanta) durante 2 a 4 semanas.
Cuándo acudir al pediatra
Ante cualquier síntoma gastrointestinal que perdure en el tiempo o aparezca de forma recurrente, es recomendable consultar al especialista. Se debe buscar atención médica inmediata si se presentan los siguientes signos de alarma:
- Sangre en las heces o vómitos persistentes y enérgicos.
- Fiebre alta o signos de deshidratación (ojos hundidos, orina oscura, letargo).
- Pérdida de peso o rechazo persistente al alimento.
- Llanto inconsolable que no mejora con medidas caseras.
El sistema digestivo del cuerpo humano para niños - Smile and Learn
La labor del gastroenterólogo infantil es realizar un diagnóstico preciso, diferenciando entre procesos banales y patologías que requieran un seguimiento especializado. Un abordaje temprano permite normalizar la vida del paciente y reducir la angustia en las familias.